domingo, 27 de septiembre de 2020

justicia para piter


Hace ahora justo 45 años que el régimen franquista ejecutó a mi hermano Xosé Humberto Baena Alonso, Piter para la familia, víctima de un juicio injusto, acusado de un delito del que era inocente en un Consejo de Guerra sumarísimo plagado de irregularidades.
Mi hermano fue acusado de asesinar a un policía en Madrid, pero en aquel momento él estaba en Portugal, aunque las pruebas abrumadoras de su inocencia fueron ignoradas en la farsa de juicio a la que fueron sometidos. Incluso una testigo presencial del asesinato declaró a la policía en hasta tres ocasiones que mi hermano no era el asesino que ella había visto. La tercera vez, en comisaría, un jefe de la policía le dijo, mientras jugaba con un revólver, que se olvidara del asunto. Cuando mi padre reunió pruebas de la inocencia de mi hermano y quiso reabrir el juicio, nos quemaron la casa y le pegaron cuatro tiros a nuestro perro. Es difícil imaginar el dolor y los recuerdos que se acumulan en estos días que se repiten cada año desde hace 45.
Confío en que, esta vez, el Gobierno no me decepcione como con la llamada Ley de Memoria Histórica de 2007 y nos dé una solución a todas las víctimas de los juicios injustos del Franquismo. No busco una indemnización, lo único que deseo es justicia, limpiar el nombre de mi hermano, acusado de un delito que no cometió, torturado y condenado en un juicio injusto tras el que fue asesinado por el Estado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario