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viernes, 21 de junio de 2013

árboles en coimbra










El mayor atractivo de Coimbra, sin duda, es su Jardín Botánico, a pesar de tener algunos espacios cerrados al público. Si viviera aquí, creo que pasaría largas horas paseando y leyendo junto a la fuente. Es bastante grande y con varios niveles debido a lo montañosa que es la ciudad. Tiene una parte más plana ajardinada y una hondonada más salvaje donde ahora se hacen rutas desde la parte alta de los troncos, con puentes, pasillos y tirolinas. Me hubiera gustado encontrar más nombres en los árboles (un poco escaso para ser un botánico). Pasamos gran parte de la mañana. Los operarios han cortado en rodajas de casi metro y medio de diámetro una gran palmera y el resultado parecen esculturas. Cojo hojas para mi cuaderno de plantas y dibujo en éste. También los nidos de madera hechos a los pájaros.

La Sé Nova, el Museo Nacional Machado de Castro, con una terraza volada con vistas flipantes (5º dibujo). Comemos en O Sé Nova sopa de verduras y bifinhos en nuestra línea austera. La Sé Velha fortificada y la oliveira milenaria junto al ábside, torres de Almedina y Contienda, Borges hasta el río, Largo de Partagem, el Astoria. Vemos pantalones vaqueros hinchados de los que salen plantas, colgados en los balcones. Desde el puente dibujo otra vista de la ciudad y luego las ruinas de Santa Clara la Velha y su claustro sumergido.

Terminamos en la terraza del Café tropical, en la Plaza de la República. El camarero nos dice que Coimbra es como Salamanca y que ahora no hay mucha fiesta porque los estudiantes están de exámenes. Me regala unas chapas y se queja de no haber salido en el dibujo del bar. Subiendo ya para la Plaza del Arco, nos comemos unas pizzas riquísimas (hacen la masa) frente a la escalera de la universidad. El jardín de la casa lo han incorporado al local.

Cuando llegamos al camping ya está cerrado. Nos colamos por la salida, que no tiene valla.

Kms acmdo 1.179. Gastos 23,60 euros. Gastos acmdo 241,92 euros. Media diaria 34,56 dos personas.

jueves, 20 de junio de 2013

de figueira da foz a coimbra







Cogemos la nacional 109 hasta Figueira da Foz, entre pinos y más casas con su huerto o jardín delante. Los pinares siguen sobre la arena. Nos apartamos en las primeras playas. Hay que subir una escalera de madera casi oculta por la arena casi blanca para atravesar el muro de dunas. Hace viento y está nublado.
En Figueira, aparcamos junto al mercado y desayunamos galaos y bolo de arroz en el Café Brasil, frente a la picota o rollo. Junto a la Iglesia de Sâo Juliâo hay un hermoso edificio de bomberos.

Luego la 111, entre montañas, ríos y campos de arroz. En un monte verde está colgado el castillo de Montemor-o-Velho, construído para la defensa de Coimbra y cuna de los viajeros Fernâo Mendez Pinto, famoso por sus relatos, y Diego de Azambuja, que viajó con Colón y recorrió las costas africanas. El castillo está muy bien conservado y ajardinado, el paseo de la entrada es muy agradable. Cojo unas hojas de los árboles, pues los desconozco, lobuladas en tres puntas y de un verde fosforescente. Dibujo su iglesia simple y bonita, con arcos ojivales apoyados en columnas retorcidas.

Aparcamos en la Plaza del Arco (del acueducto) de Coimbra, subimos la trabajosa escalera de la Universidad, recorremos las viejas dependencias entre estudiantes togados, antiguos patios porticados y forrados de azulejos, la capilla de San Miguel y demás laberintos. Salimos por el trayecto de la antigua muralla, las torres de entrada, La Plaza de Comercio, la hermosa y pequeña iglesia románica de Sâo Tiago, El Monasterio de Santa Cruz en 8 de Maio y las callecitas de enfrente, llenas de tabernas de menús pobres, donde comemos, rótulos desgastados y casitas pintadas de colores. Dibujo la iglesia de Sâo Tiago y el detalle de sus capiteles de la fachada principal, de piedra naranja, donde un ave pica la cabeza de un león con cara humana.

Una fuerte tormenta nos hace refugiarnos en el Café de Santa Cruz, instalado en alguna dependencia del monasterio y con tanta historia que puede uno entretenerse. Mantiene sus arcos y nervios de piedra, el mobiliario es rancio, con sillas de cuero repujado y aparadores neoclásicos. Salimos cuando parece escampar, pero el cielo ruge de nuevo y fumamos bajo las sombrillas de la terraza con el fantasma de Saramago (que también dibujo).

Paseamos hasta la Plaza de la República y luego la del Arco. Nos vamos al camping, de cuatro estrellas, con un montón de servicios que no usaremos, pero barato, verde, silencioso y agradable. Hacemos una ensalada y unos bocatas calientes de presunto y fumamos bajo un árbol. Empieza a llover y se va la luz. Nos acostamos.

Gastos 18,20 euros. Gastos Acmdo 218,32. Media diaria 36,38.