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jueves, 12 de septiembre de 2019

algunas rutas alrededor de bolaños

Para hacernos una idea, la ruta naranja (Polígono/Almagro/MataBestias/CasaCarrasco/Pardillo/CarrilFraile/Polígono) tiene 33 kms. La utilidad de este mapa antiguo está en que en él figuran los nombres de los caminos, arroyos y casas de campo.

jueves, 27 de diciembre de 2018

mapa de la luna de van langren


El astrónomo y cartógrafo holandés Michael van Langren (1598-1675) confeccionó este mapa de la Luna en 1645, asignando por primera vez nombres a las características lunares; no muy aceptados debido a su correspondencia con los monarcas católicos, científicos y artistas.

sábado, 15 de septiembre de 2018

viajes de colón por cuba y territorios adyacentes

José María de la Torre y de la Torre (1815-1873) fue un ilustre geógrafo, arqueólogo, historiador y educador cubano que dedicó gran parte de su vida intelectual al estudio de la historia local cubana. Esta obra cartográfica de 1841 de José María de la Torre tiene importancia desde el punto de vista histórico y geográfico. Describe en detalle los itinerarios de los viajes de Cristóbal Colón a las Américas. El mapa muestra las rutas de cada uno de los tres viajes de Colón, con las fechas en que llegó a cada lugar. Proporciona los topónimos originales, así como los nombres que Colón dio a las diferentes islas. También muestra la distribución de las culturas precolombinas en la fecha del primer viaje de Colón, según la interpretación de José María de la Torre. La originalidad de este mapa reside en su evocación del pasado aborigen que, en la fecha de realización, ayudó a reafirmar la cultura de los pueblos originarios de las Américas. También se muestran la isla de Jamaica y la parte occidental de La Española (Haití). La ilustración en la esquina superior izquierda representa el escudo de Cuba, otorgado a la isla por el rey de España en 1516.

Biblioteca Digital Mundial (Aquí puede verse con mucho más detalle)

domingo, 5 de agosto de 2018

sábado, 17 de marzo de 2018

una ruta por la nava de río frío



El trazado del río Jándula hasta llegar al Guadalquivir es impresionante. Nace de la confluencia del Montoro, que atraviesa la Sierra de la Umbría del Valle de Alcudia por la hoz del Montoro, y el Fresneda, que viene de los valles de la Sierra de Calatrava y atraviesa la Sierra de Puertollano por su parte más dura. En este punto los locales le llaman Río Frío, y es aquí donde atraviesa la Sierra de la Umbría por la Hoz del Chorrillo. Circula por la Nava de Río Frío, entre esta Sierra y la siguiente, Sierra Madrona, y atraviesa esta última por la impresionante Hoz del Jándula. Después atravesará toda Sierra Morena hasta llegar al Guadalquivir.


Recorro esta nava, el espacio más o menos llano rodeado de montañas, desde el mirador de Río Frío hasta la Hoz del Jándula pasando por la mina de Peñarroya, el cementerio de Pueblo Nuevo, ese poblado minero y el río Robledillo. Y luego vuelvo a subir hasta la mina de Los Pontones en la Hoz del Chorrillo, siguiendo el Jándula en sentido contrario. En esta hoz, visito las cuevas con pintura esquemática al estilo de Peña Escrita y veo las galerías y edificaciones que quedan de la mina. Como digo, aquí le llaman Río Frío al Jándula, que es un nombre más propio de Andalucía.

El trayecto me lleva cuatro horas y media, pero con paradas por la lluvia y comida. Además de todos los inconvenientes de tanta agua corriendo por todas partes. Calculo que a buen ritmo puede hacerse en tres horas y media. He visto ciervos, patos, buitres negros, garzas y mogollón de colmenas. Los árboles más comunes son las encinas, enebros, serbales y alisos, acebuches y fresnos en la rivera de los ríos. Y los arbustos de monte bajo: jara, lentisco, cornicabra, brezo y cantueso. También mucho romero, en flor, y mejorana. Junto a las rocas de la Hoz de Río Frío, esparragueras, ombligos de Venus e hinojo echando su hermoso y rico plumón.

sábado, 23 de diciembre de 2017

el códex de quetzalecatzin

También conocido como el Mapa de Ecatepec-Huitziltepec, el Codex Ehecatepec y Huitziltepec, o el Charles Ratton Codex, es un manuscrito extremadamente raro, uno de los 450 manuscritos pictóricos supervivientes del período mesoamericano, que muestra un mapa con información genealógica y de propiedad de la tierra para la familia náhuatl "de León" de 1480-1593. La mayoría de sus miembros están representados en el manuscrito. El mapa cubre el sur de Puebla desde la iglesia de Todos Santos, Ecatepec (ahora suburbio al noreste de la actual Ciudad de México) y el lago de Texcoco (ahora la Reserva Nacional "El Caracol") hasta la iglesia de Santa Cruz Huitziltepec, Pue en la parte inferior derecha, con la porción inferior del mapa cruzada por lo que parece ser el río Atoyac en el norte de Oaxaca.

Hecho en tinta de hiel de hierro y acuarela en papel de estraza europeo, con algunas pérdidas de decoloración y reparación, y montado en tela. Incluye texto, glosas nahuas romanizadas para los jeroglíficos, la fecha "1593" en escritura latina en la parte inferior izquierda, e ilustraciones en colores como el azul maya y el rojo de cochinilla. 

Después de deambular de un propietario a otro durante siglos, pasó de un coleccionista francés a la Library of Congress que lo ha digitalizado y lo ha puesto a disposición del público donde podemos mirarlo con detenimiento y hasta el más mínimo detalle.

sábado, 9 de diciembre de 2017

un paseo de casa a la estación de almagro


Voy un poco más deprisa que lo indicado. Tardo cuatro horas. Me da tiempo a tomarme unas cañas en Almagro. En Miguelturra hay que coger la calle Almagro y ya todo seguido por un carreterín ancho. El punto intermedio más destacado es La Membrilleja, a unos nueve kilómetros del destino. El perfil es prácticamente llano, con solo unos cerros, en oscuro en el plano fotográfico y donde aún quedan encinas y plantas de monte bajo, un poco antes de llegar a  Almagro. La vuelta la hago en tren.

domingo, 8 de octubre de 2017

mapas en los diarios de los noventa


Mis grandes libros de infancia y juventud fueron Mi pequeña enciclopedia, una inmensa Santa Biblia ilustrada por obras de pintores famosos repartidas por los museos e iglesias del mundo, y el Gran Atlas Universal. De este último estaba especialmente interesado en los mapas físicos, aquellos en que aparecían ríos, valles y grandes cadenas de montañas. Comúnmente, en mis paseos y viajes, me imagino a mí mismo avanzando sobre uno de esos mapas. Siempre ha sido así, siempre he imaginado qué hay detrás de las montañas, dónde nacen los ríos, en qué dirección están los valles y las avenidas de las ciudades que visito. Quizá por eso, me encantan las alturas, pasear por la cima de las sierras, subir a los campanarios, asomarme a la ventanilla de los aviones, seguir en internet las naves enviadas al espacio y buscar las fotos que hacen.

Mis diarios y cuadernos de viajes están llenos de mapas. Unos hechos antes de visitar los lugares, para conocerlos antes de ir, y otros inmediatamente después de visitarlos para relatar gráficamente la visita. Los primeros son más o menos objetivos, los segundos subjetivos. Los segundos cuentan lo que he visto y lo que me ha pasado. Son mapas de hechos vividos y de cómo yo he visto las cosas en ese trozo de terreno.

Pero mis mapas favoritos son una mezcla de los dos. Trazo un mapa más o menos simple con un montón de huecos donde dibujaré sobre el terreno las cosas que van apareciendo y me van sucediendo en el camino. Allí hay animales, lagos, montañas, iglesias derruidas, árboles, cascadas, barcos, automóviles, muebles, trenes, gente currando o bañándose, o yo mismo junto a una hoguera muerto de frío, montado en una moto o dibujando el mapa donde aparezco dibujándolo dibujándolo buscando el infinito.

A veces imagino el cuaderno de viaje ideal. Es un cuaderno con un fondo tenue preimpreso, o dibujado en colores suaves o grises, de los lugares donde estoy en cada doble página. Sobre él dibujo aquellas cosas que me estimulan y escribo un pequeño relato. Pero enseguida pienso que no es necesario, que cualquier fórmula es válida para acercarse al mundo y tratar de comprenderlo, de vivirlo; que quizá solo se trata de eso.

Estos cuadernos aparecen en mis diarios de los años noventa.