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jueves, 21 de marzo de 2024

viernes, 9 de junio de 2023

retratos de la mañana

Apuntes en la línea 6 del metro y en el bar Marfe

lunes, 14 de diciembre de 2020

domingo, 8 de marzo de 2020

un trayecto demasiado largo

sala de motores del metro

Cuatro inmensos motores de barco de segunda mano sirvieron para generar la electricidad que el metro necesitaba. Dentro de un edificio impresionante de Antonio Palacios construido en 1922 y puesto en marcha al año siguiente, junto a la estación de Pacífico. Dejó de generar energía en los años 50, y definitivamente fue clausurada en 1972, quedando solo abierta el ala del sindicato de Metro. Visitas guiadas gratuitas.

domingo, 16 de febrero de 2020

la estación fantasma de chamberí

























En la Plaza de Chamberí, de Madrid, hay un extraño monumento, al estilo de los futuristas rusos, que esconde una escalera de caracol para bajar a una estación de metro cerrada desde 1966 y por la que siguen pasando los coches del suburbano que van por la línea 1, la azul, pero sin parar. Es la entrada de la estación de Chamberí, entre Bilbao e Iglesia, que desapareció al alargar los trenes de cuatro a seis coches, ya que estaban muy cerca entre sí, y se ampliaron ambas hacia Chamberí, para acercarlas más y así evitar intervenir en una estación demasiado en curva. Ahora, convertida en museo, se visita de forma gratuita y guiada para escuchar, ver y comprender la historia del Metro de Madrid desde una de sus estaciones congelada en el tiempo, en sus primeros años de vida.

Después de una espera en la cola frente a la puerta, el suficiente tiempo para hacer el dibujo de arriba, Manuel, el vigilante, nos deja pasar en grupo. Pasamos por una taquilla antes ocupada por solteras, solían ser chicas de 14 a la edad en que se casaban, de 18 a 21 años. Entonces recibían la dote, que no era otra cosa que la liquidación. También había algunas solteronas y viudas (a las que respetaban su puesto de trabajo antes de casarse). Los pasillos son abovedados y cubiertos de azulejos blancos, con algunas zonas enmarcadas con azulejos sevillanos de color, de más calidad. El suelo parece una colmena con baldosas de cemento hidráulico hexagonales. Los anuncios originales, en azulejos, también se conservan (pues se encontraron debajo de todos los de papel posteriores): Perfumerías Gal, Almacenes Rodriguez, Relojes Longines, Cafés La Estrella, Agua de Carbaña... El jefe de estación con gorra está en una pequeña cabina en el andén. Los coches son metálicos con un sistema de alimentación eléctrico copiado de los tranvías. Los llevaban el maquinista y el jefe de tren, que cerraba y abría las puertas desde el primer vagón. Pero para ver los antiguos coches tendremos que ir a la estación de Chamartín. Allí seguro queda alguno de aquellos adhesivos pegados en los cristales de las puertas que rezaban: No obstruyan las puertas. No introducir el pie entre coche y andén, que con unos retoques gamberros quedaban de esta forma: No huyan las putas. No introducir el pene entre... Un retoque muy popular que la guía parece desconocer.


El proyecto arquitectónico es del arquitecto Antonio Palacios, famoso por su participación en el Palacio de Comunicaciones, el Casino de Madrid, el Hospital de Jornaleros, el Círculo de Bellas Artes, etc. Otamendi y sus socios se encargaron de hacerlo realidad con solo la financiación de cuatro millones de pesetas del Banco de Vizcaya y uno del rey Alfonso XIII, que animó a otros pequeños inversores. Se inauguró en 1919, una línea de cuatro kilómetros de Sol a Cuatro Caminos, con trenes de cuatro coches. A pesar de que se cogió como modelo el metro de París, la forma de alimentarse los trenes de electricidad fue diferente: el contacto sería por el techo, y no por el suelo, mucho más peligroso.

El metro tuvo mucho éxito. En 1921 se amplió la línea hasta Atocha. En el 24 se inaugura la línea de Sol a Ventas, se ponen a la venta los billetes de ida y vuelta y se abre la central eléctrica de Pacífico. En la Guerra Civil las instalaciones se usan como refugios antiaéreos y los bombardeos las deterioran. En los años 40 y 50, con las restricciones de combustible, aumenta el número de usuarios. En los 60 se alargan los trenes con dos coches más. Se cierra la estación de Chamberí. Años después, completamente abandonada, los mendigos empiezan a ocuparla para dormir, entrando por el túnel desde las estaciones vecinas, a partir del cierre del servicio. Algunos viajeros ven luces y siluetas desde los trenes que la cruzan sin parar. Se crea una leyenda de fantasmas, que va engrosándose con el boca a boca. Dicen que aparecen muertos de la guerra. Empiezan a llamarla la estación fantasma. Iker graba unas psicofonías. Aparece en las rutas turísticas del Madrid misterioso y se celebra algún Halloween.

Esta estación museo forma parte del conjunto de museos suburbanos del Metro denominado Andén 0, que incluye también la Nave de Motores de Pacífico, el Museo de Coches de la Estación de Chamartín, el hall de la Estación de Pacífico, el yacimiento del los Caños del Peral y el yacimiento paleontológico en la Estación de Carpetana.

La visita es recomendable, mejor un día laborable para no hacer cola. Que sea de balde no menoscaba la maravillosa explicación de la guía, que está estupenda.

MetroMadrid
TurismoMadrid
SomosChamberí
VideoExplicativoYouTube

miércoles, 11 de diciembre de 2019

dibujando a bocajarro en la línea 4

¿Cómo reaccionaríamos si estamos tranquilamente sentados en un banco del metro y alguien, justo enfrente, se pone a dibujarnos? Quizá no es nuestro mejor día y todo nos molesta. O tal vez nos sentimos halagados. Estos cinco personajes del mismo trayecto tuvieron reacciones distintas: la primera a la izquierda ni se enteró, la segunda se sintió sorprendida y agradecida, el tercero se levantó y se fue a otro sitio del vagón, la cuarta sonreía para sí, mientras leía un libro, cosa rara hoy día, cuando se percató, y el último posó descaradamente, feliz de ser dibujado. Yo, creo que sacaría el cuaderno y lo dibujaría.

jueves, 24 de noviembre de 2016

gente moviéndose



Cuando la Miguela llegó por primera vez a Madrid, con los ojos como platos hizo la siguiente pregunta: ¿Dónde va toda esta gente? Imposible de contestar, unos van a un sitio, otros a otro. No hay un acuerdo para moverse, aunque lo parezca. Coches, taxis, autobuses, metros, trenes de cercanías, estaciones, gente con maletas con prisas, pasos de cebra a tope, cafés rápidos de paso... Esa impresión de constante trasiego es la primera que tengo cuando llego a Madrid.

sábado, 31 de enero de 2015

viernes, 28 de febrero de 2014

haz de tu ciudad un lugar para vivir


Los neoyorquinos no son muy agradables con los demás y estamos constantemente en el espacio privado de las personas, sobre todo en el metro. Creo que es importante tener algún tipo de comunidad, dice Betina Banayan, artista de performance de Nueva York, mientras se pone a repartir trozos de pastel entre los sorprendidos neoyorquinos. De golpe, los fríos vagones del metro se convierten en un lugar donde la gente se habla. La vida se hace más dulce.

miércoles, 6 de febrero de 2013

en la línea 10


Estresados en el metro se ponen nerviosos cuando los miro para dibujarlos. Uno de ellos me amenaza haciéndome una foto con el móvil. Otra que no es un animal de feria. Decido dejarlo. No me parece normal que uno no pueda dibujar por la calle. Tendré que dedicarme a los animales o cualquier otra cosa con uso de razón.