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sábado, 28 de marzo de 2015

hombre blanco venderlo todo

Señor Director: Desde hace 12 años venimos trabajando para Cervesur, convencidos que las manifestaciones de la cultura cusqueña, pasadas y actuales, son un valor importante a destacar en la ejecución de la publicidad de cerveza Cusqueña, porque refuerzan con orgullo el origen de la marca, contribuyendo adicionalmente a incrementar la difusión de los atractivos del Cusco en todo el país e incluso en el extranjero.
A lo largo de todo este tiempo las casas productoras que contratamos para la grabación de los comerciales de televisión han cumplido, siempre profesionalmente, con las normas y requisitos establecidos por las autoridades, y hemos demostrado, con esmero, el respeto que como peruanos sentimos por nuestro patrimonio cultural.
El pasado viernes 8 de setiembre, durante la filmación de un nuevo comercial –dentro de la misma línea antes mencionada– una falla mecánica en uno de los equipos de la casa productora contratada ocasionó involuntariamente un accidente que dañó un fragmento de la piedra Intihuatana y la salud del camarógrafo montado en la grúa.
Lamentamos, como todos los peruanos, este infortunado suceso y comprometemos nuestra participación para el esclarecimiento de los hechos. Apoyaremos respetuosamente las decisiones que tomen las autoridades pertinentes con el fin de contribuir a la restauración del daño producido.


J. Walter Thompson Peruana. Carta al periódico limeño Expreso. Sept 2014



Señor Director: La empresa J. Walter Thompson ha pretendido excusarse en una carta –que Expreso ha publicado en la sección de Opinión del 15 de setiembre– por el atentado contra el Intihuatana. Pero, recordemos un poco: la publicidad de Cerveza Cusqueña, a pesar de ese nombre, presenta exclusivamente personas de rasgos blancos y rubios, que en nada tienen que ver con los cusqueños de carne y hueso y mucho menos con los cusqueños que elaboraron la piedra de los 14 ángulos o el Intihuatana. Inclusive en una publicidad aparecida hace dos años, dos personas blancas iban a beber cerveza en la playa y le entregaban el celular al barrendero, de rasgos andinos...¿esa es la manera en que se defiende la cultura andina? ¿Esa es la forma en que se respeta el pasado incaico? No se puede elogiar a los peruanos del pasado si se menosprecia a los peruanos del presente, al punto que no aparecen consumiendo el producto que se anuncia. Por lo tanto, el desprecio que han mostrado Cervesur y la agencia publicitaria hacia nuestro patrimonio cultural ya tenía una larga trayectoria.  

Wilfredo Ardito Vega (wilfredo@idl.org.pe). Carta al periódico limeño Expreso. Sept 2014


El accidente, que fue protagonizado por una grúa, provocó que el Instituto Nacional de Cultura INC-Cusco y su director, Manrique Villalobos, denunciaran penalmente a la productora de Cecilia Castillo, encargada de realizar el comercial. Según el funcionario, la productora Castillo no tenía autorización para ingresar al santuario con grúas, sólo con equipos manuales y 30 personas; sin embargo, ingresó la grúa luego de desarmarla y camuflarla en bolsos. Manrique responsabilizó casi exclusivamente a Castillo, quien, agregó, se comportó en forma prepotente y abusiva con los dos vigilantes que le prohibieron el uso de la grúa en la zona.
A todo esto, el material filmado continúa confiscado en la comisaría correspondiente.




La campaña de cerveza Cusqueña denominada ‘Exitosos de verdad’, que en todas sus gráficas para vallas y medios impresos, nos muestra un mundo en el que solo las personas de ‘éxito’ son netamente de tez blanca, varones y de nivel socioeconómico alto.

domingo, 29 de enero de 2012

un honorio en machu picchu







Cuando subimos andando aún no ha amanecido. La subida es una escalera de piedras de granito que hace en línea recta lo que los autobuses zigzaguean (hay un señor a la entrada del pueblo picando todo el día estas piedras). Beni no puede con los últimos tramos de las escaleras y los hacemos por el camino de los buses. Dos horas subiendo, una hora y media los que lo hicieron por la escalera y a buen paso. Un argentino dice que lo hiso en una hooora. Colamos los emparedados bajo un pañuelo, pues está prohibido entrar comida. ¿Cómo podríamos estar sin comer todo el día?
El espectáculo que ofrece esta ciudad, hacienda, santuario o lo que sea, ya que todo son conjeturas, produce una verdadera sensación de plenitud, de placer. No es sólo la visión de una obra civil perfectamente programada e integrada, sino su entorno de montañas verdes entre las que circulan las nubes, se pasean, crecen, se pierden. Estamos ante un juego de montañas en capas definidas, su intensidad, por la niebla, algo parecido a la visión de la Bahía de Halong. Igual sería si todo estuviera inundado de agua.
La temperatura es muy agradable, nublado, ni frío ni calor. Me pongo a dibujar desde distintos sitios. Esto es bonito desde cualquier punto, con niebla y sin ella, con sol o lloviendo.
A las dos y media se pone a llover fuerte. Las acuarelas y la tinta china chorrean. Me retiro antes de destrozar todo el cuaderno. En el último dibujo intento captar la sensación que produce bajo la lluvia.
Todos se han resguardado o ido excepto un japonés sentado bajo la fuerte lluvia que, con su chubasquero, medita allí en todo lo alto, junto a la casa del centinela.

Volvemos por la famosa escalera. Beni valiente puede con ella. Cenamos en el mercado unos chicharrones calentitos (chancho frito con maíz) que nos hace la señora Leandra con un refresco de cebada y quinúa que nos pone la señora Carmen, alegre y juguetona, deseando cerrar para volver con sus hijos. Se ríe mientras la dibujo con su compañera.