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lunes, 1 de agosto de 2016

fellini dibujante

"Siempre he dibujado sobre cualquier trozo de papel que me encontraba. Es una especie de reflejo condicionado, un gesto automático, una manía que llevo conmigo desde siempre". Con estas palabras, el célebre director italiano Federico Fellini (1920-1993) se refería a su obsesión por el dibujo. En cada momento de su vida laboral y privada, Fellini tomaba apuntes del mundo a través de pequeñas imágenes grotescas, a las que alguna vez añadía un breve comentario. Muchas de estas notas gráficas fueron recopiladas y guardadas cuidadosamente por su colega de vida y de trabajo, la escritora y guionista Liliana Betti. 

En los 20 años de su colaboración con Liliana Betti, Fellini la dibujó como su "musa" infinitas veces, entre una claqueta y la otra, o en la intimidad. La representaba a su manera, con humor o ironía, en su papel de jefa o con un lápiz en una mano y el cigarrillo en la otra, a recalcar su dependencia de la nicotina y su genio de escritora. También se dibujaba a sí mismo, grotescamente, como el estereotipo de él que todos conocen, con sombrero negro y bufanda roja.

"Federico reprodujo y representó a Liliana muchas veces", observa Domenico Montalto,"en las escenas y en las posturas más distintas y divertidas. Betti recopiló estos papelitos durante los 20 años de su aventura profesional junto al gran artista. Hoy constituyen un material inédito y extraordinariamente significativo".

Después de dos décadas juntos, Fellini y Betti se separaron. "Todas las historias importantes se acaban, antes o después", comenta Montalto, "pero de aquella colaboración quedan documentos extraordinarios. Muchos ya pasaron a los anales de la cinematografía". Y es que Liliana Betti acompañó a Fellini, primero como secretaria de producción y luego como asistenta a la dirección, en películas como Amarcord (1974), Satyricon (1969) y Julieta de los espíritus (1965). "Otros todavía quedan para descubrir", explica Montalto; "si Fellini fue el genio, bajo la luz del sol, o de los reflectores, Betti fue el genio que permanecía en las sombras".

Un resumen ejemplar de todo lo dicho se halla quizás en un dibujo que es también un homenaje al genio y a la dedicación de Liliana Betti: Fellini se representa a sí mismo, arrodillado detrás de la cámara, con su bufanda roja, pero en lugar de su gorro, sentada en su cabeza, está Liliana, con un lápiz, una hoja y su infaltable cigarrillo, representada aquí como "musa inspiradora". Pero también aparecen, en dibujos obsesivos y atormentados, fragmentos distorsionados de sus propias películas. Algunos ya aparecidos en El libro de los sueños, una antología onírica recopilada por Fellini a petición del psicoanalista Ernst Bernhardt.

En otro dibujo significativo, Fellini se representa acostado en la cama, con una gran barriga y una nube que representa un sueño. Al pie de la cama está Liliana observándolo. Abajo, escribe en alemán: Liliana spioniert meine Träume (Liliana espía mis sueños).

viernes, 1 de julio de 2016

a bari









Amanece un día soleado. He soñado que estoy ingresado en el Policlínico y un médico se acerca a la cama interesado en mis heces para analizarlas. Me meto los dedos en el culo y con dificultad saco unas pipas de calabaza embadurnadas. Beni duerme como un lirón. Tomo el fresco en el jardín de los Enzos, aquí duerme su vespa. Desayunamos café de cafetera, que hacen más concentrado, y cereales.

La casa de Francesco o Franco, ¡Franco, Franco, Franco! jalean recordándonos el entusiasmo a nuestro dictador, en Bari es chula, con los techos tan altos que ha hecho dos plantas en la parte más alta. Tres grandes balcones, como terrazas, la hacen luminosa y alegre. Él es un amante de la fotografía y tiene la casa llena de fotos de puertas y ventanas. Llegan Hervé y Rafael y nos ponemos a comer una pasta riquísima y una mozzarella de Bari, con sorpresa de leche líquida con tropezones de queso y tomate cherry. Nos dicen que ésta es ahora nuestra casa y nos avisan de la noche fatal programada.

Damos una vuelta por el casco viejo. El Duomo totalmente reconstruido. La librería Gato nero, de unos amigos de Franco. La gente es muy simpática y te deja entrar a los patios, incluso te cuentan la historia de los edificios. Cuando les pido permiso para fotografiar, se colocan y posan. Me caen bien, alegres, abiertos y dispuestos. En las puertas de las casas las mujeres hacen orejitas de pasta, como en nuestra tierra hacen encaje, sobre una mesa y luego una criba. Toda la familia trabaja en la pasta. En el puerto, hacen trocitos de sepiolina que nos dejan probar.

La notte bianca, traducida como noche fatal, no puede hacerse en la terraza de Rafael por el viento y se celebra en casa de Franco. Resulta muy divertida con un montón de amigos tan extrovertidos. De golpe se convierten en cómicos, sin necesidad de beber. Nos hacen un número especial de torero a lo Rodolfo Valentino. En la euforia payasa, se arrodillan para adorarme cuando hojean mi cuaderno de viaje y luego jalean a Quety cuando dice que trabaja en el Museo del Prado. Alguien dice en el Santiago Bernabeu, solo para llegar al climax. Y una pareja de bielorrusos, él apenas sabe italiano y piensa las palabras poniendo su mano en la frente y ella es delgada y mide unos dos metros, enseñan una botella de vodka como un tesoro. A cambio les bailamos el casachof. Hervé se emociona con el vino blanco malvasía riquísimo de la Azienda Agricola L'Antica Grotta de Bari y se pone a cantar en ruso.

Alguien hace acupuntura, un abogado cuenta chistes, una periodista prepara un libro sobre faros del mundo, ya ha editado uno lleno de fotos de faros italianos, una pintora frívola que dice pintar cuadros malos, el tuttólogo, llamado así porque lo sabe tutto, me habla del románico en la Puglia y el pacífico rey Constantino que quería unir el Cristianismo y el Islamismo. Rafael no para de comer y su señora no quiere que beba más.

Cae el vino, el brandy y el vodka. Ya tarde, caemos todos.


Vadka significa agua picante, curioso parecido a aguardiente, Bistro de Prisa, de origen Ruso.
Fari d'Italia de Erica Simonetti.
Con las fotos de toda esta gente tan dispuesta y alegre de Bari hice un cuaderno. Algunos de los dibujos incluidos en él pueden verse aquí.

martes, 17 de mayo de 2016

el sueño erótico de la esposa del pescador



PULPO GRANDE: ¡He estado oculto y esperando tanto tiempo y finalmente te tengo! ¡Un buen coño! No puede ser más delicioso! Zu zu ... chupar chupar chupar ... Yo te llevaré al Palacio del Dragón después de esto.

MUJER: ¡Pulpo de mierda! ¡Ah ah, me cogiste el cuello uterino! ¡No puedo respirar! Oh, ya voy, sus ventosas ... oh, sus ventosas ... oh, ¡lo que están haciendo con ellas! Oh sí, oh sí ... nunca he estado tan ... aaah aaah ... de los pulpos ... mmmm ... bueno bueno ... sí ... no ... zu zu zu ...

PULPO GRANDE: ¿Cómo se siente al ser objeto de burlas por ocho brazos? Mira, estás tan excitada y totalmente mojada.

MUJER: Oh, no puedo con estas cosquillas, y estoy perdiendo el control de mi cintura. ¡Estoy perdiendo el control! ¡Ya voy! Ah ah...

PULPO PEQUEÑO: Ya que ha terminado papá, ¡voy a frotar y succionar desde el clítoris a los poros con mis ventosas!

Tako al ama , un erótico ukiyo-e de 1814 por el artista japonés Hokusai, en Wikimedia Commons

martes, 26 de abril de 2016

soñando buses en el bus

Sueño que Magín ha muerto. En su casa han puesto la parada de las viajeras. Ahora tiene una fachada curva que imita el hacer de un arquitecto holandés de los cincuenta. Hay un rótulo con una tipografía de palo que se estrecha en los trazos horizontales. Pone AISA, el nombre de la compañía de autobuses. El cobrador está calvo y tiene un poblado bigote. Habla con alguien en la puerta haciendo ambos volutas con el humo de sus cigarros mientras esperan la llegada del próximo vehículo.

Viaje a las montañas. 24 de julio de 1986

martes, 19 de enero de 2016

pesadilla de alberto durero

En 1525, durante la noche entre el miércoles y el jueves después de Pentecostés, tenía esta visión en mi sueño, y vi cómo muchas grandes aguas cayeron del cielo. La primera golpeó el suelo cerca de cuatro millas de distancia de mí con una fuerza tan terrible, enorme ruido y salpicaduras que ahogó todo el campo. Yo estaba tan conmocionado enormemente en esto que me desperté antes del aguacero. Y el aguacero que siguió era enorme. Algunas de las aguas cayeron a cierta distancia y otras cerca. Y vinieron desde una altura tal que parecían caer a un ritmo igualmente lento. Pero la primera agua que cayó al suelo tan repentinamente había caído a tal velocidad, y fue acompañado por un viento que ruge de forma tan aterradora, que cuando me desperté todo mi cuerpo temblaba y no podía recuperarme. Cuando me levanté por la mañana, pinté lo anterior como lo había visto. Que el Señor convierta todas las cosas para mejor.

jueves, 26 de noviembre de 2015

medomin duermeniños





La compañía farmacéutica suiza Geigy promovió sus pastillas para dormir Medomin, basadas en barbitúricos altamente adictivos, con esta serie de registros sonoros de canciones de cuna del mundo, grabados para la ocasión. Editados en una colección de discos flexibles de 7,7 pulgadas en carátulas de bonito diseño. Geigy fue famosa por su buena tipografía de estilo suizo, con maestros como Karl Gerstner y Armin Hoffmann trabajando para sus diseños. Del diseñador de esta serie desconocemos su nombre. En Internet se puede acceder a este buen libro sobre el diseño de Geigy. He pasado de las carátulas patata-patata en las que se veían fotos de niños durmiendo. Las canciones resultan también interesantes para nuestra carpeta world music.
La venta y distribución de Medomin fue prohibida por las crudas razones de las que antes hablé.

dispokino

martes, 22 de septiembre de 2015

loa al boceto







El pintor y litógrafo francés Henri Fantin-Latour (1836 - 1904) tuvo un sueño recurrente durante los años 1872, 73 y 74, en que un grupo de graciosas y jóvenes mujeres blanquecinas de pequeños pechos, algunas de ellas aladas, se reunían en el paraíso para recibir a Schumann, muerto hacía ya más de una década, al que reconocían su gran obra. Rápidamente, antes de entrar por completo a la vigilia, cogía su lápiz y sin apenas levantarlo del papel, apuntaba esa escena.
Aquellas líneas gruesas eran como una llave que abrían otra vez su sueño: las risas de los juegos entre la niebla, la gracia de esos cuerpos blanquecinos, juguetones, a la luz de la luna, y balanceándose sin parar.
En 1893, Henri Fantin-Latour pintó al fin un óleo sobre un pergamino, donde aquellas muchachas quedaron petrificadas, teniendo que abandonar sus juegos, fueron castamente vestidas y desaparecidos sus pequeños pechos. Aquello había perdido toda su gracia. Nada tenía que ver con aquel sueño.
Este pergamino duerme en la Galería Addison de Arte Americano, Academia Phillips, Andover, MA.
Cuando ésta cierra, y a la luz de la luna, se oyen risas en la sala y el fantasma de Shumann sale enrojecido por la puerta.

miércoles, 5 de agosto de 2015

huída

Despierto con los ladridos del perro. Entre el sueño y la vigilia, atravieso una niebla de puntos como si fuera a bucear. Con demasiada facilidad, cede la puerta. Fuera la luna está gorda y todo aparece con bastante nitidez, aunque sin color y con una apariencia lechosa. Todo está cubierto por una capa de tierra tan cernida como la harina. Camino descalzo y con placer, por el mimo que reciben mis pies. Me siento ligero, bien. Caminando hacia ningún sitio, sin ningún propósito.

sábado, 20 de junio de 2015

la falta de sueño produce falsos recuerdos

Además de mostrar la importancia del sueño en el aprendizaje y la formación de memorias, los científicos han observado también que no dormir no solo perjudica el recuerdo sino que también favorece la aparición de memorias falsas. En un estudio aparecido en la revista Psychological Science, un grupo de investigadores de EE.UU. preguntó a un grupo de 193 participantes por sus recuerdos sobre las imágenes del vuelo 93 de United Airlines estrellándose en Pensilvania durante los atentados del 11-S. Pese a que las imágenes no existen, el 54% de los participantes en el estudio que reconocieron haber dormido menos de cinco horas la noche anterior del suceso aseguraron haberlas visto. Entre los que habían dormido más, solo el 33% tenía estos falsos recuerdos.

En una continuación del experimento, los investigadores pidieron a los voluntarios que escribiesen un diario con las horas que habían dormido y otras características sobre la calidad de su sueño durante una semana. Después de ese tiempo, se les mostró imágenes sobre el desarrollo de un crimen. A continuación, se les leyó un relato de los hechos incluyendo detalles falsos. Finalmente, observaron que un 18% de los participantes en el estudio que habían dormido menos de cinco horas incorporaron detalles falsos mientras que entre los que habían descansado bien lo hizo un 13%.

domingo, 15 de marzo de 2015

por santiago voy, ligerito



Coches, colectivos, taxis, buses, metro con ruedas de goma. Partículas que se agarran a la nariz, a la garganta. Gente y gente por las peatonales de La Moneda. Ciegos tirando de los carrillos, puestos, puestos, puestos. Cantantes y carabineros, se acabó el carnaval, se acabó el general. Departamentos con albercas, limpiabotas con ofertas, el pito del ciego, los niños del rap, la bachata dominicana, tarjetas con cuotas, agua con sabor, tanto gótico que creí en el Socialismo infeliz se me está acabando la paciencia y sale jugo de la guitarra por La Alameda Allende saluda y los perros cojitos sin nadie a quien ladrar. 

Huesitos con mote, poleras del Ché con un puro en la boca y la ese de supermán y ponchos rayados bailando en las esquinas llenas de cajeros haciendo sonar las espuelas. Los fármacos de Alcobrand, los audífonos a un luca, una colección de pinos perfumados en el retrovisor del colectivo, pañuelos ecuatorianos, maníiii trequalllluca, un perro dormido bajo el quiosco de empanadas de queso en papeles amarillos, pendraialucaa, esculturas rayadas a lo selknam, helados en el semáforo, parejas sobre el césped, el ají ataca a punto sobre un franciscano aplaudido y una casa de torturas con nombres en los adoquines tranquilos que suenan a noria y a pesadilla jugando a las damas bajo un sol aterrador. Un sueño que se va en las cuotas cuando pisas el botón verde. Que se estruja en el metro donde las niñas cansadas de uniforme se duermen. Y ya no dejan el asiento a la viejita los jóvenes del selular.

Y usted ingeniero ¿dónde trabaja?

Unas gotas de café para el mendigo del Starbucks Company.

Entonces mi hermano Juan apoya su brazo sobre mi hombro y me dice que lo he hecho mal.
Rematadamente mal.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

metamorfosis



Bajo este nombre La Casa Encendida ha montado un gabinete de curiosidades para todos aquellos amantes de lo fantástico, del terror de la medicina, el quimicefa y la magia Borrás, los gabinetes científicos, los insectos y la taxidermia rellena de paja, las momias, los milagros, los exvotos, los monstruos, los retablos inocentes de plastilina, los robots y demás máquinas, las alas de cartón y demás ingenios inútiles. Para todos los niños y los que aman las cajas misteriosas, los sueños y las cosas que pasan en los bosques.

Cientos de objetos cercanos a la locura reunidos por el cine animado del foto a foto del ruso Ladislas Starewitch (1882-1965), el checo Jan Svankmajer y sus seguidores estadounidenses Hermanos Quay.

Absolutamente recomendable.

La Casa Encendida de Madrid

domingo, 26 de octubre de 2014

el sueño de nerón












El que fuera uno de los palacios más fastuosos de la Roma Clásica, la Domus Aurea del mítico emperador Nerón, ofrece desde este fin de semana la posibilidad de ver cómo avanzan sus labores de restauración a través de un recorrido guiado. El complejo arquitectónico, que en otra época estuvo recubierto de mármol y piedras preciosas, reabre así sus puertas con una visita, únicamente los fines de semana, de forma guiada y bajo reserva. al ala occidental del pabellón, inaccesible al público hasta ahora.

A la conservación de la Domus Aurea contribuyó también el emperador Trajano, al construir un recinto termal sobre el pabellón de Nerón, lo que permitió preservar la extraordinaria decoración de la residencia imperial. Sin embargo, la implantación ya en la edad moderna de un jardín público en la colina Oppio sobre la estructura antigua provocó graves daños en el complejo arquitectónico original. "El jardín que actualmente se extiende sobre la Domus Aurea ha causado un gran daño a la estructura debido a las raíces de los árboles y las filtraciones de agua de lluvia", explicó la superintendente del proyecto de restauración, Mariarosaria Barbera. El objetivo de los trabajos de restauración es reducir un 70 % el peso del jardín existente y disminuir el espesor del terreno, que pasará de tres metros a uno.

La cadena de televisión italiana Sky aprovechó la ocasión para presentar el documental "Domus Aurea: El sueño de Nerón", sobre el monumento y las labores de recuperación.

sábado, 27 de septiembre de 2014

sueños niños


Hoy he soñado que era navidad y hacíamos muñecos de nieve. Por la noche los muñecos cobraron vida, 
nos convirtieron a todos en muñecos de nieve e invadieron la ciudad. 27/10/09 (Leire, 10 años / Menorca). 
Graffiti de mik Baro.
El monstruo de colores no tiene boca es un tándem entre niños que escriben sus sueños y dibujantes que los ilustran.
El proyecto surgió en Sídney, el 16 de noviembre de 2002 durante octava fiesta de cumpleaños de mi sobrina Olivia, que subastó los sueños que tenía escritos en una libreta. Le compré uno que decía exactamente así: El monstruo de colores no tiene ninguna boca.
No trato de encontrar significados en los sueños, sino de rescatar las visiones que el niño sueña. Esas visiones y la propia redacción del niño son el punto de partida de las ilustraciones. 
Me pareció especialmente tierno el de un niño pobre de México. Me lo contó sonriendo: Soñé que vendía nieves en la calle, nadie me compraba. Una nube cayó del cielo y me lastimó el pastel.
En todas partes los niños sueñan con verduras, volcanes, robots, monstruos, animales, dulces, laberintos, hormigas y dios. 
Si los padres se interesaran por lo que sueñan sus hijos llegarían a conocerlos y comprenderlos mejor. Los sueños de nuestros hijos son auténticos tesoros, aunque los guarden en cajas de plástico y los repartan a manos llenas a los ilustradores.
El taller de sueños más reciente lo hice en las escuelas baño de Menorca: 352 sueños recopilados, entre los que está el sueño de Leire (arriba). Próximamente estaremos en Oporto, Hawaii, la playa Bambolim, Chimaltenango, Cabo Verde y, si existe, cualquier rincón apartado donde no exista la televisión ni conozcan a Chucky el muñeco diabólico.

Hacer literatura no es privilegio exclusivo de los adultos, ni siquiera de quienes se dedican a escribir. Una manera práctica y juguetona de hacer literatura es escribir tus propios sueños en un diario. Serán relatos más o menos involuntarios porque el argumento te lo da el propio sueño… relatos asociados inevitablemente a una fecha concreta (el día que los sueñas) y con un retrato arriesgado del autor, es decir, en ocasiones aparecerás de un modo en que no te gusta verte reflejado. Seguramente habrá muchos sueños que no recuerdes o que no sepas cómo escribir, pero entre todos los que escribas habrá algunas joyitas dignas de formar parte de un libro.


Roger Omar en la revista Naif España # 5 y Kireei
Los más interesantes son los dibujados por los niños
Más sueños en Bólido de fuego y Verkami
En Chile, para explicar Historia, hicieron estos sueños inventados para niños

viernes, 18 de julio de 2014

el sueño del pìmiento verde

No sin antes abonar los boletos entramos en el pimiento verde, que aún vibra a la orilla del estanque. Flipamos con la cúpula de cañón que deja traspasar la luz, verde verde. Antes de cargarlas nos sentamos en las semis. Jodé Juli qué cabeza más gorda como una esfera con antenas, miedo darás a la Jose tío. Después cargamos y salimos por el piquito. La vida da muchas vueltas, dice Onofre en la porra de la cola y con una de las semis más chicas, muchas vueltas.

 

viernes, 16 de mayo de 2014

en nuestra casa














Recorriendo con la mirada, desde el sillón, los surcos de su cara, pensaba lo indignantemente injusto que era este final para ella. Toda una vida dedicada a un dios que, cuando llega la hora de dar el callo, desaparece. Aquí todos escurrimos el bulto.

Me pareció que me hacía un gesto con el dedo índice y me acerqué.
-¿Quieres algo mamá?, le pregunté.
Me respondió con un hilo de voz tan flojo que fui incapaz de oírla. Entonces acerqué mi oreja a sus labios hasta tocarlos y entendí:
-Llévame a casa.

Lo había oído tantas veces que casi entro en la rutina de razonar, de enseñarle las fotos enmarcadas, los libros, los regalos en el tiempo. La pura verdad es que nada de eso era suyo. Desde que entró en esta casa todo había sido un laberinto oscuro ¿A qué fingir si de sobra todos sabíamos dónde quería ir?

Estaba decidido. La cogí en brazos y la levanté. Ya solo era un saco de huesos, apenas si pesaba (¡hasta sentí la arpillera!). La bajé en el ruidoso ascensor. Cuando el aire de la calle me dio en la cara, creí estar en una película. Llegamos hasta el coche y la puse con cuidado en el asiento delantero. Cuando hizo clic el cinturón, cogí el volante y respiré fuerte haciendo una pausa. Ella sonrió. Aquella mirada no aparecía desde hacía un siglo por lo menos, creía que se había perdido para siempre.

La puerta estaba entornada. El patio lleno de luz y pilistras. La tele, aunque apagada, reflejaba las siluetas de las hojas. Un canturreo de la Pura entre crujidos de madera venía del sótano. "¡Señores!" oímos gritar a Don Juan, con algún problema en el cuarto oscuro. La escalera estaba recién encerada. Subí despacio para no caer. Su hermana casi nos tira cuando nos cruzó como una exhalación por el pasillo lleno de luz, que ahora iluminaba las partículas en vuelo que ella había removido.

Cuando la puse en el suelo ya no era más que una niña morena de pelo recio con ganas de jugar. Buceamos entre las láminas del cuarto. Tinita registraba en los cajones de la cómoda hasta encontrar su larga trenza. Se la colocó como una extensión mirándose en un espejo imaginario. Luego, desapareció por la puerta.

Maruchi la siguió hasta el cuarto de Paco. Había cierta locura en esos ojos enrojecidos por la fiebre. Con una manta sobre los hombros proyectaba una película desde el balcón. Las imágenes se movían en la fachada del vecino y un grupo de niños alborotaban sentados en la acera. Ellas se acercaron tanto que cubrieron de vaho el cristal y hacían dibujos toscos con las puntas de sus naricillas.

Corría tras ellas por los pasillos. Éramos felices después de tanto sufrimiento. Abríamos y cerrábamos puertas. Maruchi se había recuperado del todo y nos sacaba ventaja. Nos guiábamos por su voz. De golpe, en aquel despacho siniestro, la encontramos boquiabierta mirando la pared.

Eso lo explicaba todo.

Aquel viejo doctor le había arrancado el corazón.

Y ahora lo levantaba como un trofeo.

miércoles, 16 de octubre de 2013

todos quieren hablar

Sergio. Mi único modelo posible.



Sueño que estoy en la casa que Críspulo ha alquilado en Madrid con unas compañeras. He llegado tarde. Ellas piensan que el piso es demasiado pequeño. Para chico el mío de La Encomienda. Críspulo, con una bolsa colgando, está ahí en medio, sin querer quitar la razón a nadie.

Otro nuevo sol que logra atravesar el muro de nubes. Atraviesa la terraza y proyecta una pantalla en mi pared. Todo se pone amarillo como el orín en la botella de Sergio.

La enfermera busca mi historia, me hincha esa tela en el brazo y me pregunta la edad. Cincuenta años.
- A esta edad hay que controlarse la presión. La vida no perdona. Las mujeres vivimos muchos cambios. Todos influyen en nuestra forma de ver el mundo, ya no pensamos sufrir por los demás.
- Somos nosotros los que no perdonamos.
- Es verdad. Yo no perdono cuando vienen los médicos jóvenes, solo los trato educadamente. Estoy en una edad difícil.

La mujer que friega entra en la conversación. Dice que es demasiado buena, que se preocupa por todos. Su marido le dice que parece la madre Teresa de Calcuta; pero yo creo que no se parece tanto si se arrepiente de ser así, si es difícil y triste y friega a diario con sus lágrimas.

Algo me está ablandando las neuronas. Cuando Sergio llama a su padre pienso que no recuerdo haber hablado por teléfono nunca con el mío.