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sábado, 29 de agosto de 2026

cine anarquista de 1936 al 38


Naranjas de Hirosima presenta una selección única del Archivo de Cine Anarquista producido por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT-AIT) entre 1936 y 1939, durante la Revolución Social española, en el 90 aniversario del inicio del golpe de estado. Son películas documentales restauradas exhibidas y presentadas por primera vez en una muestra para el público mexicano en un ciclo de siete capítulos, cada uno de ellos presentado por un historiador o especialista en el movimiento libertario.

Afortunadamente estos documentales están disponibles on line, con enlaces individuales que al final enlazan con todo el bloque en que se presentó. Aquí ponemos los enlaces por capítulos:

Capítulo1: De las columnas a la militarización
Capítulo 2: La Revolución
Capítulo3: Un pueblo en armas
Capítulo 4: La guerra
Capítulo 5: El mundo obrero
Capítulo 6: En el mundo burgués (1)
Capítulo7: En el mundo burgués (2)
Las películas proceden de la colección CNT 1936–1939. Archivo cinematográfico de la Revolución española (9 DVD, 2014), de la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo. Buena parte del material está disponible en el canal Cine anarquista español. Una mirada al infinito. Las presentaciones de cada capítulo y los estrenos se registraron para la 1ª Muestra de Cine Documental Naranjas de Hiroshima en MX Nuestro Cine · Canal 22.2. 

sábado, 11 de julio de 2026

fusilados de la ossa

Actualmente en la base de datos de Víctimas de la dictadura en Castilla-La Mancha figuran 70 represaliados naturales de Ossa de Montiel. La mayoría de las víctimas fueron encarceladas, entre ellas se encontraba el alcalde republicano, Manuel Avilés Muñoz. Además, siete personas murieron en cumplimiento de sentencia: Manuel Avilés Muñoz (panadero y alcalde), Cándido Campos Patón (también alcalde) Manuel Filoso Moreno (con 21 años, militar), Francisco Martínez Charcos (carbonero de 30 años, vecino de Villarrobledo), Juan Márquez Víllora (labrador de 35 años), Ruperto Márquez Villora (labrador de 29 años) y César Uceda Muñoz (funcionario municipal de 35 años).

Fuente: 15Mpedia. Memoria histórica en Ossa de Montiel

El 23 de abril de 2022 se presentó públicamente una placa con los 85 nombres de represaliadas y represaliados por la dictadura franquista vecinos de la Ossa. La placa está instalada en el parque don Argimiroque. El 15 de agosto de 2022, y adicionalmente, se colocaron en la plaza de la Constitución de Ossa de Montiel las llamadas “remembrance stone”, un proyecto similar al de los “stolspersteine” para llamar la atención de los transeúntes mediante visibles adoquines de memoria con los nombres, en este caso, de los fusilados de la localidad: Cándido Campos Patón, Manuel Avilés, César Uceda Muñoz,
Franciso Martínez Charco y Juán Márquez Villora. Manuel Filoso Moreno murió durante la contienda.
También aparece Mariano Vico Márquez.

Fuente: Memoria de Albacete. Víctimas de la Dictadura y página web del Ayuntamiento.

domingo, 16 de marzo de 2025

más luz sobre la guerra civil


La Universidad de California y The Packard Humanities Institute han digitalizado 288 películas grabadas por la corporación del empresario de la prensa norteamericana William Randolph Hearst durante la contienda española que dan cuenta de la destrucción, la actividad de las tropas, el miedo, el exilio o la vida cotidiana en los frentes. Emitiéndolas después en todas las salas de su país adonde en aquel tiempo acudía la ciudadanía a informarse de lo que ocurría en el mundo. Muchas de las filmaciones son inéditas, nunca llegaron a montarse para los noticiarios, pero ahora cualquiera puede consultarlas. Son 288 grabaciones en blanco y negro, nueve mil metros de película filmada en España entre 1936 y 1939 para retratar la Guerra Civil. Estuvieron guardadas hasta que en 2016 ambas instituciones llegaron a un acuerdo para recuperarlas y ponerlas a disposición del público de forma gratuita y libre en newsreels.net, donde se pueden ver. Buena parte de ellas nunca se proyectó en los cines porque eran los llamados “descartes”, es decir, grabaciones de recurso que no se llegaron a utilizar para montar las piezas y, por lo tanto, no están locutadas. Estos documentos son los más interesantes, pues son los más largos. Es una joya, algo muy relevante tanto para el público en general como para las y los investigadores.

domingo, 15 de octubre de 2023

los niños de la guerra expuestos en santander





Queremos dar a conocer de una forma más gráfica y con mayor extensión la odisea que vivieron aquellos niños y niñas de la guerra de Cantabria a través de una exposición que inauguramos el próximo día 20 de octubre en la Biblioteca Central de la capital cántabra, bajo el título “Una Vida. Dos Países. Dos Guerras”.

Inauguración en el Salón de Actos de la Biblioteca Central de Santander, el viernes 20 de octubre de 2023, a las 19:00 horas. Expo del 20 de octubre al 10 de noviembre de 09:00h a 21:00h. Sábados, domingos y festivos de 11:00h a 20:00h.

martes, 7 de marzo de 2023

duelo clandestino por un muerto inexistente




    Jorge Moreno, miembro del proyecto Mapas de Memoria de la UNED, parte de la idea de que los rituales funerarios implican la conversión de alguien que está vivo en alguien que está muerto siendo esta la manera en la que el ser humano domestica la muerte, le da un lugar y un nombre. Esto suele realizarse mediante un entierro o un homenaje, que supone llevar el cuerpo del mundo de los vivos al mundo de los muertos.

    En el caso de los republicanos había una imposibilidad de completar este ritual por la inexistencia de un cuerpo, asegura el experto, lo que sitúa al fallecido en una espera permanente. Esto provoca una desorientación buscada de manera premeditada por el régimen franquista, que quiere alargar el dolor de las familias mediante el terror no solo por el asesinato, sino con la ocultación de los cuerpos, continúa Moreno, para quien ese no estar ni en un lugar ni en otro es lo que intentaron solucionar las familias a través de sus propios rituales, mediante fotografías, prácticas privadas u objetos.

    Estos últimos, custodiados durante décadas como tesoros por las familias, protagonizaron en 2020 uno de los proyectos impulsados por Mapas de Memoria, en forma de una exposición llamada Las pequeñas cosas. Entre ellas están las pocas piedras manchadas de sangre que la hermana de Ángel Ruiz, asesinado en mayo de 1940 en Almagro (Ciudad Real), recogió del lugar en el que fue fusilado. Las guardó en un baúl hasta poco antes de morir, cuando se las entregó a Saturnina, la viuda de Ángel. Ella cosió una bolsita para guardarlas y las llevó en su delantal durante toda su vida. Las piedras manchadas de sangre recuperadas del lugar en el que fue asesinado Ángel Ruiz.

    Las piedras recuperadas pasaron después a manos de Vicenta Ruiz, la hija del matrimonio, y ahora a las de Ángela, la nieta, a quien han llegado otros muchos utensilios heredados que guarda en una caja: una petaca, unas cartas o unas tijeras comparten espacio con una vieja foto de Ángel, que ocupa el centro. La fotografía había viajado con Saturnina allí donde se había trasladado ella a lo largo de su vida. Donde ella iba, iba la foto.

    No se resignaron al olvido. La memoria de los desaparecidos fue cultivada en privado y, a veces, los sitios de las fosas comunes fueron marcados con cruces u otros signos para evitar que cayeran en el olvido, algo que fue de gran ayuda para localizarlos cuando, 40 años después de la guerra, comenzaron las búsquedas de los restos, explica Paloma Aguilar, experta en memoria histórica.

    Entre las estrategias y rituales identificados, las fotografías expuestas en las casas ocupan un lugar central, señala Moreno, que pone el foco en que a falta de cuerpo y tumba, será a las imágenes a las que prodigarán cuidados, tratamientos e incluso mortajas. Eran a menudo collages de fotos en los que se insertaban varias de distintos miembros de la familia. Fotografías muy cuidadas y con una técnica para ajustar bien las piezas y que los muertos aparecieran con la luz más favorable posible, vestidos muy elegantes y con expresiones de seguridad y serenidad. Otra forma de homenaje póstumo tuvo que ver con poner el nombre de los ejecutados a sus descendientes o nuevos miembros de las familias.

    Los rituales de duelo clandestino a los que estas familias fueron obligadas por la dictadura no solo se redujeron a desafiar el silencio y recordar a sus seres queridos, sino que también fomentaron la solidaridad entre familias, permitieron la transmisión intergeneracional de la memoria y las lealtades ideológicas y creó resiliencia familiar. Algo que, asegura, resultó muy útil para organizar las exhumaciones de los restos de los fusilados que empezaron a producirse, de forma muy precaria, solo una vez llegada la democracia.

lunes, 2 de agosto de 2021

dibujos de guerra de juan d'opazo








Nacido en 1910 en una familia humilde, Juan D´opazo, el segundo de seis hermanos, manifestará una temprana afición por el modelado, el dibujo y la pintura. En los años veinte inicia su formación artística en la Escuela de Artes y Oficios.
La Guerra Civil truncaría las expectativas de los jóvenes artistas que con escasos recursos económicos y procedentes del medio rural, se habían formado en Escuelas de Artes y Oficios y aspiraban poder acceder a otros centros artísticos de la capital o a estudios superiores de Escuelas de Bellas Artes.
A pocos días de inaugurar su primera exposición en la desaparecida galería madrileña Sala Dardo se produce el estallido de la guerra. El estreno público por tanto no se produce, y su trabajo como pintor y escultor en un taller de escenografía impidieron tener una trayectoria prometedora, en cambio comenzó otra etapa más dolorosa como soldado del lado republicano. Durante la contienda, lucha en el cuerpo de Artillería de Madrid, plasmando lleno de conmoción sus vivencias en dibujos realizados en su gran mayoría en el frente, con gran rapidez de ejecución.
Terminada la Guerra, y con el ascenso al poder del franquismo, Juan D´Opazo guardaría durante años sus dibujos de la guerra porque "tenía miedo de que aún pudiesen producirse resquemores" y también decía que "nunca pensé que estos dibujos pudieran exponerse al público algún día, pues eran momentos muy peligrosos y en lo que uno pensaba era en poder salvar la vida".
La serie de los dibujos de la guerra y la del final de la guerra, realizados entre 1936-1939, repartida entre la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y el Ayuntamiento de Daimiel, son sin duda obras de una gran valor documental, dibujados a modo de crónica gráfica de la realidad, con el deseo de expresar todo aquello que veía. En su visión de la guerra se recoge el sufrimiento, el miedo, la miseria, el hambre, los bombardeos, fusilamientos y otros aspectos también dramáticos. Muchos de estos dibujos los realiza en el mismo frente con un trazo rápido con el que capta el instante. El hecho de realizarse in situ le transmite a la obra una fuerza y viveza especial, con una impresionante sensación de inmediatez. Todo esto le confiere al conjunto un gran valor por ser uno de los pocos conjuntos de estas características que se conocen.

D´Opazo siempre se consideró más escultor que pintor, práctica que debió abandonar terminada la Guerra por prescripción médica para dedicarse de lleno a la pintura Los encargos artísticos que recibiría D´Opazo fueron religiosos, propios de la espiritualidad católica de la época. El resto de su producción se mantiene dentro de la tendencia artística con una marcada carga expresionista, las influencias de Goya y Gutierrez Solana son patentes. Sus temas se ajustarían al costumbrismo entonces demandado, pero su particular percepción de la vida le hace plasmar con un sutil sinsabor las situaciones más críticas y rudas del pueblo, del mismo modo que Solana. Decía: "Yo con frecuencia me ponía a pintar un cuadro con la intención de que fuera rico de color, alegre, optimista, bonito, y no me salía, no podía. Me iba siempre al cuadro oscuro, negro de matices, con mi sello especial".

Dedicaría su vida a la enseñanza y la pintura, dando a conocer su obra en las numerosas exposiciones que realizó a lo largo de su vida. Como muestra de reconocimiento y aprecio se le concedió en 1991 el título de Hijo Predilecto de Daimiel. Falleció en 1998.


Los dibujos de arriba están expuestos en el Museo Comarcal de Daimiel, de cuya web he recogido el texto de la entrada.

domingo, 15 de noviembre de 2020

un paseo por el real canal del jarama


Paseamos al borde del río Jarama siguiendo el Real Canal desde la finca de La Boyeriza, al norte de San Martín de la Vega, hasta el Gran Derrumbamiento, a la altura de la desembocadura del Manzanares, en dirección sur-norte. Al este, la vega del Jarama, con cultivos principalmente de maíz; al oeste, los acantilados y barrancos que limitan la vega, donde aún quedan restos de trincheras y búnkeres, que ya vemos desde el Barranco Segundo (El búnker de La Marañosa está entre éste y el Barranco del Toro). Estamos atravesando el escenario de la Batalla del Jarama, la primera batalla moderna de la Guerra Civil.

Escenario de la Batalla del Jarama. Está marcado el búnker de La Marañosa.
El paseo es llano y lineal, sobre un camino de buen firme y acompañado de grandes árboles de ribera centenarios, especialmente álamos negros y blancos, y viejos olmos de hojas recias. También algún grupo de acacias y ejemplares sueltos de plátano, taray y saúco.

Al poco de pasar la presa, hay una zona donde los acantilados han colapsado sobre el camino, por lo que hay que seguir una senda alternativa que nos permite elevarnos y ver el hermoso paisaje de la vega plagado, en esta zona, de árboles y lagunas (provocadas por la extracción de áridos por debajo del nivel freático), y el hermoso encuentro del río Manzanares con el Jarama.

Es difícil seguir un circuito para volver al inicio sobre los acantilados, pues los caminos son retorcidos y laberínticos, y no sabemos qué zonas habrá valladas en las proximidades del Instituto Tecnológico La Marañosa; por lo que decidimos volver sobre nuestros pasos y tomar un refresco en La Cantina, desgraciadamente cerrada.

12,680 km. Avistamos un faisán, patos, garzas, milanos y un zorrillo juguetón acostumbrado a los humanos.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

la verdad desenterrada

Desde el año 2000, con la primera intervención con criterio arqueológico, se han excavado más de 700 fosas entre todos los equipos y recuperadas más de 9.000 personas. El gran volumen de las víctimas correspondía a la población civil, sobre todo en los primeros seis meses de la guerra que es el momento álgido de la represión. Casi 9 de cada 10 ejecutados no estaban en un contexto de guerra. Hay algunas fosas que pertenecen a combatientes pero incluso en estos casos muchos eran muertos en la retaguardia, se puede deducir que el 89% de los asesinados son población civil. La mayoría eran campesinos, jornaleros, temporeros… distintas formas de trabajar y casi todas relacionadas con el campo, los objetos que llevaban delatan que era gente de condición humilde. El inventariado recuperado describe una represión de clase contra todos los que votaron al Frente Popular y pertenecían a partidos y sindicatos.

domingo, 10 de mayo de 2020

brigadistas prisioneros




Estas fotos son de voluntarios internacionales prisioneros en el frente de Aragón, hechas por los fotógrafos fascistas, especialmente del famoso fotógrafo Campúa, nombre artístico del retratista jerezano José Demaría Vázquez, quienes gustaban de acercarse a los rasgos raciales más reprobables de judios, negros, rusos, ucranianos y desastrados voluntarios internacionales para demostrar su inferioridad.

Son: John Jones, minero de Gales, otro prisionero inglés, dos prisioneros sentados, otros tres judíos, con gafas redondas y, sin especificar, más prisioneros extranjeros. La foto de grupo es de prisioneros ingleses y norteamericanos. La mayoría de las fotos son de marzo y abril de 1938. Las ha rescatado Paco de Jerez de la Biblioteca Nacional de España para su blog Todos los rostros.