
Cuando él dibujaba estas cosas, yo no había nacido; pero en casa había este tipo de revistas que seleccionaban artículos de revistas extranjeras como Meridiano. Si no fuera por ellos, jamás las hubiera tenido en mis manos. Eran unos dibujos pequeñitos en los rincones de las páginas, como el que decora una pared. Yo disfrutaba como un enano.
Jesús Bernal ilustraba las lecturas escolares de primaria de las editoriales Escuela Española y Aguilar en las décadas de los 50 y 60, y libros de texto de bachillerato en las de los 80 y 90. También en las revistas Trampolín y Chicos. Las de Meridiano, de donde he extraído los dibujos, son de la década de los 50. Estaban impresas a dos tintas.
Al mirarlos nuevamente, vuelvo a disfrutar; ahora por el propio dibujo y por el recuerdo. Me gustan. Me siguen gustando.



