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sábado, 14 de julio de 2018
comida en el selva
A pesar de su aspecto de casa de comidas de fritanga, nada tiene que ver con esto, excepto en el precio. En Selva se come bien, comida casera, con cierta elaboración, y el servicio es magnífico. Aunque uno tiene que hablar entre las conversaciones de los vecinos, demasiado cerca, el ambiente distendido consigue una comida relajada sin protocolo donde sabes que no te van a clavar y que su calidad, con un menú con muchos platos de donde elegir, será buena. Siempre a tope de curritos, lo mejor es ir antes de las dos o a partir de las tres.
Selva. Plaza de los Mostenses 7. Malasaña, Madrid.
viernes, 20 de abril de 2018
algunos museos de lisboa

Aprovechando que es el Día Internacional dos Monumentos e Sitios, dedicamos el día a los museos cercanos a Belém: El Arqueológico, el de Arte Popular , el Etnológico y el Jardín Tropical. Del primero me sorprenden los grandes guerreros de granito, lusitanos galaicos de Vila Real de la segunda Edad de Hierro, de unas dimensiones impresionantes, y los textos escritos en piedras de la Edad de Bronce, con los tipos tartésicos. El segundo me decepciona creyendo que tendrá una hermosa colección de figuras portuguesas. Lo que hay son nuevos diseños de artistas relacionados con la agricultura. Bonitos y ocurrentes pero. Me explican que lo que yo quiero ver está en el Museo Etnológico; pero allí encuentro una figuras maravillosas de Asia y África, y muy poco portugués. Qué pena, yo sé que Portugal tiene grandes artesanos. En cuanto al Jardín Tropical, fundado en 1906 con el nombre de Jardín Colonial como centro de información sobre la agricultura colonial, está muy descuidado, especialmente el Jardín Oriental y muy contrastado con el cuidado jardín francés de los Condes de Galheta.
El frío del aire acondicionado de los museos me constipa y vuelvo mocoso a casa. Vamos a la Casa de la India y nos pedimos ese mero a la brasa. Charlamos con una pareja de españoles que están de trabajo. Nos relamemos y empiezo otro cuaderno con la gente de la casa de comidas. Para cuando llego a los vecinos ya se han convertido en japonesas. Este restaurante tiene una rotación flipante. Corren más que yo.
En casa como fruta y enseguida me acuesto.
En casa como fruta y enseguida me acuesto.
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martes, 10 de abril de 2018
niebla, lluvia, agua

Las vistas a la vega desde casa son impresionantes. En primer plano hay higueras, un naranjo y olivas, y detrás un bosque tupido de verdes brillantes hasta los últimos edificios de Abrantes. Pero el tajo levanta por la mañana una nube lechosa que hace que todo vaya desapareciendo hacia el fondo. Entonces parece que el verde fuera infinito y misterioso. Cualquier solar, por pequeño que sea, es un jardín descuidado y frondoso. Incluso las paredes reverdean.
Ya es complicado encontrar gente en esta colina deshabitada. Pero este tiempo no ayuda nada. No para de llover. Pasamos gran tiempo en casa y nos refugiamos en bares y restaurantes en los que tomar algo y dibujar: el restaurante acristalado del Parque de San Lorenzo con sus estupendas vistas, la casa de comidas Grelha Nova donde comen potaje de garbanzos, el restaurante donde comemos, hoy lleno de gente, y el último café en La Llave de Oro, donde todo el mundo sigue el fútbol y dibujo a Telma. Saca su móvil y hace una foto al retrato para mandársela a su hijo. Mientras, un oportuno galao propicia un acuerdo marco entre mi cuerpo y mi mente.
lunes, 9 de abril de 2018
encuentro de cuadernistas
Cuando llegamos a la Biblioteca Municipal, la exposición que han dedicado a mis cuadernos de viaje se ha llenado de viejos conocidos de otros encuentros o de la red que miran distraídos mis viejos cuadernos. Allí están Eduardo y Rita, Ana Frazâo y Carlos, Helena, Rosario, Pedro Cabral y otros que me presentan. Luego se añadirá el simpático Nelson. Nos tomamos un galâo en la Plaza de Raimundo Soares, que alberga la Casa da Câmara y los Paços do Concelho, en la terraza de un pequeño café para dibujar el palacio donde el rey de Portugal mantuvo a Juana la loca como amante, y luego un vino tinto con petisco en A Tasca en Largo de D. Ramiro Guedes, donde dibujo también unos paisanos que enseguida se levantan mosqueados.
Comemos todos juntos e invitados en Sabores da Cascata, una deliciosa crema de calabacín con judías verdes troceadas y en su punto y cerdo braseado con un sofrito cremoso de verduras increíble y ensalada. Después les hablo sobre mis cuadernos como fruto de la espera, de rellenar disfrutando ese tiempo que nos roban en los bancos, médicos, administradores y demás instituciones dedicadas al secuestro diario de las personas. De cómo convertirlo en algo agradable e instructivo. Presentan el libro de los residentes del año pasado, Raquel Ochoa y Pedro Cabral, y nos vamos a tomar un café. Y nos despedimos bajo el agua. A algunos cuadernistas los volveremos a ver en Lisboa. Eso esperamos.
Por la tarde descansamos, cenamos y nos tomamos un café en la cafetaria Chave d'ouro, una de las clásicas de Abrantes. Fundada el siete de junio de 1934 y reformada en el 86 por sus gerentes Telma y Filipe, mantiene todo su sabor. Maderas rojizas, espejos y un mobiliario precioso. A Filipe puede vérsele en el dibujo con gafas. A Telma le hubiera gustado salir. Otro día, le digo.
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sábado, 2 de diciembre de 2017
el havana blues
Es difícil comer bien en Cuba. Uno siente como que han perdido la tradición culinaria. La única fórmula es buscarse una casa donde la dueña sea buen cocinera y tenga ganas de currar. En el Havana Blues, en el Paseo de Santa María de la Cabeza 56, de Madrid, vuelve uno a reconciliarse con la ropavieja, o el cerdo con yuca, arroz y frijoles, que ellos llaman Cubanísimo, o el cordero. Uno se hace una idea del sabor de los platos en origen, antes de que solo quedasen los nombres. La carta es muy corta pero rica y los precios asequibles pero caros si uno piensa en lo incómodo que es el sitio. Le falta música. Se pueden encontrar cubanos comiendo y recordar aquellos potajes de frijoles a un dólar del Hanoi.
sábado, 18 de noviembre de 2017
uramaquis en el hong
Después de una despreciable tempura de verduras, nos llega una tanda de estos rollitos de sushi invertidos, un invento estadounidense que sustituye el crujir del alga nori por las explosivas huevas, con dos pescados y aguacates muy de nuestro gusto. El Hong es un restaurante chinojapo muy concurrido con precios populares en José Antonio Armona 12, de Madrid, con aspecto más japo que chino, pero con olor más a chino que a japo.
domingo, 23 de julio de 2017
el corregidor
Además de comer en una hermosa galería de un patio de Almagro, El Corregidor ofrece un menú de 15 euros, fines de semana 20, donde se puede elegir entre una buena lista de primeros, segundos y postres. Yo como una rica pipirrana, unos ricos soldados de bacalao (rebozado) y piña en láminas con helado de vainilla. Beni tiene peor suerte y le ponen una carne dura y requemada a la que llaman churrasco. Manteles y servilletas de tela, servicio excelente y aire acondicionado.
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miércoles, 22 de junio de 2016
restaurantes reclamo de los ángeles
Estos edificios con formas extravagantes servían de reclamo para un alto reparador en las carreteras o esas calles tan abiertas de Los Ángeles. Restaurantes en forma de alimentos gigantes, animales, y artículos para el hogar. Algunos de estos edificios todavía existen hoy en día. Su situación exacta y algunas fechas de las fotos pueden verse en vintage evereyday.
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viernes, 4 de marzo de 2016
josé carlos en la casa de la india
Mi nariz no es portuguesa, es francesa, dice este portugués jubilado de la Universidad Carlos III de Madrid, que ahora vive en Murcia. Su abuelo francés vino como ingeniero de caminos cuando esta profesión aquí no existía. De vez en cuando, vengo a comer a Lisboa, aquí se come muy bien, pedid peces grandes del Atlántico que no pueden criarse en cautividad como la garoupa, nuestro mero, aquí todos los hacen a la brasa.
Y así fue, la garoupa grelhada y el robalinho a la brasa estaban exquisitos, deliciosos. Y así es como puedes comer de maravilla por 10 euros en Lisboa. En la Casa da India, Rua de Loreto 49-51. Muy aconsejable.
En esta época, también se hace la Lampreia en la Antiga Casa Faz Frio, una casa de comidas sencilla de suelo de piedra y barra de madera en Rua de Dom Pedro V 96-98, desde 25 euros por persona, encargándola al teléfono 213461860.
Y así fue, la garoupa grelhada y el robalinho a la brasa estaban exquisitos, deliciosos. Y así es como puedes comer de maravilla por 10 euros en Lisboa. En la Casa da India, Rua de Loreto 49-51. Muy aconsejable.
En esta época, también se hace la Lampreia en la Antiga Casa Faz Frio, una casa de comidas sencilla de suelo de piedra y barra de madera en Rua de Dom Pedro V 96-98, desde 25 euros por persona, encargándola al teléfono 213461860.
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lunes, 7 de septiembre de 2015
terrazas del cabo de gata
Estuvimos de maravilla en la terraza del restaurante Costamarga en la playa de Agua Amarga, con un servicio amable y sobremesa con dominó. Feliz cena de cumpleaños con comida internacional y ese ambiente que nunca debió perder esta costa, en la Taberna del Faro de Rodalquilar. El Barecillo de Rodalquilar tiene unas tapas excelentes, especialmente los calamares, y el camarero más atento y discreto de todo el parque. El Costa Grande, de La Isleta del Moro, es el único sitio del pueblo donde puedes tomar unas cañas con tapas a la hora de la comida en todo el pueblo, y sin esperar una hora. La terraza del Chaman, comida por el morro a Los Escullos, tiene unas vistas excelentes al mar; en esta ocasión había una fiesta de solidaridad con Médicos del Mundo.
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miércoles, 12 de agosto de 2015
domingo, 29 de abril de 2012
el hospital del rey
El embarcadero de la Isla del Hospital del Rey está lleno. La burguesía se ha adueñado de la isla y vienen de paseo con los amigos. Médicos y abogados se saludan correctamente y a Joan no le hacen caso. Alguien dice que Matas está comprometido, está todo en marcha, con una amiga, que es de aquí, del ministro de Madrid, que es quien tiene que soltar la pasta.
Fue el hospital inglés más importante fuera de su país, llegó a tener 1200 camas. Con Fraga se proyectó como parador, nunca se llegó a a hacer. Bajo dominio español siguió siendo hospital militar hasta la Guerra de la Independencia, luego se alquiló para ganado. Después volvió a ser hospital militar de Menorca hasta 1964. Hasta este año, vivió aquí Sor Mater, la superiora de las hijas de la Caridad, guapísima, que tenía enamorados a todos.
En 1835 hubo soldados norteamericanos enfermos de cólera. En 1841, los franceses fueron expulsados del hospital. En 1943, tras el hundimiento del Roma por un misil radiodirigido alemán, acogió a 300 heridos y quemados italianos de las unidades que se salvaron y llegaron hasta el puerto de Maó. En 1966, se excavó la basílica, había 20 esqueletos de soldados españoles del XVIII. En 2004, un grupo de voluntarios deciden luchar contra su abandono creando La Associació d'Amics.
Vemos las salas, las cocinas, la lavandería. En la sala donde estuvieron los quemados del Roma, una señora rompe a llorar. Su padre fue uno de ellos y murió aquí. Su reconstrucción la pagará la Asociación de Italianos en Menorca.
Es una iniciativa que empezó desde abajo, con trabajo duro de limpieza. Al final se lo llevan los cuatro ricos. Es el caso del Claustro de San Francisco de Alaior que, después de la Desamortización, se entregó como vivienda a la gente humilde. Ahora el Ayuntamiento ha recibido muchos millones de euros para convertirlo otra vez en un claustro, para regocijo de turistas que sepan torear a la estúpida recepcionista de la Casa Consistorial.
Invitamos a comer a Juanita y Joan en Cas Ferrer, una antigua herrería que mantiene algunos elementos como el hogar y el fuelle. Es muy acogedor, se está muy a gusto y se come muy bien (unos 40 euros la persona). Joan se enrolla con el camarero, pues trabajó con su padre hace 60 años. Luego cae una pomada graniçat riquísima (gin con granizado de limón).
Como despedida, vamos al bar Peri de Migjor Gran, de gratos recuerdos. Lo dibujo. Luego vamos a la playa de Binigaus. La luz del sol que se pone llena todo de brillos naranjas.
viernes, 30 de septiembre de 2011
siempre nos quedará madrid
Los días son densos y apretados en un Madrid. Destacar la comida en la cafetería Selva, con unos platos riquísimos y abundantes, y un servicio rápido. Si el otro día destacaba sus tapas, su menú de diez euros es una pasada. Marmitaco impresionante de primero y un bacalao con una fritada de pimientos y ajos exquisita. Postres caseros. Gracias Alfonso y gracias a las chicas del Muy.
Expo muy interesante, en la librería de la editorial Sins entido, de los originales de los dibujos que LPO, Luis para los amigos, publicó en los años ochenta, cuando el tiempo aún no había sido arrebatado a los cronistas gráficos. Un tipo de charla agradable, amena e interesante.
Inauguración de la expo del décimo aniversario de la librería Panta Rhei. Muchas y pequeñas piezas, 10x10, de mogollón de artistas gráficos. Mucho dibujante, mucho beso y mucho calor. Cañas con Enrique, Fernando Vicente, Javier Vázquez, Luis y nuevos conocimientos.
Noche agradable por Chueca con Isabel y Alfonso hasta que nos desmontan la terraza con el cubata en la mano. Ellos me llevan al Baco y Beto, un bar donde se está muy bien en ese cojoambiente que crean el cubano Beto y Larry con sus sonrisas permanentes. Muy buenas tapas y un somontano rico que nos alegró el corazón.
Muy buena noche que remato en Montera, en los sillones del McCafé dibujando putas y los últimos supervivientes, alucinado de que nos echen de los bares de copas y siga abierto hasta las dos este diner para chavales con hambre y turistas en retirada.
Me retiro despacio, de paseo, entre las calles mojadas que se llenan de reflejos de luces, risas tontas y los últimos intentos de los gallitos sin reloj.
Cafetería Selva. Plaza de los Mostenses 7. Ir temprano para pillar mesa o en el último turno, sobre las tres, si uno quiere sobremesa.
Baco y Beto. Calle Pelayo 24, en Chueca.
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