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sábado, 24 de septiembre de 2016

narvik-oslo






El autobús salió a las cinco y media. Empieza a amanecer. Beni está cansada. El paisaje es hermoso. Rodeados de grandes montañas nevadas, recorremos el fiordo de Narvik, de donde nacen. Todo el mundo tiene su casita de madera y su muelle al fiordo, entre abedules de colores. Llegamos antes de las siete. No entiendo esta putada si el avión sale después de las doce. Trato de cambiar el avión a Oslo. El avión vuela bajo, vemos lagos y montañas, bosques, y también nubes. Desayunamos otra vez.

Oslo está lleno de hinchas que beben grandes jarras de cerveza en Karl Johans Gate, la calle principal. Cantan aquello de campeones. Parece que aquí existe la figura del gamberro. Nosotros descansamos en una terraza dominando el Palacio Real, donde unos soldaditos hacen malabares con los fuscos. Nos vuelven a sablear con la cerveza, pero qué poca importancia tiene hoy que Noruega ha ganado. Paseamos por las calles y el puerto y acabamos cenando albóndigas en un local chulo. Bjork, la cantante de Sugar Cubes, canta con unas lágrimas pegadas bajo los ojos mientras un oso de peluche ataca al cazador del bosque.

Hoy  vamos  más  despacio.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

116 cuadernos en el nasjonalmuseet



El Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño de Oslo ofrece una colección de 30.000 obras de arte en línea, para verlas de una forma totalmente gratuita desde tu ordenador. Entre algunas obras de Edvard Munch, podemos hojear hasta 116 cuadernos rellenados por diversos artistas entre 1824 y 1987.
Muy buenos los de Rolf Nesch, de quién hablamos en la entrada anterior.

martes, 3 de noviembre de 2015

ese cuaderno de rolf nesch



Rolf (Emil Rudolf) Nesch (1893-1975) fue un artista expresionista, destacado especialmente por sus grabados. Nacido en Alemania. Estudió en la Academia de Dresde de 1912 a 1914. Luego participó en la Primera Guerra Mundial, en la que fue hecho prisionero por los británicos. En 1929 se instaló en Hamburgo para continuar su carrera como pintor, influenciado por el expresionismo, en general, sobre todo Ernst Ludwig Kirchner y Edvard Munch. Se trasladó a Noruega tras la toma del poder nazi en 1933.

Aparte del dibujo, su herramienta natural, es como grabador donde Nesch hizo su contribución más significativa, no sólo como innovador de la técnica, descubrió el potencial de nuevos materiales y métodos, sino también desde el punto de vista artístico.

Nesch murió en 1975 en Oslo. El Museo Nesch abrió en 1993 en Al, donde había vivido durante veinticinco años, para conmemorar su centenario.