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viernes, 7 de julio de 2023

archivos digitalizados de diseño gráfico


Un impresionante archivo digital de artículos relacionados con el diseño gráfico está a tu disposición en Internet. Ha sido seleccionado y compilado por Valery Marier. Es un trabajo paciente y con cariño que realizó poco apoco en su tiempo libre, y que ahora puedes encontrar en archives.design.
Pinchando en cualquiera de las 95 portadas que aparecen en este enlace podrás entrar en su contenido.

miércoles, 26 de octubre de 2022

silbatos de agua

Silbato cerámico de la cultura Vicús
(400aC-500dC), en el Norte de Perú,
representando un felino. De la colección de
Setgio Larrain y que se encuentra en el Museo
Chileno de Arte Precolombino..

Silbato de gallina medieval, siglo XII, 
de barro cocido, encontrado en Andújar (Jaén),
y expuesta en el Museo Provincial de Jaén.


Silbato de barro medieval, siglo XII,
de figura antropomorfa encontrado en la
construcción del campo hípico de Jaén y
expuesta en su Museo Provincial.

Silbatos de jarritos de pera con máscaras
antropomorfas adosadas representando a un varón 
barbudo con formas geométricas. Se realizaban a molde 
y se pegaban antes de la cocción Los hay vidriados y
sin vidriar. Museo de la Alhambra.

Silbato de semejantes características 
que el anterior con forma diferente y máscara
de rasgos femeninos, datado ente los siglos
XVI y XVII. Museo de la Alhambra.

Silbato de agua incompleto (1301=1400)
con máscara antropomorfa, fabricada a molde y con
una aplicación del instrumento. Arcilla perforada, con
cocción oxidante y trabajada en torno. Altura: 6,1 cm;
Grosor: 0,6 cm; Anchura máx.: 4,5 cm.
Museo de Almería.

Silbato nazarí (1301-1400) incompleto con máscara
con rasgos antropomorfos. Cerámica amarillenta sin alisar,
moldeada a mano, cocción axidante, torno. Altura: 6,8 cm.
Anchura Máx.: 6,9 cm. Museo de Almería

Silbato nazarí con forma de gallo,
de barro cocido y moldeado en molde. De gran
popularidad, han sido encontradas muchas
piezas similares en Granada, Jaén y Almería. 

                                         
Silbato de pájaro peruano de
cerámica modelada, bruñida, cocida y policromada
conpintura. Feria de Artesanía de la Universidad
Católica de Chile. 2015.


Silbatos de barro negro de Oaxaca, México,
representando una sirena y un pajarito, y creados 
por Lourdes Cardenal en 2011. 17,45 x 11,63.

Silbato de pájaro, ruiseñor,
hispanoamericano que en la actualidad
se vende en los mercados artesanos.


   
Silbatos de agua nazaríes

    Los silbatos son piezas populares, modeladas en un material económico como el barro y realizadas de forma rápida y sin muchas pretensiones. Precisamente este aspecto sencillo o incluso en ocasiones tosco, hizo que hasta hace relativamente poco tiempo no fueran elementos valorados ni objeto de investigación o estudio. Sin embargo, estos pequeños silbatos son piezas de interés, porque nos hablan de una vida cotidiana en la que también tenía cabida el aspecto lúdico y los juegos infantiles. Podemos distinguir dos variedades de silbatos, los que funcionan solo por la insuflación de aire y los silbatos de agua.      

    Los silbatos de agua son un tipo de aerófonos dotados de un recipiente para contener el agua que activa el sonido al soplar por el bisel, creando un burbujeo cuyo sonido es similar al de los pájaros. Esta fórmula se mantiene en uso infantil a nivel popular hasta nuestros días, y también se continua realizando como reclamo de caza. Resulta dificil diferenciar el uso. Los de forma de pájaro tienen un depósito bulboso para el agua, los nazaríes llevan el silbado adosado en la parte superior entre las dos alas. También con forma de gallina, con los ojos perforados. Y otros como jarritos que se llenan de agua, su piquera es el silbato y lleva adosada, en los silbatos medievales andaluces, una máscara humana con un hombre barbudo. 
Silbatos de agua nazaríes

    Existe una diversidad de piezas datadas de época nazarí, pero también muchas de ellas que corresponden a la etapa cristiana, lo que muestra la pervivencia de una tradición que, de hecho, ha llegado hasta nuestros días. Representando un pájaro, se conserva una pieza en el Museo Arqueológico de Granada precedente de la Necrópolis de Las Cuevas de la Arena de Baza; y también en el S.E. de Francia en las excavaciones de Petit Palais de Avignon, representando de forma clara un pájaro. 

    Otras piezas como silbato de agua, tienen un cuerpo en forma de pera hueco, con una pequeña perforación circular. En la parte más estrecha muestra una prolongación maciza. A un lado se proyecta un pitorro hueco cilíndrico  y en otro caso el silbato presenta dos formas abombadas huecas unidas, de las que ascienden una forma maciza que acabaría en un remate decorado y otra hueca de entrada de agua. A un lado queda el arranque de proyección central para entrada de aire. Presenta acabado vítreo en melado en su parte inferior.
    Con forma humana, tenemos una pieza hallada el la calle Duende de Granada y otras expuestas en el Museo de Jaén
    Otro modelo de silbato de agua es el que representa animales acuáticos.
    En general, en Hispanoamérica también se les llama vaso silbador o llorona. A veces son botellas, como la pieza de la colección de Larraín de la primera foto.

miércoles, 21 de septiembre de 2022

domingo, 3 de abril de 2022

frascos de rapé chinos





Las botellitas de rapé chinas son obras de arte que combinan la talla, la pintura de las miniaturas en el interior y la caligrafía; estos pequeños contenedores eran muy apreciados por los emperadores de la dinastía Qing (1644-1911).

El rapé es tabaco en polvo que se consume inhalándolo (o masticándolo), usualmente mezclado con menta, jazmín, alcanfor, almizcle y hierbas chinas. En el caso del inhalado, la nicotina se absorbe mediante las membranas mucosas, al interior de la nariz. Su consumo se convirtió en un complejo ritual propio de las cortes imperiales. La tapa de la botella contenía una pequeña cuchara con la que finamente se servía el tabaco en la parte trasera de la mano, posteriormente se inhalaba.

El tabaco, planta originaria del continente americano, fue introducida a China a finales del siglo XVI por misioneros occidentales. Dada su calidad de planta exótica, en el inicio el tabaco fue uno de los tributos ofrecidos a los emperadores chinos; después de su amplio cultivo en el archipiélago filipino, se convirtió en un material susceptible de ser comercializado. Rápidamente tuvo popularidad entre las clases altas chinas y más adelante su consumo se filtró hacia todos los niveles de la sociedad de la época.

Tal como los indígenas americanos, los chinos atribuían propiedades medicinales y curativas a esta exótica planta. Así, el rapé era considerado como inhibidor de la fatiga; como disipante de resfríos y congestiones; alivio para los dolores de cabeza, migrañas, dolores dentales, molestias en el tracto respiratorio; un tratamiento contra el asma y el estreñimiento. En fin, era considerado como un digestivo muy efectivo.

El emperador Qianlong tenía una especial preferencia por el rapé, sin embargo, parecía estar más obsesionado con el fino arte de las botellitas. Fue bajo el mandato de Qianlong que este arte chino alcanzó su cúspide. Su abuelo, el emperador Kangxi, ya supo apreciar los efectos del rapé y el arte impreso en las botellas de cristal provenientes de Europa que lo contenían. Hasta llegó a invitar a artesanos europeos para que produjeran las botellas en su palacio. Más adelante, una vez que habían aprendido el arte de los europeos, los artesanos chinos se dieron a modelar botellitas de rapé con todo tipo de materiales – vidrio soplado, cristal, cerámica, jade, marfíl, coral, etc. Los dragones, fénix, aves, flores, poemas, todos fueron incorporados para dar el toque chino a este arte. De esta forma, las botellas de rapé fueron primero talladas, luego moldeadas, grabadas y pintadas por dentro con notable y peculiar estilo. La exhaustiva labor llevaba al artesano a emplear infinidad de horas en el proceso de pintado, el cual era realizado a través del pequeño cuello de la botella. La superficie interior de la botella era meticulosamente preparada para poder ser pintada. Largas brochas con delicadas cerdas eran utilizadas.

Las botellitas de rapé no tardaron en convertirse en un símbolo de estatus, eran ávidamente coleccionadas. Cuando uno de los ministros del emperador fue sentenciado por corrupción, quienes incautaron sus propiedades descubrieron que poseía más de dos mil botellitas de rapé de excelsa manufactura.

En el siglo XVIII, el arte que había venido de Europa y que se había mejorado en China, viajó de regreso a occidente. Estas botellitas de cristal, ahora con motivos chinos, eran presentadas como regalos diplomáticos para los dignatarios como muestra de la artesanía tradicional china bajo la dinastía Qing.

Con la llegada de otras formas de consumo de tabaco, las botellitas de rapé quedaron, durante largo tiempo, prácticamente en el olvido. Hoy día, los artesanos han vuelto a emplear su valioso tiempo para producir estas excelsas obras de arte. No obstante, el avance tecnológico, los acercamientos por computadora, han hecho mucho más fácil pintar las miniaturas en el interior de las botellas. Hay quienes se atreven a afirmar que las técnicas artesanales de la actualidad han sobrepasado, en calidad, a aquellas de la época de los Qing.

Botellas de rapé de la colección Tuyet Nguyet y Stephen Markbreiter, dinastía Qing, finales del siglo XVIII.

viernes, 1 de octubre de 2021

algunos coches antiguos del mha


Paseando por el puente romano, llego al Museo de la Historia de la Automoción de Salamanca, en la plaza del Mercado Viejo. Tres enormes plantas llenas de coches, motos, bicicletas y juguetes. Me gustan especialmente los coches redondeados de los años 40, 50 y 60. Y ver algunos de mi infancia como el Seat 600, el 1500 o el 124 sport; y el famoso Citroën Tiburón.

jueves, 29 de octubre de 2020

men in love






















"Amar: una historia fotográfica de los hombres enamorados de 1850 a 1950" es un nuevo libro recopilatorio de más de trescientas fotografías con técnicas dispares (ambrotipos, daguerrotipos, negativos de vidrio, tintipos, tarjetas de gabinete, postales, tiras de fotos e instantáneas) de romances masculinos, muchas tomadas en secreto, en diversos contextos. Sus autores Hugh Nini y Neal Treadell llevan más de veinte años coleccionando meticulosamente fotografías antiguas de todo el mundo. Imágenes encontradas en mercados de pulgas, cajas de zapatos, venta de propiedades, maletas viejas y subastas on line, muchas de ellas con una historia apasionante detrás.

Su colección comenzó cuando encontraron una foto antigua de dos hombres jóvenes abrazados y mirándose, claramente enamorados. "Nos intrigó cómo una foto así había sobrevivido hasta el siglo XXI y terminó en una tienda de antigüedades de Dallas. Terminamos buscándolas activamente y con la sensación de una misión de rescate. Estas fotos habían resistido la prueba del tiempo de 70 a 170 años y ahora éramos los custodios". 

 El libro cubre más de 100 años de historia social, reflejando modas, peinados y normas sociales cambiantes, así como el desarrollo de la fotografía. La mayoría de las fotos fueron tomadas cuando las parejas masculinas eran ilegales, en un mundo diferente al de hoy. En muchos casos, necesitaron la complicidad del fotógrafo, o usar un espejo, fueron los primeros "selfies". Con el anonimato del fotomatón, una pareja podría actuar como sujeto y fotógrafo, sin pasar por un laboratorio, reduciendo así el riesgo. 

"Nuestra colección revela que los sentimientos de amor, apego o anhelo entre dos personas son los mismos, independientemente de la composición de género de la pareja". El libro se publica en la celebración del Mes de la Historia LGTBIQ en los USA.