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sábado, 5 de septiembre de 2026

jeff wenzel, mi ceramista favorito


Nacido en Denver en 1959, Wenzel vivió en Colorado, California y Alaska durante su juventud, para luego regresar a California a realizar sus estudios de posgrado. En la Universidad de California en Berkeley, se dedicó a la escultura y la pintura, estudiando y trabajando como asistente docente con el renombrado escultor expresionista abstracto Peter Voulkos. También estudió dibujo y pintura con Elmer Bischoff y Joan Brown, ambos pintores expresionistas vinculados al movimiento figurativo del Área de la Bahía. En 1981, Wenzel obtuvo una Maestría en Artes y dos años después una Maestría en Bellas Artes de la UC Berkeley. Posteriormente, impartió clases de cerámica y escultura cerámica en diversas instituciones artísticas del Área de la Bahía. Al regresar a Denver en 1988, además de su trabajo con arcilla, Wenzel comenzó a realizar pinturas de gran formato utilizando materiales mixtos sobre papel y madera. Su obra se exhibe y forma parte de colecciones a nivel nacional.

De niño, nunca pensé en ser artista. Me interesaban sobre todo las actividades al aire libre y las carreras de aceleración. Construí muchas maquetas y dibujé coches de carreras. Más tarde, en la universidad, tuve una novia artista que me inspiró a desarrollar mi vena artística. Me enseñó un poco a tocar la guitarra, tomé algunas clases de arte y me apasionó.
Para mí, no ha sido un camino fácil. Ser artista y ganarse la vida como tal es difícil. Aunque he expuesto en muchas galerías durante los últimos 30 años, nunca he podido vivir exclusivamente de mi trabajo.
Me dedicaba principalmente a la enseñanza del arte y tenía mi propio negocio de pintura de casas, y eso me ayudó a superar esta situación… Aunque nunca he tenido problemas para seguir trabajando. Hacer arte me ayuda a reconectar conmigo mismo y le da sentido a mi vida de una manera que ni la pintura de casas ni la enseñanza lograron.
Mi pasión inicial fue la arcilla. Me dediqué a la escultura cerámica y enseñé cerámica desde que estaba en la universidad, y he continuado haciéndolo. Pero desde que regresé a Colorado a finales de los 80, comencé a pintar.
Mi enfoque de la pintura era muy similar al que seguía con la arcilla. Tenía que pintar y construir mis cuadros a partir de elementos de collage que cortaba y reorganizaba, de forma parecida a como trabajaba con láminas de arcilla. Así pues, durante los últimos treinta y tantos años, mi principal interés se centró en la pintura abstracta.

Trabajo de forma intuitiva e instintiva. Mi trabajo es visceral. No es conceptual; es físico y experiencial. Trabajo mejor cuando estoy abierto, relajado y un poco impulsivo, dejando de lado la tendencia restrictiva de mi mente racional. Al ser directa y evitar la autocensura y la duda, suceden cosas más interesantes y soy menos propenso a la artificialidad. La destrucción, la impulsividad y los accidentes son parte fundamental de mi proceso. Me tomo la libertad de pintar encima, de cortar y rasgar, de borrar. Evito cerrarme en banda para no perder la oportunidad de descubrir. Algo emerge de la cacofonía de relaciones dentro de la pintura: un hilo conductor que tiene significado para mí. A veces puedo perderlo o puede que no me lleve a ninguna parte. A veces me conduce a un lugar que me gusta y que no había visitado antes.

Una de mis convicciones más profundas es que toda obra verdaderamente buena trasciende su propia esencia; donde los materiales y las técnicas empleadas se vuelven insignificantes. Para mí, lo que cuenta es la experiencia. Que algo compuesto de materiales ordinarios y cotidianos —cartón, crayones, cuerda— pueda encarnar el poder expresivo intrínseco de cautivar y deleitar me resulta fascinante. Picasso lo dijo: «Lo importante es lo que uno encuentra, no cómo llega a él». El hecho de poder experimentar esto ocasionalmente y en cierta medida en mi propio trabajo es lo que me impulsa como artista.

sábado, 13 de junio de 2026

los cráneos de son ford

Cráneo de Son Ford. 1988. Arcilla sin cocer, 
dientes humanos, rocas y papel de aluminio. 
Colección Pinault. Foto de Stephen Pitkin





Primero hago una cara, luego un cráneo. Primero le doy forma de cabeza humana normal. Después la corto hasta convertirla en un esqueleto. Es la única forma de conseguir una forma... Uso ambos pulgares a la vez y los aprieto para hacer los ojos... Los ojos están al mismo nivel que las orejas. No pueden estar ni un poco más arriba ni más abajo. Tienen que estar al mismo nivel que las orejas, y por eso no hay problema para hacer gafas... Así que vuelvo al punto donde hice los ojos, y eso ya es automáticamente la nariz.
Un cráneo tiene que ser feo porque no es más que huesos y dientes. La gente se interesa más por algo así que por un pájaro. Prefieren ver un cráneo. Además, mucha gente nunca ha visto un cráneo de verdad y probablemente se pregunta cómo será cuando mueran. Se preguntan: '¿Tendré el mismo aspecto que ese cráneo? 

domingo, 7 de junio de 2026

último día para visitar cerartmic'26



Hoy es el último día en que se puede visitar CerARTmic'26, en la FOM, Fundación Ortega-Marañón, en la calle de Fortuny 53, Madrid. CerARTmic es la primera feria de arte contemporáneo dedicada íntegramente a la cerámica en un intento de elevar a la categoría de arte las piezas cerámicas, normalmente infravaloradas como objetos útiles o decorativos. 18 galerías y más de 40 artistas. La Escuela de Cerámica de La Moncloa tiene una caseta en la feria donde expone a sus alumnas más representativas. También podemos ver las piezas gigantes de nuestra compañera Laura en la galería Caotics.

miércoles, 3 de junio de 2026

hoy: cita con josé luis sánchez en almansa





La alcaldesa de Almansa, Pilar Callado, junto a Paloma Canivet, hija del escultor José Luis Sánchez, han dado a conocer la inauguración que hoy tendrá lugar a las 20:00 horas en la nueva sala de exposiciones ubicada en la planta superior de la Oficina de Turismo, un espacio que abre sus puertas con la exposición “Origen”, una muestra dedicada al centenario del nacimiento del reconocido artista almanseño. 

Una exposición enmarcada dentro de los actos conmemorativos del centenario de José Luis Sánchez, que se desarrolla a lo largo de todo el año para poner en valor la figura de uno de los creadores más relevantes vinculados a Almansa. Callado agradeció especialmente la implicación de Paloma Canivet y de su madre, Jacqueline Canivet, por ceder una parte fundamental del legado artístico y documental del escultor para hacer posible esta muestra.

La exposición reúne obras, documentos, dibujos, escritos y materiales personales procedentes de la colección familiar, permitiendo descubrir aspectos menos conocidos de la trayectoria artística y vital de José Luis Sánchez. Según explicó la alcaldesa, la muestra supone una nueva oportunidad para profundizar en el conocimiento de su obra, desde sus primeras etapas formativas junto al pintor Adolfo Sánchez Megías hasta algunas de sus creaciones más reconocidas.

En esta inauguración oficial, Paloma Canivet realizará una visita guiada especial para compartir tanto la dimensión artística como la personal del escultor. La alcaldesa también destacó el trabajo de comisariado desarrollado conjuntamente por Paloma Canivet y Sergio Mendoza.

Por su parte, Paloma Canivet explicó que “Origen” ha sido concebida como una exposición íntima y profundamente vinculada a Almansa, construida a partir de recuerdos familiares, fotografías, dibujos, acuarelas, cerámicas, esculturas y textos del propio artista. La muestra recorre los orígenes creativos de José Luis Sánchez desde sus primeros dibujos infantiles hasta obras realizadas a finales de los años sesenta, incorporando además materiales inéditos y elementos que ayudan a comprender el proceso creativo del escultor.

Entre las piezas expuestas destacan carboncillos realizados cuando apenas tenía once años, acuarelas de sus estancias en Almansa, trabajos realizados durante sus becas en Francia e Italia, referencias a sus lecturas y a figuras que influyeron en su pensamiento artístico, así como obras relacionadas con algunas de las esculturas más emblemáticas. Todo ello se articula mediante textos extraídos de entrevistas y escritos del propio artista, generando un recorrido narrado en primera persona.

La exposición podrá visitarse del 3 de junio al 6 de septiembre de 2026. El espacio permanecerá abierto todos los días, en horario de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas. Entrada libre.

viernes, 22 de mayo de 2026

regalo de rosa













La artista Rosa Villalón, compañera en escultura cerámica contemporánea, me regala esta pieza que sabe que me gusta porque me recuerda a la Victoria de Samotracia, que tanto me impresionó en aquellas escaleras durante mi primera visita al Museo del Louvre. Esta, naturalmente, es mucho más pequeña; pero nos recuerda que inoxerablemente el tiempo acaba con todo.

viernes, 13 de marzo de 2026

cerámica kition en el man


Con motivo del Día Internacional de la Cerámica, el Museo Arqueológico Nacional propone un viaje por la cerámica chipriota desde la Edad del Bronce en su #VitrinaCero.
Al principio, los artesanos locales fabricaban piezas de barro rojo pulidas a mano con diseños geométricos sencillos, un estilo puramente local que sentó las bases de su identidad.
Con el auge del comercio, la ciudad empezó a importar objetos de lujo procedente de Grecia ante la demanda de las clases altas. Tras varias crisis, la isla comienza a generar sus propias tendencias: los alfareros locales empezaron a fabricar sus propias versiones, mezclando la precisión del dibujo griego con figuras de animales y símbolos de Oriente. El resultado fue un estilo único y cosmopolita que lograba unir, en una sola vasija, lo mejor de dos mundos.
Kition fue excavada sistemáticamente por primera vez por un equipo de arqueólogos de Suecia en 1929 (bajo la dirección de Einar Gjerstad). Posteriormente, el Departamento de Antigüedades de Chipre bajo la dirección de Vasos Karageorghis emprendió trabajos arqueológicos en el área de Kathari entre 1959 y 1981.​ Por otra parte, en el sitio de Bamboula, fue un equipo francés de la Universidad de Lyon el que realizó excavaciones a partir de 1976.​
La mayoría de las piezas cerámicas de la colección chipriota del Museo Arqueológico Nacional procede de Kition, ciudad reino situada en la actual Lámaca, y está estrechamente ligada al viaje a Oriente de la Fragata Arapiles que, en verano de 1871, recorrió el Mediterráneo para adquirir piezas arqueológicas destinadas al recién creado museo. Son fruto de la generosa donación que hizo a la expedición española Ricardo Colucci (1814-1873), cónsul italiano en Chipre.

sábado, 21 de febrero de 2026

arqueología industrial



El artista pamplonica Carlos Irijalba, que últimamente trabaja el aluminio como materia, en sus pesquisas artísticas llegó hasta una antigua y cerrada fundición de piezas de motores. Entre sus residuos encontró una impresionante colección de moldes, ya fósiles, de arena prensada. Y tal y como los encontró están expuestos en la galería Juan Silió, de Lavapiés, Madrid. Se me antojan erosionadas cabezas precolombinas de guardianes sufrientes de un templo escondido en la selva.

domingo, 23 de noviembre de 2025

la cerámica acuática de jonathan hammer


En la Galería F2, en Doctor Fourquet, Lavapiés, podemos ver parte de la obra de Jonathan Hammer que han titulado Horror vacui, en bronce, pintura, collages de pieles, punta de plata y cerámica. Un universo estético barroco siempre alegre y provocador, que lucha contra la homogeneidad del algoritmo, y en el que una almeja puede casarse con un mejillón.

Para evitar caer en la mera fantasía o la imaginación, Hammer se aventura a dar interminables rodeos, como si se tratara de elaboradas operaciones quirúrgicas, y sus manipulacionesson tan sofisticadas que parecen, a simple vista, cercanas a la artesanía tradicional. Están atravesadas por innumerables grietasque rebosan una tensión extraodinaria, ha señalado Tsutomu Mizusawa para sus expos de Kioto y Tokio en 2021.

Galería F2. Doctor Fourquet 28. Hasta el 29 de noviembre.

miércoles, 29 de octubre de 2025

venus paleolíticas europeas


La más antigua venus paleolítica es la de Hohle Fels, encontrada en 2008 a 20 metros al interior de una de las cuevas de Hohle Fels, en el valle del río Ach en el Jura de Suabia, cerca de Schelklingen (Baden-Wurtemberg, Alemania). La escultura, rota en seis fragmentos,​ posee un tamaño de unos 6 centímetros de altura, 3,5 de anchura y 3 de profundidad, con un peso de 33 gramos.​ Se encuentra esculpida en marfil de una hembra de mamut, representando una figura femenina con los atributos sexuales muy marcados, como sucede con este tipo de representaciones femeninas, tradicionalmente llamadas "venus". En concreto, la figura presenta muy desarrollados los senos, las caderas y la vulva, mostrando además gran detalle en las manos y los dedos, y le faltan el hombro y el brazo izquierdos. En el lugar de la cabeza tiene una protuberancia perforada, indicando su uso como amuleto colgante.
Según las mediciones realizadas con radiocarbono, la escultura poseería un mínimo de 35 000 años de antigüedad, que podrían incluso alcanzar los 40 000 años según otros investigadores. Estas fechas situarían el hallazgo en la cultura auriñaciense, lo que la convertiría en la escultura humana figurativa más antigua de la que se tiene constancia, y 5000 años anterior a las venus gravetiense.

La Venus de Galgenberg es una estatuilla de una venus de la Cultura Auriñaciense que data del año 30000 aC hallada en 1988, cerca de Stratzing, al norte de Krems, Austria, no muy lejos del lugar donde se encontró la Venus de Willendorf. La estatuilla mide 7.2 cm de altura y pesa 10 gr. Está esculpida en piedra serpentina verde. La parte posterior de la estatuilla es plana y la postura recuerda a un bailarín. Es por eso que ha sido apodada Fanny, la bailarina de Galgenberg en referencia a Fanny Elssler.
A diferencia de otras venus del Paleolítico de la región (Willendorf y Dolní Věstonice), es más delgada y la feminidad no es muy marcada. Un observador casual podría describirla como un cazador con un pieza de caza al hombro.
La estatua fue probablemente hecha en el lugar. La piedra es de origen local.
La siguiente venus fue descubierta en 1925 en el yacimiento de Dolni Vestonice (sur de Brno, Moravia, república Checa), siendo una de las pocas piezas cerámicas, de terracota, que se han documentado en el período del paleolítico. Se halló cerca de un hogar partida en dos fragmentos. Pertenece al período Gravetiense (Paleolítico Superior), y está datada entre 25 y 29.000 años. Mide 11 cm de altura y 4.3 de ancho. Actualmente se halla en el Museo de Antropología de Brno.
Tiene una altura de 111 milímetros de altura (aunque le falta parte de las extremidades inferiores), y 43 mm de anchura y está hecha de un cuerpo de arcilla cocida a una temperatura relativamente baja (500–800 °C). Esta estatuilla podría ser una de las evidencias más antiguas de cerámica. Tiene la cabeza sin detalle alguno, excepto dos incisiones que podrían representar los ojos. Los brazos apenas están esbozados, en cambio los grandes senos, el ombligo y la línea inguinal han sido señalados con todo detalle. Aunque ha perdido los pies, parece que tuvo un extremo inferior puntiagudo. Una característica que ya no sigue siendo parte de la escultura, es el hecho de que se cree que originalmente fue ornamentada con cuatro plumas. Esto se evidencia por los cuatro pequeños agujeros en la parte superior de la cabeza.​ Aunque no se ha determinado el tipo de pluma, se dice que los agujeros se produjeron con una herramienta que es relativamente afilada, de lo cual una pluma sería suficiente.
En Dolní Věstonice se ha logrado descubrir la vivienda de un artista. Ésta quedaba aislada del campamento principal, y se caracterizaba por presentar una forma constructiva diferente. En las cenizas del hogar central —en parte abovedado a modo de horno— se encontraron más de 2200 pequeñas obras plásticas y fragmentos de obras de barro cocido. A su vez la existencia de fragmentos de flautas indica que también la propia cabaña era el lugar de celebración de ceremonias mágicas y donde el creador de los objetos de arte, un sabio mago o sacerdote chamán, tenía su morada.

La Venus de Lespugue es una estatuilla paleolítica de marfil de mamut, datada entre 26.000 y 24.000 aC, que representa una figura femenina con senos y caderas muy voluminosos y una cabeza pequeña y sin detalles faciales. Fue descubierta en 1922 en la cueva de Rideaux en Lespugue, Francia, y actualmente se encuentra expuesta en el Museo del Hombre en París. 
La escultura mide aproximadamente 14,7 cm de alto y está tallada en marfil de mamut. Presenta senos y caderas exageradamente grandes, lo que se asocia a menudo con la fertilidad y la abundancia. La cabeza es pequeña y ovoide, y las piernas están representadas de forma rudimentaria.
Fue descubierta en 1922 por el arqueólogo René de Saint-Périer en la Cueva de las Cortinas (o Cueva de Rideaux) en Lespugue, Francia, durante una excavación que lamentablemente dañó la estatuilla. Pertenece al período Gravetiense del Paleolítico Superior.
La forma general corresponde a los cánones establecidos por A. Leroi-Gourhan: los senos, el vientre y las caderas se inscriben en un círculo alrededor del cual un rombo incluye la cabeza y las piernas. La ley de la frontalidad (impide la flexión lateral de las representaciones de los cuerpos si están figurados en esculturas aisladas, lo que hace que tales esculturas sean altamente simétricas (con simetría bilateral según su eje vertical). En la parte trasera hay una serie de estrías longitudinales paralelas que empieza con un trazo horizontal bajo las nalgas. Estos elementos son objetos de numerosas interpretaciones que se refieren tal vez a un ropaje tipo paño.
Se expone en el Museo del Hombre de París.

​La famosa Venus de Willendorf, una figurilla de casi once centímetros de altura que fue tallada hace 30.000 años y que representa a una mujer de anchas caderas y grandes senos, fue descubierta en 1908 en la localidad de Willendorf, en el valle de Wachau, en Austria, y hoy se expone en el Museo de Historia Natural de Viena. 
Está tallada en una roca llamada oolita, un tipo de material que, curiosamente, no se encuentra ni en Willendorf ni en sus alrededores. El microCT muestra que su piedra caliza oolítica coincide con la roca cerca del lago Garda en el norte de Italia, por lo que la pieza o sus fabricantes probablemente cruzaron los Alpes cientos de millas durante la Edad de Hielo hasta el Danubio. Incluso fue originalmente teñida de rojo con ocre.
Los datos tomográficos (por capas) obtenidos del estudio de la Venus de Willendorf mostraron también que los sedimentos de la roca en la que se talló tenían diferentes densidades y tamaños. Además se identificaron los restos de un pequeño caparazón, de solo 2,5 milímetros de largo, fechado en el período Jurásico (esto descartó todos los demás depósitos potenciales de roca del Mioceno, un período mucho más tardío, como los que componen la cercana Cuenca de Viena).
Asimismo se documentó la presencia de seis granos más grandes y densos que el resto, las llamadas limonitas. La presencia de estas últimas explicaría las cavidades hemisféricas que aparecen en la superficie de la Venus y que presentan el mismo diámetro. Las limonitas duras probablemente estallaron cuando el autor de la Venus la estaba esculpiendo. Al parecer aprovechó uno de los huecos para hacer el ombligo. Aparentemente convirtió la necesidad en virtud, según los investigadores.
El estudio también proporcionó otro interesante hallazgo: la oolita estudiada es un material poroso porque los núcleos de los millones de glóbulos (ooides) que la componen se disolvieron. Esto explicaría por qué el ingenioso artista escogió este material hace 30.000 años, ya que su porosidad lo hacía mucho más fácil de trabajar.
La Venus de Moravany​ (en eslovaco: Moravianska venuša) es una estatuilla antropomorfa femenina perteneciente al periodo gravetiense, desnterrada antes de 1930 por el agricultor Štefan Hulman-Petrech cerca del pueblo de Moravany nad Váhom, en el distrito de Piestany, en la región de Trnava, al oeste de Eslovaquia. 
La figura tiene una altura de 7,6 cm y está hecha de marfil, esculpida en colmillo de mamut. Está fechada con carbono en torno a 24.000-22.000 a.C., lo que la sitúa en el periodo Willendorf-Kostenkian o Gravetiense Superior del arte de la Edad de Piedra, en el Paleolítico Superior (33.000-15.000 aC).
Puede no parecer un sofisticado artículo de arte plástico antiguo, pero todos los antropólogos coinciden en que la talla de una figura humana representa una importante etapa en la evolución del arte antiguo y, por tanto, un significativo paso adelante en el desarrollo cultural de la humanidad.
Se han hecho varias copias de la Venus de Moravany, que se exponen periódicamente al público en el Museo de Historia Natural de Viena, el Museo del Castillo de Bratislava y la Academia Eslovaca de Ciencias de Nitra.
Se cree que el original se encuentra en el Banco Nacional de la República Eslovaca.

La Venus de Brassempouy, pieza única del arte prehistórico, es un fragmento superviviente de una talla de marfil (rota en la antigüedad) descubierta durante una investigación arqueológica en dos cuevas locales de Brassempouy, conocidas como Galerie des Hyenes (Galería de las Hienas) y Grotte du Pape (La Cueva del Papa), en 1892 en Brassempouy, en el departamento de Landas, al suroeste de Francia. En la Grotte du Pape se recuperó la venus, junto con otras tallas humanas, entre las que se encuentra, algún tiempo después, la «Dama de la capucha». Sin embargo, en la Grotte du Pape no se encontró arte rupestre, sólo tallas de marfil y herramientas.
 Datada en unos 23.000 años antes de Cristo, es una de las pocas representaciones detalladas de un rostro humano de la Edad de Piedra, y posiblemente la más antigua conocida.
La Venus de Brassempouy -la cabeza y el cuello que se conservan de la figura original- fue esculpida en marfil de mamut. La talla mide aproximadamente 3.5 cm de altura, 2.2 cm de profundidad y 1.9 cm de ancho. A diferencia de las otras venus encontradas en Brassempouy y en otros lugares, ésta contiene rasgos faciales claros de frente, cejas, ojos y nariz, pero no de boca. En la parte superior y en los laterales hay una incisión que representa un cabello trenzado o un tocado.
La Venus de Brassempouy se encuentra en el Museo de Arqueología Nacional, cerca de París, y suele ser accesible al público sólo durante las breves exposiciones temporales de arte de la Edad de Piedra.
En la PréhistoSite de Brassempouy se expone una réplica, junto con las demás figuras desenterradas en la Grotte du Pape, así como otras obras famosas del arte y la cultura del Paleolítico, como las Venus de Willendorf, Lespugue, Mal’ta y Dolni Vestonice.

La Venus de Eliseevichi es una figurita descubierta en 1930, cerca del río Sudost en la provincia de Briansk, en Rusia. Tiene 15 cm de altura y fue tallada en marfil de mamut. Notablemente, la figurita representa a una mujer joven, como la Venus impúdica. Aunque la estatuilla se asigna a la categoría de
venus, no parece ser estilísticamente similar a otras estatuillas paleolíticas rusas como las Venus de Kostenki o las Venus de Gagarino.
Es una escultura de unos 15 centímetros datada aproximadamente en el año 15.000 aC, que corresponde al Paleolítico Superior. Fue hallada en 1930 cerca del río Sudost, un afluente del Desná, cerca de la ciudad de Briansk, a 380 kilómetos al suroeste de Moscú.
Es una figura tallada en marfil de mamut, de bulto redondo o exenta, que representa a una mujer desnuda de cintura delgada y muslos y nalgas prominentes que carece de piés, le faltan los brazos y ha perdido la cabeza. Quiere decirse que no es una venus al uso de esta época, que representa más bien a una mujer joven que no ha estado embarazada.
Se encuentra en el Museo del Hermitage de San Petersburgo.

La Venus de Monruz es una venus del Paleolítico Superior tardío, o del inicio del Epipaleolítico, que data hasta finales del Magdaleniense, algunos hace 11 000 años.
Es un colgante de azabache negro con forma de un cuerpo humano estilizado, de 18 mm de altura. Fue descubierta en 1991, durante la construcción de la carretera N5 en Monruz, en el municipio de Neuchâtel, Suiza.
La "Venus de Engen", de Engen, Alemania, es una venus que tiene un notable parecido con la Venus de Monruz. Como ella, fue realizada en azabache y pertenece al período Madgaleniense, es decir, que tiene unos 15 000 años de antigüedad. Los lugares en los que se encontraron ambas estatuillas se encuentran a unos 130 km de distancia y es posible que hayan sido creadas por el mismo artista.