El libro de Syme fue un éxito inmediato entre los naturalistas, y Charles Darwin llevó una copia de la 2.ª edición (1821) en el viaje del Beagle. Al principio del viaje, estaba estudiando algunas sepias, y al notar su poder de cambiar de color, observó que “nubes, que variaban en tonalidad entre un rojo jacinto y un marrón castaño, pasaban continuamente sobre el cuerpo”. Estos colores remitían al lector a una nota al pie: “Así llamado según Pat. La nomenclatura de Syme". Darwin le dijo más tarde a su experto en peces, Leonard Jenyns, que antes de describir el color de algo, "siempre se hacía una comparación con el libro en mano, antes de anotar el color exacto en cualquier caso".
El libro está considerado como el predecesor del sistema actual de Pantone. De forma completa puede verse y leerse en la web de la Royal Scottish Academy. Actualmente existe una reedición ampliada en castellano, con gran variedad de ilustraciones, que han titulado como Los Colores de la Naturaleza, en una edición muy cuidada de Patrice Baty.




























