lunes, 25 de enero de 2021

domingo, 24 de enero de 2021

sábado, 23 de enero de 2021

sucede

Es solo que te imagino aquí,
presa de un instante aún por suceder.

Sucede.

Cuando sacas la lengua y me lames
los daños
hasta convertirlos en una laguna de agua dulce
y te quitas la ropa
y te zambulles en ella con tu risa de río verde,
y te juro
que en medio de la guerra vislumbro una bandera,
por un breve momento.

Sucede.

Cuando no comprendo la tierra
y tú señalas el cielo,
cuando el polvo llena mi boca
y tú te abres los pulmones,
cuando el ruido cubre el suelo
y despeinada me susurras algo que no escucho,
y en medio de la guerra vislumbro una bandera,
por un breve momento.

Sucedes.


Elvira Sastre en Adiós al frío. Colección Visor de Poesía. Visor Libros. Madrid 2020.

jueves, 21 de enero de 2021

diccionario bolañego: la letra a

Abarrotá/ao: Llena, hasta arriba, a tope, a más no poder. El salón estaba abarrotao
Ablentar: Aventar, echar al viento el cereal trillado para separar el grano de la paja. Después de la trilla                  se ablenta
Abonar: Echar basura al sembrado. Pagar. ¿Cuánto tengo que abonar?
Abuelos: Flecos del pelo que cuelgan por el cuello. Voy al peluquero, que me quite los abuelos
Abundante: Bacín, que se mete donde no lo llaman.
Acacia: Ailanto.
Acarrear: Llevar una carga, generalmente en animales.
Achantarse: Callarse.
Achicharrarse: Quemarse. Se achicharró al soletón
Achuchar: Abrazo apretado que se da a las mujeres, guiscar a alguien para que haga algo.
Acicalarse: Ponerse guapa/o.
Aciprés: Ciprés.
Acochambrao: Lleno de cochambre, abandonado.
Acoquinar: Pagar.
Adán: Descuidado y mal vestido. Está hecho un Adán
Adefesio: Feo, desastroso, mal vestido. ¡Menudo adefesio!
A escape: Rápidamente.
Afanar: Robar.
Afotarse: Retratarse. Pagar.
Afoto: Foto.
Agenciarse: Hacerse con algo. Quiero agenciarme un buen botijo
Agonías: Persona que se ahoga en un vaso de agua. Lo contrario a arrechante.
Aguachirri: Caldo aguado sin sustancia.
Aguaeras: Serones de esparto para llevar cántaros sobre los animales. Se dice también de las bolsas que                   se ponen a ambos lados del portaequipajes de la bicicleta.
Ahuecar el ala: Irse.
Ajo: Guiso diario en los trabajos del campo. Es un guiso de patatas y ajo con algo de pescado o carne              que le de sabor.
Alacena: Habitáculo en la cocina que sirve de pequeño almacén. Deja el cántaro en la alacena     
Alameda: Pequeño bosque de olmos.
Alarío: Grito de dolor, alarido. ¡El pobre perro daba unos alaríos!
A la que: Cuando. A la que me vio, salió zumbando
Albarcas: Abarcas, calzado de rueda de coche para labrar. Se puso las albarcas
Alboroque: Celebración después de cerrar un trato. Se armó el alboroque, el alboroque de la burra
Alcagüete: Chismoso, correveydile, el que se quiere enterar de lo que no le importa.
Alcancía: Recipiente para los ahorros.
Al contao: pago al comprar, a tocateja.
Alcuza: Recipiente metálico de aceite terminado en un tubo para engrasar maquinas.
Alferecía: Una especie de estremecimiento, grima, escalofrío o dentera de difícil definición. ¿Es que                    no te dan alferecías de ver a la pobre cargada?
Alicortado: Con las alas inútiles para volar, apocado. Se quedó alicortado
Algotro: Algún otro.
Almirez: Objeto de bronce con mortero y rabel, para machacar en la cocina.
Almorranas: Hemorroides.
Almortas: Titos, pitos, guijas, de donde sale la harina de las gachas.
Almorzá: lo que cabe en las dos manos juntas.
Alperchín: Residuo líquido en la fabricación del aceite.
Alterón: Pequeña subida en el trazado, giba. El campo de fútbol estaba lleno de alterones
Alzar: Levantar o subir algo. Alzar la sayas
A mansalva: En mucha cantidad.
Amasao: Mixtura alimenticia para los guarros.
Amorcar: Acción de toros y vacas para defenderse.
Amuelar: Fastidiar. Vas y te amuelas
Analís: Análisis.
Ande: Donde. Ande quieras vamos
Andurriales: Sendas y caminos difíciles. Por esos andurriales...
Antaño: Hace años, el año pasado. Antaño dormíamos en las huertas
Antojeras: Solapas de cuero para los ojos de mulas y burros.
Apañao: Arreglao. Que se maneja bien, que sabe arreglar las cosas. ¡Qué muchacho más apañao!
Apañar: Arreglar.
Apaño: Arreglo.
Aparato: Máquina. Objeto que funciona por sí mismo. Avión, teléfono, radio. Nadie al aparato
Apearse: Bajarse de un vehículo o una bestia, o cambiar de opinión. No había quien lo apease del burro
Apelmazao: Compactarse alguna materia con el agua, como harina, yeso, etc.
Arrañar: Quitar un poco, superficialmente. A la cuenta, le arañó veinte euros
Arcaduz: Canjilón de barro.
Arcás: Gesto previo a vomitar sin hacerlo aún. Me dan arcás de ver tanta basura
Arradio: radio o transistor.
Arramblar: Llevarse codiciosamente todas las cosas que se encuentran, sin importar de quién son.
¡Arrea!: ¡Vaya, vete, tira palante!
Arreate: Pequeño terreno generalmente acotado con obra para hacer viveros de plantas.    
Arrebañar: Rebañar sin dejar nada. Apurar toda la comida del plato. Arrebáñate eso, que traigo el                         postre
Arrechante: Dispuesto, echao palante. ¡Vaya un muchacho arrechante!
Arrechucho: Amago de enfermedad.      
Arrechuchón: Empujón o abrazo fuerte. Entraron arrechuchando
Arreciar: Llover con más fuerza.
Arrecío: Muerto de frio.
Arreglarse: Apañarse. Ir a cortarse el pelo al barbero o cambiarse de ropa.
Arreglo: Acuerdo.
Arregostarse: Engolosinarse con una cosa. Aficionarse. Toma cinco duros para la feria, pero no te                           arregostes
Arrejuntarse: Irse a vivir juntos una pareja sin estar casados
Arrempujar: Empujar a lo bruto.
Arrendar: Repetir gestos, palabras y expresiones de otro. Arrenda arrendajos...
Asinque: Concasique, así es que, por lo tanto.
Asojairao: Torcido, ladeado.
Aspavientos: Gesticulación exagerada de manos y brazos.
Asurao: Muy denso, sin agua. Me gusta el arroz asurao
Atinar: Tener tino, dar donde has apuntado. En to lo que dijo atinó
Atizar: Golpear y empujar los palos de la lumbre.
Ato: Vestido, ropa. Siempre con el mismo ato
Atritivo: Idóneo, favorable, propicio a algo.
Atufao: Con modorra o dolor de cabeza por la estufa, la lumbre, algo maloliente o, genéricamente,                  que no gusta. Cuando la vio con el otro, se atufó 
Atusar: incitar a un perro para que haga daño a alguien. ¡Achiquitá con él! dijo al atusarlo.
Aulaga: Genista con pinchos con la que socarrar los guarros en la matanza.
Aviar: Preparar, condimentar, cocinar, guisar. Mientras nosotros vendimiábamos, ella aviaba
Avriguar: Cotillear. ¡Ya estáis avriguando en la ventana!
Azaílla: Azada pequeña.
Azaón: Azada grande.
Azogue: Tembleque, inquietud.

lunes, 18 de enero de 2021

el tiempo del paraíso y el tiempo perdido

El hombre soporta la historia en espera de cualquiera de estos pequeños paraísos: con la imagen del viaje de ida siempre en su cabeza. La misma propaganda comercial de los viajes turísticos de placer solo habla de ese viaje de ida a ellos, y, en lenguaje cotidiano igualmente, está la constante referencia de escapar a esas islas afortunadas, de pasar el tiempo allí; y el viaje de vuelta es eludido y ya no se cuenta. Solo el tiempo de disfrute es tiempo, el tiempo de trabajo, que comienza con el regreso de esas islas y la amargura de haberlas perdido, no es tiempo histórico, es solo tiempo que pasa, pero en el que no sucede nada. Mientras en esos paraísos suceden constantemente cosas que, luego, son las que, al ser recordadas sostienen a los seres humanos en su tarea de producción.
José Jiménez Lozano en Los ojos del icono. Las edades del hombre. Caja de Ahorros de Salamanca 1988

domingo, 17 de enero de 2021

sábado, 16 de enero de 2021

pegatinas contra pelotas de goma (en zaragoza)


"La Transición no es en absoluto una historia pacífica y calmada en la que no pasa nada y se llega a acuerdos. No, es una historia de lucha, de enfrentamientos entre los propios partidos o sindicatos, de ver manifestaciones" expresa el presidente de la Asociación de Memoria Histórica de Aragón (ARMHA), Enrique Gómez.

Carlos Javier Vincent Pérez, que por aquellos años rondaba la adolescencia, decidió conservar algunas pegatinas que le entregaban en cada manifestación y movilización a la que acudía a finales de los 70 y principios de los 80. Las guardó en una caja y, hasta que su hija menor no las vio, no se animó nunca a darlas a conocer, "me dijo que tenían un valor histórico y contacté con la concejalía de Coslada y se quedaron alucinados, me ayudaron a seleccionarlas y a enmarcarlas para luego exponerlas" explica. Pero incide que esa recopilación no le hace ser coleccionista, "no he sido coleccionista de pegatinas, yo he vivido ese momento, cada pegatina es algo que he asistido y no he recopilado sin más. Es mi vida, mi juventud".

La juventud de Carlos Javier queda expuesta alrededor de 250 pegatinas, se ha mostrado en varios lugares, el año pasado en Huesca. ARMHA ha querido trasladarla en esta ocasión a la capital aragonesa y se podrá visitar hasta el día 28 de febrero en la Librería Social Comunitaria La Pantera Rossa, en el barrio de la Magdalena. Su presidente, Enrique Gómez, destaca la importancia de esta exposición: "Nos echamos a la calle y conseguimos cosas. Como pasaba eso te incitaba a seguir luchando y a acudir a manifestaciones porque veías que te estaban haciendo caso. Las organizaciones de masa movilizaban a mucha gente, no solo a unos cuantos. Era una época de esperanza, de reivindicación, de que todo estaba por conseguir, pretendían modificar la realidad. Después de 40 años de democracia y mucha gente que lo conocemos hay un cierto hastío en la sociedad y de la gente que tampoco conoce el franquismo, que no nota tanta diferencia porque ha vivido siempre en democracia", reconoce.


Expo Pegatinas Políticas-Sociales Transición Española (1976-1982). Hasta el 28 de febrero en la Librería Social Comunitaria La Pantera Rosa, en la calle San Vicente de Paúl, 28. De Lunes a sábado, de 10 a 14 y 17 a 21h. Entrada Gratuita.


viernes, 15 de enero de 2021

jueves, 14 de enero de 2021

miércoles, 13 de enero de 2021

vija celmins


Vija Celmins, Sin título (Océano), 1977. Grafito y acrílico sobre papel, Museo de Arte Moderno de San Francisco.


Cuando trabajas en una pieza durante un buen rato, pareces dominar el tiempo. Las pinturas que me gustan (como las de Piero della Francesca, por ejemplo) son de alguna manera inmóviles, un período de tiempo comprimido que abre los ojos. Si dedicas mucho tiempo a una obra de arte, sucede que algo ralentiza la imagen, la hace más corporal y te mantiene en ello.