martes, 18 de agosto de 2026

jens birkemose










Pintor, músico, fotógrafo, escultor, el danés Jens Birkemose nació en 1943 y falleció en 2022. Se crió en Copenhague. Es pianista de formación e historiador musical, graduado de los conservatorios de Aalborg y CopenhagueTuvo un estudio en París desde 1976 y, a partir de 1980, expuso como miembro de los Decembristas; en 1990 recibió la Medalla Eckersberg. Su obra está representada en la Galería Nacional de Dinamarca y en otros museos daneses.

Jens Birkemose trabajó con el formato íntimo, por ejemplo, como autor de una serie de pequeños libros surrealistas y poéticos que combinan fragmentos de texto e imagen con una riqueza asociativa lúdica y erótica. Pero también se desarrolló en los formatos grandes, donde, como pintor, cultivó un estilo expresionista abstracto con énfasis decorativo. La música de John Cage, entre otros , influyó notablemente en la experimentación de Birkemose con los métodos y límites del proceso pictórico. En una importante exposición como «La noche de Newton» en la Ny Carlsberg Glyptotek en 1980, también incluyó arte postal y collage, y experimentó con el efecto de aura en objetos de origen, entre otros, exótico. En 1989, realizó un proyecto de decoración para la Escuela de Negocios de Copenhague.

Poético y provocador a la vez, es considerado uno de los artistas más versátiles de Dinamarca. Durante más de 50 años, ha desafiado al público danés e internacional con obras impactantes. Su arte siempre opera en un campo de tensión entre los instintos humanos y lo moralmente permisible. Su mundo visual, impulsivo y a veces voyeurista, desata emociones y pensamientos reprimidos, tanto del artista como del espectador. Sus obras son de gran formato, con una imaginería a menudo opulenta y violenta, en la que busca lo inacabado y lo imperfecto, impulsado por una pulsión creativa nutrida por reflexiones sobre el subconsciente.

En 2019 se hizo una gran retrospectiva con sus obras más íntimas e inéditas en el Museo Jorn de Silkeborg titulada « JENS BIRKEMOSE, aún no he terminado...» con un singular proyecto artístico epistolar, sus cartas. secretas, que supera la imaginación de la mayoría, en el que Birkemose adopta una identidad femenina diabólica para investigar, desafiar y controlar fantasías pornográficas íntimas de su propio sexo. En general, esta expo se desarrolla como un viaje a través del tiempo por la vida y la mentalidad del artista mediante pinturas, grabados, dibujos, collages, ensamblajes, obras de cerámica, cartas y libros. En total, varios cientos de objetos.

lunes, 17 de agosto de 2026

la fuente del caño


Visitamos la Fuente del caño, en la Sierra del Moral. Una cueva cuarcítica por la que se filtra el agua. Boca y garganta de la montaña.

domingo, 16 de agosto de 2026

eclipsados


Parece que el eclipse total no sentó demasiado bien a los pájaros. Este panorama me encontré al día siguiente en la huerta. La última paloma debió comérsela el gato.

sábado, 15 de agosto de 2026

la pantonera de patric syme







Patrick Syme fue un artista escocés que nació el 17 de septiembre de 1774. Apenas sabemos nada de él, salvo que en 1814 publicó en Edimburgo un libro, La nomenclatura de los colores de Werner, impreso por James Ballantyne and Co. para William Blackwood, en el que intentó proporcionar nombres de colores estándar, descripciones y muestras de color reales, organizados de manera que resulten útiles para la zoología, la botánica, la química, la mineralogía, la anatomía y las artes. Su libro enumera 108 colores, con nombres como "púrpura imperial" o "amarillo limón" (llama a su lista "nomenclatura de Werner" porque el geólogo alemán Abraham Werner fue el primero en intentar un sistema de nombres, aunque no proporcionó muestras y solo estaba interesado en minerales). Para cada color, Syme dice cómo hacerlo: "púrpura imperial" se compone de azul celeste, azul índigo y rojo carmín, en cantidades iguales ( ver la primera y la segunda imagen de arriba ). Luego hay una muestra coloreada a mano para cada color, y varios ejemplos de dónde se puede encontrar este color en la naturaleza; así que “amarillo limón” es el color de un avispón grande, o de un arbusto de Ricitos de Oro”.

El libro de Syme fue un éxito inmediato entre los naturalistas, y Charles Darwin llevó una copia de la 2.ª edición (1821) en el viaje del Beagle. Al principio del viaje, estaba estudiando algunas sepias, y al notar su poder de cambiar de color, observó que “nubes, que variaban en tonalidad entre un rojo jacinto y un marrón castaño, pasaban continuamente sobre el cuerpo”. Estos colores remitían al lector a una nota al pie: “Así llamado según Pat. La nomenclatura de Syme".  Darwin le dijo más tarde a su experto en peces, Leonard Jenyns, que antes de describir el color de algo, "siempre se hacía una comparación con el libro en mano, antes de anotar el color exacto en cualquier caso". 

El libro está considerado como el predecesor del sistema actual de Pantone. De forma completa puede verse y leerse en la web de la Royal Scottish Academy. Actualmente existe una reedición ampliada en castellano, con gran variedad de ilustraciones, que han titulado como Los Colores de la Naturaleza, en una edición muy cuidada de Patrice Baty.

viernes, 14 de agosto de 2026

en la iglesia

Avanzamos despacio por la plaza adoquinada hasta la iglesia. Leopoldo se va quedando atrás, así que giro muy lentamente la gran puerta para que me alcance. Ciertamente prefiero que hable él con el cura. El interior es impresionante: una bóveda inmensa con ese olor a cera e incienso y las baldosas ajedrezadas en blanco y negro. No hay bancos y la poca gente que hay reza de rodillas en el suelo. Todos descalzos; por lo que me quito los zapatos, dejando a la vista mis calcetas disparejas, una blanca y otra marrón oscura. 
Me entretengo recorriendo las sepulturas abiertas del suelo en que se exponen los santos incorruptos, Tan incorruptos que parecen recién muertos, incluso vivos, y que han disfrazado de distintas épocas. Me llama la atención una pareja de chicos, en un féretro doble, vestidos de romanos, con lanzas, en la que uno de ellos tiene un gesto sonriente. Pienso que igual les fuerzan esa sonrisa para demostrar que son santos y han recibido la muerte con alegría, pues llegarán al cielo y verán a su dios. Una mujer abraza otro santo cadáver con vehemencia, llorando como si fuera su hijo y acabara de morir.
Veo a Leopoldo a lo lejos, calzado, entrando por la puerta de la sacristía. Trato de seguirlo, pero despacio. Prefiero encontrarme los hechos antes que las intenciones. Cuando entro, encuentro grupos de feligreses pijos charlando, gente mayor un tanto demodé que hablan de negocios y familias bien. Hay unas camas pequeñas con colchas con volantes en las aristas que parecen curradas por monjitas, y encima de ellas están sentados formando círculos de tertulianos. Apenas si se fijan en mí, sin darme importancia. Un señor gordo, de traje rancio negro y pañuelo blanco en el bolsillo superior de la chaqueta, da muchas explicaciones en voz alta. Hay corrillos cuchicheando por todas partes, como en un velatorio, que llenan de murmullos la gran estancia.
De golpe, suena una campanilla, como esa que agita el monaguillo en la eucaristía, y todos se levantan despacio. Como hipnotizados, salen todos por la puerta por la que entré. Me uno a ellos, como uno más, sin esperanza en volver a encontrar a Leopoldo. Como si nuestros caminos se hubieran separado para siempre. Quizá lo encuentre algún día, disfrazado, muerto y santo en uno de esos extraños féretros.

jueves, 13 de agosto de 2026

el eclipse solar anular de 1854


Esta es la secuencia de daguerrotipos de los hermanos alemanes Langenheim, William y Frederick, que se encuentra en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que resume las más de dos horas de duración del eclipse solar anular del 26 de mayo de 1854, desde los Estados Unidos. El eclipse llegó al estado de Nueva York a las 16:15 y duró 2 horas y 22 minutos.
Realizaron una secuencia de ocho fotografías, que son algunas de las primeras fotografías de un eclipse solar (el primer daguerrotipo data de 1851 y fue tomado por Berkowski en Königsberg, hoy Kaliningrado, en Rusia). Siete daguerrotipos de los ocho que realizaron son las que conserva el museo, y son los únicos originales que ha sobrevivido.

La Luna siempre sombrea el Sol de derecha a izquierda durante un eclipse solar. La secuencia de estas imágenes parece extraña, al revés, porque están invertidas como en un espejo. Tres de los daguerrotipos son más pequeños, por lo que se piensa que se hicieron en ocho cámaras de madera de distintos tamaños.

Lo más curioso es que falta el momento justo del anillo de fuego, que es justo lo que puede verse en el daguerrotipo del matemático y astrónomo Stephen Alexander de Ogdensburgh, Nueva York.

El eclipse tuvo un nodo ascendente de la órbita de la Luna, con una magnitud de 0,9551, y su trayectoria fue visible desde partes de las actuales Islas Marshall, el sur de Canadá, Washington, el norte de Idaho, el norte de Montana, el norte de Dakota del Norte, Minnesota, la península superior de Michigan, Nueva York, Vermont, Nuevo Hampshire, Massachusetts y Maine.

La importancia de estos daguerrotipos es que constituyen una secuencia, como una película. Es la secuencia de una historia, puro periodismo.

miércoles, 12 de agosto de 2026

escorias volcánicas en la pardilla






En el cerro de La Pardilla, de Bolaños de Calatrava, junto a La Atalaya, hay muros y majanos de escoria volcánica, formados al retirarse de los cultivos anexos. 
La escoria es un conjunto de rocas volcánicas muy porosas, de bajo peso de colores negros, marrones y rojizos, llena de huecos llamados vesículas. Se forman cuando la lava con muchos gases sale a la superficie y se enfría muy rápido. Las burbujas de gas quedan atrapadas dentro de la roca.
Estas vesículas retienen el agua de la lluvia y el rocio, lo que ayuda al crecimiento de líquenes y musgos, como puede apreciarse en las fotos.