En su imaginario, destaca el motivo recurrente de la cruz, que articula muchas de sus creaciones. Sus composiciones varían entre espacios completamente cubiertos con tramas de color y formas misteriosas que se concentran en algún punto del papel y oscilan entre la abstracción y lo figurativo. Sus obras poseen una gran fuerza poética y evocadora, lo que llevó a Coma a obtener el tercer puesto en el Premio Setba en 2022 en la categoría de pintura.
Se expresa poco a través de la palabra pero cuando se le pregunta lo que dibuja suele responder «un noi» (un chico). Sus obras «son cuerpo», «son la huella de un acto físico intenso», señala Anna Oliva, quien ha acompañado el proceso creativo de Guillem desde 2021 en los talleres de Asproseat. Por otro lado, su trabajo evoca elementos orgánicos relacionados con los tejidos corporales, músculos, tendones o articulaciones. Es como si su forma de trabajar las formas y definir tonalidades nos transportara a un espacio sensorial que nos conecta con aquello de lo que estamos hechos.
Durante los primeros seis años en los talleres del centro ocupacional, el talento creativo de Guillem Coma permaneció escondido. Fue a partir de 2021 cuando comenzó un proceso de investigación colaborativa alentado por Anna Oliva con el fin de hallar las herramientas adecuadas para que la pulsión creativa de Guillem pudiera florecer. Ella acompañaba los procesos creativos de un grupo de usuarios entre los que no figuraba Guillem Coma, pero algo en este joven, que rayaba las paredes en la habitación de al lado de manera insistente, le hizo pensar que detrás de este gesto aparentemente insustancial desde el punto de vista creativo, podía haber algo más. Hasta ese momento nada parecía apuntar a que dentro de Guillem bullía un rico universo plástico en pugna por salir. Sin embargo Anna se dedicó a seguir su intuición y ofrecerle materiales donde podría seguir haciendo lo mismo, pero con más espacio. También facilitó su independencia y autonomía. Las ceras con las que Guillem pintó al principio se terminaban o despuntaban y Guillem no pedía ayuda para continuar. Sin embargo, con el bolígrafo, es él quien dictamina el fin de la obra. Del mismo modo, descubrió que si disponía los distintos colores sobre la mesa sería él quien escogería, rompiendo la tendencia de elegir siempre la última opción de lo que se le enuncia verbalmente.
En 2024 expuso en la galería de arte Rodrigo Santa Cruz, en la Gran Vía de Barcelona, bajo el título de "De la Materia del Cuerpo", fruto de la colaboración entre la galería y el proyecto Arte Singular de la Fundación Josep Santacreu, cuyo objetivo es dar visibilidad al arte creado por personas con diversidad funcional, trastorno del desarrollo intelectual o en riesgo de exclusión. Con una veintena de piezas desarrolladas entre 2021 y 2024 en los talleres del Centro Ocupacional 1981 de Asproseat, donde es usuario desde 2015.
En 2025, se editó un libro antología de su obra para la colección "Improbables" de artbrut, a la venta en su web.



















