jueves, 9 de abril de 2020

prisioneros republicanos


















El asombroso y militante blog Todos lo rostros empezó el pasado día 7 de abril a publicar la colección de 1.000 fotos de prisioneros republicano que el ejército nacional utilizó para propaganda política, archivadas en la Biblioteca Nacional de España. Estoy impactado con todos esos rostros que aparecen en las fotos y no dejo de emocionarme pensando en algún familiar que los reconociese. Agradezco este trabajo de Paco de Jerez y recomiendo la visita a su blog.

miércoles, 8 de abril de 2020

cosecha diaria (73)

Las recientes lluvias y la ausencia del hombre blanco han producido una cantidad impresionante de acelgas silvestres, que recojo, algunas de ellas, en dos cajones. Se observa una gran cantidad de insectos e incluso pequeñas caracolas comiendo de ellas. Hay para todos.

en el encierro, viajo por la noche

Estoy en una ciudad turca de vacaciones, pero me ha salido un trabajillo de fotografía. Espero a la modelo en la calle, cargado con la cámara. Llevo una camiseta marrón desgastada por el sol y un ridículo bañador turquesa al que se le han roto las gomas y se me cae de vez en cuando, enseñando el culo. Es lioso controlar la cámara y estar tirando del bañador a la vez. Ella es una joven morena de pelo largo con los ojos muy pintados, una famosa instagramer turca anclada en el pasado. O quizá es su look.

Entramos a un estudio donde me presentan a Amadou, el producer que me han asignado, que habla español. Es un chaval joven a la moda española, con el pelo rapado dejando una moña de flequillo elevado en la parte superior de la cabeza, cuerpo atlético y pantalones elásticos ceñidos. La modelo no para de hacer poses como las de las postales de las artistas, mientras suenan los flashes y yo hago equilibrios con mi huidizo bañador. Resulta difícil organizarse, pues en cuanto me descuido un poco, unos locutores de doblaje aprovechan el estudio para hacer su trabajo delante de un micrófono. Lo curioso es que no graban nada, sino que van doblando la película, que se proyecta al lado, mientras los espectadores la ven, en directo.

Cuando acabo mi trabajo me asomo a ver la sala de proyecciones. Es espectacular. Una especie de corral de paredes de barro enjalbegadas hace tiempo, techo de carrizo lleno de arañas y las vigas de madera vistas. El público está sentado en palos irregulares que van de pared a pared, encastrados en ellas. El suelo es de tierra mezclada con paja y cagadas de gallinas. Literalmente, es un gallinero.

Sentados están José Luis y Mari Carmen (¿cómo podían perderse una peli del Oeste?). Yo les comento medio en broma imperialista que los turcos están en otro momento en la historia del cine. Aunque pueden verse algunos adelantos como ladrillos huecos con cemento en algunos tramos de las paredes y alguna ventana de aluminio de esas que nosotros usábamos hace cuarenta años.

Les hago una señal y salimos a la calle. Es una plaza que parece copiada de la de Bolaños en los años setenta, con esas farolas modernistas tan bonitas y tan deterioradas, y los aligustres con las copas recortadas, incluso un carrillo como el del monico donde venden chuches. Nos gustaría tomarnos unas cañas, pero Amadou no sale. Tendré que ir a buscarlo. La pareja espera en un banco.

Entre el barullo fiestero lo veo pelando la pava con la modelo y una amiga. Salimos a la plaza. La pareja se ha pirado. Amadou dice que tiene gusa moviendo la mano sobre su tableteada barriga. Me lleva a un extraño lugar donde la gente baila, mal, como en los viejos guateques, una música árabe con guitarras eléctricas a lo senegalés y batería. Es una especie de hall de hotel con cortinas brillantes rojas. La gente deja un pasillo central para poder pasar a una especie de supermercado, por donde nosotros pasamos. En el súper, cojo unos pequeños panes ácimos y un filete para hacerme un bocata. Tengo que hacer una cola interminable. He perdido de vista al moñas y tengo dificultades para pagar.

Es que para pagar hay una especie de máquina de autopago que yo no entiendo. Veo a un empleado con mandil y le pido ayuda. Le da a un botón naranja iluminado y sale un gran seta jugosa y caliente, que meto en mi bocata. La gente que va detrás de mí se impacienta y empieza a colarse. How much, how much... repito sin cesar, golpeando con el puño derecho la palma de la otra mano, hasta despertarme.

martes, 7 de abril de 2020

aplausos (2)

Nuestra calle es una de las más antiguas del pueblo. Mantiene en pie algunas casas viejas, que en su tiempo estuvieron protegidas, y en las que ya es difícil vivir. Estas casas están alquiladas a un nutrido grupo de senegaleses que trabajan en el campo diariamente, antes y durante el coronavirus. Me imagino el frío que pasarán las noches de invierno entre esos paerones de barro, de tapial, y antiguas ventanas de madera desencajadas.
Las buenas gentes salimos a los balcones o a la puerta de la calle todas las tardes, al caer el sol, a aplaudir a los sanitarios, que están en el frente, haciendo un pasillo a alguien invisible. Entonces llegan ellos de trabajar, llenos de barro y cargados con esos cacharros con los que siembran las cebollas. Cansados y cabizbajos, aun sabiendo que no es para ellos e ignorando si lo merecen, atraviesan el pasillo victorioso de aplausos.

cerro de la encantada, granátula


la nueva edad media

La idea desplegada por Umberto Eco y otros autores más, como Furio Colombo, en el trabajo escrito en 1973, llamado "La nueva Edad Media", daba cuenta de un hecho significativo: la polaridad del pensamiento medieval. Frente a la complejidad de cualquier momento histórico, en momentos de crisis como el que vivimos, se opta por la simplificación de lo binario, como nueva Suma Teológica. Lo bueno frente a lo malo, lo benigno y lo maligno, lo deseable y lo indeseable, la salud y la enfermedad, lo positivo y lo negativo, el calor y el frio. Una simplificación que hace que todo lo veamos de forma polarizada y maniquea. 
-José Rivero en miciudadreal

Son mafias terroristas quienes realmente gobiernan el mundo. Creo que ya ni siquiera es un sistema capitalista en el que estamos, hemos ido más allá, tan más allá que estamos volviendo al feudalismo. Son señores feudales, con nombres y apellidos, que están en las listas de Forbes, los propietarios del mundo, los propietarios de la economía, de la política. Y ellos son quienes deciden que es lo que tiene que suceder. Estamos volviendo al Medioevo. Están lo señores feudales, que tienen todos los derechos. Nosotros somos unos súbditos que tenemos que pagar nuestros diezmos sin ningún tipo de derechos, cada vez menos derechos. Estamos volviendo a las Cruzadas. Otra vez la guerra contra el infiel. Estamos volviendo a los alquimistas, con esta obsesión por convertirlo todo en oro, inmediatamente. Estamos volviendo a las epidemias, ya prefabricadas por vaya usted a saber quién (los intereses de la industria farmaceútica son oscuros). El avance del sistema capitalista es un retroceso a casi lo pear de la sociedad humana, que es el Medioevo.
-Luis Eduardo Aute, entrevista para MoonMagacine en 2016

lunes, 6 de abril de 2020

el plástico no desaparece (basura en las playas británicas)







Tracey Williams lleva recorriendo las playas británicas desde la década de los 1960, buscando conchas, cristales de mar y monederos de sirenas entre las rocas y la arena. En la década de 1980, después de que sus padres se mudaron a una casa en la cima de un acantilado de 300 años en Bigbury-on-Sea, en el sur de Devon, Williams y su padre buscaron fósiles en su jardín trasero y en la orilla.

"Pero también encontraba botellas viejas, figuritas, anillos medievales, y los traía, los limpiaba", dice ella. "Ya sabes, el azar encuentra". Luego, hace 23 años, todo cambió. "Comencé a encontrar piezas de Lego en la orilla", explica. “Aletas, tanques de buceo, ocasionalmente dragones u pulpos. Para entonces tenía dos hijos pequeños, y podíamos llevar cubos a la playa y llenarlos con la cantidad de piezas de Lego que  entraban”. Éstas provenían de un vertido del 13 de febrero de 1997, cuando un buque de carga llamado Tokio Express fue golpeado por una gran ola en la costa de Cornwall, tirando 62 contenedores al mar, incluido uno lleno de casi 5 millones de piezas de Lego, con dirección a Nueva York. La cosecha de legos no era demasiado divertida, y se olvidó de ella cuando sus hijos empezaron la escuela. Hace unos 10 años se mudó a Newquay. "Y bajé a la playa de Perranporth y allí estaban las piezas de Lego, todavía entrando".


La perspectiva de Williams cambió. "Había tanto plástico en la playa y comencé a preguntarme de dónde había salido todo". Ella consiguió un perro y juntos caminaron por la costa todos los días, recogiendo y documentando los restos de plástico. En Facebook empezó a registrar sus hallazgos, otros comenzaron a ponerse en contacto y se convirtieron en una comunidad de 50.000 seguidores de todo el mundo monitoreando dónde estaban apareciendo los vertidos de Lego y otros, y en qué cantidades.

Posteriormente se asoció con oceanógrafos y universidades para ayudar a investigar el clima y la persistencia del plástico en los ambientes marinos. También comenzó a catalogar sus hallazgos, a los que llama "artefactos del Antropoceno", organizados en cuadrículas codificadas por colores que tienen un parecido sorprendente con los cajones de objetos etnográficos de museo. Algunos de los artículos son juguetes para niños de los años 50 y principios de los 60. Williams encontró recientemente una botella de jarabe Hax con forma de fresa que, según el Museo de Diseño de Plásticos, podría tener 70 años. "Simplemente no desaparece", dice. “También es importante recordar que, de todo el plástico que cae al océano, el 70% se hunde hasta el fondo. Solo vemos lo que flota en tierra. ¿Cuántos miles de millones de artículos de vertidos de carga se encuentran en el fondo del mar?"

Publica la mayoría de sus cuadrículas y montajes en su cuenta de Twitter, @LegoLostAtSea, a la que se refiere como su "diario en línea", describiéndolo como arqueología del futuro. Su extenso archivo de fotos de playa revela imágenes mucho más angustiosas que las que presenta en su cuenta de Twitter: fotos de pájaros muertos atrapados en escombros marinos, montones de basura de plástico y equipo de pesca desechado. Ella guarda estas imágenes para agencias de noticias y organizaciones benéficas. El trabajo de la cuenta @LegoLostAtSea es algo diferente: centrarse en nuestra cultura de material desechable y las historias detrás de ella.

"Es todo culpa nuestra", dice ella, "pero yo diría que la mayoría de la gente no tiene idea de que sus antiguas posesiones han llegado a la playa, ya sea por desagües pluviales o por vertederos que desembocan en el mar. Estoy encontrando muchas piezas de tarjetas de crédito cortadas en este momento. Todo lo que encuentras es una especie de mensaje en una botella. Ayuda a concienciarse y alienta a las personas a involucrarse en la limpieza de playas y otras acciones ambientales", dice, "y ayuda a explicar cosas como las corrientes oceánicas y los peligros de la contaminación plástica".

todos mis recuerdos son falsos

todos mis recuerdos son falsos
cuéntame ahora lo que hice y dejé de hacer
como si me estuvieras dibujando
como si llenaras de vino
ese cuaderno que dejé en blanco


sábado, 4 de abril de 2020

uno de mis primeros discos


Así conocí a Luis Eduardo Aute. Había llegado a Madrid a estudiar y el mundo se me iba abriendo. Cantaba despacio y con la voz baja eso de anda quítate el vestido las leyes y las trampas, mientras los estudiantes estábamos en huelga y no pasábamos a las aulas. Casi todos oían rock sinfónico o a los Rolling. Pero alguien tocaba la guitarra en las canchas y cantaba eso de
el aire rezuma olor a nicho
y olor a humo y olor a soga.
Un domingo, como tantos, volvió José María del rastro con Espuma que puso rápidamente en el tocata. Un moscardoneo que saltaba de una canción a la siguiente; que nos llevó a pedirle que mejor lo devolviera.
Hoy se ha ido, como la espuma.
Entrevista en 2016