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lunes, 22 de septiembre de 2014

martes, 26 de junio de 2012

tarde de toros






Sólo era una novillada con picadores, con mucho calor y el cartel cambiado, sin atractivo, pero las entradas eran de callejón de la Monumental de las Ventas y con opción de visita a los corrales. Cogí el pincel, el cuaderno y el lápiz lisérgico bien afilado para matar y me fui con la cuadrilla a Madrid, con el botijo bien fresquito.
Aquí los toros, novillos de casi 500 kilos, son más grandes y los nervios se ven en los gestos afilados de maestros y subalternos. También está el cotilleo y las bromas de los monosabios (no tengo pase, dice el colega cuando pasa el revisor), la tramoya de la fiesta. Y el desnivel lenticular del suelo, para el drenaje.
Mala tarde. Adrián muy mal. Gonzalo al menos lo intenta. Alguna banderilla. Salimos por el callejón de las mulillas, pisando el suelo de corcho. Un poquito de charla y pal pueblo. Habrá días mejores, menos calurosos y con más arte.

sábado, 14 de mayo de 2011

como un milano
























Así me siento, dejándome arrastrar por la vida. La mayoría de las veces, ella te agasaja.
Llevo a arreglar la furgo y Juli me lleva a coger espárragos. Aunque es más tiempo de marías y cabezones, con la lluvia han salido nuevos tiernos, morados, entre los cantos de las pedrizas. Hace un día cojonú. Descansamos a media mañana: vino, queso y salchicha de Gil. Hablamos por hablar, como los hombres hacen. De entre las matas sale un búho real. Más de metro y medio de envergadura, precioso, elegante, como un dios.
En la comida llama Lacordeta. Nos vamos a la feria de Madrid. Toros en las Ventas. El Uceda encuentra el sitio en su segundo y le da unas tandas de redondos naturales que levantan la tarde. Disfrutamos. Mata bien y le dan una oreja. Morenito de Aranda casi, pero mata mal, se pierde. Juan Bautista deja irse al quinto, que parece buen toro, no lo entiende, se pone nervioso, se aturulla y se pierde. Hago dibujos rápidos sin ganas. El vecino se asoma.
Visitamos el ferial en el parque de San Isidro. Minis de mojitos entre el mogollón. Luego a Las Vistillas, donde se ha acabado la verbena y un montón de gente sigue de pie hablando. Última copa en Lavapiés, que empieza a cerrar chilanques.