lunes, 1 de junio de 2026

de cutio

Me resulta curioso el uso de de cutio en Mestanza para decir contínuamente, con continuidad, o de una. Me preguntan al llegar si he venido para el fin de semana o he venido de cutio. Seguramente podría venir del latín quotidianus, que viene a significar cotidiano, diario o de todos los días. Pero ya fuera del latín, en el primer castellano, ya se usaba una palabra parecida que usa Gonzalo de Berceo en una estrofa de su famosa obra Milagros de Nuestra Señora, y que dice así:

Era un simple clérigo pobre de clerecía
dicié cutiano missa de la Sancta María;
non sabié decir otra, diciéla cada día,
más la sabié por uso que por sabiduría.

Donde cutiano viene a ser de cutio, cotidianamente, de continuo. Es decir: que celebraba la misa diariamente. En algunas regiones de España el término ha sobrevivido. Incluso como sustantivo se usaba para denominar al criado que estaba contratado no para una labor, sino a año completo.
De cutio es la forma que evolucionó de manera natural y oral en el pueblo. El término cotidiano se contrajo y desgastó con los siglos en el habla vulgar de la península ibérica, pasando por formas como coitio hasta fijarse en cutio. La preposición de se le unió de forma fija para crear la locución adverbial de cutio. De cutio (o a tol cutio) sobrevive principalmente como un arcaísmo o rasgo dialectal en el noroeste peninsular (como en el asturiano y el gallego-portugués: de cotío).