sábado, 9 de enero de 2021

viernes, 8 de enero de 2021

la policía se ablanda

Vi más arrestos durante las protestas de Minneapolis este verano que viendo a la gente asaltar el Capitolio de los Estados Unidos.



Los insurrectos irrumpieron en la cámara del Senado, donde uno fue fotografiado en el estrado del Senado, sin camisa y con un disfraz de toro que revelaba un tatuaje del Ku Klux Klan en su abdomen. Vagaron por el Capitolio en busca de Pence y otros legisladores que consideraban enemigos. Al no encontrarlos, saquearon oficinas. Un alborotador se fotografió a sí mismo sentado en el escritorio de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, con los pies sobre él.

jueves, 7 de enero de 2021

cine comercial extremista

Para mi no hay un cine que no sea reivindicativo y político. No hay nada más reivindicativo y político que el cine de Hollywood. Este tipo de cine, generalmente, reivindica la maldad del ser humano… la bondad del rico o de los blancos, y que las mujeres, los pobres, los musulmanes, los venezolanos o los campesinos son malos.
El cine comercial es extremismo político. Impone valores de egoísmo, insolidaridad, pornografía y de violencia extrema: drogas, alcohol, juego… sin embargo el documental es mucho menos político. Son simplemente diálogos con gente normal. Lo que pasa es que estamos en una sociedad que vive al revés y considera político exactamente eso: hablar con gente normal. En cambio se considera correcto hablar de terroristas, delincuentes, asesinos, millonarios… para mi Tarantino es el ejemplo de este tipo de cine: ultraviolento, ultrapornográfico, basado en historias de odio y venganza.

miércoles, 6 de enero de 2021

tus huesos que chocan como placas tectónicas (de elvira sastre)

Tus huesos que chocan
como placas tectónicas
y destruyen reinos y crean países nuevos
y llueven inundan arrasan derrumban y
tus huesos que chocan
como placas tectónicas
y me obligan a empezar de nuevo
a ser valiente y a construirme
esta casa sobre ellos
y hoy hace tan bueno
que tengo ganas de empezar a vivir
en este lugar sin nombre sin gente
este lugar que huele a río
y mira esa montaña qué alta es
tanto como yo me dices
y creo que puedo subirla y 
tus huesos que chocan
como placas tectónicas
y todos los árboles
son tan pequeños como yo
me dices
son cachorros
y es tierno verlos crecer igual que creces tú
alguien dijo una vez que hay que
escribir un libro tener un hijo y plantar un árbol
y yo quiero escribirte a ti bajo la sombra del nieto de este roble y
tus huesos que chocan
como placas tectónicas
y eso que ves
son las estrellas
se ven porque en este lugar nuevo
se ve el horizonte desde cualquier punto y
todo empieza de nuevo y
tú empiezas de nuevo y
yo empiezo de nuevo y
tus huesos que chocan
como placas tectónicas
y la tierra
que empieza
de nuevo.

Elvira Sastre en Adiós al frío. Colección Visor de Poesía. Visor Libros. Madrid 2020.

martes, 5 de enero de 2021

cómplices


Nos satisface el hecho de que Julian Assange no vaya a ser enviado a Estados Unidos y que el tribunal haya reconocido que, a causa de sus problemas de salud, Assange correría peligro de sufrir malos tratos en el sistema penitenciario estadounidense. Sin embargo, para empezar, no deberían haberse formulado cargos contra él. Esos cargos fueron de motivación política y el Gobierno británico nunca debería haber ayudado de tan buena gana a Estados Unidos en su implacable persecución de Assange. El hecho de que la sentencia sea correcta y salve a Assange de la extradición no exonera a Reino Unido de haber participado en este proceso de motivación política a instancias de Estados Unidos y haber sometido a juicio la libertad de prensa y la libertad de expresión. Se ha sentado un terrible precedente del que Estados Unidos es responsable y el Gobierno británico es cómplice. 
Nils Muižnieks, director de Anmistía Internacional para Europa.

A pesar de ello, la jueza le ha negado la libertad bajo fianza porque "todavía tiene incentivos para escapar de los procediemientos aún no resueltos. Se debe  permitir que Estados Unidos impugne mi decisión". (Informa The Guardian)

lunes, 4 de enero de 2021

ruta de las elevadoras, las piedras de lituero y el arroyo de valdecabras, en los alrededores de mestanza

Esta foto de Google está hecha en verano, ahora todo está verde. La ruta sale de la calle del Prado. Pasamos un huerto y, en el primer cruce de caminos, cogemos el de la derecha; para lo que tenemos que pasar dos puertas consecutivas. Bajamos hasta el arroyo de la Fuente de Marcelino, que cruzamos por un pequeño puente y lo seguimos hasta llegar a una valla. A la derecha del arroyo, y muy cerca, hay un hueco en la base de la valla y la cruzamos. Seguimos el arroyo hasta la presa de las segundas elevadoras. Seguimos el camino frente a las instalaciones eléctricas y bajo unos viejos olmos. Aquí empieza el arroyo de Valdecabras misteriosamente, no sé si alimentado por la propia agua del pantano, lo que explicaría que también tiene agua en verano. 

Seguimos el carreterín de las elevadoras al pantano hasta una curva de 360º, de la que sale otro camino, y de él otro más adelante, a la izquierda, que lleva a las Piedras de Lituero, un montón de grandes piedras graníticas con el aspecto de un monumento megalítico. La valla del arroyo que pasa por debajo no es fija, la levantamos y podemos ir a lo alto de las Piedras bordeándolas por la derecha, siguiendo la valla. hecho el camino inverso hasta pasar otra vez la valla, seguimos un camino más abajo por el que acercarnos al arroyo de Valdecabras y luego sumarnos otra vez al carreterín del pantano, que abandonaremos en la primera puerta metálica en el lado izquierdo, ya rodeado el cerro, donde se inicia un camino ascendente que acaba en otra puerta sin candado. La atravesamos y seguimos todo el camino hasta el arroyo de los Huertos, el pilar y, finalmente, subimos la cuesta hasta la calle de los Huertos de Mestanza. 

Es una ruta sencilla, de unos 11 kilómetros, sin dificultad.

domingo, 3 de enero de 2021

escarificación de semillas

Las semillas de algunas plantas poseen cubiertas impermeables que si no se retiran o rompen, la humedad no puede llegar hasta el embrión ―la joven planta que duerme dentro de la semilla―, y por tanto la germinación no puede iniciarse. Generalmente, las semillas que se encuentran en el interior de frutos carnosos, han evolucionado para no resultar dañadas cuando los animales las ingieren junto con el fruto. Deben resistir las duras condiciones ácidas del tracto digestivo, por lo que están provistas de una cubierta impermeable que impide que el ácido llegue al interior del embrión (la planta en miniatura que hay dentro de cada semilla), lo que la dañaría e impediría su germinación. La mayor parte de los árboles frutales tienen semillas de este tipo, que si no se escarifican pueden tardar mucho tiempo en germinar, o incluso no hacerlo nunca.

Existen diferentes opciones a la hora de escarificar semillas. Algunas de las que veremos a continuación emplean tratamientos físicos, como desgaste, corte, rotura; y otras químicos, mediante remojo en diferentes sustancias que alteran la estructura de la cubierta.

Raspado o lijado
Se realiza con algún objeto de superficie rugosa o afilada, que desgaste la superficie de la semilla. Puede ser un papel de lija, una lima de uñas, el filo de una navaja, etc. Este tipo de escarificación se emplea para semillas de cubierta dura pero no muy gruesa, que no permiten otro tipo de escarificación mecánica. Se puede realizar con las de pera, manzana, membrillo, uva, etc.

Pelado
Algunas semillas tienen cubiertas relativamente blandas, que se pueden retirar con las uñas o con ayuda de un cuchillo o navaja. Es el caso de las de cítricos como la naranja, el limón, la mandarina, el pomelo, etc. Pelar estas semillas acelera mucho el proceso de germinación, ocurriendo con buenos resultados en unos pocos días. También se puede realizar con semillas de cubierta dura, como las almendras o las avellanas, pero en este caso rompiendo la cáscara mediante pequeños golpes y retirándola por completo o no.

Con ácido
Muchas semillas suelen pasar por el aparato digestivo de los animales, y han evolucionado para resistir y aprovechar el efecto de los ácidos estomacales. Para imitar esta escarificación ácida, se suelen sumergir las semillas en un solución de ácido sulfúrico al 20% durante un periodo de tiempo variable, según sea la semilla y su cubierta. También se puede emplear otros ácidos, como el clorhídrico a una concentración del 10%. Tras la inmersión en ácido, conviene lavar bien las semillas con agua para eliminar cualquier rastro del químico que pudiera penetrar hasta el embrión y dañarlo. La inmersión en ácido, además de escarificar la semilla, la desinfecta, haciendo más seguro el proceso de germinación.

Con agua oxigenada
El agua oxigenada corroe la materia orgánica rápidamente.
Sumergiendo las semillas en una solución de este químico a una concentración de entre el 5 y el 30%, durante un tiempo que dependerá de cada tipo de semilla ―normalmente 30 minutos―, se consiguen estos dos efectos muy importantes para la germinación:
- Por un lado, se logra debilitar la cubierta, haciéndola más permeable al agua.
- En segundo lugar, se desinfecta la semilla, eliminando cualquier microorganismo que estuviera adherido a esta y que luego pudiera ocasionar pudriciones durante la germinación.

Remojo en agua
Este es quizás el método más empleado para acelerar la germinación de muchas semillas, y aunque no se puede considerar estrictamente una escarificación, sino una hidratación, ofrece muy buenos resultados, tanto como tratamiento único, como aplicado después de la escarificación mecánica o química. Se trata de sumergir las semillas en agua a una temperatura determinada. Si es agua fría o tibia, se produce simplemente una hidratación, mientras que si es agua caliente ―incluso hasta 100℃―, tiene lugar un rápido ablandamiento de la cubierta. Para el agua tibia las semillas se sumergen en periodos largos, enagua hirviendo a mayor temperatura menor debe ser el tiempo de inmersión, para evitar que el embrión muera por exceso de temperatura.

sábado, 2 de enero de 2021

odio el día de año nuevo

Cada mañana, cuando vuelvo a despertar bajo la manta del cielo, siento que para mí es el día de Año Nuevo.

Por eso odio estos Año Nuevo que caen como vencimientos fijos, que convierten la vida y el espíritu humano en una preocupación comercial con su pulcro saldo final, sus montos pendientes, su presupuesto para la nueva gestión. Nos hacen perder la continuidad de la vida y el espíritu. Terminas pensando seriamente que entre un año y el siguiente hay una pausa, que comienza una nueva historia; haces resoluciones y te arrepientes de tu irresolución, y así sucesivamente. Esto es generalmente lo que está mal con las fechas.

Quiero que cada mañana sea un año nuevo para mí. Todos los días quiero contar conmigo mismo, y todos los días quiero renovarme. Ningún día reservado para descansar. Yo mismo elijo mis pausas, cuando me siento embriagado por la intensidad de la vida y quiero sumergirme en la animalidad para sacar de ella un nuevo vigor.

Sin tiempo espiritual. Me gustaría que cada hora de mi vida fuera nueva, aunque conectada con las que han pasado. Ningún día de celebración con sus ritmos colectivos obligatorios, para compartir con todos los desconocidos que no me importan. Debido a que los abuelos de nuestros abuelos, etc., celebraron, nosotros también deberíamos sentir la necesidad de celebrar. Eso es nauseabundo.Yo también espero el socialismo por esta razón. Porque tirará a la basura todas estas fechas que no tienen resonancia en nuestro espíritu y, si crea otras, serán al menos las nuestras, y no las que tengamos que aceptar sin reservas de nuestros tontos antepasados.

Antonio Gramsci en Avanti!, edición de Turiín, el 1 de enero de 1916

viernes, 1 de enero de 2021

aquel vagabundo y tom waits cantan juntos a un dios


Jesus 'Blood Never Failed Me Yet de Gavin Bryars toma un fragmento de audio rechazado de un proyecto cinematográfico sobre gente que vive en Londres y lo convierte en una obra de anhelo metafísico. Muchos de los vagabundos que el cineasta Alan Power estaba documentando en el distrito de Elephant and Castle en el sur de Londres cantaron fragmentos medio recordados de canciones populares, baladas sentimentales, fragmentos de ópera. Solo uno estaba sobrio. Era un hombre mayor, por lo que todos recuerdan, porque solo sobrevivió una grabación de 26 segundos de él cantando, con una afinación impresionantemente consistente, un fragmento de lo que suena como un antiguo himno evangélico, “La sangre de Jesús nunca jamás me falló… ”

Bryars había estado trabajando con Power como mezclador y editor, así que no conoció al cantante original. A modo de agradecimiento, Power le dio algunas de las cintas. Bryars se sintió inmediatamente intrigado por las palabras y la melodía de Jesus 'Blood, y se sintió atraído por la voz, que tiene una cualidad casi entrenada, bellamente expresada y con un tono consistente. Bryars hizo un loop de 13 compases y, reconociendo que su piano estaba a tono con el cantante, comenzó a trabajar en la armonización. Hizo un arreglo de acordes simple, que en versiones posteriores se ha convertido en un rico sonido de conjunto con cuerdas y metales, ponderado en el extremo inferior de la escala armónica. Bryars en ese momento estaba enseñando en Leicester Polytechnic y pudo hacer uso de un pequeño estudio de sonido allí. Para conservar el delicado original, lo grabó en una segunda máquina, dejando el bucle funcionando mientras iba a buscar un café. Cuando regresó, descubrió que los estudiantes de pintura de las distintas salas del estudio se habían quedado en silencio y escuchaban sombríamente la voz del anciano. Alguien lloraba en un rincón. Es un efecto que la audiencia ha estado experimentando desde entonces.

Bryars reconoció entonces que tenía que tratar el material con respeto, comenzando con un intento de descubrir la procedencia del cantante y la música. Sin embargo, no apareció ni rastro del himno ni del hombre que lo cantó. Los editores de Bryars registraron los archivos con la esperanza de encontrar un texto publicado, pero fue en vano. Nunca apareció rastro del himno, ni del hombre que lo cantó. 

Lo que hace que "la sangre de Jesús nunca me falte" un tesoro tan duradero es que, a través de él, un anciano sin nombre continúa viviendo, tan vívida y estoicamente como uno de los sin techo de Samuel Beckett  a su vez los herederos de Chaplin y Buster Keaton. Él es la confirmación del entendimiento de Beckett de que “las lágrimas del mundo son una cualidad constante. Por cada uno que comienza a llorar, alguien en algún otro lugar se detiene". 

Esta canción ha permanecido en el repertorio de actuaciones de Bryars hasta ahora. Originalmente ocupaba una cara de un LP , y luego en una nueva versión en CD de más de una hora. También como single, con la voz original doblada de Tom Waits. Con cada iteración, la pieza evoluciona, pero nunca pierde el profundo poder emocional de su material original.

jueves, 31 de diciembre de 2020

tallarines con setas


I N G R E D I E N T E S

Aceite de oliva y sal.
Dos dientes de ajo.
Un poco pimiento verde.
Perejil.
Medio tomate.
Media cebolla.
Una hoja de laurel.
Guindilla seca.
Las setas que haya en el mercado. Nosotros hemos usado un mix de shiitake, champis y buna shimeji.
Tallarines frescos con huevo.
Vino blanco y agua.
P R E P A R A C I Ó N

Se laminan los dientes de ajo y se ponen a freir. Se le añade el pimiento verde, muy poco, muy picado. Una vez dorados los ajos, se le echa la shiitake cortadita con perejil picado, y después la cebolla y el tomate muy picados. También el laurel. Se mantiene removiendo hasta que ablande todo. A medio camino, se le añaden los champis laminados y más tarde las bunas. Sal. Y al final, guindilla muy picada para que fría solo un poco. Se le añade vino blanco hasta que se evapore el alcohol y agua que llegue a cubrir los tallarines y sal al gusto. Cuando se pone a hervir se añaden los tallarines y, al recuperar el burbujeo, se dejan tres minutos aprox. El tiempo suficiente para que el agua se evapore y los tallarines queden al dente.

Quien quiera puede añadirle queso rallado, pero les recordamos que esto no es el famoso tagliatelle ai funghi, que se fríe con mantequilla, lleva nata líquida, y el picante es de pimienta, sino que sigue el patrón de los guisos manchegos, pero dejándolo asurar. La receta es para dos personas.