viernes, 6 de septiembre de 2013

por el delta del río de la plata





Aquí no existe la fregona, utilizan un palo con una goma para arrastrar el agua, y luego se le pasa un trapo para secar. El tapón de la bañera funciona como un tapón que, al pisarlo, se abre y se cierra.

Vamos a la estación de Mitre, donde cogemos el tren de la costa, lleno de estaciones preciosas de madera con andenes que han convertido en cafeterías y restaurantes. Llegamos a la Ciudad de Tigre, centro de veraneo decimonónico en el delta del Río de la Plata. Tiene una terminal fluvial, donde se carga madera, fruta de su famoso mercado y turistas. Club de remo y mansiones a la inglesa que me recuerdan a York. El edificio más curioso es el Tigre Hotel, de 1900.

Compramos unas milanesas y bebidas y entramos en una lancha colectiva de principios del XX, techada y llena de gente sencilla que lo usa como autobús. A la salida más casas lujosas de madera y tejados adornados que van haciéndose más sencillas según nos alejamos. Operarios descansan en los embarcaderos y los viejos en las escaleras de las casas. Seguimos los canales haciendo paradas en las pequeñas islas. Cipreses canos meten sus raíces en el agua. Cruzamos el enorme Paraná. El sol acaricia y duerme a María Luisa y la barca se va vaciando en los canales pequeños. Bajamos en el muelle de una pequeña isla con un hostal de madera pintada de verde y un bar. Un señor nos ayuda. Hay una pequeña playa. En la terracita se está en la gloria, pedimos un café mientras el señor nos cuenta que ya se cansó de la ciudad, que prefiere la tranquilidad. La habitación cuesta 40 pesos, para dos personas. Se hospeda una pareja de Pamplona que está recorriendo Argentina.

El chaval de la lancha me enseña unos dibujos que tiene colgados en la pared. Mujeres con los niños en brazos y parejas compartiendo el mate. En un cartel pone: Todos toman. Empieza a refrescar.

El tren a Retiro nos cuesta 0,95 pesos. Fijándonos en la gente se observa un deterioro de la clase media. En los uniformes desgastados de los colegios, los zapatos rotos, la ropa super aprovechada, los coches viejos. En Retiro nos piden los billetes y yo he perdido el mío. Como un idiota trato de explicar mi despiste, pero me multan por evasión.

Apretándonos un cerveza, María Luisa nos cuenta que son muy machistas y no toleran que las mujeres tomen la iniciativa. Luego cae un vino Merlot y charla que te charla charlando.

Rulos: rizos.
Mango: perra, moneda.
Zapallo: calabaza.
Arvejas: guisantes.
Gallego: español.
Bolita: boliviano.
Garchar: ligar, preámbulo del acto.
Minas: chicas.
Petiso/a: bajito/a, en plan cariñoso.
Colectivo: bus.

Gastos: 82,20 pesos, 23,5 euros. Gastos Acmds: 165,50 euros. Media Diaria: 27,60 euros. Dos personas.

los drones usa atacan en paquistán


En las primeras horas del viernes dos misiles fueron disparados contra un complejo en la localidad de Dargah Mandi en Waziristán del Norte, destruyendo la casa y matando a siete personas. Funcionarios de seguridad dijeron que todos los que murieron eran insurgentes. La zona donde se produjo el ataque es conocido como un bastión de la red Haqqani, que ataca a las fuerzas de EE.UU. en Afganistán desde sus escondites montañosos de Pakistán. Los aviones no tripulados de los USA han disparado misiles contra zonas fronterizas problemáticas y de difícil acceso, como Waziristán del Norte, bastión principal de grupos militantes alineados con Al-Qaida y los talibanes desde 2004. Pakistán está molesto por los informes de víctimas civiles que considera una violación de su soberanía. Los ataques aéreos de Estados Unidos en Pakistán han caído significativamente en los últimos dos años y medio, con un total de 20 este año. Se hicieron 48 en todo el año 2012 y 73 en 2011, según un recuento mantenido por la Fundación New America. Los observadores independientes y periodistas casi no tienen acceso a las áreas donde la mayoría de los ataques ocurren.
Reuters en Peshawar
The Guardian, Viernes 06 de septiembre



Un supuesto avión no tripulado EE.UU. mató a seis personas cuando disparó contra una madrasa en Pakistán, en la región noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa la madrugada del jueves, según dijeron las autoridades.
Fareed Khan, un oficial de policía, dijo que el avión no tripulado disparó al menos tres cohetes en la madrasa en el distrito de Hangu, matando a dos profesores y tres estudiantes justo antes del amanecer. Otros informes dijeron que seis personas murieron.
Una fuente de inteligencia dijo a la agencia de noticias Reuters que Sirajuddin Haqqani, el líder de los talibanes-linked red Haqqani, había sido visto en el seminario de dos días antes.
El ataque tuvo lugar un día después de que el jefe de política exterior de Pakistán, Sartaj Aziz, dijo que Washington había prometido no llevar a cabo ataques aéreos, mientras que el gobierno trata de involucrar a los talibanes en las conversaciones de paz.
Agencias en Dera Ismail Khan y Peshawar
The guardian, Jueves 21 de noviembre 

No está claro si los robots pueden ser programados para distinguir entre los niños grandes y adultos pequeños, y en general entre combatientes y civiles, especialmente en los conflictos urbanos. Latiff McCloskey

jueves, 5 de septiembre de 2013

un largo paseo con ayuda del 152






Un fuerte olor a tallos sube de la cafetería. Me bebo dos vasos de leche con dulces mientras preparo el recorrido de hoy dibujando planos: Plaza de la República, Lavalle, Galerías Pacífico, Florida, Museo Mitre, Correos, Casa Rosada, Catedral Metropolitana, Parque Colón, Puerto Madero y La Boca.

María Luisa nos cuenta que todas las mujeres se operan y que en la fiesta de los quince años, la presentación en sociedad, cuando el padre les pregunta qué regalo quieren, siempre responden: regálame unas lolas nuevas.

El Peugeot 504 sigue fabricándose aquí. Es el coche más vendido, un fierro, y le llaman Yeyo. Entre el 69 y el 2000 se vendieron casi medio millón de unidades. Los siguientes más vendidos son el Ford Falcón, el Renault 12 y el Fiat Duna.

Nueve de Julio, República, un obrero repara el obelisco subido a unos andamios, Lavalle, edificios antiguos y bonitos rótulos (Los Cuatro Ases), Florida, Galerías Pacífico. No nos dejan visitar la Casa Rosada. En la plaza las madres giran su plegaria. La tumba de San Martín en la Catedral con guardia de gala. Parque de Colón y Puerto Madero rehabilitado en plan yuppie. Lo más bonito es lo menos intervenido, con las negras grúas en la fachada. Fragata Sarmiento, museo de la Marina.

En Colón cogemos el 152 hasta La Boca, que parece un decorado para turistas. Pasamos a un restaurante que no tenga show de tango. El decorado era solo la entrada, el barrio es chulo, pobre, con las casas a punto de caer. Visitamos La Bombonera, el estadio del Boca Junior. Murales en el exterior, Maradona. Hablamos con gente en el mercado y una ferretería. Maja, gente maja. Chicas jóvenes detrás de las puertas entreabiertas, calles con vías, almacenes antiguos en uso.

Subimos en el 152 el Paseo de Colón, Parque Lezama, Florida y Uruguay. Paseamos hasta casa. Un café en Sweetly. Hemos quedado para ir al cine, pero llegan cansados. Probamos las cervezas Imperial e Iguana con unas tapas de jamón y charlamos y charlamos hasta las tantas. En éstas descubrimos que María Luisa escribe relatos y muchas más cosas increíbles de mis sobrinos.

Lolas: tetas.
Labirome: bolígrafo.
La cana: La policía.
Ochava: chaflán.
Plomero: fontanero.
Miliko: militar.
Tenedor libre: bufé libre.
Petiso: bajo de estatura.
Fana: seguidora, forofa.
Porrón: botellín.
Mucama: limpiadora.
Pileta: piscina.

Gastos: 110,90 pesos, 30,90 euros. Gastos Acmdos: 141,97 euros. Media Gastos diarios: 29,94 euros. Dos personas.

¿qué pasa con su blog cuando uno muere?

Frederik Pohl 
noviembre 26, 1919-Sept. 2, 2013

Nos entristece decir a sus amigos y lectores que Fred fue al hospital con problemas respiratorios esta mañana y murió esta tarde.
Por favor, estad atentos. Estamos llenos de lágrimas y afectados por la neurosis de guerra en este momento, pero vamos a tener más noticias pronto. Fred dejó un grueso expediente de cosas que quería decirle, por lo que probablemente va a mantener la publicación durante un tiempo.

Publicado el 2 de septiembre de 2013 a las 23:00 bajo Personal . 7 Comentarios. 

Aparecido en el blog del editor y autor de ciencia ficción Frederik Pohl.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

el tortoni, mercadillos y conventillos



Me despierta un delicioso olor mezclado de café y dulces que sube de la calle. Me ducho y bajo corriendo arrastrado por el tufillo. En el último bar de anoche, los parroquianos siguen bebiendo vino. Juanito no ha vuelto.

Cojo el subte en Agüero. Compro un bono de diez viajes a siete pesos. Pasan los trenes a Catedral, pero no paran. En monitores pasan publicidad. Hay cobertura para los móviles. Los vagones son anchos, con ventiladores gigantes, no muy nuevos. Las paredes de la estación tienen azulejos con motivos referentes al lugar. Paseo por Avenida de Mayo: pintadas hechas con plantillas, restaurantes españoles con paellas, pescados y mariscos. Plazas de España y Asturias. Unos gauchos recorren la avenida a caballo. La gente saca el cuerpo por la ventanilla de los coches para hacer fotos.

El Gran Café Tortoni está abriendo. Muy clásico, en tonos rojos, grandes columnas y lámparas, mobiliario pasado de rosca. También tiene sala de billar y el recuerdo de Borges, Carlos Gardel, Alberti... Me siento en la mesa de la poetisa Alfonsina Storni, a quien cantara Mercedes Sosa. El camarero se me echa encima para decirme que el café y la japonesa se parecen. Me llama master con un tono que me resulta cargante. Será que me duele la cabeza. El café cuesta poco menos que los diez viajes. En la puerta del retrete hay un señor con sombrero, de bronce, con un cigarro en la boca y echando humo.

En el subte azulejos con paisajes castellanos: catedrales de Burgos, Ávila y Toledo, campos de Castilla. En la siguiente estación Galicia, la Catedral de Santiago. Los asientos son corridos, de terciopelo azul, muy limpios. Bajamos en San Telmo. El mercado es una especie de Rastro con tiendas de antigüedades. Viejos juguetes. Coches y camiones. Baratos.

De Plaza de Dorrego y su enorme ombú hasta San Juan. Plaza de Eva Perón, Chile. Unos chopps en el Mercadito del Medio y Medio mientras el sol nos acaricia y Maria Luisa recalca que esto es vida. Olemos a calamares hacia la Plaza de Mayo. Comemos carne a la parrilla, riquísima. Me ponen un chopp de Brahma, más suave que la Quilmes. Maria Luisa nos dice que el domingo es el día en que los argentinos solo se dedican a ver fútbol.

Recorremos los conventillos, grandes casas que la burguesía abandonó y se convirtieron en casas de vecinos, con patios consecutivos donde ahora hay tiendas. La mayoría de los taxis son viejos Peugeot 504, negros con el techo amarillo. Nos cuentan que hay muchos falsos que te camelan, que hay que coger los radio-taxis. Cenamos en casa de la cecina de León que trajimos. Y allí nos quedamos.

Nafta: gasolina.
Subte: ferrocarril subterráneo, metro.
Plata: dinero, guita.
Morfar: comer.
Prepo: prepotente
Boleto: entrada, tique.
Heladera: frigo.
Chopp: jarra de cerveza a presión.
Panchos: perritos calientes.
Baúl: maletero del coche.

Gastos: 68,70 pesos, 19,60 euros. Gastos Acmdo: 111,07 euros. Media Gastos Diarios: 37, 02 euros. Dos personas.

martes, 3 de septiembre de 2013

en buenos aires





Veo poblaciones en la costa con las luces encendidas. Atravesamos Brasil y Uruguay. A las ocho Beni aún duerme. La gente hace cola en el retrete. Una chica guapetona seduce al azafato con sus curvas con pantalones ajustados y ombligo al aire y consigue entrar sin hacer cola. Desayunamos cuando aparece la retícula de luz de Buenos Aires. Árboles sobre la niebla, rascapisos antiguos, campanarios.

Metal entre los viejos ladrillos de la zona portuaria. Cogemos un minibús de Manuel Tienda León, que nos deja en la puerta de casa, en el 1200 de La Prida. En Santa Fe felicitamos a la Antoñita desde un locutorio y en una cafetería desayunamos café con leche y medias lunas. Ponen una jarrita de acero, y dos vasos, para el agua, donde nos vemos distorsionados.

Paseamos hacia La Recoleta con una parada en la librería de usados Huemul, muy especial, de los años cuarenta, forrada de libros, con escaleras de mano para subir a los tramos altos. Nos sentimos como en casa, en algún barrio madrileño. Visitamos el cementerio, donde descansan los huesos de la aristocracia porteña y pueden verse hermosas estatuas para inmortalizarla. Al lado, en la Iglesia del Pilar, pueden verse figuras graciosas de madera policromada, el barroco frontal de plata en el altar mayor, un sol inca hecho por indígenas y los claustros originales, abovedados de ladrillos encalados, lo que le da ese efecto de limpio popular sanitario que me pone. El Asilo de Mendigos lo han convertido en un centro cultural para que los pijos del barrio y los guiris disfrutemos del Diseño. Comemos pasta y carne en un local inmenso. Los rabiolis de brócoli fosforecen. La carne está riquísima.

Cae una siesta que paqué. Me levanto malamente. Paseamos con los sobrinos hasta Palermo Viejo, a una zona que llaman Soho porque han reciclado locales industriales. Nos sentamos en El Taller, un viejo taller de coches reciclado en el 1515 de Serrano. En el piso superior hacen obras de teatro. Hay un retrato del joven Cortazar. Juan me dice que nunca he tenido una novia tan guapa. Nos la presenta. Aquí solo se da un beso, uno se queda cortado. Las tapas del sitio son francamente malas.

Volvemos caminado Beni y yo. Leemos mensajes en las paredes: Castigo popular a los asesinos del pueblo, Zapatillazo por los pibes, Siguen impunes, Para no olvidar las muertes del 20-12-01 contá lo que viste, Darío y Maxi ¡No estáis solos! Seguimos construyendo poder popular. Llegamos con los pies machacados. Me tiro a la cama. En el aire, me quedo  frito.



Esta foto es del 27 de Junio de 2013.
Parece que nada ha cambiado al respecto en Argentina.
Bajo la pancarta, el padre de Darío.

cosecha diaria (18)

lunes, 2 de septiembre de 2013

en avión a argentina




Compro jamón, lomo y cecina para el viaje en una tienda que envasan al vacío. También una botella de aceite de oliva para darles una alegría a mis sobrinos porteños.

No apetece nada entrar en un avión que me albergará doce horas con esta resaca. Es un Jumbo 747 de dos pisos. Un poco antiguo. Los monitores son comunes y uno no puede seleccionar sus películas. Beni pilla ventanilla, al otro lado tengo una argentina judía que viene de Israel. Me habla de un amigo que luchó en Las Malvinas y se suicidó con su propio arma. Mientras rellenamos los papeles de la Migra, nos llega la cena. Después fundimos a negro.

domingo, 1 de septiembre de 2013

cuaderno de buenos aires 2003














Hace ahora justo diez años que viajamos a Buenos Aires aprovechando que mis sobrinos tenían casa allí. El billete de ida era del día dos de septiembre y el de vuelta del dieciocho. También hicimos una pequeña visita a la ciudad de Montevideo.
De aquel viaje salió este cuaderno, que recorreré nuevamente durante estos días.
Como herramientas llevaba una pluma caligráfica y una cajita de acuarelas.

aves en la caligrafía egipcia