sábado, 15 de octubre de 2011

velázquez


Estaba yo tan tranquilo en Los Arcos, oyendo el parte detrás de un café con leche, cuando entró él buscando a las meninas...

viernes, 14 de octubre de 2011

cuaderno de zaragoza: 6sep10, madrid-zaragoza




Me levanto temprano y riego las plantas. Oigo las noticias, una nube echa agua sobre Zaragoza. En la estación, una chica me dice que podemos anular los billetes de vuelta. El cigarro me da distancia. Sólo miro. La antigua estación, las guiris blancas y pecosas (ya ñoñas ante la exuberancia sudamericana), los albañiles que hablan polaco, los hombres de negocios haciéndolos. Estos trenes de alta velocidad van pareciéndose, cada vez más, a los autobuses. Pasamos por Calatayud en una vega con un fondo de montañas frágiles, grises y amarillentas. Sobresale la aguja de ladrillo de una vieja iglesia. Un castillo entre pinos. Abajo, álamos.
Llegamos enseguida a Zaragoza. Nos recomiendan el bus 34, hasta el Mercado Central. De allí sale la calle de San Pablo. En el número 19 está el Hotel París Centro, antes Hotel San Blas, del que mantiene los picaportes. Casi enfrente de la habitación hay una terraza chula con vistas a la Basílica y la torre de ladrillo oscuro mudéjar de San Pablo (que dibujo).
Bajamos al Mercado Central y compramos un pincho. El Mercado está bien pero aquí hay unos faroles de metal que nos quitan las vistas. Entramos a la Basílica. Bajo su colección de agujas y tanta sobredimensión, una virgen pequeñita y dos de las bombas arrojadas en el 36. Pretencioso Neoclásico con ángeles barrocos colgados en los arcos. Feísimas lámparas con tiras de cristal. Lo mejor: los azulejos de las cúpulas
Preciosa parroquia de La Seo. Bonita, sencilla y con tallas de madera de San Joaquín y San Isidro. La cuida una señora muy desagradable. Cerradas las ruinas del Puerto Romano. El Puente de Piedra, La Lonja, El pasaje de la Industria cruzado con el de Comercio. Un cigarro en la terraza de El Real, junto a una familia italiana. Iluminan la Torre de San Pablo recortada en el trozo de cielo que no acaba de oscurecerse. Suficiente por hoy. Tomamos el fresco.

jueves, 13 de octubre de 2011

acordeón de zaragoza (cara a)




En la segunda edición del curso De vuelta con el cuaderno, que hicimos en Septiembre de 2010, en Zaragoza, todos, ponentes y alumnos, hicimos un cuaderno japonés (o chino) que se rellenó dibujando por las calles. Yo dibujé, fundamentalmente, a los participantes. También, como puede verse, gente del mercado, terrazas, El Plata, el café El Real, una boda y unas gitanas. Otro día os enseño la cara b.

Para ver las imágenes a mayor tamaño, clicar sobre ellas.


octubre veraniego en mestanza



Aguantamos en Mestanza mientras siga haciendo calor y los ciervos sigan berreando. Hoy vuelvo a la Huerta de Viruta. Han tirado la valla y puedo pasar a ver el estado de las higueras, el viejo laurel rebrotado y el almendro. El porche de los pilancones se ha hundido sobre ellos y el chorro sigue sonando. Dibujo la casa y el cerro de enfrente. Este cerro está entre el Valle de Alcudia y un pequeño valle/rambla que forma con la Sierra de Puertollano, lleno de olivos; así que tiene hermosas vistas a ambos lados. Me encanta darme paseos sobre él, sobre todo a última hora de la tarde cuando todo coge volumen y se vuelve más denso.
El último dibujo es del trozo de sierra que se ve desde el patio de la Antoñita, de noche. Hoy todo va de tinta china.

miércoles, 12 de octubre de 2011

paseo en coche en el 2000




Aprovechamos las fiestas de San Isidro para visitar Salamanca, Ciudad Rodrigo, La Sierra de Francia, La Alberca, Miranda del Castañar, Las Mestas, Plasencia y La Vera. Es mi primera visita y alucinaba con todo, sobre todo con La Alberca, donde las mujeres iban con velo y negro riguroso, los hombres con boina iban al campo sobre los borricos, tocaban la campanilla de las ánimas y paseaban sus braseros de picón. También con el aspecto medieval del pueblo y los animales de colores de sus bordados. Allí hicimos noche y desayunamos en el hostal La Balsa, de la cuñada de Fernando de Los Arcos; y los refresquitos nocturnos cayeron en la terraza de El Nogal, debajo del nogal que le da nombre, que brotó en una falsa primavera de febrero y después se heló, pero no ha vuelto a echar fruto.

martes, 11 de octubre de 2011

mitridatismo

Don Jesús, el sábado, antes de tirarle una cerveza encima, me enseñó esta palabra, nueva para mí. Consiste en la acción de tomar un veneno en pequeñas dosis para hacerse inmune a él. Una práctica usada, al parecer, por los cuidadores de zoológicos, investigadores y gente del circo muy en relación con animales venenosos.
Viene del uso habitual del rey de Puno Mitrídates VI el Grande, cuyo reinado duró del 112 a.c. hasta el 63 a.c. Murió en Panticapaeum, obligado a suicidarse por su hijo. La leyenda dice que se administró veneno, pero al ser inmune tuvo que ordenar que lo matasen con la espada.
Fue un rey luchador, guerrero, de Asia Menor, que creó un imperio de 22 naciones. Según Plinio el Viejo, tenía habilidad con los idiomas y hablaba las 22 lenguas de esas naciones, entre las que se encontraba la griega (gran parte de Grecia se anexionó por ser enemigo de Roma).
Fue un rey cruel con una infancia salvaje (vivió solo huyendo de los asesinos de su padre). Mató a su hermano y a su madre, y luego se casó con su hermana. En sus guerras con Roma, no hacía prisioneros, llegando a matar hasta 80.000 ciudadanos romanos en Anatolia, en el año 88 a.c. Fue el gran enemigo de Roma, de ahí la obsesión permanente de prepararse para un envenenamiento  Experimentaba los efectos tóxicos de los venenos con los presos, hasta conseguir el antídoto llamado Mitridato o Mitridatus, basado en el mitridatismo.
Fue derrotado por Pompeyo en la Tercera Guerra Mitridática, y obligado al suicidio por su hijo bastardo Farnaces II del Ponto.
¿Terrorífico, verdad?¿Para cuándo la película?

egipto

Gracias Jesús.


lunes, 10 de octubre de 2011

la abuela maruja


Esta foto es de mi madre recién hecha abuela, en 1975. Ella tiene 43 años, ha parido 12 hijos y ha sufrido algún aborto. La última hija, Guadalupe, hace poco que la tuvo. Y ahí está, alegre y brillante, fresca como una rosa, preparada para los nietos (éste es Pedro Pablo). Vivió la Guerra de niña, hizo colas para el racionamiento, se casó muy joven, ha tenido 12 hijos y tiene 29 nietos y un biznieto. Una generación alucinante.
Los padres se convierten en hijos, y los hijos en padres. La eternidad es un sueño de la especie. Y ahora Maru es la que más nos recuerda cómo era mi madre.

Esta foto corresponde a una serie que hice en el bautizo de Pedro Pablo. El fondo es el armario ropero de la entrada de Embajadores 116, 7º izda. En 1975 vivían allí Pilar y Pedro, mientras Javi y Juan estaban en el Calasanz y yo interno en el Ramiro de Maeztu haciendo COU. La celebración fue en casa, por la tarde, y los padrinos nos invitaron a comer en el Manila de la calle Embajadores (ya no existe). La cámara que entonces tenía era esta Voigtländer Vitoret, la más básica de esta marca alemana, absolutamente mecánica. Mi primera cámara de 35 mm.


domingo, 9 de octubre de 2011

comiendo, bebiendo y dibujando

 Gloria                                        Luis                                       Belén                                            Anita                            Ángel

José Luis                           Upe                          María Luisa                                        Carlos                                 Ángel
    
    Belén                           Kiko con Elvira                                Isa                             María Luisa                                      Pedro

 Pepi                             Elvira                                    Ana                                       Rosa                                 Don jesús


 Pepa                                     Miguel                            Miguel Ángel                           Chete                                   Jesús

 Jose                                             Sonia                                              José Luis y Carlos                                           Jabato

 Javi                              Lola                                       Juan                             Isabel                             Pili

 Julia                              Juan Antonio                                Juan                                 Pablo                                 Angelines





               María                                      Lola                                 Diego                                   Pilarcilla                            Pili   
      


Decía la tía Juana que la familia y el sol cuanto más lejos mejor. Pero cuando uno tiene una familia tan grande, la cosa puede ser muy divertida.  Anoche estuvimos de cena y jarana, y yo me lo pasé cojonuti haciendo retratos rápidos. Es una pena que la noche no me diese para todos. Ya habrá ocasión.

La foto me la hizo mi hermana Ana, con el móvil,  a altas horas de la noche.

viernes, 7 de octubre de 2011

suerte

Ya es mala suerte que la página de Internet que hemos mirado tuviese mal los horarios del tren, pero hemos llegado a tiempo para otro, de suerte. Con la puta suerte que la taquillera no se ha enterado bien, y sólo nos ha despachado un ida y vuelta, creyendo que eran los dos. Mira que se lo he dicho claro: dos billetes.
Y me he quedado solo. Pero he tenido suerte y pasaba un ave enseguida, con la mala suerte de llevar libre sólo un asiento de club,que me ha costado un pastón. Esta mala suerte ha hecho que me olvidara el móvil y que la cabina no funcionara. Suerte que el segurata me ha dejado el suyo, y que te he podido localizar para quedar en Madrid a tiempo. Pero el tren ha salido más tarde, y tendré la mala suerte de no llegar a mi cita.
Un asiento gigante de cuero y bebidas gratis con gente con suerte y traje y corbata, y serios y estúpidos; suerte que están dormidos. Mala suerte: llegamos veinte minutos más tarde. Pero una chica dice por megafonía, que por esta mala suerte, nos devolverán el dinero ¡qué suerte! Si serán estúpidos y con suerte en la vida que permanecen con cara de palo, con su corbata y su traje, y ni un músculo mueven ni cuando lo dicen en inglés. Y yo reprimiéndome las ganas de gritar y saltar por la suerte que tengo. ¡Por suertudo!
Cuando llego no hay nadie esperando. Suerte que esta chica se ha enrollado y te llama por megafonía. ¡Ya sería mala suerte que no lo oyeses, o te hubieras ido para siempre!