martes, 8 de agosto de 2017

los culpables llevan traje

Aunque la Ciencia y la Humanidad conjuran cierta objetividad que está más allá de la política, su uso es precisamente político, mediando intereses socioeconómicos. Al atribuir la responsabilidad a la Humanidad en general por el calentamiento global a través de términos como "Antropoceno", el discurso actual oculta y oculta las fuerzas sociales que son responsables de acercarnos a la catástrofe. La humanidad en general no causó el forzamiento que está moviendo el sistema de la Tierra más cerca de un cambio cataclísmico, sino un sistema económico específico manejado por un percentil muy pequeño de la población de la Tierra. Este sistema económico es el capitalismo. Al atribuir la culpa y la responsabilidad del sistema terrestre a la humanidad en general, los líderes del mundo moderno evitan culpar a los poderosos y, por tanto, salvaguardar los intereses de la clase capitalista.

La evidencia empírica demuestra que aquellos que se benefician más del capitalismo comparten la porción más grande de la responsabilidad por el calentamiento global. No sólo los países más ricos y poderosos, que son también los mayores beneficiarios del sistema económico actual, tienen las mayores emisiones de CO2 per cápita, pero la huella de carbono se correlaciona positivamente con el ingreso de los hogares. Es absurdo pensar que los más pobres millones de seres humanos, los indígenas de las Américas, las sociedades de cazadores recolectores en África, las personas que viven en las favelas de Río de Janeiro, son los culpables de nuestra situación actual. No sólo estas personas son impotentes bajo las condiciones actuales de acumulación de capital, sino que empíricamente, cada una de ellas deja una huella de carbono mucho más pequeña que los trajeados que actualmente dictan las políticas económicas mundiales en Washington, en el FMI y en Bruselas.

interior de la parroquia de san esteban protomártir de mocejón

















lunes, 7 de agosto de 2017

felipe lame la mano que le da de comer

Esta semana, dando una vuelta de tuerca, Felipe González ha pedido que los militares venezolanos desobedezcan al presidente electo Nicolás Maduro. En román paladín a ese acto siempre se le ha llamado "Golpe de Estado". González ha usado para justificar su boutade las expresiones "mandato constitucional" y respeto a los Derechos Humanos. Resulta curioso oír decir esto a quien convivió sin problemas con los GAL. También conmueve su preocupación actual por el destino de Venezuela. La que no tuvo cuando su íntimo amigo Carlos Andrés Pérez dio la orden, en 1989, de reprimir a sangre y fuego al pueblo venezolano levantado en protestas causando centenares de muertos y miles de desaparecidos en lo que se conoció como "Caracazo".

González es el hombre que en 1979 hizo que el PSOE abandonara las ideas de Marx (Carlos) para seguir la senda del otro Marx (Groucho) bajo el mantra de "Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros". También el político capaz de decir una cosa para hacer la contraria (OTAN de entrada, NO). Parece, por lo dicho hoy, que también se siente cómodo allanando el camino al coronel Casado de turno para que la oligarquía venezolana, sedienta de venganza por los años desplazada del poder, se sacie a través de la miseria golpista.

Julio Anguita, Juan Rivera Reyes y Rafael Juan Ruiz, miembros del Frente Cívico Somos Mayoría, el 27 de julio.


 

domingo, 6 de agosto de 2017

sábado, 5 de agosto de 2017

amianto escondido en bolaños



En 2008 la Sociedad Ignea Medioambiente recibe la correspondiente Autorización Ambiental Integrada (AAI) para tratar residuos industriales no peligrosos e inertes y la planta de Bolaños se inaugura dos años después, el 12 de abril de 2010. Sin embargo, no pasan ni tres meses cuando esta Sociedad, perteneciente al grupo COMSA EMTE (vinculado, por cierto, a la trama corrupta del 3% en Cataluña) y que casualmente, también explota las estaciones depuradoras de aguas de Almagro y Bolaños, consigue una ampliación de la citada autorización para poder tratar también materiales de aislamiento y construcción que contengan amianto. Es decir, para trabajar con residuos peligrosos. La autorización le fue concedida en julio de 2010, curiosamente justo después de su apertura, aunque, por supuesto, con el total desconocimiento de la población.

¿Cuál es el volumen confirmado de residuos peligrosos? Según recoge el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes contaminantes, en 2012 fueron 5 las toneladas de estos residuos, 3 toneladas en 2013 y otras 3 en 2014. El problema es que este dato no es aislado: hay que completarlo con el de las emisiones de la planta de tratamiento de basuras de Almagro (RSU), que en 2013 produjo a su vez la sorprendente cantidad de 4.100 toneladas de residuos peligrosos, según el citado Registro.

Pero la cosa no queda aquí. En la misma fuente se puede obtener otro dato si cabe todavía más preocupante: el vertedero de amianto de Bolaños emitió 125.873’61 kg. de metano (CH4) a la atmósfera en 2014; cifra a la que hay que sumar el 1. 644.214’98 kg de este mismo gas que fue emitido ese año por el vertedero de Almagro. Y quedaría por hablar de las casi inevitables filtraciones de lixiviados y demás detritus líquidos al subsuelo a través de pequeñas fisuras que sin duda se producen en los vasos de almacenamiento, problema este difícilmente medible y controlable.


¿Por qué la página web de la empresa pública RSU no da información sobre la recepción o tratamiento de este tipo de vertidos? ¿Son conscientes las autoridades de la elevadísima concentración de contaminantes peligrosos en un área tan reducida? ¿Hay alguna comisión dedicada a observar y medir los posibles efectos que la inhalación de tal cantidad de toxinas puede tener sobre la salud de las personas? ¿Y sobre el agua que bebemos o con la que regamos lo que comemos? ¿Por qué la población no sabe nada de esto?




Tras saltar el asunto a la luz pública el año pasado, este tema fue llevado a pleno en el Ayuntamiento de Bolaños, aunque se tocó “muy de puntillas”, y yo mismo pude presenciar cómo tanto el alcalde de Bolaños, como el líder de la oposición, llegaban a la conclusión de que lo qué se intentaba generar al pedir tales explicaciones, era alarma social, algo totalmente incierto, pues el objetivo no era ni es ese, ni mucho menos. El objetivo de mi publicación, a raíz de la denuncia llevada a cabo en diferentes medios de comunicación por Ismael Parras, concejal de Podemos de Almagro, no era otro que pedir explicaciones, bien a nuestros representantes municipales, de ahora o de entonces, bien al Gobierno regional, sobre los posibles riesgos que puede originar dicho cementerio de amianto en nuestro entorno, y si existieran los mismos, saber las consecuencias que pueden tener sobre nuestra salud.

Se me acusó de hacer la campaña a Podemos por pedir explicaciones sobre un tema que cada vez ofrece más dudas y “sospechas”, a lo que respondí con unas risas, de nuevo vuelvo a denunciar públicamente que (aun siendo militante del PSOE) me eran y me son indiferentes el color del gobierno local o regional de entonces y de ahora, pues en 2010 gobernaba el PSOE en ambas administraciones aunque tampoco hay una sola denuncia al respecto del PP en dichas fechas, y así manifestaba y vuelvo a manifestar esa indiferencia porque lo primero y más importante es la salud, es nuestra salud lo que puede estar en juego y los posibles riesgos que dicho cementerio de amianto puede tener, o no, sobre la misma, pero claro, y aquí viene el motivo por el cual he retomado este asunto, según ha hecho público el Ayuntamiento de Bolaños recientemente en un medio de comunicación, concretamente en El Cronista Calatravo, el pasado mes de mayo de 2016, se envió una carta al Gobierno Regional en la que se preguntaba sobre los posibles riesgos para la salud que podría generar la planta de amianto situada en la carretera de Moral a escasos 3 km de Bolaños, y el Gobierno Regional, y pese a pasar once meses desde la recepción de dicha carta, aún no ha
contestado a la misma.

David Serna Gil. Militante del PSOE bolañego


El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha indicado que los residuos de amianto del polígono de Toledo que han sido llevados a un centro de tratamiento de residuos no peligrosos e Inertes de Bolaños de Calatrava (Ciudad Real).
El consejero, que ha dicho no saber cómo ha sucedido esta retirada, ha defendido que el Gobierno regional velará para que el amianto que hay depositado en parcelas de su competencia sea retirado por gestores autorizados y para que terminen en un centro autorizado de residuos peligrosos.

La Cerca. 5 de septiembre de 2016

cosecha diaria (57)

viernes, 4 de agosto de 2017

nurperi orozbayava


Soy de Taldesur. Estoy al cuidado de nuestros animales. Vacas, ovejas, diez caballos. Uno de ellos es un semental. Esto resulta difícil, especialmente cuando llueve. Muy difícil.

Voy a la universidad en Osh. Estoy estudiando relaciones internacionales. me quedan cuatro años. Después de trabajar aquí en en Kirguistán para el gobierno, espero ir a otros lugares, tal vez Estados Unidos o Rusia.


Viaje de Paul Salopek. Hito 48

jueves, 3 de agosto de 2017

miguel ángel















Comprueba repetidas veces que ha cerrado la llave del coche, desandando esa calle de adoquines. Pelo gris recolocado en el espejo con tupé y raya antiguos y barba blanca. Camisa sin cuello y cigarrillos negros con la parsimonia de Don Lorenzo para ponerles una boquilla transparente que va llenándose de alquitrán.

miércoles, 2 de agosto de 2017

generación skiffle


Van Morrison tenía doce años cuando escucha por primera vez a Lonnie Donegan. Su vida se transforma. George Harrison tiene trece y Paul McCartney catorce cuando ven a Donegan cantar en Liverpool en el 56. Jimmy Page tiene catorce años cuando es filmado tocando la guitarra en la TV en la BBC, cantando "Mama no deje tocar Skiffle aquí". Pero en los años sesenta, el pop se está convirtiendo en rock y es cada vez más serio, y como resultado, muchos de esos tipos prefieren citar a Elvis Presley, Chuck Berry, o Buddy Holly, como la persona que los inspiró para tocar una guitarra. La verdad es mucho más básica que eso, porque los adolescentes británicos se podían imaginar haciendo lo que Donegan estaba haciendo. Ninguno de esos tipos podría ser Elvis Presley. Van Morrison lo dice en su libro. Simplemente no podían. Pero podrías ser Lonnie Donegan, y todo el mundo necesita ese momento cuando miras a alguien haciendo algo y piensas: yo podría hacer eso. 

Lo importante de la generación skiffle es que son nuestros primeros adolescentes. Anteriormente, había adultos y había niños. Los adultos escuchaban cantantes, los niños escuchaban discos de novedad, no había espacio intermedio hasta que Bill Haley y Lonnie Donegan llegaron en el 55. Y eso es sólo un año después de que el racionamiento de los alimentos termine en el Reino Unido. Creo que es significativo que esto suceda cuando los niños skiffle tienen doce, trece, catorce años de edad. John Lennon tiene catorce años cuando el racionamiento termina. Ha estado toda su infancia sin poder entrar en una tienda de dulces para comprar lo que quiera. Para esa generación, la guitarra era un símbolo del futuro que llegaba. Los miembros de esa generación estaban tratando de escapar de su mundo monótono, su pasado, cogiendo la guitarra y tocar la música de las raíces americanas, lo cual es paradójicamente lo opuesto a lo que los fans folclóricos estaban haciendo en los EE.UU. Los chicos británicos estaban tratando de escapar del pasado tan rápido como pudieran y la guitarra les ofreció los mejores medios para hacer eso.


En mi país, el skiffle marca el comienzo de la música como la cultura de vanguardia para la juventud. De alguna manera, eso ha llegado a su fin ahora. La música ha perdido ese papel. Ahora si estás enojado, o si quieres identificarte como a favor de algo no tienes que comprar un álbum, vestir como tu héroe, ser un mod o un Ted o un rockero o punk. Ahora puede hacerlo con su perfil de redes sociales. Hay gente que sigue utilizando la música como la principal forma de comunicación. Pero son personas marginadas, como lo fue Leadbelly. En mi país, son los artistas de grime, los jóvenes urbanos negros, quienes están haciendo una música que mezcla hip-hop y dancehall jamaicano. Significativamente, fueron las únicas personas que salieron a favor de Jeremy Corbyn durante las elecciones.