sábado, 30 de septiembre de 2017

el huingán




De la misma familia que nuestro lentisco, es un arbusto originario de Sudamérica, especialmente de la Patagonia, de tres a diez metros de alto, de ramas pendientes que nacen casi de la base del tronco de color ceniciento y tortuoso y que mueren formando espinas, hojas simples, alternas y lanceoladas, flores blancas o amarillas y pequeñas en racimos axilares y frutos druposos y negruzcos de tres a cinco milímetros de diámetro.

Este nombre se lo pusieron los mapuches y es de las pocas palabras que se conservan de su habla original mapuoungun, que no tenía escritura, y significa árbol de la tierra. Los científicos lo llaman schinus polygamus.

Una infusión de sus hojas tiernas viene de maravilla para los cólicos estomacales y la resina para curar heridas y cicatrizar. También es antihipertensiva y diurética. Si la infusión lleva también corteza resulta emenagago.

En el Retiro, cerca de la Puerta de O'Donnell, en la orilla de un pequeño estanque con patos y palomas, hay dos viejos ejemplares. De uno de ellos corresponde el dibujo y la rama fotografiada.

viernes, 29 de septiembre de 2017

jueves, 28 de septiembre de 2017

fernando



Llega un momento en que perdemos los lazos con el mundo. Nos vamos separando de los amigos y de la familia. Todo el mundo sigue su vida. Y nos vemos ahí, solos, tomando un café con leche en un pueblo extraño. Entonces llega él y te pone ese digestivo. Te lo acerca con cariño hasta la mesa. Incluso te invita. Te demuestra el respeto que tiene hacia lo que haces.

No hay muchas cosas más de agradecer que un aliado en un país extraño. Alguien unido con ese lazo invisible que une a la gente en la distancia. Esa gente que te hace la vida más fácil.

Gran parte de mi vida la he pasado en los bares, y hoy ha muerto uno de esos camareros que más quiero, con el que he pasado muchas tardes. Siempre me ha tratado bien, con afecto y respeto. Y lo siento como un pinchazo en el alma. Como una gran pérdida en el ejército aliado.

ciudad real madrid a alta velocidad

miércoles, 27 de septiembre de 2017

mapas de memoria de ciudad real

Hay tres impactos de la represión fuertes en la zona: el de la represión sobre mineros obreros en la zona del sur, contra los jornaleros en el centro y otra parte en contra de los trabajadores ferroviarios en Alcázar. Los jornaleros se vieron afectados por toda la provincia, dice Julián López García, director del proyecto Mapas de Memoria. Se ha ido do recorriendo toda la provincia, especialmente los lugares que eran cabecera de partido judicial para indagar en los registros. Fue en estos sitios donde se ubicaba un tribunal municipal que impuso los juicios y donde se encuentran las fosas de mayor tamaño. En Ciudad Real capital, por ejemplo, se han contado unos mil fusilados, debido a la instalación de una macrocárcel que acogió presos del resto de las cárceles, una vez que se fueron cerrando. En el resto de la provincia también se encuentran importantes puntos como el de Puertollano, o pueblos más pequeños como Fuencaliente, Villamayor o Almodóvar, al igual que otras localidades al oriente, como Alcázar de San Juan.


Mapas de Memoria es un proyecto de investigación para dignificar a las víctimas de la posguerra en la provincia de Ciudad Real. Una iniciativa del CIEMEDH (Centro de Estudios de Memoria y Derechos Humanos de la UNED) en colaboración con la Diputación Provincial de Ciudad Real. Por primera vez desde el final de la Guerra Civil, la provincia conocerá los nombres de sus 3800 asesinados y desaparecidos del franquismo. Un trabajo que realiza el vicepresidente David Triguero, así como el director del Centro Internacional de Estudios de Memoria y Derechos Humanos de la UNED (CIEMEDH), Julián López García, el antropólogo social Jorge Moreno Andrés y los colaboradores en el proyecto Tomás Ballesteros y Alfonso Villalta, junto a otros muchos/as que colaboran en este proyecto.

Su compromiso es que en noviembre se pueda disponer de todos los datos y será entonces cuando por primera vez se reúnan los nombres de todos los ciudadrealeños que sufrieron la represesión franquista. Se aportará, a ser posible, otro tipo de información como el lugar donde murieron, la fecha y la causa del fallecimiento, así como el pueblo del que las víctimas eran originarias. Así como la publicación de un libro en el aparezcan esta información de todos los represaliados ciudadrealeños así como algunos testimonios de los muchos que se están recogiendo. En concreto se tiene previsto, además de honrar su memoria haciéndolos visibles en una relación, profundizar en alrededor de una centena de casos con el objetivo de que el lector conozca el perfil de las personas que fueron asesinadas, las características de sus familias, cómo vivían, con quien se relacionaban y qué faceta de su vida les pudo llevar a ser señalados y considerados enemigos del régimen franquista. También se pondrá en maracha una web interactiva donde todo aquel que desee obtener información sobre los trabajos desarrollados al respecto, pueda disponer de ella. Se presentará oficialmente a finales de este año. También se piensa publicar un libro.

Las posibles exhumaciones e identificaciones forenses entrarían en la segunda fase del proyecto, que comenzará a mediados del 2018 o a principios de 2019. Algunos familiares cogieron pico y pala en la vuelta de la democracia, y buscaron cuando la memoria todavía no parecía tan lejana, explica el antropólogo. En algunas décadas anteriores, como en la de los 50, también hubo traslado de los osarios, por lo que será difícil recuperar restos, pero sí se podrán señalar y nominalizar, apunta.


martes, 26 de septiembre de 2017

araucarias en la piscina

A este árbol prehistórico su nombre le viene de la región de Arauco, en la Patagonia, donde los mapuches pehuenches lo consideran sagrado y cosechan sus semillas. Ellos la llaman pewén y es la variedad araucana. Y el resto de chilenos pehuén, para los que es su árbol nacional. Es propia del hemisferio sur, aunque los científicos aseguran que habitó el nuestro antes del Cretáceo. Aquí ahora solo hay individuos aislados traídos para la ornamentación de jardines. Las del dibujo son de la variedad columnaris.

lunes, 25 de septiembre de 2017

el más bobo



Las primeras noticias que nos llegan del raphus cucullatus son del siglo XVI. En 1581 un conquistador español llevó el primer ejemplar a Europa. Dicen que los portugueses, cuando llegaron a la isla Mauricio, encontraron este pájaro del tamaño de un pavo, de un metro de alto y unos 23 kilos de peso, cabeza grande, pico ganchudo y patas robustas que carecía de depredadores naturales y, por tanto, anidaba en el suelo y había perdido la función de sus alas, pues con su gran olfato encontraba las frutas caídas de las que se alimentaba; y por lo fácil que era capturarlo, ignorante de la capacidad depredadora del hombre, y su aspecto obeso (acumulaban grasas para sobrevivir en las épocas secas) le llamaron doudo, algo así como insensato. Es a Sir Thomas Herbert a quien se le atribuye la denominación de dodopájaro bobo, que explicaba de esta forma: Tienen un semblante melancólico, como si fueran sensibles a la injusticia de la naturaleza al modelar un cuerpo tan macizo destinado a ser dirigido por alas complementarias ciertamente incapaces de levantarlo del suelo.

Los científicos piensan que es una evolución de la paloma en esta isla que, sin depredadores, vivía en tierra. Un estudio de la Zoological Journal of the Linnean Society sobre el cráneo conservado en el Museo de Historia Natural de Londres, sugiere que su inteligencia es la razonablemente normal de su familia, la de las palomas que, como recuerda la paleotóloga Eugenia Gold,  fueron entrenadas como portadoras de mensajes durante las guerras mundiales.

Cuando la recién creada Compañía Holandesa de las Indias Orientales (1601) se tomó en serio la explotación de la isla, llenó la isla de cerdos, macacos cangrejeros, perros, gatos y ratas, que hicieron la vida imposible a nuestro raphus cucullatus. Estos holandeses de inteligencia superior, además, esquilmaron sus huevos (parece que la carne no era de su gusto), destruyeron su hábitat con la tala de bosques y finalmente lograron su extinción en menos de un siglo. El último ejemplar fue visto solo 60 años más tarde, aunque se estima que se extinguió en 1690. Del primer viaje a Mauricio de la Compañía se conserva el diario de viaje de Joris Joostensz Laerle en el barco Gelderland, rellenado en 1602 y depositado en el Nationaal Archief de Holanda. En él aparecen varios dibujos a pluma de nuestro pájaro extinto.

Sin lugar a dudas, es John Tenniel, asesorado por un Lewis Carroll consciente de la poca altura de sus dibujos para ser editados, quien dio a conocer a todo el mundo el aspecto del dodo o dronte, con sus ilustraciones para Alicia en el país de la maravillas, para el que hizo 34 viñetas de octubre de 1864 a mayo de 1865 por 138 libras. El libro en su segunda impresión, la primera no gustó a Tenniel y se almacenó y Carroll sufragó los gastos, se vendió a una velocidad inusitada; lo que hizo rápidamente famosos al libro, a Tenniel, a Carroll, a Alicia y, cómo no, a nuestro pájaro bobo.

ILUSTRACIONES:

1. Grabado anónimo, 1598 (Rijksmuseum)
2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9. Diario de viaje de Joris Joostensz Laerle, 1602 (Nationaal Archief)
10. Dibujo del pintor neerlandés Roelant Savery en 1626
11. Adriaen Matham, 1633 (Rijksmuseum)
12. Theodor Matham, 1658 (Rijksmuseum)
13. Anónimo de la escuela holandesa del siglo XVII (Christie's)
14. Willem Piso, grabado hecho en 1658 (Biblioteca Wellcome)
15. Grabado en madera de Thomas Bewick, principios del siglo XIX (Wellcome Library)
16. Grabado de J. Le Keux, principios del siglo XIX (Wellcome Library)
17. Ilustraciones del propio Lewis Carroll al crear Alicia en el país de las maravillas.
18. Ilustración de John Tenniel para Alicia en el país de las maravillas, por encargo de Lewis Carrol en 1864.

domingo, 24 de septiembre de 2017

francesca woodman cuadernista





                            



Francesca dibujando en un museo de Verona en 1966
Aunque la familia regresa a Boulder, Francesca Woodman pasaría sus veranos en Italia donde, eventualmente, los Woodman compraron una granja en Antella (a las afueras de Florencia). Durante esta época los Woodman asistían asiduamente a museos y galerías. Los padres dejaban a sus dos pequeños deambular libremente; acordaban una hora de encuentro y los chicos podían vagar por los recintos a sus anchas. Francesca siempre llevaba unos cuadernos y lápices. Pasaba horas dibujando mientras usaba como referencias las pinturas que observaba. Le interesaban especialmente los retratos femeninos con textiles ampulosos.            Informe Francesca Woodman en Oscar en fotos                                                                                          Probablemente su gusto por los escenarios bucólicos y decadentes no se entiende sin ese contacto con el viejo mundo. Empezó a hacer fotografías a los 13 años, en blanco y negro, de pequeño formato y casi siempre con ella misma como protagonista. Imaginaba libros para aquellas imágenes que pegaba en sus cuadernos y diarios. La naturaleza (ramas, bosques, pájaros...) y las casas (paredes, muros, ventanas...) jugaban un papel fundamental en la composición, había algo siniestro en aquella densidad simbólica, historias llenas de melancolía y tristeza con ella como único centro de todo. Solo llegó a publicar un libro, "Algunas geometrías interiores desordenadas" de los años 80 y 81 (algunas páginas en la parte superior de esta entrada).
                                                                          

sábado, 23 de septiembre de 2017

viernes, 22 de septiembre de 2017

cosecha diaria (59)



Azufaifas, tomates, calabacines, pimientos y guindillas blancas y rojas.