lunes, 5 de enero de 2015

chiloé y sus iglesias de madera

Notre-Dame-de-Lorette de Achao, Quimchao
Iglñesia de San Antonio de Colo, Quemchi 
Iglesia de Nuestra Señora del Patrocinio de Tenaún, Dalcahue
Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes de Rilán, Castro
Iglesia de San Juan Bautista de San Juan, Dalcahue
Iglesia de San Antonio de Vilupulli, Conchi
Iglesia de San Carlos de Borromeo en Conchi
Notre Dame de la Candelaria en Ichuac
Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes en Rilán, Castro
Iglesia de Jesús de Nazaret en Caguach, Quinchao
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, Nercón
Iglesia de Chacao

Catedral de Castro



Interior de la Catedral de Castro


La isla de Chiloé es donde ondeó la bandera española por última vez en América del Sur. Ondeó en el Fuerte de Ancud hasta 1826, después de ocho años de haberse declarado la Independencia chilena.
Los chilotes la denominan Isla Grande; mide 8394 km2. Es la segunda isla en tamaño en América del Sur, después de Tierra del Fuego. Está ubicada al sur de Puerto Montt, en la costa de la Región de los Lagos. Su capital es Castro, en el lado este de la isla, al abrigo de las corrientes del Pacífico.

Palafitos de Chiloé. Silviapef en Flickr
Allí pueden observarse las Iglesias típicas de madera (hay más de 150 capillas en la isla, demasiadas para la poca población) en las únicas ciudades de Ancud y Castro, en la parte oriental. Allí los sacerdotes de la Compañía de Jesús (a comienzos del siglo XVII) construyeron las iglesias parroquiales íntegramente sin clavar un solo clavo, y con la influencia de la arquitectura religiosa alemana, en maderas nobles y con interiores totalmente trabajados. A fines del año 2000, la UNESCO incorporó estas obras arquitectónicas al Patrimonio de la Humanidad. Algunas de las más antiguas y conocidas son: Achao, Tenaún, Nercón, Vilopulli, Rilán, Quilquico. Forman un estilo arquitectónico único en América y se encuentran entre los edificios más notables de la arquitectura chilota. A diferencia de la arquitectura colonial española clásica, las iglesias de Chiloé están totalmente construidas con madera local y hacen un amplio uso de las tejas de madera. Están diseñados para soportar el clima oceánico húmedo y lluvioso del archipiélago.

Su producto alimenticio más significativo es la papa. Según los registros históricos y los análisis de ADN, la variedad de papa más cultivada en el mundo actual, Solanum tuberosum tuberosum, es originaria de Chiloé y fue cultivada por los indígenas precolombinos locales ante de la llegada de los españoles. Hoy se explotan también las algas marinas.

España tomó posesión de la isla en 1567, y estableció un asentamiento en Castro, que más tarde se convirtió en el hogar de una misión jesuita, y fue capital de la provincia hasta que Ancud se hizo cargo en 1768. En 1784 la isla de Chiloé se hizo una dependencia directa del virreinato del Perú, mientras que Chile continental era una capitanía general dentro del virreinato. Chiloé se mantuvo fuera de la guerra de independencia contra España. Y en 1817 la isla se convirtió en el último reducto de los leales españoles que huían de la parte continental de Chile. Una fuerza chilena bajo Thomas Cochrane, décimo conde de Dundonald, no logró conquistarla. El 15 de enero 1826 los españoles finalmente se rindieron, y la isla se incorporó plenamente en la república independiente de Chile.

Charles Darwin visitó Chiloé durante el verano de 1834 a 1835. Durante la colonización de la Patagonia por Chile y Argentina, una gran cantidad de chilotes emigró al continente para trabajar en la ganadería.

El gran terremoto de Chile de 1960 destruyó la catedral de Ancud y la de Castro fue gravemente dañada. En 1982 Castro se convirtió una vez más la capital provincial.

Se accede a la isla en una lancha de desembarque que funciona constantemente.


Fuentes: Patagonia Calling y Wikipedia

2 comentarios:

  1. A catedral de Castro é de um amarelo vivo e o telhado de um violeta como se tivesse sido "puxado" por photoshop. Na fotografia as cores estão desmaiadas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero verla pronto en todo su explendor

      Eliminar