miércoles, 14 de junio de 2017

las terrazas del rotomahana y el cuaderno de hochstetter

Terrazas rosas y blancas (1886) de Charles Blomfield. Fotografía: Alamy




A mediados de la década de 1800, las terrazas rosadas y blancas del lago Rotomahana en la Isla del Norte de Nueva Zelanda atrajeron a turistas de todo el mundo. Las terrazas -piscinas en cascada descendente hasta las aguas templadas del lago- se perdieron en una erupción del Monte Tarawera en 1886.

Dos investigadores creen que han identificado el lugar donde las terrazas puede permanecer conservadas entre 10 y 15 metros por debajo de la superficie, bajo capas de barro y cenizas, y dijeron que se necesita un estudio arqueológico completo para excavar el sitio.

"Las terrazas se convirtieron en la mayor atracción turística en el hemisferio sur y el Imperio Británico, y barcos cargados de turistas hacen la visita peligrosa hacia abajo desde el Reino Unido, Europa y América para verlos”, dijo Rex Bunn, uno de los investigadores. “Sin embargo, nunca fueron catalogadas por el gobierno de la época, así que no había registro de su latitud o longitud”.

Utilizando los diarios de campo del geólogo alemán-austríaco Ferdinand von Hochstetter, que contienen una descripción detallada de la ubicación de las terrazas antes de la erupción de 1886, puede establecerse su lugar de descanso probable. “Hochstetter fue un cartógrafo muy competente".

Bunn cree que las terrazas pueden estar en condiciones razonables, potencialmente con daños mínimos, y podrían ser restauradas una vez excavadas.

Esta no es la primera vez que los investigadores han afirmado haber descubierto las terrazas perdidas. En 2011, los científicos que utilizan un submarino no tripulado dijeron que habían encontrado restos de ellos en el suelo del lago, enterrado por sedimentos y escombros.

El año pasado, GNS Science Nueva Zelanda dijo que después de cinco años de investigación, un equipo de Nueva Zelanda y científicos internacionales había llegado a la “conclusión inevitable” que la mayoría de las terrazas habían sido destruidas por la erupción.

martes, 13 de junio de 2017

biblias, mapas y quijotes


No muchas personas recordarán ya la tienda de Carlos Prado, donde en promiscuidad muy de por aquel entonces, se vendía de todo, incluidas armas de caza, cartuchería y explosivos. Un mal día -a final de los años veinte- se produjo un violento incendio por causa de la pólvora almacenada según se dijo entonces, y en el que hubo víctimas, una de ellas la esposa del dueño, y el inmueble quedó destruido. Sobre el solar se levantó un nuevo edificio y allí se instalaron, sucesivamente, una moderna salchichería, un bar, primero con el nombre de "Bar León", que anteriormente estuvo en la calle de Cuchillería o Carlos Vázquez, y luego "Bar Usero", y más tarde la Librería Lérida, que ha estado abierta hasta los primeros meses de 1985.

Cecilio López Pastor. Pequeña historia local: Ciudad Real, Medio siglo de su comercio. Ciudad Real 1986

lunes, 12 de junio de 2017

un cuaderno escondido entre las copas



A veces sucede que uno está sentado en una mesa llena de platos y copas, y un montón de gente desconocida. Solo queda mirar fijamente a la comida o enfrentarse a los comensales.

No conozco forma más amable que a través del cuaderno. Es la excusa perfecta para saber cómo se llaman y por qué están allí (esa extraña red de la familia), y de llenar toda esa gran pausa estúpida en tu vida.

La cosa va más o menos bien, hasta puede considerarse divertida. Lo peor viene cuando la de enfrente hace poses, y luego se levanta a ver lo que haces, y la cara se la has hecho demasiado redonda y para qué el dineral que se ha gastado en la pelu para esos pelos de rata que le has puesto. Y se lo cuenta a su padre, y su padre a su hermano, y éste a su cuñada. Entonces viene una señora que había en la esquina del fondo que quiere verse, y yo le digo que estaba muy lejos y no tiene detalle, pero no está muy convencida porque con los de este lado te has esmerado más.

Con unas cosas y otras, las tres horas que llevas sentado sobre el forro de tela de tu silla, se han pasado deprisa. La gente viene con el móvil a llevarse su retrato, y te saludan atentamente encantados, para la próxima te volveremos a contratar.

domingo, 11 de junio de 2017

cincuentones


Felipe, Dori, Mari Carmen, Miguel Ángel, Ángel, Elvira, Carlos, Juana María, Pilar, Mari Carmen, Isidoro, Ramón, Mari Nieves, José Luis, Maru, Chema, Carmen y Manolo, justo antes de ponerse a bailar.

sábado, 10 de junio de 2017

principios del mercado de principios

Más allá de algunos cientos de millones que no te puedes ni comer, ni consumir, y ni siquiera logras contar, lo que cuenta en realidad es el poder. El deseo de ejercer un dominio irrestricto sobre tus semejantes. Ello exige tener a tu servicio una recua de esbirros incondicionales. Para eso sirve el dinero.

El intercambio (de mercancías) tiene su historia. Pasó por diferentes fases. Hubo una época, como en la Edad Media, en la que solo se intercambiaba lo superfluo, el excedente de la producción sobre el consumo.

Hubo otra época en que no solo lo superfluo, sino todos los productos, toda la vida industrial pasaron al comercio, en que toda la producción dependía del intercambio.

Vino por fin una época en que todo lo que los hombres habían mirado como inalienable devino objeto de intercambio y de tráfico, y podía enajenarse. La época en que las cosas que hasta entonces se comunicaban, pero no se intercambiaban; eran donadas pero nunca vendidas; eran adquiridas pero nunca compradas –virtud, amor, opinión, ciencia, consciencia, etc.– todo en suma, pasó a la esfera del comercio. La época de la corrupción general, de la venalidad universal, en donde, para hablar en términos de economía política, la época en que cada cosa, moral o física, devenida valor venal, fue llevada al mercado para ser apreciada en su justo valor.

Mira alrededor y lo ves ante tus ojos encandilados: se venden leyes, mejor aun, se venden legisladores. Congresos enteros. Se alquilan y/o se pignoran gobiernos y jefes de gobierno. Se negocian lealtades y principios. Las convicciones fueron sustituidas por los intereses. Eminentes hombres y mujeres públicos –en el peor sentido de la palabra– aseguran sin sonrojarse que en ello no hay nada ilegal. Antaño los partidos políticos producían ideas: ahora producen dividendos.

Los acumuladores de dinero disponen de un vasto mercado en el que pueden usar la riqueza –que no pueden consumir de otro modo– comprando políticos. O comprando el poder. O ambos.


Luis Casado en kaosenlared


viernes, 9 de junio de 2017

jueves, 8 de junio de 2017

las chicas del muñeco






La almagreña Nieves y la conquense, con acento andaluz, Rosa han reabierto el bar El Muñeco, en el barrio de Santa María (Las cuevas).

miércoles, 7 de junio de 2017

apps

El filósofo francés Luz Ferry ha tenido el acierto de distinguir las dos lógicas que disputan el papel de las plataformas digitales que están en nuestras vidas (La revolución transhumanista, Alianza Editorial). La primera defiende que Internet y las plataformas forman parte de una tercera revolución industrial que permitirá organizar la vida al margen del régimen capitalista y de las dos estructuras que le son inherentes desde el siglo XVII: el Estado y del mercado; esta revolución presenciaría el eclipse definitivo del capitalismo. La segunda, a la que se adhiere Ferry, no niega que se trate de una revolución (a la que pertenecerían también las energías renovables y no carbónicas y que quizá dé lugar a una estructura descentralizada de la vida económica), pero conllevará de modo estructural una formidable desregulación. Una especie de nuevo estadio de capitalismo salvaje.

Joaquín Estefanía en El País

martes, 6 de junio de 2017

el primer calabacín






Cosecho el primer calabacín de la temporada. Tierno, lo hago lonchas y lo pongo en la plancha con un poco de sal. Está delicioso.

lunes, 5 de junio de 2017

la churrería de las ánimas

En el Bar Ángel alguien dice no lo buscas, y lo vis.