jueves, 11 de julio de 2019

el chozo de 1974

Miércoles 24 de Abril de 1974

El domingo que viene es la romería de la Virgen del Monte. Ya está todo planeado. El sábado montaremos un chozo y nos turnaremos por la noche por parejas, cada media hora, para guardarlo, pudiendo llevar a cualquier persona. Dentro irán los sillones de OGUSA, y un baúl para guardar la comida y las bebidas.

Comida: Aperitivos (alcachofas, berenjenas y patatas fritas) con cerveza.
               Patatas bravas.
               Chuletas de cerdo y de cordero.
               Piña (tocamos a dos rodajas).
               Café, copa y puro.

Presupuesto: 165 pesetas por persona.

Participantes: Toni y sus dos primos, Toñi, Ceci, María Cristina, Miguel, Rogelio. Velázquez, Coca,                          Eduardo, Cesáreo, Guillermo y yo. Total: 14 personas, no creo que se sume nadie más.

Gillermo y Cristina comerán con su familia, por lo que el presupuesto asciende a 170 pesetas.



Domingo 28 de Abril de 1974

Cosas dignas de destacarse: Ceci ha caído al arroyo.
                                              Miguel ha vuelto a emborracharse. Lo hemos manteado, mal, porque ha caído al suelo y se ha mordido la lengua. Como es natural, se ha hecho el muerto. Desnudo de cintura para abajo, lo hemos tapado con una manta. Las chicas lo destapaban, y nosotros volvíamos a taparlo.
                                              El tractor de Eduardo se ha embarrado hasta el eje de las ruedas. Hemos tenido que rescatarlo con otro tractor.
                                              Aparece Coll, del Moral.
                                              Creo que amo a la mujer equivocada.

En este diario apuntaba la gente con la que me relacionaba cada día. En estos días aparecen: Toni, los dos primos de Toni, Eduardo, Coca, Ricardo (del bar Flor), Medina, Florencio, Miguel Ignacio, Juan (hno.), María Teresa, María Luisa, Martín (del bar Flor), Lezama, José María (relojero), Carrión (hijo), Jaime (hijo), Profe de francés, Doña Josefina, Gonzalo, Luisa, Pilar, Toñi,  Ceci, Cristina, Petri, Mamá, Candi, Javi Mora, Velacañi, Upe, Celia, Elvira, Blasi, Antonia, Carmen de Toro, Maria José (Manzanares), Vicentina (Manzanares), César, Rogelio, Valentín, Marisol y dos amigas del Moral, Chus, Valdepeñas, Pablo, Carlos, Ana, Fontanillo y su hermana, Coll, Manuel Hervás, Adolfo, Virginia, Emilia, Paqui Medina, Javi, Memo.

miércoles, 10 de julio de 2019

martes, 9 de julio de 2019

lunes, 8 de julio de 2019

madrid deprisa


Cada vez que llego a Madrid tengo la impresión de aceleración, como si cada día fuera más corto y hubiera que hacer lo mismo. Los meses son más cortos, los años. Los negocios duran menos, la gente tiene menos paciencia. Lo que pones un día, al siguiente está viejo.

Si en las ciudades portuguesas tengo la impresión de que todo sigue ahí, hasta el mobiliario de las cafeterías y bares, en Madrid la tengo de que hoy puede ser el último día, de que mañana es muy posible que todo haya desaparecido. En cada visita ha cerrado alguno de mis bares favoritos. En ésta, el Viriato ha sido sustituido por otro estandar, insulso y sin tapas. La Rosa, y sus tortillas siempre recién hechas, ha desaparecido definitivamente.

El mundo va cambiando y yo no cambio con él. Más temprano que tarde estaré fuera de sitio, pidiendo una tapa de cocina para poder beberme esta horrible cerveza mal tirada.

domingo, 7 de julio de 2019

ruiz toribio muestra sus fotos

Manolo nos enseñó generosamente las fotos de sus viajes por el río Amazonas, los pueblos de Ciudad Real y su último recorrido por las tierras bañadas por el Guadiana, contándonos las historias de todos esos personajes y situaciones que había paralizado en el tiempo. Fue ayer, en el nuevo local del Ateneo de Almagro.

Más sobre Ruiz Toribio

sábado, 6 de julio de 2019

sin cuaderno en la filmo

Alain Guiraudie aparece en la filmo para presentar su mítica película de 2013 El desconocido del lago, y a mí me pilla sin cuaderno.

viernes, 5 de julio de 2019

los cuadernos de ceesepe





  
                                                                                          Carlos Sánchez Pérez (Madrid 1958-2018) fue de muy joven un mal estudiante, pero un dibujante muy imaginativo. Empezó a rellenar con dibujos pequeños cuadernos en el colegio, a los doce años, que firmaba con sus iniciales C.S.P., acrónimo que derivaría en el nombre que le acompañaría resto de su vida: Ceesepe. Durante los dos años siguientes dibujaría diminutas historietas en cuadernos del tamaño de una caja de cerillas, cuatro volúmenes de escabrosa imaginación a los que llamó Pornos. Más tarde añadiría El regreso de Pornos e Historias de Pornos.

Sus primeros dibujos hacen referencia a iconos de la contracultura americana como Lou Reed o Bob Dylan. Entre ellos aparece Slober, un cínico vividor calvo-melenudo que nada tenía que ver con la militancia política, como su generación anterior, pero sí con la emergente cultura urbana. En el 74 manda una historieta a bolígrafo, en unas hojas de cuaderno escolar, a la recién nacida revista barcelonesa Star, ya firmada por Ceesepe. Juan José Fernández, su editor, le respondió que la publicaría si la repetía en tinta. Así, la primera colaboración para Star saldría en el número diez, una fantasía lisérgica de Slober con monjas y rock&roll.

En 1976, Ceesepe ya tiene un puesto de fanzines y cómics americanos traducidos al español en el Rastro madrileño, donde conoce a Alberto García-Alix, que representaba este nuevo mundo urbano de diversión, drogas y mujeres. Entre los dos encontraron un nombre al puesto y sus publicaciones caseras, hojas de offset o multicopista grapadas a mano, que evocaba el proyecto de Warhol en New York: la Cascorro Factory, a la que se sumarían Ouka Leele y El Hortelano. Este año iniciaría su cuaderno titulado Un montón de chorraditas y dibujos, en los que se incluían un coche descapotable, palmeras, porros y ácidos, un sol brillante, varias lunas, dos estrellas de cinco y seis puntas, una serpiente, un puñal y un pez. Reunía en sus agendas y cuadernos todo tipo de referencias visuales que le servían para desarrollar sus historietas, collages donde se cruzan personajes cine, nuevos roqueros, chicas y sátrapas histéricos.

García-Alix, Moriarty y Ceesepe
La publicación más emblemática de la Cascorro Factory sería Vicios modernos, hecha en el 79 a partir de fotos de García-Alix. Entonces comienza su idilio con el color, que utilizará en La lucha o Supermarx, ya a principios de los años ochenta. Y ya como tránsito a la pintura, sus historietas parecen cuadros, en Estrellita va a New York o El tacón cubano. También colaboraría en la primera peli de Almodóvar, Pepi, Luci, Bob y otras chicas del montón y escribe y dibuja El día que muera Bombita, mediometraje creado con García-Alix y protagonizado por la galerista Lola Moriarty.

Todo esto puedes ahora verlo en La Casa Encendida, en Madrid, en una exposición dedicada a los años de dibujante de Ceesepe, de 1973 a 1983, titulada Vicios Modernos.

jueves, 4 de julio de 2019

lisboa cotidiana










Quien camina por la ciudad proveído de un cuaderno y de algo para dibujar guarda el gesto de registrar, tanto de la posibilidad de sorprenderse. Dibujar y ver son, entonces, movimientos casi unísonos, el primero permitiendo el segundo, ambos derivados del movimiento por la ciudad, de la curiosidad que motivó la parada en un determinado lugar, de la voluntad de mejor percibir un frontón, una ventana, un mercado, una plaza llena de gente.

Las siete miradas sobre Lisboa son siete formas distintas de detener el tiempo en la página o de registrar el recorrido, tal vez. Los dibujantes que aquí comparten sus diarios gráficos están atentos a los movimientos de la gente, a la presencia de los edificios, a los ritmos del ocio, al diálogo entre edificios modernos e históricos. Hay, sobre todo, una ciudad que respira sorprendida por el gesto del quien quiere guardar en el papel lo que ve.


Cuaderno de Lisboa, Ediçoes Afrontamento, Porto 2019, es un proyecto recién salido del horno de Eduardo Salavisa para que siete dibujantes y cuadernistas que viven y trabajan en Lisboa vean como viajeros el escenario de su rutina y, a la vez, muestren su manera de explorarla, su mirada personal. Eduardo, Felipe Leal, Joao Catarino, José Louro, Pedro Cabral, Rosário Félix y Teresa Ruivo han escogido su itinerario y materiales para plasmar esa Lisboa que les interesa.
(El texto anterior es del prólogo de Sara Figueiredo)


miércoles, 3 de julio de 2019

el falso joven (1937)




















Parte 1
Parte 2

En esta grabación, hecha por el legendario musicólogo Alan Lomax se puede escuchar a Abner Boggs cantando una interpretación desgarradora de una canción llamada "The False Young Man". Las canciones con este nombre, así como la balada impresa que se muestra en la foto superior, han estado en circulación por lo menos desde el siglo XVII. Pero las raíces de la canción que canta Boggs están más íntimamente enredadas con la antigua balada escocesa "Young Hunting" (también conocida como "Love Henry"). La balada cuenta la historia de una mujer despreciada por su amante que luego lo apuñala en el corazón y arroja su cuerpo a un río o a un pozo. La mayoría de las versiones también incluyen un ave parlante que atormenta a la asesina o, en las versiones más sobrenaturales, la lleva ante la justicia. La canción ha tenido una larga vida, y ha tenido muchas versiones, como la de Bob Dylan o Nick Cave y Bad Seeds.

Al igual que muchas baladas, la "caza joven" se fragmentó a lo largo de los años y se fue alejando cada vez más de la historia original. En el siglo XIX, tanto en Escocia como en la América de los Apalaches (donde los colonos británicos habían llevado consigo sus baladas), el largo y sangriento relato que había contado se había dividido en una serie de versos más impresionistas, que se transformaron, entre otras cosas, en "El Joven falso ”. Todavía hay muchas variaciones líricas en "El hombre joven falso" (también a veces llamado "El amor verdadero falso" y "Pájaro en una jaula"). A veces la canción se canta desde la perspectiva de un observador que ve a los dos amantes reunirse y conversar, y otras veces desde la perspectiva de la amante abandonada, que ya no es una asesina sino simplemente un alma que sufre, que clama contra la falta de confianza de los hombres. en general:

Nunca creeré lo que otro hombre dice:
si su cabello es amarillo, negro o marrón, 

a menos que esté en un árbol de horca
jurando que le gustaría bajar.

En la versión de Boggs, los roles de género tradicionales se invierten. Aquí es un hombre que lamenta la falta de fe de una mujer. (La canción realmente debería llamarse "La mujer joven falsa"). Pero todo deja de tener importancia cuando escuchas la voz de Boggs. Él canta la melodía con una vulnerabilidad de corazón roto que es a la vez hermosa y conmovedora.

The Public Domain Review

lunes, 1 de julio de 2019

la estrella de mar


Gouache y cánfor blanco sobre cartulina A3. 1987.