miércoles, 12 de abril de 2017

bellos descapotables

Dannenhauer & Stauss, sobre VW Beetle, a finales de los 40
Tatra 600 Sodomka de 1949
Aston Martin DB2 Cabrio de 1952
Jaguar XK 120 Roadster de 1953
Porsche Pre-A 1600 Speedster de 1955
Mercedes-Benz 190 SL / 300 SL Roadster de 1955
Volvo P1900 de 1956
BMW 507 de Elvis (restaurado) de 1957
Fiat Dino Cabrio de 1966
Fiat 124 Sport Spider de 1970
Volkswagen Karmann Ghia descapotable de 1972
Jaguar XK-E de 1974
Triunph Siptfire 1500 de 1975
Alfa Romeo Spider de 1978


Siempre es difícil ver un coche en su conjunto. El ojo es atraído por un aspecto u otro, cogido ahora por el ojo mecánico de los faros, con el aspecto de un instrumento óptico, un microscopio gigante. Sucede a veces que, en la calle, me distraigo mirando un coche que me recuerda a un sapo, un toro, o un saltamontes; de la misma manera, tal vez, al mirar una nube, veo la forma de una cabeza; o más, en un tronco de árbol, un tigre. Un coche, como cualquier otra máquina, es un descubrimiento reciente. Desciende no sólo del carro, también del caballo, de la combinación de los dos. El producto resultante es ciertamente extraño: un organismo completamente mecánico, que tienen ojos, boca, corazón, e intestinos; come y bebe y sigue trabajando hasta que se rompe, ¡qué extraña parodia de un ser vivo!. Alberto Giacometti

martes, 11 de abril de 2017

la huerta en primavera

Ajos. lechugas, hoja de roble y española, y esa planta china.
Habas.
Cogollos y acelgas.
Brócoli y apio.
Tomates, ya en flor, y melones en el invernadero.
Tomates gigantes en el semillero.
Almendros en el semillero

lunes, 10 de abril de 2017

domingo, 9 de abril de 2017

silvio

"Yo soy surrealista, pero no trabajo el Surrealismo"



Inclasificable, inexplicable, genial rockero español, equidistante de Mark E. Smith y Bambino, devoto de las procesiones y de las verbenas: Silvio no hay más que uno.

Bautizado como Silvio Fernández Melgarejo (La Roda de Andalucía, 1945), empezó dándole a las baquetas, pero pronto se reveló como cantaor rockero de estilo sucio, bastardo, nicotínico, sorprendente en estudio e imprevisible en directo. De vida loca, loca, loca, se casó con una rica heredera, pero gastó parte de la fortuna de su suegro convidando a sus amigotes a tours etílicos por toda Europa.

Chapurreando brillantes juegos de palabras en inglés, francés, portugués, italiano o sevillano, Silvio creó su propio género, que Jesús Quintero llamó «rock semanasantero». No hay más que oír su versión del «Stand By Me», que él traduce como «Rezaré» y transmuta en un delirante canto a la Macarena. A trancas y barrancas, entre 1980 y 1999 grabó cinco discos tremendos con cuatro grupos diferentes: Luzbel, Sacramento, Barra Libre y Diplomáticos.

No triunfó como se merecía, pero cuando murió, en 2001, le pusieron una calle en Sevilla y otra en Granada, y recibió la bendición de artistas mainstream y críticos serios. Su epitafio podría ser eso mismo que él decía siempre: «Todo lo que escribáis sobre mí me importa un carajo».


Luis Landeira en Jot Down
YouTube

Puedes escucharlo en Spotify

sábado, 8 de abril de 2017

churrerías de ciudad real













Nuestra Señora de los Santos, Bar Ángel, La Hormiga1 y La Hormiga 2, La Churrería de Pilar, Churrería Mireme, Puerta del Sol, La Glorieta y El Tazón.

miércoles, 5 de abril de 2017

tranqui salvado


Después de medio mes de lucha, Tranqui se escapa de esa venenosa parca y vuelve a las andadas.

martes, 4 de abril de 2017

la jabalina de félix y miguel



Félix Erausquin, atleta de herri kirolak o deportes rurales vascos. Nacido en la localidad vizcaína de Zenauri en 1907, a los 48 años tuvo la ocurrencia de hacer un lanzamiento de jabalina con la técnica de los lanzadores de barra vasca o palankaris. El resultado fue increíble. En el estadio de Montjuic, Erausquin batió el record de España en 1956. Al día siguiente el guipuzcoano José Antonio Iguarán alcanzó los 77 metros con la misma técnica. Y en septiembre de aquel mismo año, un joven Miguel de la Quadra Salcedo llegaría a los impensables 82’80. Posteriormente, de la Quadra traspasaría en varias ocasiones la barrera de los 100 metros (el actual récord se encuentra en los 98’48m), quedando su máxima marca en 112’30, la mayor distancia jamás alcanzada.

Lo había logrado «a la española», con una técnica giratoria nunca vista, similar a la del lanzamiento de disco, que consistía en sustituir la carrera de aproximación a la línea por un movimiento rotatorio sobre sí mismo antes de soltar el instrumento a la manera de un discóbolo, aprovechando la fuerza centrífuga para alcanzar largas distancias.
Provisto de cubo, jabón y esponja, el atleta madrileño enjabonó a conciencia la jabalina, se instaló junto a la línea que delimita la zona de lanzamiento y, en lugar de correr con el dardo en ristre, giró sobre sí mismo para deslizar el artefacto sobre su brazo derecho.

El atletismo mundial quedó conmocionado, y comenzó el debate sobre aquella forma tan poco ortodoxa de lanzar la jabalina. La organización de los juegos de Melbourne, celebrados también en el 56, entró en pánico ante la idea de que esos atletas con pinta de aldeanos pulverizaran tan fácilmente todos los récords de la modalidad, hasta entonces en manos de disciplinados deportistas nórdicos.

La IAAF decidió modificar el reglamento, a pesar de la enérgica protesta de la Federación Española de Atletismo. El llamado estilo Erausquin o estilo español fue finalmente prohibido por la Federación Internacional, aduciendo que la técnica era poco segura para los espectadores y asistentes (los medios de la época informaron de varios heridos).

lunes, 3 de abril de 2017

de rodillas







El rito funciona por sí solo, como un reloj automático. Con ese placer que proporciona el balanceo del engranaje sin esfuerzo, o el que nos lleven de la mano sin tener que pensar adonde. Pero ¿Y si esa mano no es la de tu madre?¿Y si es la del demonio disfrazado de mamá cabra o, peor aún, la de un cura lascivo disfrazado de apóstol?

Estas maravillosas fotos de micr.es de la procesión del domingo pasado en Ciudad Real, que no dicen de quién son, pero que parecen de José Ramón García-Carpintero o Manuel Ruiz Toribio, de quienes hemos visto muy buenos reportajes, nos hacen viajar en el túnel del tiempo. Un viaje que por nada del mundo deseo, pero que se hace obligatorio si uno no puede huir a un sitio remoto sin trompetas, ni tambores. Sin sangre.

Es el momento de recluirse en los espacios abiertos. De disfrutar de la verde primavera, del sonido de los arroyos, de las caricias del sol. Ahora que sabemos que los humanos caminan sobre el asfalto al son de los tambores, narcotizados por ese fuerte olor a cera e incienso, postrados ante este mundo, de rodillas.

La limpieza de la cera de las velas vertida por las calles supone dos semanas de trabajo de los empleados municipales, tras la inversión en un furgón de hidrolimpieza.

domingo, 2 de abril de 2017

sábado, 1 de abril de 2017

bares y cafeterías de ciudad real (17)












La Cervecería El Perchel, en la esquina de Progreso con la calle de las Cañas, es un club de dardistas de alto nivel; los precios son populares (1,10 el café) y está lleno de trofeos. El bar Casa Mariana, en Antonio Blázquez,está regentado por una pareja china, ella es muy simpática y enternece ver a la hija haciendo los deberes en el comedor; lo demás, es impresentable. La Cafetería Helados Morán, en la Plaza Mayor, es una especie de hogar del jubilado; en verano, con sus ricos helados, tiene un público más variado. El Casanova's, bar restaurante recientemente inaugurado, es de propietario ecuatoriano y cocinero peruano, y prometen tapas de fusión donde estará muy presente la gastronomía peruana, por lo pronto me ponen una tapa de jamón; 1,60 la copa de cerveza con tapa. En la aséptica y desolada cafetería de la Escuela de Ingenieros Agrónomos puedes tomarte una cerveza con un pincho de tortilla con cebolla por un euro, o un menú completo por 6,50. La recientemente inaugurada Taberna El Gaditano te ofrece cerveza con frituras o ensaladilla rusa con mejillones por 1,60 euros, con animada clientela incluida. La Taberna Flamenca, en la Corredera Alta, es un bar de barrio, de Veterano, Terry y pacharán Zoco. El bar restaurante Bodegas Galiana, en Hernán Pérez de Pulgar, es un lugar limpio, agradable y con un servicio estupendo; tiene buena carta de vinos, tapas frías y calientes -¡dos tapas por caña!- y clientela granada; un sitio para repetir, especialmente para estar sentados. En la cervecería El Carmen, en la Plaza del Carmen, la barra es semicircular, hay botellines de Mahou, las tapas son para salir del paso (fritura de congelados) y el precio de la caña con tapa es de 1,20 euros.