martes, 5 de febrero de 2019

el juego de las diferencias en venezuela

Estamos en conversaciones con grandes empresas americanas del sector para estar preparados de cara al futuro. Sería una gran diferencia económicamente para EEUU si conseguimos que empresas petroleras americanas participen en la inversión y producción de petróleo de Venezuela. Sería bueno para el pueblo de Venezuela. Sería bueno para el pueblo de EEUU. Hay mucho en juego. -John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca entrevistado en Fox Business

lunes, 4 de febrero de 2019

el espejo de velázquez

Donde todos se asoman.

De Las Meninas, de Santiago García y Javier Olivares. Astiberri Ediciones, 2014

domingo, 3 de febrero de 2019

sábado, 2 de febrero de 2019

esther brilla en el orosia


Estoy comiendo en el bar Orosia cuando veo esa luz. Corto delicadamente esos pequeños filetes de atún rebozados de semillas negras, y su pelo de los sesenta resplandece, sus ojos, su boca, sus delgados y largos dedos con un vino de Almansa. Trato de guardarla en mi cuaderno, Aunque mantiene la conversación, sus ojos siguen los míos y mi bolígrafo rojo. En mi viaje, se cruzan. Sonríe. Le enseño la página. Se levanta. ¿Tu nombre? Esther con hache. Se acerca. Mira el dibujo, y me besa, para asombro de mi esposa.

viernes, 1 de febrero de 2019

receta de las gachas de pitos, titos o almortas

Primero se pone aceite
para el tocino freír.
En la grasa que ha soltado
la harina habrá de añadir,
con un poco de pimentón
removiendo hasta tostarlo
con un largo cucharón.
Poco a poco pondrá agua,
sin dejar de remover,
esperando unos minutos
hasta que arranque a cocer,
y las dejará un rato
hasta que hagan flo, flo, flo,
que al ir subiendo el aceite
rezumará el pimentón,
y al ponerse coloradas
las apartará las ascuas
porque ya están terminadas.
En la misma sartenilla
no las dejará enfriar,
teniéndolas junto al fuego
hasta que llegue a almorzar.


Según ordenaba un cura de Villanueva de Alcardete a su ama. 
Recogido por Saturnino Perea en su libro Cosas de ayer.

jueves, 31 de enero de 2019

miércoles, 30 de enero de 2019

capitalismo de sugar daddy

Estamos ante el regreso de una forma muy antigua de explotación, aunque está envuelta en un aura de novedad en la era de las aplicaciones y la digitalización. Pero eso es todo una superficie que recubre la realidad de la nueva economía, donde predominan las relaciones de la antigua, ya sea la servidumbre o el trabajo sin fin.

En el caso de las aplicaciones para "sugar daddies", si eres un hombre con dinero y poder, puedes ponerte en contacto con una mujer joven y guapa, que probablemente esté en la universidad y que necesite algún tipo de ayuda económica. Hay quien dice que estamos ante una forma de trabajo sexual pero que no precisa de pasar por la industria del sexo.

Es una metáfora de esa forma casual que está adoptando el trabajo en muchos ámbitos. Una "sugar baby" es, de facto, una trabajadora sexual. En los países en los que el trabajo sexual es legal, las trabajadoras sexuales están más o menos organizadas, existen organizaciones que las protegen en materia de remuneración, por ejemplo. Pero en la situación de una "sugar baby," el cliente puede pasar por encima de esa protección. Porque a ella ni siquiera se la considera una trabajadora.

Ella es una ciudadana media, del mismo modo que el conductor de Uber no es un taxista. Es un hombre que tiene ese trabajo a ratos. Este tipo de trabajos representan, en realidad, la desregulación del trabajo en el mundo occidental, algo que va acompañado de la reducción del peso de los sindicatos y de las protecciones del Estado. Al final, en estas relaciones de la nueva economía tienes a alguien con dinero y alguien que lo necesita, y no existe factores que sirvan de mediación entre la parte débil y la fuerte.

Esta es una de las grandes paradojas de la era de la digitalización, algoritmos y big data. Todo eso podría significar un paso adelante para el mundo laboral, pero los canales en los que se han implementado llevan a un retroceso. De hecho, estamos ante lo que yo llamo “barbarismo-binario”, que tiene más que ver con las primeras formas de capitalismo que existieron. En realidad, esa es nuestra situación, aunque, con un toque digital. 

Peter Fleming, escritor y profesor de la Universidad de Tecnología de Sídney

un brindis por lo pequeño



Quiero brindar por las pequeñas formas cinematográficas, las formas líricas, los poemas, las acuarelas, los ensayos, los bocetos, las postales, los arabescos, las letrillas y las bagatelas, y las pequeñas canciones en 8 mm. 
-Jonas Mekas en Manifiesto contra el centenario del cine, 1996

martes, 29 de enero de 2019

bares y cafeterías de ciudad real (22)

La Tapería Manchega, en la Pedrera baja, solo abre por las mañanas. Sus simpáticos dueños,
Omar y Paola, ponen desayunos y botellines de Mahou con tapas discretas de cocina por 1,40. Muy buen ambiente de barrio
.

De Maria's, bar aséptico en la Avenida de los Reyes Católicos.
Todo el mundo parece fuera de sitio.



Frente al Hospital General, el bar Antonios tiene mucha concurrencia de familias de enfermos
y algunas mujeres de luto. Tiene gran semejanza, pues, a un bar de estación.


Entrar en Los Polillas, en la calle Toledo, es como colarte en el salón de una casa privada
con olor a aceite rancio. Un local privado donde la familia te desprecia como si no exixtieras 

y se dedican solo al nieto. Está sucio y no tiene tapas. Mejor no ir.

El bar Las Tres Hermanas, en la Pedrera alta, es una bar ameno de barrio con tapas de cocina.
Hay gente que se pasa el día allí.
El Entretapas, en la avenida Reyes Católicos, está en un centro de ocio infantil y está todo lleno de críos chillones, bebés y parejas hablando de fútbol. Tiene mucho público y está calentito.
La Taberna Blanca, en la Pedrera Baja, tiene buen ambiente de barrio, todos los clientes se conocen, y una camarera agradable, Rosi, que te pone una caña con tapa de cocina por 1,50 euros.

En la taberna tienda Centro Degustación Jamón & Jamón, en la calle Ramón y Cajal,
tienen una buena colección de vinos, que te ponen con una tapa de jamón ibérico
o queso manchego. Lo malo es el ambiente pijotero cazador que uno tiene que aguantar.

El Seni, en la calle Toledo, junto a la antigua puerta de la muralla, es un bar alegre de barrio, de curritos, jubilados y camareros simpáticos (la pareja de dueños) que te ponen una jarra de cerveza San Miguel con una tapa caliente por 1,60 euros.

lunes, 28 de enero de 2019

superhéroes con problemas

Daniel Clowes en El Rayo Mortal, Reservoir Books, Barcelona 2013