lunes, 11 de marzo de 2024

azulejos modernistas de onda

Buho sintetizado con alas desplegadas.
Juan Baustista Segarra Bernat, Onda. 20x20x1,2
Mayólica policroma decorada por el sistema de trepas.
Conformación mecánica vía semiseca

Tallos horizontales sinuosos con flores sintetizadas enfrentadas.
Juan Baustista Segarra Bernat, Onda. 1920. 20X9,7X1
Mayólica policroma decorada por el sistema de trepas.
Conformación mecánica vía semiseca

Tres florecillas pentafoliadas surgen de tallos sinuosos enfrentados.
Juan Baustista Segarra Bernat, Onda. 1920. 19,9x14,1x1
Mayólica policroma decorada por el sistema de trepas. 
Conformación cerámica vía semiseca


Rosa sintetizada con ramo en herradura del que surgen hojas lanceoladas.
Juan Bautista Segarra Bernat, Onda. 1920. 20x20x1,2
Mayólica policroma decorada por el sistema de trepas.
Conformación mecánica vía semiseca.

El Art Nouveau, estilo artístico nacido en París a finales del siglo XIX, se caracteriza principalmente por la utilización de productos ornamentales para la decoración y entre ellos los azulejos. Este nuevo arte, que adquiere personalidad propia entre nosotros como el Movimiento Modernista, desde el primer momento influye de forma decisiva en la cerámica de aplicación arquitectónica. Los grandes arquitectos de la época, entre ellos A. Gaudí, utilizaron la cerámica en sus proyectos e incluso la diseñaban, lo cual influyó enormemente en la producción. En esta situación, la industria cerámica de Onda, que a finales del siglo XIX ya contaba con un importante número de fábricas y un reconocido prestigio, recibió un gran impulso.

Tal vez sea este uno de los mejores momentos de la industria azulejera de Onda, y sin lugar a dudas con mayor número de fábricas en la primera mitad del siglo XX. Prueba de esta importancia es la creación de la Escuela Provincial de Cerámica en Onda (1926-1938) por parte de la Diputación Provincial, debido a la necesidad de introducir las corrientes artísticas en el mundo de la cerámica y por supuesto en el lugar donde se concentraba la mayoría de la producción de toda la zona. La Escuela fue un verdadero centro de enseñanza cerámica para Onda y los pueblos vecinos (Castellón, L’Alcora), donde se impartieron estudios de dibujo, composición y técnicas decorativas, pero también se enseñaba modelado y vaciado, y física y química aplicadas a la cerámica.

La industrialización, los avances tecnológicos, con la incorporación de la electricidad, fueron decisivos en la industrialización del azulejo, repercutiendo en el abaratamiento de costes, mejorando su calidad y aumentando su producción. De esta forma su consumo se popularizó.

Se incorporó el entubado, se perfeccionó el sistema de trepas, se investigó sobre vidriados y óxidos colorantes. También se mecanizó el sistema de prensado, incidiendo en la homologación de los formatos de 20×20 cm, en reducción del grosor, en el aumento de su resistencia y en la mecanización de decoraciones en relieve.

Además de responder a la corriente higienista, el azulejo se utiliza como elemento ornamental aplicado no sólo a los edificios, sino también al mobiliario urbano y a los muebles domésticos. El repertorio eminentemente modernista abarca desde la cuidada formalización geométrica de los motivos de origen vegetal y animal (nenúfares, lirios, mariposas, pavos reales, cisnes, papagayos, peces,..) hasta la proliferación de diseños geométricos abstractos, solucionados con tintas planas. También utiliza temas y motivos decorativos extraídos de la iconografía de culturas exóticas, como la egipcia o la precolombina, así como el repertorio propio anterior (gótico-mudéjar, renacentista, barroco, neoclasico).

No hay comentarios:

Publicar un comentario