Mostrando las entradas para la consulta Maruja Mallo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Maruja Mallo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de marzo de 2024

la escuela de cerámica de la moncloa homenajea a maruja mallo en el 8m


    Maruja Mallo no fue musa ni inspiración de la Generación del 27, como se ha querido hacer creer en numerosos textos publicados, sino que ella es miembro del grupo por derecho propio. 

    Una mujer rompedora, transgresora y valiente, que llega a Madrid en 1922 para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde conoce a importantes intelectuales de la escena cultural española como Dalí, Buñuel, Lorca, María Zambrano… Participa en el grupo de Las sin sombrero, todo una provocación para la sociedad de la época. Su primera expo individual viene de la mano de Ortega y Gasset y se realiza en los Salones de La Revista de Occidente en 1928, donde expuso 30 estampas y 10 cuadros, entre los que se encontraban los cuatro lienzos de la serie Verbenas, en los que Mallo retrata las fiestas populares madrileñas, en las que todo es posible, mostrando escenas abarrotadas de personajes que la artista trata con un trasfondo irónico. 
    Su relación con la Escuela de Vallecas provoca un cambio radical en su obra. Usa colores oscuros y temas con esqueletos, cloacas y miseria, cercana al surrealismo. Expone en París.
    Entra en contacto con el grupo de Arte Constructivo, liderado por Joaquín Torres-García, lo que marcara el resto de su trayectoria artística.

Maruja Mallo muestra su obra, principalmente sus diseños para cerámica.

    Antes de su exilio en Argentina expone en la sede de ADLAN, donde presenta los dibujos Construcciones Rurales (1933-1935) y sus cerámicas. La muestra incluye La sorpresa del trigo, germen del ciclo La religión del trabajo, que completará en Argentina entre 1937-1939. Esta serie, como apunta Pérez de Ayala, son obras de gran poder plástico, fuerza iconográfica y profunda carga humano-política. La pieza El canto de las espigas (1939) cierra la serie y un ciclo en la vida de Maruja que acepta tener que quedarse en el exilio durante mucho tiempo. En sus 25 años en el exilio, su obra se centrará en la naturaleza, los colores y las luces pero siempre pasando por el filtro de la geometría.

Bocetos para cerámicas de 1935
    En 1964 vuelve a España, donde en 1982 recibe la Medalla de Oro de Bellas Artes. Maruja Mallo no para de trabajar hasta prácticamente el final de su vida, realizando series como Viajeros del Éter, Acróbatas…
    El hecho de que trabajase con la Escuela de Cerámica de Madrid para la elaboración de sus cerámicas, de las que aún se conservan sus bocetos de 1935, con temas como peces, carneros, espigas y hojas de olivo, y toda su trayectoria reivindicativa y feminista (recordemos que en 1985 se sentó varios días en ARCO frente a la escultura Manuel de Rodrigo, que había escandalizado al país por su destape homosexual, diciendo cosas como ¡Ay, si esto lo viera Federico! [García Lorca]), ha impulsado a la Escuela de Cerámica de La Moncloa a homenajearla en este 8 de marzo. Mi pequeña aportación ha sido esta ilustración plana para imprimir camisetas a una tinta violeta en serigrafía. 

domingo, 26 de octubre de 2025

maruja mallo en el reina sofía


Maruja Mallo (Ana María Gómez González, Viveiro, 1902 - Madrid, 1995) fue una de las grandes artistas del siglo XX español y una de las principales figuras de la generación del 27, de la que formaron parte Rafael Alberti, Salvador Dalí, Federico García Lorca, María Zambrano, Luis Buñuel y Rosa Chacel, entre otros. Es, además, la más importante representante del grupo de artistas que, por primera vez, presentaron colectivamente una cosmovisión femenina desde una perspectiva también inédita, la de la mujer moderna, activa, libre y profesional. Mallo fue una artista visionaria que logró reflejar las preocupaciones de su época y anticiparse a muchas de las actuales. La universalidad de las aspiraciones humanas, más allá de diferencias económicas, raciales o de género, la consideración del mundo como un sistema ecológico interrelacionado y el poder del arte para revelar aspectos desconocidos de la realidad son ejes fundamentales de su obra.
La personal y heterogénea producción artística de Mallo difumina los límites entre lo popular y lo vanguardista, entre estética y política. Lo popular no es para ella nostalgia rural ni mirada local, sino un territorio de conciliación e hibridación, contemporáneo y urbano. 

Ahora, y hasta el 26 de marzo de 2026, el Museo NacionalCentro de Arte Reina Sofía expone una gran retrospectiva ordenada cronológicamrnte desde el realismo mágico y las composiciones de carácter surrealista de sus primeros años hasta las configuraciones geométricas y fantásticas de sus últimas obras. Con escenarios desde los barrios populares de Madrid a las tierras del extrarradio, ahondando en la relación del hombre con la naturaleza y situando esa relación en una dimensión superior, en la que ciencia, arte y mitología se dan la mano. Pasando, como ella decía, de la geografía a la cosmografía.

domingo, 6 de abril de 2025

maruja mallo en santander



Maruja Mallo (Vivero 1902–Madrid 1995) es una de las principales figuras de la Generación del 27y la más importante representante del grupo de artistas que, por primera vez, presentaron colectivamente una cosmovisión femenina desde una perspectiva también inédita, la de la mujer moderna, activa, libre y profesional. Fue una artista visionaria, que logró reflejar las preocupaciones de su época y anticiparse a muchas de las nuestras. Los ejes fundamentales de su obra son la universalidad de las aspiraciones humanas, más allá de diferencias económicas, raciales o de género; la consideración del mundo como un sistema ecológico interrelacionado que debe ser preservado y el poder del arte para revelar aspectos desconocidos de la realidad.


El día 12 se inaugura una retrospectiva de sus dibujos y pinturas, titulada Máscara y compás, en el Centro Botín de Santander, y organizada también por el Museo Reina Sofía, con el fin de acercar la obra y pensamiento de Mallo, así como exponer la relevancia actual de su trabajo desde una visión actual y renovada. Está organizada de manera cronológica respetando sus series de pinturas que, junto con sus dibujos y su archivo, trazan toda la carrera de la artista. Desde el realismo mágico y las composiciones de carácter surrealista de sus primeros años hasta las configuraciones geométricas y fantásticas de sus últimas obras. Así, sus escenarios se desplazan de los barrios populares de Madrid a las tierras del extrarradio, ahondando en la relación del hombre con la naturaleza y situando esa relación en una dimensión superior, en la que ciencia, arte y mitología se dan la mano, para acabar en el cosmos. Incluye además citas de la propia artista que dan voz a la personal revisión que Mallo hizo sobre su obra y el papel del arte en la sociedad.