domingo, 1 de noviembre de 2015

complementos para la cena de difuntos





Cuentan en Mestanza que en la mañana de los Fieles Difuntos hay que mirarse la sombra, pues si ésta tiene adosada su respectiva cabeza significa que su dueño o dueña no morirá en ese año. Y que una abuela revieja que andaba ya muy pachucha tuvo una recaída y el doctor informó a la familia que el desenlace sería inmediato. Su hija, sorprendida y un tanto defraudada, saltó enseguida. Pero si tenía cabeza, dijo sin dudar de la palabra de su madre y en fiera lucha contra la consternación.

Es bien sabido que para la noche de los Santos a Difuntos los muertos vuelven a casa para cenar. En vez de engalanarse para tal evento, los mestanceños embadurnan las cerraduras con gachas para que aquellos de la otra vida nunca se junten con los de ésta, como si tal encuentro nunca llevara a buena resulta. La propia Iglesia recomienda ayudar a los muertos errantes a alcanzar la Visión Beatífica. Obstaculizando solo consiguen que las almas aburridas, ya sin trompos que girar, inventen trastadas por las calles y asusten a los estúpidos niños del Halloween.

Mi idea y mi dicho es que conviene vestirse de gala para el buen recibo. La ropa de bodas y entierros pueden sernos de gran utilidad. Además, hay en el mercado diversos kits para complemento de este vestuario, como el que ilustra esta entrada, muy del agrado de finados, otra gente morbosa y los niños del Halloween antes mencionados.

El día de los finados, trompos y cuerdas a los tejados. Este refrán ilustra el fin de la temporada del trompo y las severas medidas que se imponían al que quisiera saltarse la norma.




clararockmoreeyes


A la noche del 31 de octubre los antiguos celtas la llamaban de Samhain o, como me ha enseñado Nanda Cabaleiro Ferreiro, también Sanmain en nuestra norteña lengua galaica. Una noche de despedida al sol del verano, de entrada definitiva del invierno y de apertura de puertas a lo sobrenatural, tanto a lo feérico como a la ultratumba, rompiendo las más poderosas fronteras (no en vano de ella deriva el Halloween que ahora nos devuelven de ultramar en calabazas de ida y vuelta)…

Urumo en De Vuelta con el Cuaderno



En Bolaños, se ha trasmitido de generación en generación la creencia y superstición de que cuando en el pueblo hay muerto, es decir, un difunto de cuerpo presente, no se debe cocinar gachas, pues si se cocinaran se correría el riesgo de ser “meneadas” por el muerto. Así las personas que piensan cocinar gachas algún día, procuran averiguar si ese día ha fallecido alguna persona.

sábado, 31 de octubre de 2015

la era de la carne

El hombre comía carne cazada y frutos recogidos hasta que, hace unos días, alguien entendió que si enterraba una semilla conseguiría una planta y el mundo se fue volviendo otro, éste: aparecieron la agricultura, las ciudades, los reyes, nuevos dioses, la rueda, los metales, millones de personas, las caries, las clases, la riqueza y sus variadas injusticias. La revolución neolítica cambió todo y, con todo, la alimentación: desde entonces los humanos —salvo, claro, los ricos y famosos— comimos más que nada algún cereal o tubérculo o verdura acompañados de vez en cuando por un trocito o dos de alguna carne. Y así fue, durante diez mil años, hasta que, unas décadas atrás, las sociedades más ricas del planeta entraron en la Era de la Carne.

Un bistec con patatas, unas salchichas con puré, un pollo con arroz, proteína animal con algún vegetal acompañando, es una inversión del orden histórico, tremendo cambio cultural —y ni siquiera lo pensamos—. Y menos pensamos lo que eso significa como gesto económico, social. Consumir animales es un lujo: una forma tan clara de concentración de la riqueza. La carne acapara recursos que se podrían repartir: se necesitan cuatro calorías vegetales para producir una caloría de pollo; seis, para producir una de cerdo; diez calorías vegetales para producir una caloría de vaca o de cordero. Lo mismo pasa con el agua: se necesitan 1.500 litros para producir un kilo de maíz, 15.000 para un kilo de vaca. O sea: cuando alguien come carne se apropia de recursos que, repartidos, alcanzarían para cinco, ocho, diez personas. Comer carne es establecer una desigualdad bien bruta: yo soy el que puede tragarse los recursos que ustedes necesitan. La carne es estandarte y es proclama: que este planeta sólo se puede usar así si miles de millones se resignan a usarlo mucho menos. Si todos quieren usarlo igual no puede funcionar: la exclusión es condición necesaria —y nunca suficiente—.


Y aparecen las grietas en el imperio de la carne. Primero fue el imperativo de la salud: cuando nos dijeron que su colesterol nos embarraba el cuerpo. Y ahora, en los barrios más cool de las ciudades ricas, cada vez más señoras y señores rechazan la carne por convicciones varias: que no quieren comer cadáveres, que no quieren ser responsables de esas muertes, que no quieren exigir así a sus cuerpos, que no quieren. Llueve, estos días, sobre mojado: la amenaza del cáncer. Hasta que llegue la imposibilidad más pura y dura: tantos querrán comer su libra de carne que el planeta, agotado, dirá basta.

Martín Caparrós en Materia


“Nuestra fortaleza reside en que los mejores científicos, sin conflictos de intereses han analizado todas las pruebas y han llegado a la mejor conclusión. El objetivo de la industria es que las ventas no dejen de crecer”. (Kurt Straif, coordinador del estudio de la OMS)

churrería mineme

Un apunte en la churrería bar Mineme en la calle de La Mata 8, de Ciudad Real, a las nueve de la mañana.

viernes, 30 de octubre de 2015

desnudo en barcelona


Hasta el diez de enero podemos ver la maravillosa obra de Picasso Desnudo sobre fondo rojo de 1905, una obra que raramente sale de París, junto a otras setenta y una obras impresionistas y postimpresionistas recién llegadas del Museo de Orsay.

Expo El triunfo del color. De Van Gogh a Matisse en la Fundación Mapfre, Comisariada por Guy Cogeval.

jueves, 29 de octubre de 2015

allí arriba

Más desde el castillo de Cabañas.

miércoles, 28 de octubre de 2015

apalachensis benignae


Beni pierde el miedo y se lanza sobre las sierras apalachenses con su pincel. Esperemos que sea el principio de un idilio duradero, gratificante y provechoso. ¡Que la suerte acompañe a las guerreras!

martes, 27 de octubre de 2015

lunes, 26 de octubre de 2015

subida al castillo de cabañas









Cabañas del Castillo es una población pequeña al noroeste de Guadalupe (marcada en el plano), dentro del Geoparque de Villuercas-Ibores. Su castillo, ya en ruinas, tuvo un origen musulmán y luego fue ocupado por las órdenes de los Caballeros de Truxillo y de Calatrava. Tiene una subida corta e intensa entre riscos hasta la cúspide de la sierra de Santa Lucía, una de las sierras cuarcíticas paralelas, al estilo de los Apalaches, que pueden divisarse desde arriba. Estamos dentro de la Zona de Especial Protección para las Aves Z.E.P.A. Sierra Villuercas-Ibores, donde vuelan las colonias de buitres leonados que pueden divisarse en las peñas más altas o las bandadas de grullas que en otoño sobrevuelan la zona en su viaje a tierras más cálidas.

Las imágenes pueden verse a mayor tamaño clicándolas.

domingo, 25 de octubre de 2015

guadalupe viernes

Invitados por la estupenda gente de Geodisea, y orientados por Fermín Solís y Toña Santolaya en los quehaceres pictóricos, vamos al Geoparque Villuercas Ibores Jara, en la provincia de Cáceres. Y aquí nos tenéis en la Plaza Mayor de Guadalupe tomando unos cafés en las terrazas frente al Monasterio, tras un tortuoso camino siguiendo el Guadiana y atravesando empinadas sierras repletas de alcornoques y castaños y algunos ciervos, y ya un poco cansados.

jueves, 22 de octubre de 2015