viernes, 17 de marzo de 2017

un cráneo de 400.000 años

Fragmento de cráneo hallado en la cueva de Aroeria (Portugal) PNAS. El agujero se produjo en la extracción

  
“Este humano (cuyos restos han sido hallados en Aroeira, al sur de Portugal) presenta un mosaico de rasgos único para esta época, parecido en algunas cosas a los de la Sima y diferente en otros”, resalta João Zilhão, investigador de la Universidad de Barcelona y director de las excavaciones.

La mezcla de rasgos es tan diferente de todo lo hallado hasta ahora que sus descubridores no lo han asignado a ninguna especie. Es algo parecido a lo que ya sucedió en Atapuerca con los más de 6.000 restos humanos de la Sima de los Huesos, a los que se les ha retirado su título de Homo heidelbergensis y actualmente se les considera neandertales arcaicos, un limbo científico que evidencia cuánto está cambiando la versión oficial de la evolución humana gracias al análisis de ADN antiguo. El humano de Portugal pone ahora en el mapa otro grupo humano similar, pero con sus propias características únicas.

Según Zilhão, estos humanos serían descendientes de los Homo erectus, los primeros humanos que salieron de África hace más de un millón de años. En Europa comenzaron a evolucionar dando lugar al Homo antecessor de Atapuerca y, cientos de miles de años después, a los neandertales. Para Zilhão, el hallazgo invita a “dejar de hablar de especies ganadoras y perdedoras o a considerar a losHomo sapiens como si fueran elegidos de Dios”.
Reconstrucción en 3D del cráneo en base a un escáner

Lo más importante del hallazgo es que está junto a sus herramientas y se ha podido datar con exactitud, algo que no ha sido posible en la Sima de los Huesos, resalta Juan Luis Arsuaga, coautor del estudio. “Este humano tenía una capacidad craneal de unos 1.200 centímetros cúbicos”, explica el investigador, menos que los 1.300 de los humanos actuales y de la capacidad aún mayor que tenían los neandertales. En esta época Europa era “un mundo muy agitado” en el que las poblaciones se eliminaban unas a otras constantemente, señala Arsuaga. El nuevo fósil “va a ayudar a conocer mejor esa historia”, asegura, “no conozco un caso similar ni en Europa ni en Asia”.

La paleoantropóloga María Martinón-Torres, del University College de Londres, resalta que las diferencias que existen entre el cráneo de Portugal y otros de cronologías similares, como los de la Sima o los de Arago en Francia, "invitan a abandonar definitivamente la idea de que el origen de los neandertales fue una historia lineal y progresiva”. La versión clásica dice que estos homínidos fueron ganando sus atributos de forma “ordenada” a lo largo del tiempo. “Sin embargo, vemos que Europa en el Pleistoceno Medio era un cóctel muy variado, donde los mismos ingredientes se usaban de manera diferente, algo así como que bajo la Denominación de Origen Neandertal en realidad no tenemos uno, sino muchos vinos diferentes, que resultan del ensamblaje de una gran diversidad de cepas”, resume la científica. El avance del frío y los hielos durante las glaciaciones aislaba a esas poblaciones, con lo que surgían las diferentes cepas. Cuando el clima tornaba a más templado volvían a encontrarse, y en ocasiones tenían sexo e hijos. Fruto de esa clase de cruces todos los humanos actuales de fuera de África llevamos ADN neandertal en todas nuestras células.

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