martes, 23 de diciembre de 2014

la isla robinson crusoe





El terremoto y maremoto del 20 de febrero de 1835 enseñó muchas cosas a Darwin sobre los cambios de los relieves. El aspecto más notable consistió en el levantamiento general del terreno. Alrededor de Concepción entre 60 y 90 centímetros, y tres veces mayor en la Isla de Santa María, a unos 50 km de la costa. Robert Fitz Roy, dibujante y capitán del Beagle, le indicó un punto de mejillones aún frescos a tres metros sobre el nivel del mar. Eso explicaba la aparición de conchas a 200, 300 y 400 metros sobre el nivel del mar. Habían llegado allí a causa de los continuos levantamientos en los últimos 10.000 años. Playas eran ahora colinas, fiordos valles y lagos llanuras. Ciudades y campos se había hecho inhabitables y habían sido abandonados.

Este terremoto fue tan violento, que sacudió el archipiélago de Juan Fernández, a 620 km de la costa, un poco más al norte de Santiago, y surgió un volcán. Su isla más grande es donde el marinero escocés Alexander Selkirk pasó cuatro años y cuatro meses completamente solo inventándose cada día la manera de sobrevivir. Su historia inspiró a Daniel Defoe la novela Robinson Crusoe, un libro muy popular en su época.

La isla desierta se llamaba Más a Tierra y cambiaron su nombre en 1966. Se ha insinuado que el marinero Selkirk no fue el verdadero inspirador del libro, sino un tal Henry Pitman, un cirujano exiliado en Barbados. El caso es que la isla ya se llama así y llevará este nombre por mucho tiempo. Ahora ya no es una isla desierta, viven en ella unos cientos de personas. Una de sus playas se utilizó para la versión chilena del concurso televisivo Supervivientes. A cambio, se la proclamó área protegida y Patrimonio Mundial de la UNESCO. Se puede ir en avión desde Santiago.

Fuente: De viaje con Darwin 2, de Luca Novelli. Edelvives 2008. Con ilustraciones del mismo autor.


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