jueves, 6 de abril de 2023

las plantas sufrientes piden socorro

“Las vibraciones se han documentado en las plantas desde hace mucho tiempo, siempre utilizando un sensor fijado a la planta (o haciendo un agujero en la planta y fijando el sensor directamente al xilema). Nuestro estudio por primera vez registra sonidos aéreos utilizando micrófonos a distancia”, afirma Lilach Hadany, bióloga evolutiva y teórica de la Universidad de Tel Aviv.

Los investigadores explican que utilizaron los micrófonos para grabar plantas sanas y estresadas de tomate y tabaco, primero en una cámara acústica insonorizada y luego en un invernadero más ruidoso. Sometieron a las plantas a estrés por dos métodos: no regándolas durante varios días y cortándoles los tallos.

Tras grabarlas, entrenaron un algoritmo de aprendizaje automático –una Inteligencia Artificial– para diferenciar entre plantas sin estrés, plantas sedientas y plantas cortadas. Los sonidos parecen borboteos o chasquidos y son más frecuentes en las plantas estresadas que en las relajadas. Para que estas emisiones sean perceptibles por el oído humano los científicos han tenido que reducir su frecuencia.

Las plantas estresadas por el agua empezaron a emitir ruidos antes de estar visiblemente deshidratadas (y la frecuencia de los sonidos alcanzó su máximo tras cinco días sin agua antes de volver a disminuir a medida que las plantas se secaban por completo). Los tipos de sonido emitidos diferían según la causa del estrés. El algoritmo de aprendizaje automático fue capaz de diferenciar con precisión entre deshidratación y estrés por corte y también pudo discernir si los sonidos procedían de una tomatera o de una planta de tabaco.

Animales y otras plantas podrían estar escuchando y beneficiándose de los sonidos. Hadany y otros miembros de su equipo mostraron en investigaciones anteriores que las plantas pueden responder a sonidos y vibraciones, también que algunas aumentan la concentración de azúcar en su néctar cuando “oyen” los sonidos emitidos por los polinizadores.

Otros estudios han demostrado que las plantas cambian su expresión genética en respuesta a los sonidos. “Si otras plantas tuvieran información sobre el estrés antes de que se produjera, podrían prepararse”, apunta Hadany.

2 comentarios:

  1. Imagínate el sonido que producirán las plantas viendo aproximarse un incendio , en él ya , ni te cuento : (

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Debe ser atronador, incluso en la lejanía, antes del crepitar.

      Eliminar