martes, 24 de mayo de 2016

contra la extracción de tierras raras en valdepeñas

El proyecto presentado por QUANTUM MINERÍA S.L. que propone el movimiento de 12 millones de toneladas de tierra en 10 años, va a suponer un destrozo físico y del paisaje de un valle fluvial de la cuenca del Río Guadiana. Además el proyecto no cuenta, no puede contar, con el agua necesaria para el desarrollo del proyecto, ya que el agua de Cabezuela está destinada para uso de boca, y además la subcuenca del Alto Guadiana está considerada sobreexplotada desde el año 87.
En el informe de la empresa minera se explica que tienen pensado hacer una depuradora sólo para los usos auxiliares, y establece que el primer tratamiento para la separación física del material se realizará con floculante Goma Guar, con el que se afirma que no es necesario ninguna depuración. Esto supone que la empresa no va a dar ningún tratamiento a las aguas resultantes del uso de los 300.000 m3 que la empresa advierte que va a utilizar tanto en el primer proceso de concentración física ni los que resulten necesarios si se diese en esta localización el primer proceso de lixiviación para la concentración química.

Aunque las pruebas de las muestras dan baja cantidad de uranio y torio, los minerales que aportan radioactividad a las monacitas, eso no tiene que hacer descartar la posibilidad de que en parte de los 12 millones de toneladas de tierra que pretende trabajar la empresa, no pueda darse en determinadas partes de la explotación mayores índices de radioactividad.

En conclusión, este proyecto cuando menos deja muchos interrogantes en el aire, y ofrece muy pocas garantías en términos de protección mediambiental, riqueza paisajística, fauna y desarrollo endógeno de la viticultura por citar algunos ejemplos claros. Cuestionamos muy mucho la rentabilidad del proyecto y en este sentido consideramos más que un riesgo que no se termine de realizar la restauración ambiental de la zona a la finalización del mismo.



Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos que se encuentran dispersos por la corteza terrestre y están asociados a 3 minerales: bastnasita, monacita y la loparita. Estos elementos, muy escasos en el mundo, son muy utilizados para la fabricación de altas tecnologías como ordenadores, televisores, sustancias fluorescentes, generadores eólicos o imanes para coches híbridos. Actualmente el 95% se extrae en China, debido a sus carencias en legislación medioambiental y laboral.

Los minerales que encontramos en los yacimientos son principalmente monacita gris y monacita amarilla, los cuales están asociados a los elementos radiactivos de torio y uranio. Ambos minerales pueden tener niveles típicos de radiación de entre un 6% y un 12 % para la monacita gris y de hasta el 25% para la monacita amarilla, aunque los promotores del proyecto (la parte interesada) dicen que en este caso unas muestras cogidas al azar indican una radiactividad de sólo 0,2%.

Esta industria extractiva está considerada muy contaminante debido a minas como la de Baotou en China, donde los habitantes de la zona han tenido que ser evacuados por los serias consecuencias de las minas a la salud, o de Mountain Pass en Estados Unidos donde hubo una fuga de agua radiocativa que provocó su cierre, aunque ha vuelto a ser abierta recientemente.

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