jueves, 17 de diciembre de 2015

el pichu's

Lo más asombroso de este pequeño bar de la calle Azucena (detrás de la catedral) de Ciudad Real, es que toda la carta de montados, tostas, fritos, platos y raciones no es más que un catálogo de tapas. Es por eso que curritos y estudiantes a la hora del bocata vienen a tomarse unas guitarras, hamburguesas, raciones de bravas o calamares al precio de la caña. ¡Y tiene una máquina petaco!

La última vez que lo visitamos estaba a tope, y él se dedicaba a atender una enorme terraza que había puesto en la placita frente a la catedral. Nos cobró cuatro euros por dos cañas sin alcohol, y decidimos que ya no merecía la pena. Por ese precio hay varios bares en Ciudad Real en que puedes beber un bien vino y una tapa con una elaboración más delicada. Seguro que él estaba mucho más contento con su nueva clientela.

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