jueves, 18 de diciembre de 2014

el espia que no existió

A su vez, decidimos excarcelar y enviar a Estados Unidos a un espía de origen cubano que estuvo al servicio de esa nación.
Por otra parte, basados en razones humanitarias, hoy también fue devuelto a su país el ciudadano norteamericano Alan Gross.


Discurso a la Nación de Raúl Castro Ruz


Hoy, Alan Gross ha regresado a casa, y se ha reencontrado al fin con su familia. Alan fue liberado por el gobierno cubano por razones humanitarias.
Por otra parte, a cambio de los tres agentes cubanos, Cuba hoy ha puesto en libertad a uno de los más importantes agentes de inteligencia que los Estados Unidos han tenido en Cuba y que ha permanecido en prisión durante casi dos décadas.
Este hombre, cuyo sacrificio ha sido del conocimiento sólo de unos pocos, le proporcionó a los Estados Unidos la información que nos permitió arrestar a la red de agentes cubanos de la cual eran parte los hombres que hoy son transferidos a Cuba, así como otros espías en los Estados Unidos
Este hombre se encuentra ahora a salvo en nuestras costas.

Discurso de Obama


Mientras que el contratista Alan Gross se llevaba el protagonismo de las cámaras, en algún punto de Washington se celebraba una segunda liberación de forma mucho más discreta: la de un misterioso agente de inteligencia que pasó casi 20 años en una cárcel de Cuba por espiar para Estados Unidos.

De este hombre, totalmente fuera del radar de la opinión pública estadounidense, se sabe muy poco y, si se cumplen los deseos de la inteligencia del país, seguirá sin conocerse casi nada.

La oficina de James Clapper, el director de Inteligencia Nacional —el jefe de los espías de EE UU—, se ha limitado a revelar que es un "ciudadano cubano" que fue "fundamental" para desbaratar "numerosos" operativos de la inteligencia cubana en territorio estadounidense.

Muestra de su importancia son las elogiosas palabras que el presidente Barack Obama le dedicó este miércoles en su declaración sobre la normalización de relaciones con Cuba. Este agente fue "uno de los activos de inteligencia más importantes que EE UU ha tenido jamás en Cuba", destacó el mandatario.

Aunque el grueso del trabajo de este espía seguirá siendo secreto, sí se han revelado algunos frutos de su labor: gracias a sus informaciones fueron descubiertos y procesados algunos de los espías más peligrosos por su alto grado de infiltración en las más altas esferas del poder de Washington.

Según EE UU, su colaboración sirvió para poner sobre la pista de, entre otros, Ana Belén Montes, una condecorada analista de los servicios de inteligencia militar que era la principal responsable de analizar la información sobre Cuba de la Agencia para la Inteligencia de Defensa (DIA). Durante 17 años, espió de forma paralela para la isla sin ser detectada. Finalmente, fue detenida en 2002 y, desde entonces, cumple una condena de 25 años de cárcel.

El agente ahora liberado también ayudó a descubrir y apresar a otro alto exfuncionario estadounidense, Walter Kendall Myers, que fue un topo cubano en el Departamento de Estado durante tres décadas bajo el alias de Agente 202. Myers —que llegó a tener acceso a información marcadas con el sello de alto secreto— y su esposa, Gwendolyn Steingraber Myers, fueron detenidos en 2009 y cumplen cadena perpetua.

De acuerdo con la escasa información difundida sobre este espía "clave" para Washington ahora liberado, también desempeñó un papel destacado en la revelación de las actividades de la Red Avispa, el entramado de espías cubanos infiltrados dentro del exilio cubano en EE UU. Cinco de estos espías fueron apresados y condenados a largas condenas de cárcel. Los tres que aún seguían tras las rejas recorrieron este miércoles el camino inverso al de Gross y regresaron a la isla.



(Aquí en España, en los noticieros de televisión solo se habla de Alan Gross, el segundo liberado no existe).



Gross no era el único preso en ser liberado, Cuba también sacaría a un agente estadounidense no identificado, así como 53 disidentes políticos, y, a cambio, los EE.UU. liberarían a Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino, agentes cubanos encarcelados por espionaje.

Las opiniones pueden haber diferido en el papel de Alan Gross, que los EE.UU.  insisten en que nunca tuvo papel de espionaje alguno, pero todas las partes admiten que una parte vital de la operación fue la liberación de ese cubano sin nombre que espió para Estados Unidos y que había estado en la cárcel durante 20 años.

El agente en varias ocasiones ha sido descrito por funcionarios como una de los más significativos "activos de inteligencia" en la historia moderna de Estados Unidos, y su liberación fue descrita por el director de la seguridad nacional, James Clapper, como un "cierre apropiado para el capítulo de la Guerra Fría".


Dan Roberts en Washington · The Guardian 18 Diciembre



En la izquierda, Sarraff con 32 años, fecha en la que fue
encarcelado, y en la derecha, en una imágen sin datar cedida
por la familia Sarraff. / 
AP
Newsweek y The New York Times apuntan a que es Rolando, Roly,Sarraff Trujillo, un criptógrafo de 51 años que trabajó para la Dirección de Inteligencia de Cuba, y que el régimen encarceló en 1995 por pasar información a la CIA. Su hermana Vilma vive en un pueblo de Cuenca y niega que Roly sea el "hombre clave" del que habló Obama en su discurso refiriéndose a él como "uno de los activos de inteligencia más importantes que Estados Unidos ha tenido jamás en Cuba". "Es todo una mera especulación mediática", asegura Vilma por teléfono. La mujer lleva 20 años defendiendo la inocencia de su hermano. 

PATRICIA GOSÁLVEZ · Madrid · El País 19 DIC 2014

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