martes, 21 de enero de 2014

la dulce fruta del almez







Está ahora madura y en su máximo dulzor. Los pájaros gustan de comerla, pero para nosotros tiene muy poca carne. Me la meto en la boca y con los dientes le quito la piel, y la chupo arañando con el filo de los dientes su carne dulzona. La mantengo como un caramelo, sin ronchar, hasta que el hueso deja de aportar, un buen rato después.



2 comentarios:

  1. Siempre es un placer pasarse por tu blog, no conozco esa fruta..!

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    1. Hola Ana. Un placer encontrarte por aquí. Es un árbol muy común, el "celtis australis". En la Puerta de Murillo del Museo del Prado hay una gigante que tuvieron que apuntalar pues no podía con su propio peso. Pongo una lámina para los curiosos como tú.

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