viernes, 24 de junio de 2016

sansevero y su príncipe



Una parada imprescindible es la visita a la Capilla de Sansevero, pequeña iglesia del palacio de Raimondo di Sangro, séptimo Príncipe de Sansevero, digno exponente del siglo de las luces y perteneciente al círculo ilustrado de la corte de Carlos III, de una sola nave con ocho capillas laterales y bóveda de cañón donde los personajes levitan hacia el profundo cielo, donde se ilumina el Paraíso.

Este militar, políglota, hombre de ciencias y de letras, inventor, anatomista, letrado y académico, escépticamente religioso, afecto al ocultismo y la alquimia y Gran Maestre de la Masonería napolitana, proyectó esta capilla como mausoleo familiar con inquietantes claves, como un homenaje de la vida sobre la muerte, y en cuyos sótanos se guardan algunos de sus experimentos como sus máquinas anatómicas, que consisten en un vaciado anatómico de tres cuerpos humanos, de varón, de mujer y de recién nacido, donde sólo pervive el esqueleto, algunas vísceras y la maraña ramificada que forma el sistema vascular. Este espacio es una cripta familiar y propia que el Príncipe no vio terminada. En ella está la obra máxima de Francesco Celebrano: un alto relieve que representa el enterramiento de Cristo.

En la planta principal destacan sus esculturas veladas: el Cristo Velado de Giuseppe Sammartino, un trabajo tan perfecto que la leyenda atribuye al uso de alguna alquimia marmórea; una mujer sensual envuelta en un velo a la que se tituló Modestia, no sabemos a santo de qué, de Antonio Corradini y dedicada a la madre del Príncipe; y La Libertad del Cautivo, en que un personaje dedicado al padre del Príncipe se libera de una red, que representa el apego a la vida, esculpida por Frances Queirolo. Encima de la puerta principal hay otra escultura curiosa en que un oficial de Felipe II, Cecco di Sangro, un antepasado, salta de un ataúd, donde fingió estar muerto durante dos días para poder conquistar la fortaleza de Amiens.

jueves, 23 de junio de 2016

viaje a italia 2007: llegada a nápoles







Cogemos un cercanías en Atocha a Nuevos Ministerios, y de allí al aeropuerto en metro. Desayunamos en el aeropuerto en medio de una excursión de abuelas rezaditas y madrugadas. El capitán dice que en Nápoles hace buen tiempo. Llegamos a un aeropuerto pequeño. Bajamos por escaleras a las pistas. En buses hasta Garibaldi. Todo sucio, basura por las calles, trileros haciendo el agosto, casas desvencijadas y desconchadas. Las ventanas abiertas muestran su vida interior. Mucha ropa tendida en la calle. Gente de piel morena y pelo negro. Motos chapuceadas con precintos.

Porta Capuana, Castel Capuano. Muchas motos y tiendas abiertas. Vida callejera. La pensión es una buhardilla limpia. Un gafotas con cara de cura nos enseña una habitación grande por 50 euros. Nos lavamos y nos tomamos una cerveza en la plaza de abajo, Vía Sole con Vía Tribunali. Yo una Peroni piccola y Beni una coca. La policía lleva botas y pantalones de montar, y gafas de sol. Los pantalones azules llevan una banda roja.

Vemos la impresionante Capilla de Sansevero y damos una vuelta. Comemos en la terraza turística de Munaciello. Alguien toca el acordeón para comer y un abuelo quiere cobrar por unos segundos de canto. La gente le dice que se llevó todo el del acordeón. Comemos mal por 28 euros.

Subimos una escaleras enormes hasta el castel de Sant' Elmo. Volvemos por atrás por Gradini del Petraio, que han ido habitando familias ricas. Desde un balcón vemos Nápoles y el Vesubio a lo lejos. Se oyen las radios bajando las escaleras, que algunas motos se atreven a bajar. Salimos por la Vía Santa Catalina de Siena. Las aceras están llenas de coches aparcados, y hay que caminar por la calzada plagada de motos circulando. La Galería Umberto I nos recuerda la de Milán. La Plaza del Pebiscito, que de plaza popular pasó a ser de la realeza, y los franceses la hicieron laica, eliminando todos los edificios religiosos. Ahora domina la iglesia de San Francisco de Paula, en el centro de una columnata semicircular; también hay una estatua de Carlos III. Nos sentamos a la sombra junto a Dante y vemos a la gente pasar.

En Santo Domingo Mayor están los arcones aragoneses, con 42 féretros, entre los que se encuentra Alfonso de Aragón, que murió en 1458 en el Castillo del Huevo, en la bahía. Todos los hombres muertos de las losas van vestidos de guerreros y tienen dos perros a los pies. Flipo con un fresco de Pietro Caballini donde alguien se pone a volar. También con la gente que vive en la parte superior de la iglesia de Sant'Angelo al Nilo, en la Piazzeta del Nilo, donde el río lo representa un viejo barbudo, y usa sus terrazas.

Cenamos en una trattoria barata en la calle Tribunali: Trattoria Antica da Carmine. Es bonita y agradable. Tiene aire acondicionado y comida napolitana. Por la noche no hay quien duerma con los silvidos, cohetes y las voces de los jovenzuelos dueños del mundo y niñas tetonas morenitas de playa.

miércoles, 22 de junio de 2016

restaurantes reclamo de los ángeles









Estos edificios con formas extravagantes servían de reclamo para un alto reparador en las carreteras o esas calles tan abiertas de Los Ángeles. Restaurantes en forma de alimentos gigantes, animales, y artículos para el hogar. Algunos de estos edificios todavía existen hoy en día. Su situación exacta y algunas fechas de las fotos pueden verse en vintage evereyday.

martes, 21 de junio de 2016

lunes, 20 de junio de 2016

cuba en los años cuarenta

"... y el susodicho caminaba junto a la población de marras en unión de los individuos ya mencionados, cuando fueron interceptados por una patrulla de tres soldados, que les dieron el alto; luego de ser registrados y al no encontrarles armas encima, les conminaron a que avanzasen delante de la referida patrulla, siempre apuntándoles con sus armas; fue ése el momento en que mi cliente escuchó las detonaciones y se sintió herido, perdiendo acto seguido el conocimiento. Ignora él cuánto tiempo hubo de estar inconsciente, pero al volver en sí, notó que le cubría la tierra, dándose cuenta de que había sido enterrado, al creerle muerto sus atacantes; después de librarse de la tierra, procedió a buscar a sus compañeros, a los que encontró enterrados no lejos de allí, ambos muertos. Por último, sabiéndose herido de gravedad, salió en busca de auxilio, el que halló en casa de unos vecinos del lugar, que le prestaron asistencia, conduciéndole más tarde al puesto de socorro de la ciudad.

"Para que tenga conocimiento de estos hechos y se inicie el correspondiente procesamiento del culpable o los culpables, elevo este informe..."



Viñeta nº2, de Guillermo Cabrera Infante en su Así en la paz como en la guerra, Editorial Montaña Mágica, Colección Antillas. Madrid 1986.

domingo, 19 de junio de 2016

la tragedia del humo



















Sánchez, Reyes, Ramírez, Núñez, Álvarez.
Estos nombres son como los cimientos de Chile.
El pueblo es el cimiento de la patria.
Si los dejáis morir, la patria va cayendo,
va desangrándose hasta quedar vacía.
Ocampo nos ha dicho: cada minuto
hay un herido, y cada hora un muerto.
Cada minuto y cada hora
la sangre nuestra cae, Chile muere.
Hoy es el humo del incendio, ayer fue el gas grisú,
anteayer el derrumbe, mañana el mar o el frío,
la máquina y el hambre, la imprevisión o el ácido.

No es el gas: es la codicia la que mata en Sewell.
Ese grifo cerrado de Sewell para que no cayera
ni una gota de agua para el pobre café de los mineros,
ahí está el crimen, el fuego no es culpable.
Por todas partes al pueblo se le cierran los grifos
para que el agua de la vida no se reparta.
Pero el hambre y el frío y el fuego que devora
nuestra raza, la flor, los cimientos de Chile,
los harapos, la casa miserable,
eso no se raciona, siempre hay bastante
para que cada minuto haya un herido
y cada hora un muerto.

Fragmento de Catástrofe en Sewell, de Pablo Neruda, de su Canto General.

La Tragedia del Humo fue una catástrofe minera en la mina El Teniente, Sewell, Chile, que sucedió el 19 de junio de 1945, y en la que murieron 355 trabajadores. La tragedia se originó por el monóxido de carbono emanado de un incendio tras una explosión, y del que se propagó el humo por toda la mina debido a las condiciones de ventilación. Es con motivo de esta tragedia que se toman medidas de seguridad.
Los mineros muertos fueron enterrados en el cementerio nª2 de Rancagua, y sus mujeres recibieron casas en la Población O'higgins, más conocida como Las Viudas. Entonces, Pablo Neruda era senador en Chile e instó a una investigación sobre la responsabilidad en los sucesos.

viernes, 17 de junio de 2016

progresos en la huerta







Melones, zanahorias, tomates, pepinos, coles y calabacines.

miércoles, 15 de junio de 2016

había una vez


El Ringling Brother Circus en los años 40.

martes, 14 de junio de 2016

la muñeca que cagaba dinero






Esto era un padre que tenía tres hijas, y estaban mu pobres mu pobres y no tenían qué ponese las pobres; y se fue el agüelo a por un haz de leña, y fue a tirar de un chaparro y sacó un muñeca ¡mu grande!, una muñeca mu grande. La llevó a casa y dicen las chicas:
 -Padre, yo la quiero; padre, yo...
 -No, ésta es pa mi Mari Tere, que es la más pequeñita.
Bueno, la acostó con ella. Y en medio de la noche dice la muñeca:
 -Mari Tere, quiero cagar.
Dice: 
 -¿Que quieres cagar?; pues ¡hala!, pues te pongo.
Bueno, usted no sabe todo lo que llenó: toda la habitación y todo lleno. Se levantan por la mañana y todo eran dineros, lo que había cagao la muñeca, ¡tó dinero! ¡Se pusieron de contentas que usté no sabe!
Pues ya llaman a la vecina y la vecina dice que se la dé. Dice la niña que no se la da, y la vecina que sí...
 -Te damos unos pocos dineros y no te damos la muñeca.
Pero aquel día le dieron la muñeca; ya las convenció y le dieron la muñeca...
 -Muñequita, ¿quieres cagar?
 -No.
 -Muñequita, ¿quieres cagar?
 -No.
En esto que dice la muñeca:
 -Quiero cagar.
La pone y todo todo todo lo llenó. La vecina, tan contenta, esperó a que fuá de día. Cuando fue de día vio que todo lo que había cagao era mierda. Coge la muñeca, la vecina, y la tira. ¿Ande cae?; al corral del rey. Sale el rey a hacer sus necesidades, coge la muñeca, se limpia el culo y no se la puede despegar; la muñeca la llevaba a toas partes que iba, en el culo pegá.
Echan un pregón:
 -¡Que al hijito del rey se le ha pegao una muñeca en el culo y no puede nadie quitársela; que la que se la quite, se casa con ella!
Pues fueron las niñas y, en cuanto que vio la muñeca a la Mari Tere, se quitó de con el rey y se fue con ella. De modo que allí celebraron su boda y se casaron y fueron felices, y a mí no me dieron nada.

Cuento grabado a Genoveva Cuadra Palomo, de 68 años, campesina y de Corral de Calatrava, en abril del 81, y recogido en su libro de Cuentos tradicionales recopilados en la provincia de Ciudad Real, del Instituto de Estudios Manchegos (1984) por Julio Camarena Laucirica.