Me gustan las piezas pequeñas que caben en una mano, son fáciles de tocar y pasar a quien tenemos al lado. Piezas sin importancia sobre las que no teorizar, solo sentir. Como si acabaran de aparecer en una casa ruinosa, entre cascotes y vigas caídas. La pieza en sí es parte de la ruina. Agotados, torturados por la vida. Huesos rotos de porcelana y sangre seca de limonita. Cocción en horno de leña.





Buenas tardes, estaria interesado en la hebilla del numero 31 que subio en una publicacion hace unos años. Estaria interesado en vender la hebilla? Me gusta mucho su bloc. Un saludo
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