jueves, 31 de diciembre de 2020

tallarines con setas


I N G R E D I E N T E S

Aceite de oliva y sal.
Dos dientes de ajo.
Un poco pimiento verde.
Perejil.
Medio tomate.
Media cebolla.
Una hoja de laurel.
Guindilla seca.
Las setas que haya en el mercado. Nosotros hemos usado un mix de shiitake, champis y buna shimeji.
Tallarines frescos con huevo.
Vino blanco y agua.
P R E P A R A C I Ó N

Se laminan los dientes de ajo y se ponen a freir. Se le añade el pimiento verde, muy poco, muy picado. Una vez dorados los ajos, se le echa la shiitake cortadita con perejil picado, y después la cebolla y el tomate muy picados. También el laurel. Se mantiene removiendo hasta que ablande todo. A medio camino, se le añaden los champis laminados y más tarde las bunas. Sal. Y al final, guindilla muy picada para que fría solo un poco. Se le añade vino blanco hasta que se evapore el alcohol y agua que llegue a cubrir los tallarines y sal al gusto. Cuando se pone a hervir se añaden los tallarines y, al recuperar el burbujeo, se dejan tres minutos aprox. El tiempo suficiente para que el agua se evapore y los tallarines queden al dente.

Quien quiera puede añadirle queso rallado, pero les recordamos que esto no es el famoso tagliatelle ai funghi, que se fríe con mantequilla, lleva nata líquida, y el picante es de pimienta, sino que sigue el patrón de los guisos manchegos, pero dejándolo asurar. La receta es para dos personas.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

revisitar star



Star fue mi revista favorita en mis años jóvenes, primeros en Madrid. Fue una revista de prensa contracultural y comix underground publicada en Barcelona por Producciones Editoriales entre 1974 y 1980, Los primeros números pretendían ser quincenales pero finalmente tuvo una periodicidad mensual. Fue repetidamente multada y después del secuestro del número 15 fue cerrada por orden gubernamental durante más de un año. El número 16, primero tras el cierre, también fue secuestrado en julio de 1976 por orden judicial que se justificaba por la posibilidad de escándalo público.

La web sense nom nos ofrece la posibilidad de bajarnos la colección completa en formato pdf, pudiendo elegir números una vez vista la portada. Para los que no la conocieron, merece la pena una mirada con perspectiva, y para los que sí, viene bien recordar.

martes, 29 de diciembre de 2020

cita con magnum en el canal

Olivia Arthur / MagnumPhotos
Eve Arnold / Magnum Photos






La Fundación Canal presenta “Magnum: El cuerpo observado”, una exposición que reúne 136 imágenes en las que 14 de los más destacados fotógrafos de la agencia Magnum Photos centran sus objetivos en el cuerpo humano como forma de expresión, tanto de los fotógrafos como de los propios sujetos fotografiados. A través de estas fotografías, los autores reflexionan sobre una amplia variedad de temas como la intimidad, la identidad, la sexualidad o cómo la distintas estructuras sociales y culturales determinan la forma de representar y entender el cuerpo humano.

La exposición incluye imágenes de :
Eve Arnold (Filadelfia, EE.UU, 1912 – Londres, Reino Unido, 2012).
Olivia Arthur (Londres, Reino Unido, 1980).
Werner Bischof (Zurich, Suiza, 1916 – Trujillo, Perú, 1954).
Antoine D’Agata (Marsella, Francia, 1961).
Bieke Depoorter (Cortrique, Bélgica, 1986).
Cristina Gª Rodero (Puertollano, Ciudad Real, 1949).
Bruce Gilden (Nueva York, EE.UU, 1946).
Philippe Hallsman (Riga, Letonia, 1906 – Nueva York, EE.UU, 1979).
Tim Hetherington (Birkenhead, Reino Unido, 1970 – Misurata, Libia, 2011).
Herbert List (Hamburgo, Alemania, 1903 – Múnich, Alemania, 1975).
Susan Meiselas (Baltimore, EE.UU, 1948).
Miguel Rio Branco (Las Palmas de Gran de Canaria, 1946).
Alessandra Sanguinetti (Nueva York, EE.UU, 1958).
Alec Soth (Minneapolis, EE.UU, 1969).



lunes, 28 de diciembre de 2020

el nacimiento de leonora carrington

Carrington y Max Ernst. Foto de Lee Miller

Cuando se le pidió que describiera las circunstancias de su nacimiento, a la pintora y escritora surrealista Leonora Carrington le gustaba decir que no había nacido; ella había sido hecha. Un día melancólico, su madre, hinchada por trufas de chocolate, puré de ostras y faisán frío, sintiéndose gorda, apática e indeseable, se había tendido encima de una máquina. La máquina era un artilugio maravilloso, diseñado para extraer cientos de galones de semen de animales (cerdos, gallos, sementales, erizos, murciélagos, patos) y, como se puede imaginar, llevar a su usuario al orgasmo más espectacular, volviéndola completamente triste, enferma de estar al revés y al revés. De esta comunión de humano, animal y máquina, nació Leonora. Cuando emergió, el 6 de abril de 1917, Inglaterra se estremeció.

domingo, 27 de diciembre de 2020

auroras




La vista llenó el cielo del norte; su inmensidad era apenas concebible. Como del cielo mismo, grandes cortinas de luz delicada colgaban y temblaban. De un verde pálido y rosa, y tan transparentes como la tela más frágil, y en el borde inferior de un carmesí profundo y ardiente como los fuegos del infierno, se balanceaban y relucían libremente con más gracia que la más hábil bailarina. Lyra pensó que incluso podía oírlos: un vasto susurro distante.


Gracias a la página de los Royal Museums Greenwich podemos adentrarnos en el fascinante mundo de las auroras, llena de enlaces interesantes como este texto de Phillip Pullman, esta maravillosa foto de Carlos F.Turienzo en su Instagram, y mucho más.

sábado, 26 de diciembre de 2020

sitopías

    No se me ocurre una habilidad más importante que cocinar. Es más importante que conducir. Quizá no tan importante como leer y escribir, pero lo siguiente en la lista: leer, escribir y cocinar. Es lo que pones en tu cuerpo, como construyes tu yo futuro... Si no tienes dinero, necesitas cocinar de forma asequible. Y la mayoría de las grandes gastronomías del mundo están basadas en verduras, que no son caras, pero hay que saber cocinarlas. Si vives en un desierto alimentario, con cinco supermercados a tu alrededor, no es fácil comer bien. Es difícil hacerlo en una cultura gastronómica industrial.
    En todas las utopías se habla mucho de comida, pero no la ponen en primer lugar. "Sitos" es comida en griego; "topos", lugar. Sitopía es el lugar de la comida. La idea es que la comida puede ser una forma práctica de llegar a la utopía. Si la valoramos e integramos, estaremos en una sitopía. Lo bonito es que las pequeñas sitopías ya existen donde hay mercados de abastos en la ciudad.

Carolyn Steel, autora de Ciudades Hambrientas

jueves, 24 de diciembre de 2020

proyectos para la plaza de la cebada



La plaza de la Cebada surgió sobre el vacío de un antiguo cementerio árabe, y se erigió como uno de los puntos de encuentro de una ciudad semilla que posteriormente se convertiría en capital del reino.

Por su situación y sus dimensiones, el encuentro entre calles sin asfaltar, que era la plaza de la Cebada, supuso el escenario perfecto para el desarrollo de actividades que llevaban implícito el encuentro de multitudes, como ferias, procesiones, ejecuciones y por supuesto el mercado. La Cebada acogía un mercado provisional y periódico, donde al aire libre se amontonaban sombrajos y mercancías y donde la arquitectura era efímera y surgía al servicio del espacio público. El elemento unificador y generador de actividad era el vacío mismo, que se abría en la ciudad para acoger cualquier actividad que ésta requiriese.

Desde su principio estuvo dedicada al comercio de granos, de tocino y de legumbres. Fue también muy famosa por celebrarse en ella las famosas Ferias de Madrid, y el paseo y bullicio consiguiente, de que aún hemos podido ser testigos en algunos años del presente, en que se han continuado en ella; pero a fines del siglo último adquirió esta plazuela más funesta celebridad por haberse trasladado a la misma las ejecuciones de las sentencias de muerte en horca o garrote.

El primer Mercado de la Cebada se remonta al siglo XVI y no era más que un conjunto de puestos que instalaban los comerciantes, agricultores y ganaderos que entraban en Madrid por la cercana Puerta de Toledo. Así se mantuvo hasta el siglo XVIII, cuando el aumento de la población madrileña obligó a plantearse la construcción de un edificio con mayores garantías sanitarias.

Proyecto de Mercado para la Plaza de la Cebada de 1867, realizado por Mariano Calvo y Pereira.

Pero las arquitecturas están para mejorar las condiciones de vida de los que las habitamos, o al menos así debería ser, y con la llegada de las grandes estructuras de acero, el mercado fue cubierto. Se construyó un edificio moderno que gracias a su sistema constructivo innovador, daba cobijo a una actividad comercial que tornó a permanente; el edificio era una gran cubierta ventilada de chapa sobre estructura metálica con altos ventanales que procuraban la iluminación natural, los cuales tuvieron que ser protegidos del oeste madrileño con celosías de librillo. Era un edificio al servicio de la plaza y de la función que demandaba la sociedad.

El arquitecto Mariano Calvo y Pereira se encargó del diseño y la construcción del mercado, que fue inaugurado finalmente el 11 de junio de 1875 por el rey Alfonso XII.

Este mercado se abría a la plaza, ahora más pequeña de la Cebada, que bien orientada y conectada con la de la Paja y el Humilladero, seguía constituyendo un espacio público de primer orden en la capital. La arquitectura apareció para mejorar el espacio público, siendo prioritaria la continuidad en el plano de acceso y cediendo a los comerciantes un zócalo, que a modo de los de las catedrales, permitía a los vendedores apoyarse en él para facilitar tanto al interior como al exterior un lugar para la venta.

Pero este nuevo mercado no reunía las condiciones necesarias para la conservación de los géneros. Las carnes sobrantes se sacaban por las noches a sitios frescos para evitar su putrefacción. Junto al mercado estaba la iglesia de Nuestra Señora de Gracia o de la Vera Cruz. Fue derribada en 1903 y con su solar en el comienzo de los años cincuenta fue ampliado el mercado. Este nuevo proyecto produjo el derribo del antiguo edificio de hierro siendo sustituido por uno de hormigón.


Se derribó el antiguo mercado y se instauró el nuevo, con una nueva ubicación en la plaza en 1958. Se planteó con un sistema constructivo innovador con los materiales del momento, en hormigón y ladrillo, levantando las seis cúpulas que hoy lo caracterizan. Pero la ubicación del mercado descuidó el espacio público, olvidándose lo que le debía, y la plaza quedó relegada a unos espacios traseros perdiendo la conexión con las otras plazuelas de la zona, además el aumento del tráfico rodado hizo que los peatones se quedaran limitados a un perímetro funcional del mercado, y que la puerta principal se quedara huérfana de espacio público. La necesidad de más puestos supuso también una entrada a dos alturas, lo que rompió la continuidad con el plano de la calle.

En 1968 se construyó a su lado una piscina cubierta con varias salas de gimnasio que, en 1996, el gobierno del PP quiso trasladarla a un solar de San Francisco el Grande y construir en su lugar un polideportivo. En este proyecto el mercado desaperecería (IU propuso llevarlo al Mercado de Toledo). El proyecto nunca se realizó.

A la ya desplazada plaza de la Cebada se le restaron algunos metros más para hacer la entrada de vehículos al aparcamiento subterráneo que se construyó en el 92, que aunque era necesario para el mercado, aisló aún más la plaza al romper la conexión con la calle Toledo.

En 2005, Alberto Ruiz Gallardón promete un concurso internacional de ideas para revitalizar la zona, renovando las instalaciones deportivas, ya obsoletas. Deja las obras para 2007, con la idea de acabarlas en 2009. Se quiere financiar el proyecto con viviendas.
 
El concurso de ideas queda desierto y se convoca otro. En 2007 se decide icluir un supermercado para financiar el proyecto, en lugar de construir vivienda libre. El Ayuntamiento sabía que no tendría fondos. Pese a ello, en agosto de 2009 se tira la piscina con los fondos estatales del Plan E.

En 2010 admite no tener fondos y ofrece a inversores privados convertir el mercado en un centro comercial a cambio de que sufraguen la construcción del polideportivo. Aun tuvo que cambiar el proyecto para hacerlo lo suficientemente atractivo como para encontrar a alguna empresa interesada. Los vecinos se organizan para que el mercado no se tire.


















El proyecto Asaad Arquitectura es una idea para unir en una sola propuesta, mediante un sandwich estructural que es atravesado por patios y circulaciones, mercado, polideportivo, aparcamiento y plaza. En la cota urbana se programa el mercado de alimentación, en el nivel superior se sitúan las cajas que contienen el programa deportivo y finalmente se corona con el aparcamiento al cual se accede por dos rampas que atraviesan el edificio. De este modo el usuario adquiere una percepción del conjunto y de su condición de edificio mixto. Finalmente en julio el Ayuntamiento aprobó la modificación urbanística para destrabar la operación sin coste para el erario municipal. 

Así lo ve Cristina "La Espigadora" en un post: "Llegaron los empresarios, políticos, cuñados, y sus proyectos: aquí haremos una piscina nueva, no, que no hay dinero, cambiaremos el mercado, haremos un Corte Inglés, haremos un jardín en la azotea, haremos haremos haremos….El barrio sin piscina, el mercado muriendo, y alguien a punto de meterse una gran cantidad de pasta en los bolsillos. Ni entro a valorar el hecho de privatizar el espacio público que es el solar de la piscina de la Cebada.
Señores, no somos figurantes en el parque de atracciones para guiris que están consiguiendo que sea Madrid. En el centro viven familias, jóvenes, viejos que quieren ir a comprar a su carnicero y ejercitar algo sus cuerdas vocales, una vez al día.
Aquí vive gente. Todavía".

En 2010, ante la paralización de las obras, los vecinos logran poder usar el solar para actividades de barrio. El colectivo Basurama en la Noche en Blanco de 2010 vio en el solar una oportunidad y propuso la creación de una isla tropical, con cine de verano, escenario musical, talleres y juegos infantiles, con la idea de que durase “algunas semanas más”. La trama social y los vecinos se activaron y el ayuntamiento les cedió la gestión del solar, el nuevo vacío se llamó “El Campo de Cebada”, donde han trabajado voluntariamente los vecinos hasta  finales de 2019, en que empiezan las nuevas obras. 



La futura concesionaria construiría un centro comercial de cinco plantas y 13.500 metros cuadrados, con un espacio mínimo para los puestos de mercado, unos 30 del centenar que aún sobrevive, Al lado, levantaría un polideportivo de 8.924 metros, 4.300 de zonas verdes y un aparcamiento de 280 plazas, la mitad de ellas para los vecinos.

Tras la aprobación del proyecto, las alegaciones  y sugerencias recibidas y aceptadas por el Ayuntamiento han sido de tal calado que obligarán a repetir el proceso. El nuevo proyecto tendría que unir polideportivo  y centro comercial en una cubierta única para que allí se instale el parque público previsto. Lo que antes eran zonas verdes a ras de suelo, ahora deben ser viario peatonal que mejore la circulación de la zona.

En enero de 2017 el Ayuntamiento presentó un nuevo proyecto que cuenta con el mercado actual, donde una piscina pública, una larga reivindicación vecinal tras el derribo de la instalación en 2009, queda asegurada, así como otras instalaciones: pistas deportivas, cancha de baloncesto, gimnasio, musculación y actividades, completadas con vestuarios y zona de administración. En total, el polideportivo tendrá una superficie construida de 4.065 metros cuadrados. Incorpora el uso de energías sostenibles y respetuosas con el medio ambiente con placas fotovoltaicas en la cubierta y la instalación de geotermia en el subsuelo– ha buscado la mejor orientación geográfica posible para garantizar espacios soleados y la optimización de superficies, ampliando los metros cuadrados para los vecinos y vecinas.



La piscina se hará un poco por debajo de la cota de la calle. Sobre la piscina estará la pista deportiva al aire libre, una cancha de baloncesto, que tendrá 655 metros cuadrados. El proyecto plantea que este espacio deportivo sea de cogestión junto a las personas que utilicen la cancha. También habrá un rocódromo y otras instalaciones deportivas multiusos que podrán adaptarse en función de futuras tendencias.

En el espacio público abierto de 1.330 metros cuadrados los ciudadanos y ciudadanas tendrán capacidad de gestión para el desarrollo de actividades, como un jardín comunitario, cine de verano, gestión artística de muros, teatros, ferias, mercadillos, verbenas, etcétera. Se buscará dar continuidad en esa plaza a todos los aprendizajes del Campo de Cebada, un proyecto vecinal que ha llenado de actividades el solar en los últimos seis años.

El proyecto se ha desarrollado en base a dos prismas rectangulares: uno ocupa el frente del mercado en su fachada este, y el otro, el fondo norte de la parcela, conformando en su interior el espacio público. Las instalaciones son sostenibles y completamente accesibles. De hecho, el Ayuntamiento tiene el firme compromiso de conseguir mediante técnicas pasivas y activas la mayor eficiencia energética del polideportivo. En ese sentido, está previsto el uso de parasoles y marquesinas que mejoren la inercia del edificio.

La parcela del fondo sur acogerá la plantación de árboles medianos y grandes para mayor confort, tanto climático como visual. La accesibilidad es prioritaria en el proyecto, por lo que se conectarán los diferentes niveles de la calle, la piscina o la cancha de baloncesto mediante rampas que favorezcan el tránsito y la creación de espacios públicos a diferentes alturas.

Este proyecto acaba con la propuesta aprobada inicialmente el 27 de julio de 2011 después del trámite de información pública, en él se incorporaba un Parque Público de 4.200 m2 sobre la cubierta, un novedoso mirador sobre los tejados de La Latina, fácilmente accesible desde la calle.

Las obras se iniciaron en 2019 y siguen aún. El proyecto definitivo mantiene el antiguo mercado proyectado en 1958 y propone la construcción de un nuevo polideportivo con las aportaciones hechas en el proceso participativo. Un lugar de gestión vecinal y más espacio para la pista deportiva o los vestuarios se incorporan a la propuesta original, que incluye piscina, rocódromo, gimnasio y otras muchas instalaciones.

La superficie construida del polideportivo ascenderá a 4.065 metros cuadrados y el espacio público abierto a la plaza de la Cebada sumará 1.330 metros cuadrados. Su presupuesto es de 10.211.679,85 
euros. El proyecto propone la incorporación de energías sostenibles y respetuosas con el medio ambiente con la implantación de placas fotovoltaicas en la cubierta y la instalación de sistemas pasivos de control solar en las fachadas. 




Las obras del último proyecto se iniciaron en marzo de 2019. El último proyecto fue adjudicado por el anterior Gobierno de Manuela Carmena,con un plazo de 20meses para ejecutar la instalación deportiva, a las constructoras Becsa y Serrazar. Tendrá forma de L y estará adosada al mercado. Actualmente la empresa Serrazar ha hecho la cimentación y está poniendo la estructura metálica perimetral con piezas de 9 toneladas. Las ilustraciones de la izquierda son de este proyecto.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

ofelia (2)





La locura y muerte de Ofelia inspiró a gran número de artistas del siglo XIX, siendo la Ofelia de 1852 de Arthur Hughes la primera en exponerse en la Academia Real de Londres. Del mismo año data la Ofelia de John Everett Millais (1829-1896), quizá la imagen más célebre, aunque la influencia del primero es notable, pues según relata Heather Birchall, "Millais tuvo que subirse a una escalera para observar la obra de Hughes, al que expresó una gran admiración." Ofelia, en un marco rotundamente vegetal y acuoso, aparece flotando en el río, rodeada de flores, con la boca y los ojos entreabiertos y la mano contraída, gesto de gran pathos, mientras las formas del cuerpo y los velos del vestido se confunden con la flora del río. Posó para este emblemático cuadro Elizabeth Siddal, dependienta y luego esposa del también prerrafaelista Dante Gabriel Rosetti (1828-1882), quien pasó largas horas metida en una bañera de agua tibia con el fin de que Millais pudiera recoger lo más fielmente posible los efectos del agua sobre el vestido y la piel. La vegetación es profundamente simbólica: el sauce y las ortigas indican dolor, llanto, tristeza; las margaritas, inocencia y fidelidad; el lirio, que pronto se convertirá en emblema ofeliano, la virginidad de la muchacha, mientras que las orquídeas expresan lo opuesto, la sexualidad; la amapola alude a la que Hamlet le regaló y los ranúnculos, peligro. En definitiva, la conjunción de amor y muerte. La forma redondeada del lienzo bien puede sugerir un umbrío y vegetal escenario teatral, pero también es probable encontrar un indicio de cripta o hipogeo en plena naturaleza, por la estructura abovedada. De hecho, esta posibilidad fue recogida por Felice Carena (1879-1966) en su Ofelia (1912), para la cual escogió un formato estrecho y alargado como un ataúd. Los tonos verdosos y violetas son también fieles al cuadro de Millais, aunque la joven ya tiene los ojos cerrados y sonríe, casi como una ninfa, quedando la mitad del cuerpo ligeramente sumergida. Es, sin duda, el cuadro que mejor reproduce el drama de Shakespeare, en el que se describe el cadáver de Ofelia como una náyade que acude a su "muerte cenagosa".


Si hay un artista que más veces ha acudido al mito ofeliano, sin duda éste es John William Waterhouse, quien la recoge en tres momentos clave del drama shakespeariano, centrados en su locura: en su Ophelia de 1910, la joven aparece de pie, en pleno marco boscoso, con la mirada enajenada y multitud de flores (amapolas y margaritas) en su vestido, apoyada sobre el tronco de un árbol, con el puente y el río al fondo que preludian su muerte; en su Ophelia de 1894, de suaves tonos pastel, la muchacha se encuentra sentada sobre un tronco, más cerca de las aguas pantanosas, luce una larga y hermosa cabellera rojiza que contrasta con la blanquísima piel, del mismo modo que las amapolas y las margaritas de su pelo y regazo; en 1889, Waterhouse nos muestra una Ophelia yacente pero no flotando ni sumergida en las aguas, sino sobre un estanque vegetal, un claro de bosque donde destaca la luminosidad de su vestido frente a la frondosidad de los árboles que la rodean; está despeinada y la postura de su cuerpo, contraído, anuncian su trágico fin. Tres momentos o poses diferentes (de pie, sentada, yacente) que sugieren el hundimiento postrer, tres instantes para un mismo motivo, la locura como cercanía de la muerte.

En su "Ofelia entre las flores" (1905), el pintor simbolista francés Odilon Redon nos ofrece una Ofelia seducida por la Naturaleza. Ya no estamos ante la figura yacente completa, sino que sólo asistimos a una imagen apenas visible de su cabeza y hombros, custodiada por las flores y el agua que la rodean. Se trata de una sinécdoque de Ofelia, reducida a la belleza de su rostro y a los elementos simbólicos de su muerte, sugeridos también por los colores blanco (lirios) y azul (aguas). Es toda ella una efigie enmarcada en una mandorla floral, sugerencia de las ondas, del hundimiento en el abismo acuático.


Muy interesante es la propuesta de Frances MacDonald (1873-1921), acuarelista como su hermana Margaret, con su "Ofelia" (1898) y su "Princesa Durmiente" (1910), cortejo de mujeres- flores, casi espectros, que muestran esa vacilación entre la ingenuidad y el despertar sexual. Las huellas de William Blake y de Dante Gabriel Rossetti son más que evidentes. Además, Ofelia, para Frances, era sin duda un claro referente para una mujer que, atravesada por la depresión, terminará en entregarse al suicidio.

Desde Alexandre Cabanel (1823-1889) hasta Pascal Dagnan-Bouveret (1852-1929), pasando por las Ofelias para las que posaron la famosa actriz Sarah Bernhardt (en el cuadro de George Jules Victor Clairin) y la soprano Mignon Nevada, el arquetipo parece haber resurgido de las aguas, naciendo así el mito, para quedarse entre nosotros.

"Guardaré el sentido de esos buenos consejos / como custodia de mi corazón. Pero, hermano mío, / no hagas como ciertos eclesiásticos / que muestran el espinoso camino de la gloria / mientras que, libertinos, jactanciosos, / siguen ellos la senda florida del placer / ignorando su propio consejo".

Ofelia en Hamlet de William Shakespeare



Cala (1974), película de super8 de Ana Mendieta