viernes, 20 de mayo de 2016

jueves, 19 de mayo de 2016

compañeros de barco I












Me gustó la experiencia del viaje en ferry de Puerto Natales a Puerto Montt, Chile, en el que pudimos descansar sin pensar dónde comer o dónde dormir y, sobre todo, en el que pude dibujar paisajes con acuarela y gente con rotulador. Aunque no dibujé a todos, una mezcla de turistas de todo el mundo, tripulación y camioneros chilenos, si hay muchos de los que nos acompañaron.

Pincha sobre los dibujos si quieres cotillear los nombres.

miércoles, 18 de mayo de 2016

el viaje lento de victoria






«En Chile, la aventura es aquello que sucede durante el camino hacia ella. Al pedalear por la gravilla de la carretera Austral, quizá se termine compartiendo ferries con todoterrenos y carros de bueyes, o equivocándose de desvío para dar con el paraíso en un huerto anónimo. Aunque se haya planificado, conviene estar abierto a nuevas experiencias. Hay que emprender el camino para encontrar la soledad del desierto, escalar cumbres andinas y pasear por los bosques sagrados de Pablo Neruda; surfear, remar o navegar por la interminable costa; explorar los misterios de la isla de Pascua, observar las estrellas, bañarse en aguas termales o ver cómo se parte un trozo de glaciar. Y si uno se queda suficiente tiempo, tal vez Chile le regale un momento de lucidez.»



Con ese texto arranca la descripción de Chile en la
guía Lonely Planet, esa biblia del viajero (que inútilmente pretende visitar lugares recónditos y secretos para encontrarse que todos los demás viajeros pensaron igual y recurrieron a la misma fuente); ese libro de talentos poéticos desperdiciados y referencias «no tan ciertas».

El mejor uso que he podido hacer de ella durante el viaje fue la sesión de lectura en voz alta de pasajes elegidos aleatoriamente, durante la navegación entre Puerto Natales y Puerto Montt, con Beni. Si nunca lo habéis hecho, os recomiendo vivamente el ejercicio: basta tomar la guía de cualquier país, localizar una descripción al azar, y leer con entonación poética. Si eso no fuera suficientemente inspirador, leer a Tabucchi.


Victoria Gracia, Crónicas de viaje del Caracol: El tono determina el género

Compartimos con Victoria las charlas y su visión tras la cámara en todas esas horas que te regala un viaje en barco. Ella había abandonado su mundo para fotografiar el de fuera, sobre todo para retratar los animalillos que en él quedaban. Había recorrido Cuba y ahora venía de Tierra de Fuego. Viajaba despacio, lento como el caracol, fijándose hasta en las cosas más pequeñas. Por sus crónicas sabemos que recorrrió la zona de los lagos, y volcanes, de Chile y que luego saltaría a Argentina. Era un proyecto sin tiempo determinado.

El 16 de junio en Madrid y el 17 en Barcelona, Victoria nos trae sus fotos y sus crónicas de la Puna, el altiplano entre Chile, Argentina, Bolivia y Perú.

martes, 17 de mayo de 2016

el pulpo de satie, en su cumpleaños

El pulpo está en su caverna.
Se divierte con un cangrejo.
Lo persigue.
Se le ha atragantado.
Despavorido, se pisa los pies.
Bebe un vaso de agua salada para recuperarse.
Esa bebida le sienta muy bien
y le cambia las ideas.

Erik Satie. Cuadernos de un mamífero. Editorial Acantilado

Hoy Satie hubiera cumplido 150 años, de ser inmortal.

el sueño erótico de la esposa del pescador



PULPO GRANDE: ¡He estado oculto y esperando tanto tiempo y finalmente te tengo! ¡Un buen coño! No puede ser más delicioso! Zu zu ... chupar chupar chupar ... Yo te llevaré al Palacio del Dragón después de esto.

MUJER: ¡Pulpo de mierda! ¡Ah ah, me cogiste el cuello uterino! ¡No puedo respirar! Oh, ya voy, sus ventosas ... oh, sus ventosas ... oh, ¡lo que están haciendo con ellas! Oh sí, oh sí ... nunca he estado tan ... aaah aaah ... de los pulpos ... mmmm ... bueno bueno ... sí ... no ... zu zu zu ...

PULPO GRANDE: ¿Cómo se siente al ser objeto de burlas por ocho brazos? Mira, estás tan excitada y totalmente mojada.

MUJER: Oh, no puedo con estas cosquillas, y estoy perdiendo el control de mi cintura. ¡Estoy perdiendo el control! ¡Ya voy! Ah ah...

PULPO PEQUEÑO: Ya que ha terminado papá, ¡voy a frotar y succionar desde el clítoris a los poros con mis ventosas!

Tako al ama , un erótico ukiyo-e de 1814 por el artista japonés Hokusai, en Wikimedia Commons

lunes, 16 de mayo de 2016

el chinatow que arnold genthe amaba







Fue entre estas calles de San Francisco donde Arnold Genthe aprendió a fotografiar y a amar todo lo relativo a Oriente. Este profesor de filología berlinés gustaba de pasear por sus bulliciosas calles a finales del siglo XIX y principios del XX, que incluso fotografió en ruinas tras el terremoto que derrumbó la ciudad. En 1908 buscaría los orígenes en un ambicioso viaje a Japón y Corea que duraría seis meses. Sus fotos pueden encontrarse en el Catálogo de Grabados y Fotografías de la Biblioteca del Congreso.

sábado, 14 de mayo de 2016