jueves, 19 de septiembre de 2013

últimas páginas en blanco


Me molesta dejar en blanco la parte del cuaderno no usada y suelo pegar boletos, mapas, billetes, cromos, santos, envases y tarjetas. A veces hago unas listas de los que me gusta y no me gusta de un sitio. En este viaje la dediqué al Bar Británico, que tanto me gustó y sufría problemas de supervivencia. Cogí estas fotos de Internet y las pegué en esas últimas páginas, que la memoria inventa demasiado. Como nunca pensé en publicarlas desconozco sus autores y procedencia, discúlpenme por ello.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

un despiste caro y vuelta a madrid






Los argentinos están sumamente preocupados por el cambio climático, supongo que por el fenómeno de El Niño, pero no se ve ni un solo contenedor de reciclado. Y uno lo entiende por la noche, cuando grupos organizados de pobres empiezan a abrir bolsas y a clasificar todo en otras bolsas y cubos que ellos traen. En un lado todos los envases de metal, en otro el vidrio, en otro la comida que aún puede comerse. La basura se echa en cestas.

Compruebo el dicho de que en el Hemisferio Sur los remolinos del agua del lavabo van en el sentido contrario que en el Hemisferio Norte, como los huracanes. Parece mentira que en un recipiente tan pequeño pueda producirse el Efecto Coriolis. Lo cierto es que gira en el sentido de las manecillas del reloj. Aunque me dicen que en realidad depende de la inclinación del lavabo y que solo es una casualidad.

Vamos al Jardín Japonés, que está bien aunque no es muy grande y no se consigue la paz esperada pues se oye el rugido del tráfico. El estanque con carpas, símbolos del esfuerzo, la perseverancia y la valentía. A la vuelta me dejo la cartera en el taxi, siempre en el relax del último día, y anulo la tarjeta. El taxista tenía el pelo rizado largo, bigote caído y una marca de quemado en la cara. La palanca de cambio estaba rota y él tenía pinta de pelao. Supongo que los 230 euros le vendrán de maravilla, que los disfrute.

Comemos entre gente muy decadente en el Café de la Paix, Beni paga con tarjeta y compra unos alfajores. Nos volvemos locos para sacar dinero para las tasas. Denuncio que alguien tiene mi carnet de identidad por si alguien lo usa, pero a la policía le parece una gilipollez. Hacia el aeropuerto, el taxista nos cuenta historias de los piqueteros, secuestros y tirones, y que Buenos Aires es la Anarquía. Los papeleos van rápidos y a las once estamos comiendo unos bocatas de jamón. La gente pez que viene de la Patagonia le ha comprado unos collares de semillas a un chamán. Hay niebla. Gente que viene morena de no sabemos dónde. En el avión dibujo a los viajeros pues es ahora cuando he cogido el hábito debido, al final. Dormimos sobre el agua del Atlántico, llegamos por la costa marroquí al estrecho y enseguida a Madrid.

Gastos totales, sin la pérdida: 64,51 euros. Gastos Acmds: 912,95 euros. Media diaria: 57,59 euros. Dos personas.

martes, 17 de septiembre de 2013

cosecha diaria (22)



Tomates para conserva.
Hiervo los tomates verdes para matar bacterias. Con sal están riquísimos.

el británico y otras nostalgias







El metro, el zoo y el reciclado de los mercados son tres buenos ejemplos de respeto al pasado, de que no es necesario destruir lo antiguo. Los árboles atraviesan la vida de las distintas generaciones, los edificios. Tenemos la impresión de estar en una gran ciudad del principios del siglo XX. Lo anterior fue destruido por el Sr. Alvear, incluso cortando la luz y el agua a quienes se negaban a ser expropiados.

Mientras duermen, cojo el 152 para ver el Museo de Historia, en Lezama. Desayuno en el Bar Británico, con gran friso de madera en cuadratines a la inglesa, antiguos ventiladores en el techo y gente del barrio leyendo el Clarín. En la esquina de Defensa con el Parque Lezama, este bar es una institución (como el Palentino en Madrid) y hay una lucha para que no desaparezca.

El Museo Histórico Nacional abre a las once y cuesta dos pesos entrar. Maravillosos retratos de los frailes Pedro de Carranza y Cristóbal de Arresti y el reloj de Belgrano cuando ya había donado todo para hacer escuelas. Gran decepción al ver que no hay expuesto nada de Cándido López; me dicen que están felizmente guardados, quizá el año que viene se pondrá de nuevo la exposición.

Está abierta la casa del presidente Mitre, declarada Monumento Nacional al poco de morir (fue uno de los presidentes más queridos) y distribuida alrededor de dos patios. Biblioteca con más de 12.000 libros.

Comemos en el patio del Cabildo y hago un dibujo. La calle Florida va a tope, llena de espectáculos callejeros. Se oyen chistes de gallegos. Estudiantes barbudos gritan contra el camelo de la deuda externa. Cenamos una ensalada oriental en el Bakano, que tiene un ambientazo de jóvenes aprovechando la hora feliz delante de unas Quilmes de litro. Uno saca la tarjeta de su viejo, paga todo y recoge la pasta de los amigos. Le compramos la leche al chino. El bar de los borrachos hoy está a tope de chavalillos tomando y comiendo panchos.

Uno se larga de los sitios cuando le empiezan a gustar, cuando empieza a cogerles el gustillo. Esta ciudad nos gusta y mañana es el último día.

Gastos del día: 107,72 pesos, 30,20 euros. Gastos Acmds: 848,44 euros. Media diaria: 56,56 euros.

dos años de occupy wall street


El 17 de septiembre 2011 nació Occupy Wall Street. Un centenar de personas ocuparon el parque Zuccotti en el bajo Manhattan y se abrió un espacio para la imaginación. Empezamos a compartir la comida, la ropa y la vivienda. Buscamos refugio en la cáscara de una jungla de asfalto y encontramos la comunidad. Inspirados por nuestras acciones, las ocupaciones comenzaron en todo el mundo. En cuestión de meses, casi todos ellos fueron aplastados por el peso de la represión y la cooptación, pero no se puede detener. Se trata de un colectivo desatando la ira y la frustración en un sistema capitalista, dirigida hacia un nuevo mundo.Vamos a crear este mundo juntos. Lee. Comparte. Distribuye. Tidal.

lunes, 16 de septiembre de 2013

batallas perdidas










Tal día como hoy, en 1920, supuestamente los anarquistas trataron de acabar con el banco JP Morgan, cuyo origen era la temida industria química. Naturalmente sin éxito, pues, como todo el mundo sabe, este banco no ceja en el intento de acabar con todos nosotros. Ahora pagará 900 millones para no ser perseguido como aquellos anarquistas, cierra el grifo a los estudiantes y declara sin tapujos que las democracias burguesas surgidas de la Segunda Guerra Mundial deberían ser sustituidas por regímenes totalitarios (que apliquen diligentemente las medidas de austeridad). Su presidente fue llamado a dirigir el Banco de Israel, antes de salir a la luz su fastuoso robo en Hong Kong en el 2006 y ser arrestado por su Departamento de Justicia. Los amos del mundo son cada vez más descarados y más ricos, mientras los demás somos más pobres y más apocados. En estas horas, añoramos a aquellos anarquistas. Y las democracias donde los pueblos decidan.
Fuente: Biblioteca del Congreso de los USA.

Nuestros amiguitos siguen dando la lata aquí y aquí.

septiembre



Llega el final de las huertas y la conserva de lo sobrante. Pimientos y guindillas ensartados para secar. Conservas de berenjenas, tomates e higos. El olor a albahaca entre el de guiso de berenjena y el mosto de finales. Las casas se encalan y la vecina pinta las puertas y barniza cada una de las piedras. Las mujeres dueñas de su trozo de calle. Y ese ñoñofolclore como si hubiera turistas mirando. Las mujeres en los cultos como cuando era la única forma de reunión y diversión. Campanas y cohetes que asustan a los perros y los niños, que lloran. No quieren ir al cole esos machotes que ya han empezado a beber alcohol. Los marroquíes han vuelto para la vendimia. Piden agua para lavarse antes de rezar. Encienden lumbres y duermen bajo los álamos del Hondo. Se rifan enormes calabazas y pollos picapedreros. Vuelve la comida caliente y las moscas de la vendimia. Hermosas puestas de sol y fresquito por la noche échate la manta. Juntos en procesión parecen buenos. La última juerga antes de recogerse con un montón de leña para el invierno. Unos bailes, voces etílicas y unos churros antes de acostarse. Y luego el encierro, el casino, la chimenea, el tute subastado, el café mejorado con anís, la tele limpiando los cerebros.
Arrastrado huelo esa vainilla que trae el lijado de la madera seca de pino.

Pero no me dejaré.


onas


Lahille, Fernand: Materiaux pour servir a l´histoire des oonas -indigenes de la Terre de Feu (Planches).
Bs.As. Coni, 1926.











Los primeros pobladores humanos de Tierra del Fuego fueron cazadores y recolectores nómadas que dependían de los recursos terrestres existentes. Ocupaban lo que hoy es la Isla Grande, hace ya más de 10.000 años. Llegaron desde el Norte, caminando, pues en ese momento la Isla Grande estaba todavía conectada con la Patagonia Continental. El Estrecho de Magallanes se abrió a aguas oceánicas hace sólo unos 8.000 años. Una segunda oleada de poblamiento fue la de los nómades del mar. Estos llegaron por mar, navegando de isla en isla desde el Islario Occidental de Patagonia.

Estos habitantes de la porción Norte de Tierra del Fuego, entre el Estrecho de Magallanes y las estribaciones septentrionales de la cordillera fueguina, se llamaban a sí mismos selk'nam. En el extremo Sud-Oriental de la Isla, los pobladores de la actual Península Mitre se autodenominaban haush. Unos y otros fueron conocidos por onas, denominación con que los designaron los yámanas, sus vecinos del Sur.

Los selk'nam se caracterizaban por el riguroso autocontrol de su comportamiento y su reserva; no había efusividad en los saludos y era de mala educación exteriorizar emociones. El lenguaje de los selk'nam era áspero, con muchos sonidos oclusivos y guturales; en este sentido era similar al de los tehuelches de Patagonia continental. Para oídos no acostumbrados, una conversación amistosa sonaba como un violento altercado. Siendo grupos nómades, sus viviendas eran de uso temporario y poco elaboradas. 

El hain era la ceremonia más importante de los selk'nam. Durante su desarrollo se cumplían roles tanto de capacitación (pues era el momento en que se trasmitía el conocimiento de mitos fundacionales de gran riqueza simbólica a los candidatos) como de evaluación (pues se los examinaba en lo referente a las capacidades desarrolladas para enfrentar las tareas propias de la vida adulta). 


Como parte del examen para ser reconocidos como adultos y cazadores, los candidatos debían soportar exigencias que demostraran dominio sobre sí mismos. Cacerías solitarias, limitación de los movimientos permitidos, de la expresión, del sueño, alimentación escasa eran las más frecuentes. Se les exhortaba a corregir su carácter. Pero lo más importante era la iniciación e ingreso de los varones a una cofradía masculina encargada de mantener la sumisión de las mujeres, sobre lo que se basaba la estructura social selk'nam. Se les narraba el mito fundacional: antiguamente la superioridad social estaba en manos de las mujeres, capitaneadas por la Luna, que disfrazándose de espíritus hacían creer a los varones que éstos las respaldaban. El Sol descubrió el engaño, los varones dieron muerte a todas las mujeres adultas y decidieron aplicar en provecho propio la simulación. La Luna, escapó de la masacre huyendo al cielo, donde sigue siendo perseguida por el Sol. La iniciación de los adolescentes incluía la revelación de que los espíritus no eran sino hombres disfrazados. Los varones cuidaban de no ser descubiertos: con máscaras de cuero de guanaco o de corteza y con otros elementos lograban desfigurar bastante exitosamente la condición humana de los actores y atemorizaban a las mujeres con apariciones de espíritus, cuyas personalidades y figuraciones eran muy definidas. Se suponía que algunos provenían de las profundidades de la tierra y otros del cielo. 

La ceremonia se realizaba en una choza especial de gran tamaño, también llamada hain, pero incluía diversas actividades exteriores. El acceso a esa choza estaba absolutamente vedado a las mujeres, incluso su acercamiento excesivo podía ser reprimido con violencia física. Que un varón revelara a las mujeres lo que ocurría en su interior podía ser castigado con la muerte, tanto del infractor como de la mujer que hubiese tenido acceso a tal secreto. Al parecer, las mujeres espectadoras creían en la real presencia de los espíritus; según Lucas Bridges, se enteraron de la simulación sólo cuando la desintegración étnica estaba ya muy avanzada. 

Hoy la cultura y el estilo de vida tradicionales selk'nam han desaparecido. No hay quien tenga el selk'nam como lengua madre. Esta desaparición es una triste historia plagada de asesinatos, secuestros, desarraigos e infamia. El pueblo Selk’nam fue lentamente sofocado y exterminado por el hombre blanco. Pero, antes de su definitiva desaparición en la bruma del tiempo, miradas occidentales pudieron contemplar, fotografiar e intentar comprender el maravilloso rito del hain. Este fue el caso del antropólogo austríaco Martin Gusinde que participó de uno de los últimos rituales onas, en el año 1923.

Fuente: Taringa!

seth
















Gregorio Galán lamentablemente no ha podido permanecer en el limbo y se ha convertido en uno de sus nostálgicos personajes.