jueves, 31 de marzo de 2016

christian felber en ciudad real





La Universidad de Castilla La Mancha y la librería Birdy nos traen al economista austriaco y profesor universitario Christian Felber a Ciudad Real para explicarnos su modelo económico llamado Economía del Bien Común. Cofundador del movimiento Attac y de la Banca Democrática en Austria, nos explica la perversidad del dinero y del sistema basado en el beneficio. Vamos demasiado deprisa, dice, sin poder desarrollar raíces. Propone una nueva universidad con más enseñanzas comunes dirigidas hacia el hombre total, y que la técnica no desconecte con la Naturaleza; y una economía que solo sea una técnica para conseguir el bien común como objetivo, la economía como medio, la oikonomia contra la chrematístik, la economía como fin, el capitalismo. La medida de la calidad de vida no es el PIB, ni el éxito de las empresas mide la felicidad de un pueblo. El pueblo soberano (el que está por encima de todos) es el que debe poner los varemos.

sobre el marxismo

Cuando cada pocos años se nos dice que Marx representa una filosofía anticuada, no tengo ninguna dificultad en aceptarlo, aunque justo después me pregunto lo que podría significar que Platón o la filosofía de Kant sea obsoleta. Cuando se nos explica que la teoría marxista del valor o la de la caída tendencial de la tasa de ganancia son manifiestamente erróneas, no tengo ninguna dificultad en aceptarlo; también porque yo nunca las usé para entender los derroteros de este mundo. Cuando se me muestra que la idea, lo que sin duda pertenecía a Marx, de un pasaje de la prehistoria humana a la historia a través del extremo de la propiedad privada, el trabajo del estado y alienado se basa en una antropología falaz y ha sido definitivamente desacreditado por "socialismos reales" , lo reconozco abiertamente; también porque siempre he atribuido la figura del progreso ilimitado a la afirmación errónea de la perfectibilidad ilimitada del hombre, un error de la ilustración burguesa que heredó Marx.

Pero cuando me dicen que la teoría de las ideologías es falso, que la lucha de clases es una fábula y que el socialismo es una utopía desprovista de la utilidad pragmática de otras utopías, pido una prórroga para las audiencias. Porque para el día de hoy, es difícil negar - y era conocida mucho antes de Marx - la existencia de conflictos ininterrumpidos de intereses entre grupos humanos por la posesión de los medios de producción y el reparto del producto social; conflictos que están determinadas por los modos de producción y que determinan la disposición, o la agitación, de toda la sociedad. 

El movimiento socialista y comunista se han basado durante cien años en lo que se llamó la doctrina de Marx. Una parte importante de esta última era la idea de que el paso al comunismo iba a ser la consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas, de industrialización y del crecimiento de la clase obrera; y para lograr a través de la planificación centralizada. Hoy en día, los resultados del pasado nos impiden mirar hacia el futuro. Estos resultados son trágicos, no sólo a causa de las derrotas políticas, económicas o culturales, ni simplemente debido a los costos humanos; sino porque, incluso fuera de los países comunistas, el "marxismo real" aceptó el marco mental de su antagonista: la primacía de la tecnología, la ética de la eficiencia, la explotación de los más débiles. Todos los intentos de escapar a esta lógica parecen haber fracasado. Y, sin embargo, como dice Bloch, ninguna prueba se ha dado de que la salida es imposible. 

Franco Fortini, 1983

miércoles, 30 de marzo de 2016

ánimas en el torso de freddy




Las ánimas desesperadas se consumen en el torso de Freddy Krueger en Pesadilla en Elm Street 4: El Maestro de los Sueños, de 1988. Las ánimas benditas permanecen en el Purgatorio dependiendo del número de sus faltas, la malicia y la deliberación con que éstas fueron realizadas, la penitencia hecha, o no, la satisfacción hecha, o no, por los pecados cometidos durante la vida y de los sufragios ofrecidos por ellos después de sus muertes. Su estancia, en general, es mucho más larga de lo que la gente suele pensar. San Luis Bertrand tuvo una visión del Purgatorio donde su padre sufría; aun siendo ambos buenos cristianos y él afanarse con rezos, ayunos y otros grandes sufrimientos, no saldría hasta pasar ocho años completos. San Malaquías sacó a su hermana tras muchas misas y grandes mortificaciones tras varios años. Hasta 60 años han tardado algunas monjas carmelitas con toda la comunidad trabajando por la labor. La hermana de San Vicente Ferrer se le apareció a éste cuando hubo salido para contarle que fue gracias a sus rezos, misas y ruegos que su tiempo no fue infinito. ¿Puedes hacerte una idea del tiempo que tú pasarás con un alma tan alejada de la santidad?

martes, 29 de marzo de 2016

beneficios, desigualdad y bien común

Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general. Artículo 128 de la Constitución Española

sábado, 26 de marzo de 2016

carteles cubanos de rené azcuy





Pablo René Azcuy Cárdenas, nació en La Habana, Cuba, el 28 de abril de 1939. A partir de 1955 cursó estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes San Alejandro de La Habana y desde el mismo año 1955 hasta 1957 en la Escuela Superior de Artes y Oficios. De 1964-1983, la edad de oro del cartel cubano, trabajó como diseñador gráfico del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos.
De aquel periodo son estos carteles. Ha recibido diversos premios. Hoy es catedrático de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Más carteles

viernes, 25 de marzo de 2016

banda sonora de la hora mágica

Al salir del Palacio de Justicia para subir al coche reconocí en un breve instante el olor y el color de la noche de verano. En la oscuridad de la cárcel rodante encontré, uno por uno, surgido de lo hondo de mi fatiga, todos los ruidos familiares de una ciudad que amaba y de cierta hora en la que se me ocurría sentirme feliz. El grito de los vendedores de diarios en el aire sosegado de la tarde, los últimos pájaros en la plaza, el pregón de los vendedores de bocadillos, la queja de los tranvías en los recodos elevados de la ciudad y el rumor del cielo antes que la noche se cerrara sobre el puerto, recomponía para mí un itinerario de ciego, que conocía bien antes de entrar en la cárcel. Sí, esa era la hora en que, hace ya mucho tiempo me sentía contento.

Albert Camus en El extranjero. Editorial Planeta. Barcelona 1973

jueves, 24 de marzo de 2016

una carta a dippy


Donovan consiguió con esta carta abierta de corte pacifista que su amigo de colegio Dippy abandonase el ejército británico. Jimmy Page toca la guitarra eléctrica, John Cameron los teclados, Danny Thompson el bajo y Tony Carr la batería. Se lanzó en Estados Unidos en 1967 y llegó hasta el puesto número 10. De niño, saltaba de alegría al oírla, sin comprender nada de su contenido.

Donovan Leitch en YouTube
En Spotify puedes encontrar la maravillosa versión de Hypnolovewheel y la cañera de Maudlin.

miércoles, 23 de marzo de 2016

píldoras y remedios









La artista canadiense Dana Wyse, nacida en Vancouver en 1965, crea una compañía farmacéutica ficticia que utiliza en sus envases imágenes retro y kitsch de la década de los 60 para subrayar el absurdo de estas imágenes, así como la lujuria de la mujer para ir de compras y el consumismo en la comercialización de curas y remedios que pretenden diseccionar nuestra búsqueda de una utopía de la perfección. Los envases de las fotos superiores son de la figura empresarial Jesús tenía una hermana producciones (1996·2003), con las que comercializa sus píldoras que nos prometen efectos inmediatos sobre diferentes temáticas: sexualidad, religión, relaciones personales, sueños, la búsqueda de la perfección, etc.

Sus píldoras envasadas tienen múltiples poderes, de acuerdo a las necesidades individuales. Por ejemplo: Encuentra tu punto G, Sea negro al instante, Toque la guitarra en un momento, Sea inmediatamente rubia, Asegure la heterosexualidad de su hijoConviértase al judaísmo, Acepta tu homosexualidad. Presentadas en una bolsa de plástico con una pequeña foto barata, estas pastillas ni siquiera se venden en farmacias, y eso es una vergüenza para Dana, porque Francia es el primer país consumidor de drogas. No, pero se pueden comprar en las galerías de arte en el departamento de libros.

A pesar de su pasión por la escritura Dana Wyse, la artista canadiense radicada en los suburbios de París desde hace 15 años, hizo su aparición en el mundo de las artes plásticas en 1997 en Londres y a partir de entonces sus inquietudes y ficciones farmacéuticas han recorrido el mundo a través de su proyecto de píldoras mágicas. Su libro Como convertir su adicción por drogas en una exitosa carrera artística vendió más de 2 millones de ejemplares en Europa. La artista continúa con una acelerada y vertiginosa producción comercial a través del arte, donde cada uno de sus objetos encapsula su vida.

 Quiero convencerme de que la vida puede ser muy, muy fácil, ya que vivimos en un mundo feliz, lleno de oportunidades.

martes, 22 de marzo de 2016

el cocodrilo

Yo tendría entonces seis o siete años. No era muy hablador y menos con mi padre que andaba siempre de mal genio por la casa sin mostrar el más mínimo gesto de cariño. Es por eso que no entiendo por qué me llevó de acompañante mudo a aquel viaje a Valencia.
Solo recuerdo algunas imágenes inconexas. Del viaje en sí en el seillas el salpicadero metálico beige con la palabra seiscientos cromada, una parada a mitad de camino en un pinar de grandes y altos pinos, donde mi padre me acercaba una tortilla de patatas hecha cuadrados dentro de una merendera de aluminio, y luego las masas negras de los árboles, luces en el atardecer rojizo, esa sensación de nave espacial en un mundo extraño.
Recuerdo que el hotel tenía botones de uniforme, como el botones Sacarino, y un ascensor forrado de madera con una luz asignada a cada piso que señalaba nuestra situación, el nivel superado por la nave. La habitación tenía un hall de entrada con una chimenea sin uso tapada con una rejilla dorada y un baño de azulejos pálidos con retrete, lavabo y bañera con ducha. El primer día lo pasé allí, aburrido como una ostra.
Por la noche mi padre me trajo tebeos de Pulgarcito y Pumby y me dijo que podía salir de la habitación, pero no del hotel. El botones trató de entretenerme (¿le había dado una buena propina?), me montó en el ascensor y me enseño la fórmula para subir y bajar al piso que quisiéramos. Cuando mi padre llegó esa noche lo subí yo mismo hasta nuestra planta.
En aquellos días fui el joven ascensorista del hotel. Yo preguntaba a qué piso iban y los subía muy serio. Ellos me miraban con ternura y se dejaban llevar. Aquello se convirtió en mi mundo.
Un día mi padre apareció antes de lo normal. Me cogió de la mano y caminamos cogidos por esa gran ciudad de casas altísimas, grandes aceras llenas de gente y calzadas con un montón de coches. Paramos delante de una tienda de grandes escaparates en una especie de hall abierto. En el centro había uno pequeño rodeado de niños. Era del tamaño del ascensor, pero con ocho paredes de cristal. Me hice un hueco y vi dentro una bañera con un cansado cocodrilo que levantaba la cabeza con el sonido de las monedas que echaban por las juntas de los cristales. Era como un lagarto oscuro y gigante con la piel petrificada. A veces hacía una demostración de la fiereza que de él se esperaba, como para cubrir el expediente.
Cuando lo vi quizá recordé los animales enjaulados de la Casa de las Fieras, o la mula de la huerta, siempre escapándose, o los renacuajos en las latas, o los escarabajos lidiados. O simplemente me vi yo en ese ascensor de cristal en una ciudad extraña donde no conocía a nadie. Los niños no paraban de reir, y yo me puse muy triste sin saber bien por qué. Me puse a llorar sin saber por qué y sin poder irme ni darme la vuelta, para que no me viera ese señor de traje con los zapatos siempre limpios.

lunes, 21 de marzo de 2016

fanatismo religioso







Fotos extraídas del estupendo reportaje de José Ramón García-Carpintero sobre la procesión de ayer, en Ciudad Real, del Prendimiento, y que hoy aparece en el diario digital micr.es. La verdad es que dan un poco miedo, parecen sacadas de los muchos reportajes que nos ponen sobre el terrorismo. Un trabajo excelente.

domingo, 20 de marzo de 2016

el asesino que no se mojó

El tiempo de las ilusiones ha llegado a su fin. Ningún acto de nuestra vida cotidiana es inocente. Al pedir un café y pan con mantequilla en la panadería, nos implicamos en una cadena de horrores causados a animales y a humanos involucrados en la producción. Cada acto banal implica una decisión ética, y también una opción política.

La descripción de las atrocidades que cometemos de forma rutinaria puede seguir aquí a lo largo de miles de caracteres. Comemos, nos vestimos, nos entretenemos, transportamos y nos transportamos a expensas de la esclavitud, de la tortura y del sacrificio de otras especies y también de los más frágiles de nuestra propia especie. Somos lo peor que le ha sucedido al planeta y a todos los que lo habitan. El cambio climático ya anuncia que no solo le tenemos miedo a la catástrofe, sino que nos hemos convertido en la catástrofe. Esta vez, no solo para todos los demás, sino para nosotros mismos.

¿Cómo ser ético en un mundo sin ilusiones, en el que cada acto implica la tortura y el sacrificio de otro, humano o no humano? Si somos los nazis de las otras especies, cuando no de la nuestra, ¿aceptar que así es no sería convertirse en un Eichmann, el nazi juzgado en Jerusalén, que alegó que tan solo cumplía órdenes, el hombre tan banalmente ordinario que inspiró a la filósofa Hannah Arendt a crear el concepto de “banalidad del mal”? ¿Cómo construir una elección que vuelva a incluir la ética? ¿Cómo no paralizarse frente al espejo, reducidos o al horror o al cinismo, tras haber eliminado la posibilidad de transformación? ¿Cómo movernos?


Ante el filete que deseamos y el ojo de buey que nos interroga, hay, al menos, una hipótesis cada vez más fuerte: el inocente es un asesino.

Eliane Brum es escritora, periodista y documentalista. Autora de los libros de no ficción Coluna Prestes - o avesso da lenda, A vida que ninguém vê, O olho da rua, A menina quebrada, Meus desacontecimentos, y de la novela Uma duas.
Puedes leer este comprometedor artículo completo en El País.

sábado, 19 de marzo de 2016

máscaras de nepal

Madera, resina y restos de pelo. Entre siglos XIX y XX

Primitiva Shamánica. Middle Hills. Siglo XX. 23 cm

Primitiva Shamánica. Middle Hills.
Siglo XIX o XX. 24 cm


Primitiva Shamánica. Middle Hills. Siglo XX.
28 cm. Tiene pigmento y metal


Primitiva Shamánica. Middle Hills.
Siglo XIX o XX. 43 cm

Primitiva Shamánica. Middle Hills.
Siglo XIX o XX. 33 cm
Primitiva Shamánica. Middle Hills. Siglo XX. 22,5 cm

Primitiva Shamánica. Middle Hills.
Siglo XIX o XX. 23 cm


Primitiva Shamánica. Middle Hills. Siglo XX. 20 cm

Primitiva Shamánica. Siglo XIX. 25,4 cm

Primitiva Shamánica. Middle Hills. 28 cm. Siglo XX


Primitiva Shamánica. Middle Hills. 25,4 cm,
Siglo XIX o XX


Citipari Señor del cementerio. 20,3 cm.
Principios del siglo XX

Samánica Prahari. Middle Hills


25,4x14x7,6 cm
Thomas Murray

viernes, 18 de marzo de 2016

el diccionario del diablo

Amistad, s. Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.
Ancianidad, s. Epoca de la vida en que transigimos con los vicios que aún amamos, repudiando los que ya no tenemos la audacia de practicar.
Antipatía, s. Sentimiento que nos inspira el amigo de un amigo.
Aplauso, s. El eco de una tontería. Monedas con que el populacho recompensa a quienes lo hacen reír y lo devoran.
Autoestima, s. Evaluación errónea.
Boticario, s. Cómplice del médico, benefactor del sepulturero, proveedor de los gusanos del cementerio.
Calamidad, s. Recordatorio evidente e inconfundible de que las cosas de esta vida no obedecen a nuestra voluntad. Hay dos clases de calamidades: las desgracias propias y la buena suerte ajena.
Circo, s. Lugar donde se permite a caballos, "ponies" y elefantes contemplar a los hombres, mujeres y niños en el papel de tontos.
Conocedor, s. Especialista que sabe todo acerca de algo, y nada acerca de lo demás. Se cuenta de un viejo ebrio que resultó gravemente herido en un choque de trenes; para revivirlo, le vertieron un poco de vino sobre los labios. "Pauillac, 1873", murmuró, y expiró.
Conversación, s. Feria donde se exhibe la mercancía mental menuda, y donde cada exhibidor está demasiado preocupado en arreglar sus artículos como para observar los del vecino.
Deuda, s. Ingenioso sustituto de la cadena y el látigo del negrero.
Egoísta, s. Persona de mal gusto, que se interesa más en sí mismo que en mí.
Egoísta, adj. Sin consideración por el egoísmo de los demás.
Elogio, s. Tributo que pagamos a realizaciones que se parecen a las nuestras sin igualarlas.
Erudición, s. Polvillo que cae de un libro a un cráneo vacío.
Exiliado, s. El que sirve a su país viviendo en el extranjero, sin ser un embajador.
Extremidad, s. Rama de un árbol o pierna de una mujer norteamericana.
Faro, s. Edificio elevado sobre una playa, donde el gobierno mantiene un farol y un recomendado político.
Filosofía, s. Camino de muchos ramales que conduce de ninguna parte a la nada.
Futuro, s. Época en que nuestros asuntos prosperan, nuestros amigos son leales y nuestra felicidad está asegurada.
Generoso, adj. Originariamente, esta palabra significaba noble por nacimiento, y se aplicaba rectamente a una gran multitud de personas. Ahora significa noble por naturaleza y va cayendo en desuso.
Gramática, s. Sistema de trampas cuidadosamente preparadas en el camino por donde el autodidacto avanza hacia la distinción.
Hablar, v. i. Ser indiscreto sin ser tentado, a partir de un impulso sin propósito.
Historia, s. Relato casi siempre falso de hechos casi siempre nimios producidos por gobernantes casi siempre pillos o por militares casi siempre necios.
Humorista, s. Plaga que habría ablandado la gélida rudeza de corazón del Faraón, incitándolo a liberar a los hijos de Israel y a mandarlos rápidamente a su país, con sus mejores deseos.
Impiedad, s. Irreverencia del prójimo hacia mis dioses.
Impunidad, s. Riqueza.
Indefenso, adj. Incapaz de atacar.
Justicia, s. Artículo más o menos adulterado que el Estado vende al ciudadano a cambio de su lealtad, sus impuestos y sus servicios personales.
Maná, s. Alimento dado milagrosamente a los israelitas en el desierto. Cuando no lo recibieron más, se afincaron y labraron la tierra, fertilizándola, por regla general, con los cadáveres de sus primitivos ocupantes.
Matar, v. t. Crear una vacante sin designar un sucesor.
Moda, s. Déspota a quien los sabios ridiculizan y obedecen.
Nariz, s. Ultimo puesto avanzado de la cara. Getius, cuyos escritos son anteriores a la era del humor, observó que todos los grandes conquistadores tienen grandes narices, y pensó que la nariz era el órgano de la sujeción. Se ha observado que la nariz de alguien nunca se siente tan feliz como cuando está metida en los asuntos de otro; de aquí infieren algunos fisiólogos que la nariz carece del sentido del olfato.
Olvido, s. Estado en que los malos cesan de luchar y los tristes reposan. Eterno basurero de la fama. Cámara fría de las más altas esperanzas. Lugar donde los autores ambiciosos reencuentran sus obras sin orgullo, y a sus superiores sin envidia. Dormitorio desprovisto de reloj despertador.
Paciencia, s. Forma menor de la desesperación, disfrazada de virtud.
Perseverancia, s. Virtud interior que permite al mediocre alcanzar un éxito sin gloria.
Piratería, s. Comercio sin los pañales de la fantasía, tal como Dios lo hizo.
Placer, s. La forma menos detestable del tedio.
Precio, s. Valor más una suma razonable por el desgaste que sufre la conciencia al exigirlo.
Presente, s. Parte de la eternidad que separa el dominio del desengaño del reino de la esperanza.
Razonar, v.t. Pesar probabilidades en la balanza del deseo.
Realización, s. Muerte del esfuerzo y cuna de la repugnancia.
Renta, s. Patrón de medida natural y racional de la respetabilidad.
Rezar, v. i. Pedir que las leyes del universo sean anuladas en beneficio de un solo peticionante, confesadamente indigno.
Sabiduría, s. Tipo de ignorancia que distingue al estudioso.
Sirena, s. Uno de varios prodigios musicales célebres por su vana tentativa de disuadir a Odiseo de una vida oceánica. Figurativamente, dama de espléndida promesa, aviesa intención y frustrante rendimiento.
Tacaño, adj. El que indebidamente quiere conservar lo que muchas personas meritorias aspiran a obtener.
Trabajo, s. Uno de los procesos por los que A adquiere bienes para B.
Tumulto, s. Entretenimiento popular ofrecido a los militares por espectadores inocentes.
Urbanidad, s. La forma más aceptable de la hipocresía. Especie de cortesía que los observadores urbanos atribuyen a los habitantes de todas las ciudades, menos Nueva York. Su expresión más común consiste en la frase "usted perdone"; no es incompatible con el desprecio de los derechos ajenos.
Voto, s. Instrumento y símbolo de la facultad del hombre libre de hacer de si mismo un tonto y de su país una ruina.
Wall Street, s. Símbolo de pecado expuesto a la execración de todos los demonios. Que Wall Street sea una cueva de ladrones, es una creencia con que todo ladrón fracasado sustituye su esperanza de ir al cielo.

jueves, 17 de marzo de 2016

bares y cafeterías de ciudad real (8)











La churrería La Hormiga, en la calle Cruz, es el sitio perfecto para desayunar con tallos o churros; ha sido remozada y ha ganado la comodidad que, desgraciadamente, no tenía, y la camarera superdiligente. La cervecería Cañas y Tapas es una franquicia arropada por San Miguel, lo que obliga a beber esta cerveza, que no es de mi gusto; pero de visita obligada los jueves en el cine Las Vías, pues es su mejor oferta, a 1,30 la caña con tapas de cocina. La pequeña taberna Los andares es una apología del cerdo y el guarro jabalí; en un ambiente de gomina caza-taurina, gran variedad de vinos y tapas de embutidos y quesos buenos, y cerveza mahou por un precio razonable; me invitan por el dibujo a un séptimo sentido, un buen vino manchego. La Tontería, en la calle de la Mata, tapas de cocina, un tanto vulgares, a buen precio. La cervecería Dallas, en la calle Hervás y Buendía, de ambiente familiar (solo falta la mesa camilla), tapas de cocina, buen trato y buen precio. El Callejón, en la plaza Cervantes, ya está tachado por caro y malas tapas. El Quijote, recientemente reinaugurado, es esencialmente un café de abuelas, ahora con mesas de diseño y una estantería hecha con las letras de su nombre. En La Fuente del Deseo, un bar barato con tapas de cocina y ostras de Árcade, de la calle La Estrella, el dueño se niega a que lo dibuje y lo dejo a medias. El bar El Correo, en la plaza de la Constitución, junto a Correos y Telégrafos, normalito, sin nada que destacar.