sábado, 19 de noviembre de 2016

clientes del gato negro








La maravillosa taberna O Gato Negro se convirtió en sede parlamentaria del catalanismo y mancheguismo cuadernero no constitucional, pues no hay forma más alegre de darle a la mui que a la vez que a la quijada. Así que dibujé mucho parlamentario entre deliciosos pulpos, zamburiñas, mejillones, potes, tartas y albariños. Aún hay manchas en el cuaderno que lo certifican, a las que aún me asomo intentando entresacar alguno de aquellos fantásticos olores entre tintas y guaches.

En los dibujos, de arriba a abajo:
1. Pablo sobre una bandeja de berberechos, Meli atacando el caldo y Marta con sus chapas rojizas.
2. Parroquianos desconfiados de tanta mirada.
3. Turistas asiáticas a su rollo.
4. Grupo de amigos celebran el cumpleaños de una de ellas en el comedor.
5. Giorgina, Pepe Granada y Ana.
6. La maña Pepa.
7. María y Lorena charlan, con ímpetu, para todos.

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