miércoles, 17 de febrero de 2016

nicola café






El mítico café Nicola, en la Praça Dom Pedro IV (Rossio) de Lisboa, parece que antes fuera una librería y, más tarde, un café de tertulias literarias. Supongo que por su situación, hoy más bien parece un restaurante turístico donde beben vodka sin compasión unos seguidores del Zenit que acaban de ver perder a su equipo frente al Benfica. Pero aún conserva toda la decoración, el mobiliario y yo diría que los uniformes de ese clásico café.

La historia más creíble es que un italiano llamado Nicola abrió en el siglo XVIII un café llamado Botequim do Nicola en este mismo lugar, frecuentado asiduamente por escritores, artistas y políticos. En 1929 pasa a llamarse Café Nicola, con nueva fachada del arquitecto Norte Júnior, que siegue siendo la actual. El interior contenía tallas de madera, hierros forjados, la estatua de Bocade esculpida por Marcelino Almeida que aún permanece y grandes cuadros de Fernando Santos. En el 35 se remodela con un estilo modernista geométrico y las telas se cambian por las actuales, del mismo autor. Las sillas, de tubulares y madera, son impresionantes y se conservan en perfecto estado.

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