sábado, 11 de abril de 2015

oda al esquirol


Cuando Dios terminó la serpiente de cascabel, 
el sapo , y el vampiro, 
le quedó cierta cantidad de sustancia horrible 
con la que hizo al esquirol. 
Un esquirol es un animal bípedo 
con un sacacorchos como alma, 
un cerebro anegado, 
y un espinazo hecho con la mezcla de jalea y cola. Donde otros tienen corazón, 
él tiene un tumor de principios podridos. 
Cuando un esquirol va por la calle, 
los hombres le dan la espalda, 
los ángeles lloran en el cielo, 
y el diablo cierra las puertas del infierno 
para mantenerlo fuera. 
Ningún hombre tiene derecho a ser esquirol,
mientras haya un charco de agua 
lo suficientemente profundo para ahogarse, 
o una cuerda lo suficientemente larga 
para colgar su cadáver. 
Judas Iscariote era un caballero 
comparado con el esquirol. 
Al traicionar a su Maestro, 
no le faltó carácter para ahorcarse. 
El esquirol no lo tiene. 
Esaú vendió su primogenitura 
por un plato de lentejas. 
Judas Iscariote vendió a su salvador 
por treinta monedas de plata. 
Benedict Arnold vendió su país 
por la promesa de una comisión en el ejército británico. 
El rompehuelgas moderno 
vende su primogenitura, 
su país, 
su esposa, 
sus hijos, 
y sus compañeros 
por una promesa incumplida de su jefe.

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