miércoles, 10 de diciembre de 2014

avión

El madrugón mereció la pena por los asientos libres. Ella se hacía la dormida, pero cuando me enfrascaba en el dibujo miraba de reojo para ver qué tal había salido. Las portuguesas querían que las dibujase mais novas. El dibujo da muchas opciones, sobre todo a los verdaderos artistas. Quizá parezca un poco más gorda de lo que es. Se lo tiene merecido por fingir tanta indiferencia.

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