domingo, 30 de noviembre de 2014

tabernas de la morería



Es este barrio uno de los más tradicionales de Lisboa. Su nombre se debe a que los moros fueron confinados, junto a los judíos, en esta zona junto al castillo después de su reconquista por D. Afonso Henriques. Parece que la tristeza que produjo esta derrota y confinamiento en sus canciones podría ser el origen del fado, que puede oírse en sus cantinas, en las que ahora se venera a la Virgen de Fátima. Dicen que fue la hija de una puta, la primera que lo cantó.
Como el Lavapiés de Madrid, pero de calles mucho más estrechas, aquí se reune lo más añejo y castizo con la inmigración, produciendo una curiosa amalgama de culturas. Chinos, indios, marroquíes y gente de las antiguas colonias se mezclan con viejos nostálgicos del Imperio, con sus cocos heridos por las guerras. Y también drogas, prostitución y artistillas, grafiteros y fotógrafos, y esa gente moderna a la que no le sobra el dinero, y hace de ello una bandera.

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