viernes, 25 de abril de 2014

historia del letrero de tío pepe



Los primeros luminosos en la Puerta del Sol se instalan a finales de la década de 1910, proliferando a lo largo de los años veinte. Sin embargo, el edificio ocupado por el Hotel París (trazado en 1862 por el arquitecto Jerónimo de la Gándara adaptándose al diseño establecido tres años antes para el conjunto de la plaza por el ingeniero Lucio del Valle y el arquitecto Antonio Ruiz de Salces) fue uno de los últimos en sustentar carteles, y según una foto de Loty datada hacia 1935, se limitó a recibir un gran rótulo del propio hotel. 
Foto de ABC en 1936 y postal de 1959
Sólo al año siguiente se añadió un nuevo rótulo de tipografía moderna que rezaba "Gonzalez Byass / vinos . jerez . coñac", y que permaneció (con alguna modificación menor, como la tardía eliminación de la palabra "coñac" -lo que exigió un nuevo reparto de los textos "vinos" y "jerez", sustituidos hacia 1954 por "Tío Pepe" y "Soberano"-) hasta finales de los años cincuenta, cuando es sustituido completamente por un nuevo cartel dedicado íntegramente a "Tío Pepe", que incorporó por vez primera el famoso logotipo de la botella con guitarra, chaquetilla y sombrero cordobés, la frase "Sol de Andalucía embotellado" y nuevas letras características de "González Byass". -Madrid, Ciudadanía y Patrimonio


Ante la negativa de los dueños del edificio, la familia mexicana Díaz Estrada, de que el luminoso vuelva a su sitio después de una larga reforma para ser ocupado por una nueva Apple Store, una catarata de comentarios en Twitter, grupos en Facebook y recogidas de firmas intentan salvar el cartel, de 25 metros de ancho y 10 de alto, recogido desde hace un año en una nave de Arganda. Finalmente, la alcaldesa Ana Botella aprobaba el plan de rehabilitación. -El Mundo

La Comisión de Patrimonio de la Comunidad de Madrid aprobó el cambio de ubicación del histórico luminoso. Concretamente, se asentará en el número 11 de la Puerta del Sol. El inmueble pertenece a El Corte Inglés, entre otros. El histórico luminoso había 'vivido' sobre el antiguo Hotel París, en el número 1 de Puerta del Sol. Ahora mirará frente a frente a la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional. -Jaime G. Treceño | El Mundo 

Esta tarde, en mi medicinal paseo diario, he pasado por la Puerta del Sol justo cuando empezaba a diluviar. Aún así he podido sacar una foto al anuncio de Tío Pepe. -Eduardo Madinaveitia | 25/04/2012 | 20 Minutos

Luis Pérez Solero (Burgos 1892- Madrid 1968) fue un auténtico pionero de la publicidad en España. Este burgalés recaló en Jerez el 31 de Julio de 1934, contratado por González Byass como jefe de propaganda, cuando no existían para este tipo de cargos denominaciones procedentes del inglés y nadie tenía idea de conceptos como export manager o marketing. Cuando llegó a Jerez Luis Pérez Solero ya estaba casado con Juana Escala que era donostiarra y tuvieron dos hijos, Ricardo y José Luis que tuvieron 13 y 7 hijos respectivamente. Estos últimos conforman la tercera generación de publicistas con le empresa Rasgo. Los que le conocieron lo definen como un hombre excelentemente dotado para las relaciones públicas, de enorme simpatía, ocurrente e ingenioso, cualidades que le permitieron acceder sin problemas en la hermética sociedad de la época.

Pérez Solero creó una serie de slogans publicitarios que pronto se hicieron muy populares y que algunos han llegado hasta nuestros días: “Para excelencia González Byass”, “Un vino de Jerez, cualquiera; pero si es de González Byass, mucho mejor todavía” y “Tío Pepe, sol de Andalucía embotellado”. El Imperial Toledo una de las primeras marcas de la casa que aparece en las revistas de los años de la guerra, como un “vino de héroes”.

Pero si algo le hizo famoso a todos los niveles eso fue la ‘humanización’ que hizo de la botella del ‘Tío Pepe’, a la que puso traje y sombrero cordobés de color rojo acompañado de una guitarra. Al igual que vistió de mantilla al Solera 1847, de espadachín al Imperial Toledo o del rey al Soberano. Era en 1935. Con su particular facilidad para la pluma y el verso, Pérez Solero describió así su creación:
“Veréis con qué sencillez me dieron forma en Jerez: Embotellaron el sol/ de Andalucía, primero;/me pusieron una chupa,/ la guitarra y un sombrero;/¡y así nació el Tío Pepe,/lleno de gracia y salero!
¡¡Ya veis con qué sencillez,/se viste un vino en Jerez!!”

Los primeros diseños del logotipo de Pérez Solero mostraban la figura del ‘Tío Pepe’ con el brazo derecho en alto. Una vez acabada la guerra, Alfonso Hoyos Sánchez, duque de Almodóvar, miembro del Consejo Nacional del Movimiento desde 1943 y a la sazón propietario de las bodegas del Cardenal Mendoza, llegó a un arreglo con González Byass por el que le permitía el uso de la figura del ‘Tío Pepe’ pero siempre y cuando no apareciera con la mano derecha alzada. Una vez acabada la guerra, Alfonso Hoyos Sánchez, duque de Almodóvar, miembro del Consejo Nacional del Movimiento desde 1943 y a la sazón propietario de las bodegas del Cardenal Mendoza, llegó a un arreglo con González Byass por el que le permitía el uso de la figura del ‘Tío Pepe’ pero siempre y cuando no apareciera con la mano derecha alzada.


Cuando estalló la guerra civil, Pérez Solero no disimuló su simpatía por los sublevados y su “criatura” el Tío Pepe se convirtió en “vino de los soldados de España”. Sus escritos en prensa, anuncios alegóricos y envíos de vino a las tropas se prodigaron. Muchas casas bodegueras de Jerez también contribuyeron.“Guitarra tiene el Tío Pepe / para dar caza a los rojos/ pues, cuando canta al Pilar, / todos se postran con hinojos…” , escribe en una publicidad con ocasión de la Fiesta de la Raza. O esto otro: “Guitarra tiene el Tío Pepe/ más su alegría se empaña/ viendo cómo los salvajes/ están destrozando España“. En diciembre de 1936, el general Moscardó, desde la División Soria del Ejército del Norte, remite a la compañía escrito agradeciéndole el envío de unas partidas de “Imperial Toledo“, ya que “si de excelente calidad fue la defensa del Alcázar, es aún de mejor calidad el ‘Imperial Toledo’, como español y jerezano que es.




A mediados de los años cuarenta, Gzlez Byass decide cambiar su anuncio más emblemático en la capital, en el kilómetro cero. Aquel anuncio en el que solamente aparecía una copa y el nombre de la bodega, es sustituido por el del Tío Pepe. Desde 1946, el ático del antiguo Hotel París -un hotel con mucha historia que albergó el café bohemio de La Montaña- sostiene las setenta toneladas de la figura creada por Pérez Solero, con sus brazos en jarra y la leyenda del célebre “Sol de Andalucía embotellado”. 

Luis Pérez Solero abandonó sus responsabilidades en González Byass en 1964. Seis de sus hijos, siguen hoy trabajando en negocios relacionados con la publicidad.

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