martes, 31 de diciembre de 2013

8 canciones que oímos en el 13


Gracias a Graham Duff, creador de Ideal
y Feliz Año a Sevi que gustaba de ponernos buena música en el Radar

sacrificio del cordero



Maese Cordeta recoge la sangre en un cubo. De ahí la pasa a una fuente, le hace la cruz y la deja cuajar. La corta en dados y la pone al fuego con agua y aceite. Cuando la primera se ha evaporado y empieza a rehogarse, aporta los ajos y las guindillas, y prueba de sal.
Con el inicio de la luna nueva nos comemos la sangre frita y al día siguiente, en el almuerzo, las asaduras. Loado sea el altísimo.

transgénicos

Hay una manera más segura, más sana, más amigable con el planeta para alimentar a las naciones. Mientras Monsanto y las autoridades reguladoras estadounidenses están forzando los cultivos transgénicos en las familias estadounidenses, las familias rusas están mostrando lo que se puede hacer con métodos de permacultura en parcelas sencillas. En 2011, el 40% de los alimentos de Rusia se cultivó en dachas (jardines a la inglesa o adjudicaciones). Los Jardines Dacha producen más del 80% de las frutas y las bayas del país, más del 66% de las verduras, casi el 80% de las patatas y casi el 50% de la leche del país, muchos de ellos se consumen crudos.


En los EE.UU., sólo el 0,6 por ciento de la superficie agrícola total se dedica a la agricultura ecológica. Este área necesita ser ampliada enormemente si queremos evitar "la sexta extinción en masa." Pero primero, tenemos que instar a nuestros representantes para detener el Fast Track, votar no en el TPP, y llevar a cabo una eliminación mundial de basado glifosato- herbicidas y los alimentos transgénicos. Nuestra salud, nuestra economía y nuestro medio ambiente están en juego.

carteles de zwart ward
















cargocollective

el peligroso retorno de la privatización del agua



Durante la década de 1800, las empresas privadas controlaban los sistemas de agua de varias grandes ciudades de EE.UU.. Debido a que las empresas estaban más interesadas ​​en obtener ganancias que ofrecer un buen servicio, muchos residentes pobres carecían de acceso al agua. Como resultado, los brotes de cólera fueron comunes en los barrios pobres y la presión del agua era a veces tan baja que era imposible detener los incendios, que destruyeron hogares y negocios.

A la llegada del siglo 20, los gobiernos de Baltimore, Boston, Nueva Orleans, y la ciudad de Nueva York, se habían apoderado del abastecimiento de agua potable de las empresas privadas. El objetivo del gobierno es mejorar el servicio, reducir las enfermedades transmitidas por el agua, y aumentar la presión del agua para mejor combatir incendios. La ciudad de Nueva York, por ejemplo, asumió el control de sus servicios de agua potable desde el banco y el holding denominada la Compañía de Manhattan, el predecesor de JPMorgan Chase, después de que un brote de cólera mató a 3.500 personas y un devastador incendio causó grandes daños a la propiedad.

Estas ciudades aprendieron por las malas lo importante que el suministro público de agua es para la salud humana y del medio ambiente. El cambio a un sistema de servicios públicos, que respondía a las necesidades de la comunidad, permitió el control público local de los servicios de agua y alcantarillado. Los servicios públicos ayudaron a los gobiernos locales a administrar los recursos hídricos, el crecimiento y el desarrollo, y se aseguró de que los servicios estaban disponibles para todos.

Ahora, en pleno del siglo XXI, nuestro marco nacional de agua necesita repensar el cambio climático y la sostenibilidad. Es hora de una política nacional integral del agua, incluyendo el establecimiento de un fondo fiduciario para el agua federal. En cambio, nos enfrentamos a la canibalización de nuestros servicios públicos por empresas privadas. Los sistemas de aguas comunitarias han proporcionado de manera sostenible al agua potable para las generaciones, pero las empresas están utilizando las crisis fiscales locales para presionar por la privatización del agua.



lunes, 30 de diciembre de 2013

políticos sin hogar







Os presento los dibujos – ilustraciones de la serie que titulo “Homeless. ¿Pensarían igual en esta situación?”
En ellas retrato a políticos españoles en situaciones de desamparo, viviendo en la calle.
Siempre he creído que el arte es hijo de su tiempo, que debe reflejarlo.
En un ejercicio de imaginación he puesto al presidente del gobierno Mariano Rajoy, Cristóbal Montoro, y a Esperanza Aguirre en el mismo dramático momento al que están llevando a cientos de miles de familias; y sólo me pregunto…, ¿pensarían igual en esta situación? ¿les parecería tan lógico dar miles de millones de euros a los bancos mientras a su vez recortan en sanidad, educación, justicia…?
Creo que el arte de estos tiempos es en blanco, negro y tonos grises, porque nos han robado los colores y los tienen bien guardados en paraísos fiscales.

en la buhardilla


Cenamos entre palabras. Otra vez seguil y chafe, y urgunera y la piocha mientras Jasu fotos. Y luego nos tronchamos con tijuana y chatos. Y el humo vuelve a los bares. En la buhardilla palabras gordas de tinta china rodean a Javi, Abastos, Carmen, Juli el piña paseando el vaso. Y también los albahaca calvorota y greñas mejor pelazo. Frío que llega hasta los huesos y tiritan las palabras sin lastre arrechantes que nos quedan entre el chaflán y el sobre. Felizmente certificados.

domingo, 29 de diciembre de 2013

los cuadernos de un misionero que no quería convertir















De todos los cuadernos que he deseado tener en mis manos, hojearlos y tocar los relieves de sus dibujos, es éste quizá el más atractivo.
El ilustrador y cuadernista francés bueno buenísimo Benoît Guillaume ha recopilado casi todas las páginas del Codex Canadensis del misionero jesuita Louis Nicolas, buscando en Internet, la mayoría de ellas en el archivo digital del Museo de Bellas Artes de Quebec. Y las ha ordenado y dispuesto en una presentación en facebook muy fácil de manejar. Aprovecho para recomendar una larga visita a su página.




"La Historia Natural del Nuevo Mundo"que incluye un códice, fue elaborado en torno a 1675 por un increíblemente imaginativo sacerdote jesuita llamado Louis Nicolas. Sus dos tomos languidecieron por separado - uno en la Biblioteca Nacional de París, y el otro en el Museo de Gilcrease en Tulsa, en el estado de Oklahoma, sur de Estados Unidos. Eventualmente, un historiador del arte de Quebec determinó tras 30 años de estudio que ambos volúmenes son obra del mismo autor y luego de identificarlo, compiló ambas partes en un volumen de 550 páginas"Esta es realmente la primera obra de historia natural de Canadá, y fue escrito mucho antes del viaje de Darwin por el Beagle o de la expedición de Lewis y Clark", explicó Francois-Marc Gagnon, historiador del arte en la Universidad de Concordia en Montreal.

Nicolas nació en Francia en 1634 y pasó 15 años como misionero en Canadá y en algunas zonas de Estados Unidos (territorio que entonces era denominado Nueva Francia), pero fue criticado por sus compañeros tras convertir a un número relativamente bajo de aborígenes a la fe católica. En cambio, pasó la mayor parte de su tiempo recorriendo el territorio y documentando las plantas y animales, retratando la América de Norte del siglo XVII de una forma artística, científica y antropológica. "No era un jesuita tradicional", comentó Gagnon. "Era un hombre extremadamente curioso y muy interesado en la naturaleza, realizó muchos viajes".

Los escritos de Nicolás describen como domesticó osos negros en el monasterio de Quebec. Dibujó ratones y alces, coles y altos árboles originarios, jefes tribales y de "curanderos enmascarados, de una forma que nunca habían sido representados en la época". También corrigió varias nociones incorrectas extendidas entonces, por ejemplo, la creencia de que los castores trabajan en equipo para construir las presas y que utilizaban un lenguaje para coordinar sus tareas (en realidad trabajan solos o en pares).

En términos de historia del arte, las particulares obras de Nicolas destacan en un periodo donde el único objeto de representación era la religión. "No hay paisajes que daten de ese periodo, por ejemplo. Pero de pronto surgió este hombre que tenía ojo para los descubrimientos científicos y sentido del humor", afirmó Gagnon."Gran parte de esto es extraordinario y divertido, desde un punto de vista literario". "Desafortunadamente los jesuitas pensaban que algunas de sus afirmaciones era inapropiadas -- no lo suficientemente religiosas". Nicolas utilizó nombres aborígenes para las especies de América del Norte, además de escribir en francés antiguo.

Aparentemente quería dedicar seis capítulos adicionales a los indígenas, pero "o no lo hizo o éstos se perdieron porque no los tenemos", se lamentó Gagnon. Muchos de estos indígenas, sin embargo, aparecen en los bocetos.



historias de navidad (4)










Nacemos desnudos. En realidad deberíamos vivir desnudos (no lo digo literalmente, sino en términos de honestidad y franqueza). He visto cientos de personas sobre las losas, y ocasionalmente veo una mujer que aún es hermosa y eso es muy muy impresionante. Tiene un impacto muy fuerte porque está uno mirando les restos de una vida humana, o la evidencia de lo que fue una vida.
Me quedé cuatro días adicionales en la Ciudad de México, cuando estuve haciendo la imagen del "Hombre de Vidrio" porque no lograba encontrar el cuerpo que requería. Cuando llegan los cuerpos traídos de la calle, existe la duda de como murieron. La gente de la calle puede ser encontrarse hasta días después de haber fallecido, lo cual dificulta encontrar la razón de su muerte.
En sus camionetas blancas, los conductores de la morgue hacen recorridos diarios para recoger cadáveres. Cuando los encuentran, los lanzan sobre la camilla boca abajo. Sus narices se rompen en ocasiones, apilan hasta seis cadáveres uno encima del otro, algunos bastante inflados. Se les toma su identidad, se les retira su ropa y se les registra.
Al quedarme en la Ciudad de México, intuí que algo iba a ocurrir. Me pasaron una llamada telefónica de que habían recogido a cuatro hombres, en la última ronda del último del día antes de partir. Me dirigí al hospital con mi interprete y me fui a tomar fotografías. Uno de los muertos había sido atropellado por un automóvil, y no estaba en muy buenas condiciones. Otro de los hombres era muy mayor, no me resultaba. Otro más había muerto de las cuchilladas recibidas. Los camilleros cuidaron de que no se les rompieran las narices, por tratar de ayudarme. El último de los cadáveres, era de un punk que visualmente no me resultaba muy interesante.
Para algunas personas la evidencia de su alma esta allí o no, a la hora de la muerte. Por eso cuando vi a este último de los cuatro cadáveres, dije, con este me quedo. Esto era alrededor de Navidad, y los mexicanos estaban afuera celebrando y preparándose para las vacaciones.
Allí estoy en una habitación con ese cadáver. Lo estoy tratando de posar, le coloco un pescado en sus manos a manera de elemento visual, tomo una lectura de la luz y procedo a tomar unas fotografías solo como registro. Pido que procedan con la autopsia que le hacen a los cadáveres. Tan pronto como le hacen la autopsia comienza a cambiar. Él está en la mesa, y comienza a transformarse. Me doy la vuelta para hablar con mi interprete, un hombre muy inteligente, y ambos hemos visto lo mismo. Y me dice "le están haciendo el juicio, en este momento". De repente deja de ser un punk. Delante de nosotros sufrió esa transformación en la mesa de la autopsia. Les pido a los técnicos que no lo laven, que le dejen toda la sangre que provino de la sutura. Generalmente abren la cabeza y retiran el cerebro. Algunas veces colocan el cerebro en su sitio, en otras solo colocan una toalla de papel, o tal vez las "Ultimas Noticias" para mantener la forma de la piel. En esta ocasión colocaron el cerebro. Cuando estaban manejando la masa encefálica de un lado al otro, dije: "Mira ese cerebro, puede ser que haya contenido pensamientos de maldad, y como ha sido juzgado, ahora ya tiene una presencia distinta".
Cuando me lo regresaron, lo coloque en una silla y le tomé unos retratos allí sentado. Luego me pasé con el una hora y media hasta que se vio como San Sebastián. Se miraba como una persona que tenía elegancia. Sus dedos, lo juro, habían crecido como un cincuenta por ciento. Se veían elegantes. Eran los dedos mas alargados que le haya yo jamás visto a un hombre. Parecía que deseaban alcanzar la eternidad.


Joel-Peter Witkin. Hombre de vidrio

cogiendo aceituna


Entre la niebla, rumanos y marroquíes altivos hacen vibrar las olivas con una máquina atronadora y recogen las aceitunas de los mantos que luego mueven con esfuerzo. Saludan en perfecto castellano y me preguntan si soy de Bolañicos. Tranqui es amigo de todos y revolotea entre ellos moviendo el rabo.