miércoles, 17 de julio de 2013

perdidos en durango









Salimos temprano de Madrid para llegar a Bilbao a buena hora. Con la tarjeta que me pasó Moisés la visita al Guggenhein es gratis. El edificio es una escultura gigante de Frank Gehry, pensada para otra raza de hombres de dimensiones jurásicas. Me siento una hormiga viendo espacios vacíos. La SuperNada, un hermoso espacio para matar moscas. En San Sebastián comemos a base de tapas: pasteles de pescado, tortillas y, por encima de todas, morros con hongos.

Durango es grande y no encontramos el Gran Hotel. Un hombre que nos ve perdidos nos lleva hasta él. Es un palacete con el jardín rehabilitado. Allí nos tomamos unos cafés y nos acostamos cansados. Al cerrar los ojos pienso en el eclipse de luna de Japón y Australia y todo funde a negro.

460 kms. 23.005 ptas. dos personas.

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