domingo, 21 de julio de 2013

côtes d'armor et de granite rose



Nos desviamos de la carretera para ver los famosos recintos parroquiales, recintos vallados en piedra con una abadía, cementerio anexo, un osario para ir dejando plazas libres y una pequeña capilla funeraria que ahora se usa para la venta de souvenirs. Arco de entrada y una cruz en un calvario. En toda Bretaña y Normandía los techos son de madera policromada, para quitar peso a la estructura.

Morlaix. Casi totalmente destruida en la Segunda Guerra Mundial. Vemos la famosa Casa de la Reina, de madera. La entrada tiene un hermoso patio que llamaban el farol porque no tenía luz exterior y se iluminaba con la gran lumbre de su chimenea. Escalera de roble tallado de 18 metros. Un acróbata se mantiene en equilibrio encima de un tonel. El viaducto por donde pasa ahora el tren rápido. Iglesia de St. Melaine y las escaleras circulares en el sentido de las agujas del reloj. Desde arriba se ve la ciudad.

St. Michel en Grève. Inmensa playa donde el agua no tapa ni los tobillos en kilómetros. A la vuelta no hay arena, el agua lo cubre todo. Un montón de pájaros se comen los bichillos de entre el barro, tienen el pico largo.

Conseguimos llegar a Port Blanc, lo mejor del viaje. Allí nos bebemos una cerveza en una terraza mirando el ocaso bajo una paz pasmosa. La luz es amarilla y unos chavales se bañan. Todo tiene el aspecto de domingo por la tarde en el que no hay nada que hacer excepto pasear. Delante tenemos una montaña de rocas con una pequeña ermita arriba y en su cruz una gaviota. Barcos de vela muy repartidos por el mar y un montón de islas como barcos de piedra. El agua totalmente transparente. Se está muy bien, como en una bóveda suena el agua y las voces de los chavales, como un recuerdo en el presente. Una bóveda en el coco donde suena el pasado.

Vamos en barco a la isla de Gréart, en la Costa de Granito Rosa. Dos islas unidas con un puente. La segunda aún más salvaje. Una casa de piedra y una escuela municipal de vela y buceo. La policía va en bicicleta. Comemos en la playa. La marea sube mucho el agua y levanta todos los barcos que descansaban en la arena. El largo malecón que atravesamos para coger el barco ha desaparecido. Solo se ve el palo blanco, como un nilómetro.

Recorremos varios pueblos antes de llegar a Treguillé. Los niños hacen patatas asadas en los puertos. Paseo sobre las piedras de granito rosa. Veo algunas más redondas, más esféricas, y me agacho a recogerlas como monedas valiosas.

5 días de viaje. Gastos. 16.012 ptas. Gastos acmdos: 93.791 ptas. Dos personas.

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